Mejora 5.6% la percepción de seguridad entre ciudadanos en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Mejora 5.6% la percepción de seguridad en el país; Ecatepec, el lugar más inseguro

En la Ciudad de México, las alcaldías con mayor percepción de inseguridad son: Iztapalapa, Gustavo A. Madero e Iztacalco.
Cuartoscuro
19 de octubre, 2020
Comparte

En el tercer trimestre de 2020, la percepción de inseguridad en México disminuyó 5.6 puntos, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi.

Para la primera quincena de septiembre, el 67.8% de la población mayor de edad consideró que vivir en su ciudad es inseguro, a diferencia del 73.4% que contestó lo mismo el trimestre anterior.

El porcentaje también es inferior si se compara con septiembre de 2019, cuando el 71.3% de la población dijo sentirse insegura en su ciudad.

A nivel nacional, las ciudades o municipios con el mayor porcentaje de inseguridad son: Ecatepec, Edomex (92.8%); Fresnillo, Zacatecas (91.8%); Coatzacoalcos, Veracruz (91.1%); Villahermosa, Tabasco (90.4%); Toluca, Edomex (99.9%), y Naucalpan, Edomex (88%).

En lo que corresponde a la Ciudad de México, las alcaldías con mayor percepción de inseguridad son: Iztapalapa (87.2), Gustavo A. Madero (84.4), Iztacalco (83.5%), Álvaro Obregón (81.2%) y Xochimilco (79.4).

En contraparte, las ciudades, municipios o alcaldías con menor percepción de inseguridad son: San Pedro Garza García, Nuevo León (16.6%); La Paz, Baja California Sur (21.8%); Mérida, Yucatán (22.5%); Los Cabos, BCS (26.9); Cuajimalpa de Morelos, CDMX (29.1), y Saltillo, Coahuila (30.1%).

De acuerdo con la encuesta del Inegi, con relación al género, la sensación de inseguridad es mayor en las mujeres con 72.7%, mientras que en los hombres el porcentaje es del 62%.

Lugares más ‘inseguros’ y percepción de la delincuencia

El 78.1% de la población consultada dijo que los cajeros automáticos ubicados en la vía pública son  el lugar donde se sienten más inseguros.

Le sigue el transporte público (72.8%), el banco (65.8%), las calles que usan habitualmente (60.3%) y el mercado (53.1%).

Los lugares donde se sienten menos inseguros o inseguras son: la casa, escuela, trabajo, el automóvil y los centros comerciales.

Sobre la expectativa social de la seguridad pública, el 33.2% de la población consideró que en el próximo años la situación de la delincuencia en su ciudad seguirá igual de mal. Un aumento del 1.3% en comparación con el trimestre anterior.

Mientras que el 33.4% dijo que la situación empeorará en los próximos 12 meses, 7% más que lo reportado en septiembre de 2019.

Los delitos más comunes observados cerca de sus viviendas son: consumo de alcohol en las calles (61.3%), robos o asaltos (57.1%), vandalismo en viviendas o negocios (45.2%), venta o consumo de drogas (39.7%), disparos frecuentes con armas (39.6%) y  bandas violentas
o pandillerismo (29.3%).

En esta ocasión, también apareció en la lista el robo o venta ilegal de gasolina o diésel (huachicol), con el 3.7%.

Víctimas de algún delito o de violencia familiar

Durante el primer semestre de 2020, el 21.8% de los hogares en zonas urbanas tuvo integrantes que fueron víctimas de al menos un delito de: robo total o parcial de vehículo, robo en casa habitación, robo o asalto en calle o transporte público (incluye robo en banco o cajero automático), robo en forma distinta a las anteriores, o extorsión.

Este porcentaje tuvo una disminución si lo comparamos con lo registrado en el segundo semestre de 2019, cuando el 35.3% de los hogares tuvo al menos una víctima.

El delito con más víctimas en la primera mitad del año fue el robo o asalto en calle o transporte público. El segundo lugar lo ocupó el robo parcial de vehículo y tercero la extorsión.

Lee: Mujeres entre dos guerras: crecen homicidios por violencia machista y militarización de la seguridad

Por otra parte, el 7.8% de la población reportó alguna condición de violencia en el entorno familiar. Del total, el 9.2% de las víctimas son mujeres y el 6.1% hombres.

Los actos más recurrentes son las ofensas o humillaciones, amenazas o personas que son corridas de sus casas y golpes o agresiones físicas. En los tres casos, el porcentaje de mujeres es más alto que el de los hombres.

También el 1.9% de las mujeres reportó que las han manoseado, tocado, besado o se les han acercado, recargado o encimado sin su consentimiento.

Según el estudio, de enero a septiembre, los meses en los que hubo una mayor ocurrencia de violencia familiar fueron agosto y junio (2%) y julio (1.9%).

Cambian rutinas por inseguridad

Ante este entorno, el 61.8% de la población dijo que cambió sus hábitos respecto a “llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito” por temor a sufrir algún delito.

Por otro lado, el 51.9% evita caminar en las inmediaciones de su casa después de las 8 de la noche y el 50.4% cambió rutinas en cuanto a “permitir que sus hijos menores salgan de casa. Y el 37.3% opta por ya no visitar parientes o amigos.

Este último hábito fue el único que registró un aumento en comparación con marzo de 2020, cuando el porcentaje fue del 36.3%.

Marina, en la que más confían

La encuesta del Inegi también mide la percepción del desempeