FGR suma casos contra colaborador de Robles, no logra imputarle nada
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La Estafa Maestra: FGR acumula 20 casos contra mano derecha de Robles, pero no logra imputarle nada

Con múltiples recursos de amparo el exoficial de la Sedesol y Sedatu ha conseguido que no se le detenga, procese e incluso que ni siquiera se le cite a comparecer ante un juez.
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9 de octubre, 2020
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La Fiscalía General de la República (FGR) ha iniciado más de 20 carpetas de investigación por el posible desvío de cinco mil millones de pesos de la Sedesol y Sedatu bajo el esquema conocido como La Estafa Maestra, en las que figura como principal responsable de la salida del dinero quien fuera el Oficial Mayor de esas dependencias, Emilio Zebadúa González.

Sin embargo, a más de tres años de que se presentarán las primeras denuncias y a más de uno de que se enviara al juez el primer expediente, la FGR no ha logrado detener, procesar ni al menos lograr que Zebadúa comparezca ante un juez para ser imputado de algún delito.

Leer más | La Estafa Maestra: Investigan a Zebadúa por lavado y presentan nueva denuncia contra Robles

Gracias a demandas de amparos y suspensiones, la última obtenida apenas a finales de septiembre, el exfuncionario federal ha conseguido alargar desde 2019 la definición de los casos en su contra. Incluso ha litigado contra la Auditoria Superior de la Federación (ASF) que también promovió investigaciones administrativas que no se han resuelto.

Emilio Zebadúa, que se sospecha que podría estar fuera del país, ha logrado mantener su libertad sin cooperar con las autoridades en el esclarecimiento de los casos ni reparar daño alguno. La FGR ni siquiera pudo convocarlo como testigo en el proceso que inició en contra de Rosario Robles, extitular de las mencionadas dependencias, pese a que era considerado como el funcionario más cercano a ella y su mano derecha.

Las investigaciones que involucran a Emilio Zebadúa datan de 2017 cuando la ASF presentó las primeras denuncias por la firma de convenios que la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) -encabezada por Robles- firmó con universidades por servicios que al parecer no se realizaron. Dicho mecanismo de fraude se detalla a profundidad en el reportaje “La Estafa Maestra: Graduados en desaparecer dinero público”.

Estos convenios irregulares continuaron posteriormente en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), luego de que Robles asumió su titularidad.

En ambos casos, los dictámenes técnicos elaborados por la ASF y que acompañaron a las denuncias presentadas identificaron en la cabeza de responsabilidades a Emilio Zebadúa, quien ocupaba el cargo de Oficial Mayor y por tanto era quien podía autorizar la salida del dinero.

Para 2019, la Fiscalía ya tenía integradas al menos 20 carpetas de investigación derivadas de las denuncias de los auditores. A ello se sumaron dos denuncias más que la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda presentó por posibles operaciones de lavado de dinero de personas y empresas en el primer círculo de Zebadúa. Esto sumado a otras denuncias de particulares.

De acuerdo con autoridades federales consultadas por Animal Político, como resultado de estas investigaciones se obtuvieron indicios que permiten presumir la probable responsabilidad de Zebadúa en un abanico de delitos que van desde omisiones e irregularidades en el ejercicio público de sus cargos, hasta abuso de autoridad, peculado, y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El diario Reforma dio a conocer que incluso se habían detectado triangulaciones en ocho países de Asia.

Cero acusaciones contra Zebadúa

En 2019. la FGR intentó judicializar por primera vez una carpeta de investigación en la que figuraba como probable responsable Zebadúa. Se trató del expediente FED/SEIDF/UNAI-CDMX/0001345/2018 que fue presentado ante un juez de control del Reclusorio Sur en agosto del año pasado.

Sin embargo, un mes antes el exoficial Mayor ya había iniciado el trámite de una demanda de amparo ante el Juzgado Tercero de Distrito en Chiapas que derivó en una suspensión, la cual impidió a los fiscales de citarlo a comparecer o solicitar una orden de captura por este caso.

Gracias a ese recurso, Zebadúa consiguió no comparecer ante el juez del Reclusorio Sur como si lo tuvo que hacer Rosario Robles, quien a partir de ahí fue encarcelada y hoy está a la espera de que inicie su juicio por el delito de ejercicio indebido del servicio público.

Las constantes posposiciones en las audiencias del referido juicio de amparo, sumado al tema de la pandemia sanitaria, consiguieron que la suspensión obtenia por Zebadúa se alargara más de un año. Finalmente, en septiembre pasado, un tribunal federal decidió desechar, en definitiva, la suspensión concedida al político.

En su determinación, los magistrados consideraron que los argumentos del exfuncionario (como que no fue citado nunca a comparecer por la FGR durante la integración de las carpetas en su contra) eran insuficientes, y recordaron, además, que hay un criterio de la Corte que señala que ningún recurso es procedente contra la judicialización de una carpeta de investigación.

En el papel, dicha determinación abría la puerta a la FGR para proceder penalmente en contra de Zebadúa, e incluso de solicitar una orden de captura en su contra. Sin embargo, de forma paralela a dicha determinación, el exfuncionario federal volvió a tramitar una demanda de amparo ante el mismo juzgado Tercero de Distrito en Chiapas, que a su vez volvió a conceder una suspensión provisional para efecto de que no se judicializa ni una carpeta de investigación en su contra.

Fuentes judiciales confirmaron a este medio la concesión de dicha suspensión temporal a Zebadúa, aunque estimaron que será desechada. No obstante, y mientras eso sucede, el exfuncionario continúa ganando tiempo para no comparecer sin que se le considere prófugo.

Ni penas administrativas

Emilio Zebadúa no solo ha logrado que no se le imputen cargos criminales. Hasta ahora, también ha conseguido que no se le impongan sanciones administrativas, inhabilitaciones ni multas, pese a que bajo su gestión se han documentaron múltiples manejos irregulares de recursos públicos

Incluso, apenas el pasado 6 de octubre el exfuncionario consiguió que un juez federal de Ciudad de México en Materia Administrativa le concediera una suspensión definitiva relacionada con un amparo que promovió en contra de una indagatoria que la ASF lleva en su contra.

Se trata del procedimiento administrativo número DGR/B/10/2018/R/15/370 Q que la ASF promovió en contra de Zebadúa, como resultado de tres auditorías que la antigua Sedesol firmó en 2015 con tres universidades, bajo el mismo esquema de La Estafa Maestra.

En esa misma demanda de amparo, Zebadúa también se quejó en contra de una resolución del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) relacionada con una solicitud en la que pedía copia completa de los informes de auditoría que dieron pie a la referida investigación administrativa.

Por otro lado, fuentes con pleno conocimiento del caso indicaron a este medio que desde el sexenio pasado también se promovieron al menos dos procedimientos administrativos en contra del exoficial ante órganos internos de control dependientes de la Secretaría de la Función Pública.

Sin embargo, hasta ahora no se ha conocido -al menos públicamente- que dichos procedimientos hayan derivado en alguna multa o inhabilitación en contra del exfuncionario federal. Incluso, en uno de los casos fue exonerado.

Más revesas en La Estafa Maestra

Además de los obstáculos para proceder en contra de Zebadúa, la FGR también ha enfrentado dificultades en otras carpetas de investigación que ha promovido en relación con el caso de La Estafa Maestra.

El último de ellos ocurrió esta semana, ante un juez federal en Chiapas, luego de que los fiscales intentaron presentar una imputación por peculado en contra de dos directivos de la Universidad Politécnica de Chiapas por diversos convenios irregulares. Se trataba de los cargos mas graves que, hasta ahora, se habían presentado ante un juez en relación con esta trama de corrupción.

Sin embargo, el juez de control que revisó el caso determinó que no había datos de prueba iniciales para vincular a proceso a los implicados por un posible desvío de recursos, y regresó el expediente a los fiscales. Autoridades federales indicaron que se intentará seguir con la investigación para presentar una nueva imputación, pero solo por el delito de fraude.

Otro revés se presentó la semana pasada, cuando un juez federal suspendió de forma definitiva el proceso penal que la FGR promovía en contra del exsubsecretario de Sedatu, Enrique Gonzalez Tiburcio. Esto mientras se resuelve un amparo que tiene en trámite. Aunque se trata de uno de los exservidores públicos de mayor rango procesados, el delito que se le imputa solo es el de una supuesta falsedad de declaraciones. 

Con anterioridad la FGR también ha fallado en vincular a proceso a exfuncionarios presuntamente implicados en los desvíos como Francisco Baez Álvarez, quien fuera Director de Programación y Presupuesto  de Sedatu, y Pedro Simón León Mojarro, excoordinador de delegaciones en la extinta Sedesol.

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‘Amnesia inmunológica’ causada por sarampión puede afectar protección contra coronavirus

Hace unos años se descubrió que el sarampión puede debilitar el sistema inmunológico, pero la evidencia más reciente sugiere que el problema es más grave de lo que se pensaba y que el virus "borra" la memoria del sistema inmune.
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21 de diciembre, 2021
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En la noche del 15 de noviembre de 2019, la pequeña isla de Upolu, en Samoa, en el océano Pacífico, entre Hawái y Nueva Zelanda, declaró el estado de emergencia.

Tres meses antes, un habitante local había desarrollado una erupción con manchas de color marrón rojizo después de volar desde Nueva Zelanda, donde había una epidemia de sarampión.

Para el 2 de octubre había otros siete casos de sarampión y, poco más de un mes después, el brote se había disparado, con 716 personas infectadas, de una población total de alrededor de 197.000.

Pero con el nuevo estado de emergencia, el país intensificó radicalmente sus esfuerzos para detener la propagación. Se impuso una cuarentena y los médicos fueron casa por casa administrando vacunas obligatorias a quienes no estaban inoculados contra el virus.

Finalmente, las infecciones disminuyeron y el estado de emergencia terminó el 28 de diciembre de 2019. En total, se infectaron 5.667 personas, incluido el 8% de la población menor de 15 años.

De ellos, 81 murieron, incluidos tres niños de una misma familia.

Sin embargo, aunque la epidemia había terminado, el virus no necesariamente se había llevado a su última víctima.

Porque el otro peligro del sarampión es lo que los científicos llaman “amnesia inmune”: un fenómeno misterioso que ha estado con nosotros durante milenios, aunque solo se descubrió en 2012.

Tras la infección con el virus del sarampión, el sistema inmunológico olvida abruptamente todos los patógenos que ha encontrado antes: cada resfriado, cada brote de gripe, cada exposición a bacterias o virus en el medio ambiente, cada vacunación.

La pérdida es casi total y permanente.

Una vez que la infección ha terminado, la evidencia actual sugiere que el cuerpo tiene que volver a aprender qué es bueno y qué es malo casi desde cero.

Representación 3D del virus del sarampión

Reuters
Tras infectarse con el virus del sarampión, el sistema inmunológico borra los recuerdos de otras enfermedades.

“En cierto modo, la infección del virus del sarampión básicamente resetea el sistema inmunológico, llevándolo nuevamente al modo default“, dice Mansour Haeryfar, profesor de inmunología en la Western University, en Canadá.

“Es como si nunca hubiera encontrado microbios en el pasado“.

¿Cómo ocurre esto? ¿Cuánto dura el efecto? ¿Y podría estar impulsando otras epidemias?

Un contagio maestro

El sarampión es un virus respiratorio antiguo, transmitido a través de aerosoles y gotitas, que, se cree, saltó del ganado a los humanos hace unos 2.500 años, posiblemente aprovechando las abarrotadas ciudades que estaban surgiendo en todo el mundo.

Durante milenios, el sarampión tuvo rienda suelta para plagar a los niños del mundo, especialmente en los primeros años de vida, infectando a casi todo el mundo antes de cumplir los 15 años.

Cuando los colonos europeos cruzaron el Atlántico por primera vez, se cree que el virus fue una de sus nuevas importaciones, junto con otras como la viruela y la fiebre tifoidea, que acabaron con el 90% de la población indígena de las América Latina y el Caribe en un siglo.

Los científicos han sabido durante décadas que, incluso después de recuperarse, los niños que han sido infectados con sarampión tienen muchas más probabilidades de enfermarse y morir por otras causas.

De hecho, un estudio de 1995 encontró que la vacunación contra el virus (que se introdujo en la década de 1960) reduce la probabilidad general de muerte entre un 30% y un 86% en los años posteriores.

Sin embargo, no estaba claro exactamente por qué el sarampión era un impulsor tan potente de enfermedades infantiles.

Luego, en 2002, un grupo de científicos japoneses descubrió que el receptor al que se une el virus del sarampión para ingresar al cuerpo no está en los pulmones, como cabría esperar de un virus respiratorio.

Está en células del sistema inmunológico.

Niños en un colegio en Reino Unidos en 1968

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Tras la introducción de la vacuna contra el sarampión a finales de la década de 1960, la enfermedad prácticamente había desaparecido.

“Realmente fue una gran sorpresa si lo comparas con lo que sabíamos hasta ese momento sobre cómo actúa el sarampión”, dice Rik de Swart, profesor asociado de Virosciencia en el Centro Médico de la Universidad Erasmus en Países Bajos.

Una década más tarde, un equipo internacional de investigadores, incluido Swart, decidió analizarlo más de cerca.

Marcaron el sarampión con una proteína verde fluorescente, infectaron monos macacos con el virus y rastrearon dónde terminaban las partículas virales verdes.

“ infecta muchas células de forma sistémica”, dice Swart. “Entonces, este virus causa una viremia, lo que significa que luego hay virus en la sangre; más concretamente, los glóbulos blancos se infectan y llevan el virus a todos los tejidos linfoides, que son los ganglios linfáticos, el bazo, el timo ”, dice.

Esto confirmó que el sarampión es una infección del sistema inmunológico, explica.

Una paradoja desconcertante

Un brote de sarampión en Países Bajos en 2013 brindó la oportunidad de comprobar esta teoría.

Comenzó entre una comunidad protestante ortodoxa, que se negó a vacunarse por motivos religiosos y, finalmente, infectó a 2.600 personas.

Años más tarde, los científicos investigaron muestras de sangre tomadas de pacientes y confirmaron que el sarampión había infectado un tipo específico de células inmunitarias conocidas como células T de memoria.

El equipo descubrió que el receptor del sarampión se une a estas células, cuya función es permanecer en el cuerpo durante décadas después de una infección, buscando en silencio a los patógenos específicos que fueron entrenados para rastrear.

Es decir que el sarampión infecta a las únicas células que pueden recordar los patógenos que el cuerpo ha encontrado antes.

Pero, paradójicamente, el único recuerdo inmune que no se borra es el de sarampión mismo.

Un niño con la cara llena de ronchas por una infección de sarampión

Science Photo Library
La infección de sarampión genera inmunidad de por vida contra ese virus, pero borra la inmunidad contra otros patógenos.

Por ello, las infecciones por sarampión generan una potente respuesta inmunitaria contra el virus, lo que lleva a una inmunidad de por vida en la gran mayoría de las personas.

Y, aunque nadie sabe todavía por qué, esto puede ser lo que causa la amnesia inmune en primer lugar.

La teoría es que las células inmunes específicas para el sarampión, que viajan por el cuerpo en busca de células de memoria infectadas, matan sistemáticamente a las células que pueden identificar otros virus.

Así, este virus nos lleva a destruir nuestra propia memoria inmunológica.

Eventualmente, el sarampión termina reemplazando todas sus células de memoria inmunológica normales por otras que pueden identificarlo, y a nada más.

Esto significa que solo eres inmune al sarampión, mientras que todos los demás patógenos quedan en el olvido.

Esta estrategia resulta sorprendente, especialmente desde la perspectiva del virus, ya que no podrá colarse en el cuerpo nuevamente sin ser reconocido.

(Desafortunadamente, no hay evidencia de que este restablecimiento inmunológico pueda ser beneficioso para aquellos que tienen un sistema inmunológico defectuoso, como las personas con trastornos autoinmunes.

Y, aunque lo fuera, Swart señala que los tratamientos basados en el sarampión solo funcionarían en aquellos que nunca contrajeron o fueron vacunados contra ese virus antes.)

“Otro virus que utiliza una estrategia similar es el VIH“, dice Swart. “Infecta las células del sistema inmunológico y, como consecuencia, lo descompone y lo hace menos competente. Pero la gran diferencia es que el VIH lo hace lenta pero persistentemente, de forma crónica, de modo que la descomposición continúa durante períodos de tiempo realmente largos”.

Paciente con VIH/sida en la República Democrática del Congo

Getty Images
El VIH, que causa el sida, también destruye el sistema inmunológico, pero de forma mucho más lenta y crónica.

De hecho, aunque el VIH daña el sistema inmunológico, la amnesia generada por el sarampión es única entre las infecciones humanas.

En otros animales, los virus como el moquillo canino en los perros y el morbilivirus de los delfines (DMV) en los delfines también inhiben el sistema inmunológico y podrían tener un mecanismo similar, dice Swart.

Tres años

Desde el descubrimiento de la amnesia inmune, las piezas han comenzado a encajar.

Una vez que el sistema inmunológico ha perdido sus células de memoria, tiene que volver a aprender minuciosamente todo lo que alguna vez supo.

Un estudio de población realizado en 2015 sugiere que este proceso de recuperación puede llevar hasta tres años, lo que, curiosamente, es el tiempo que tardan los bebés en adquirir inmunidad a los patógenos cotidianos en primer lugar.

“Los niños desarrollan muchos resfríos y enfermedades gastrointestinales y necesitan bastante tiempo para desarrollar su sistema inmunológico”, dice Swart. “Así que esto está en el mismo orden de magnitud en términos de duración”.

Mientras se recupera su sistema inmune, los niños corren el riesgo de infectarse con una amplia gama de patógenos que sus cuerpos alguna vez hubieran podido reconocer.

“Probablemente todas esas infecciones deban experimentarse nuevamente, para reparar realmente todo el daño”, dice Swart. “Y cada infección tiene otro riesgo de desarrollar una enfermedad”.

No es sorprendente, entonces, que el sarampión no solo aumente el riesgo de enfermedad, sino también de muerte.

De hecho, la mortalidad infantil por otros virus está estrechamente relacionada con la incidencia del sarampión.

El estudio de 2015 mostró que cuando aumenta la mortalidad infantil en Reino Unido, Estados Unidos o Dinamarca, esto generalmente se debe a que el sarampión se ha vuelto más prevalente.

Los hallazgos explican por qué vacunar a los niños contra el sarampión tiene el efecto secundario inesperado y beneficioso de reducir las muertes entre los niños, mucho más allá de las cifras de mortalidad relacionadas con el virus mismo.

Una niña es vacunada contra el sarampión en Samoa en 2019

Unicef
La vacunación contra el sarampión (aquí una imagen de la campaña que se realizó en Samoa en 2019) no solo protege contra esa enfermedad.

Todo esto significa que el sarampión puede tener un impacto profundo en la salud de una población, incluso años después de la desaparición de un brote.

La relación con el covid

Poco después de que las autoridades en Samoa lograron controlar la epidemia de sarampión llegó otro virus: el 27 de noviembre de 2020, el país registró su primer caso de covid-19.

Afortunadamente las islas lograron evitar que la pandemia es esparciera, gracias a un programa integral de vacunación y una nueva cuarentena.

Sin embargo, modelos matemáticos sugieren que, si se hubiera propagado, la población habría tenido un riesgo significativamente mayor como resultado del brote de sarampión.

Según estos cálculos, la amnesia inmune podría haber aumentado el número total de casos en un 8% y las muertes en más de un 2%.

En tanto, otra proyección encontró que los brotes de sarampión que ocurren después de recibir la vacuna contra el covid-19 podrían eliminar la inmunidad colectiva al coronavirus y provocar un resurgimiento de casos.

“Quizás contrajiste sarampión y pensaste, está bien, es irrelevante con respecto a mi protección contra covid-19”, dice Miguel Muñoz, profesor de estadística en la Universidad de Granada que dirigió el estudio.

“Pero si te contagias de sarampión, tu protección desaparecerá. Ya no estarás seguro”.

Todo esto hace que el sarampión sea decididamente menos atractivo de lo que ya era.

También plantea una pregunta importante: ¿las personas que han sido infectadas con el virus deben volver a vacunarse contra el covid?

Según Swart, actualmente esta no es una práctica estándar, aunque no sería una mala idea.

Mientras tanto, una cosa simple pero poderosa que las personas pueden hacer para proteger sus preciados recuerdos inmunes, recopilados minuciosamente durante décadas, es vacunarse contra el sarampión.

Si tomas en cuenta la inmunidad que se adquiere de forma natural, en realidad obtienes cientos de vacunas por el precio de una.


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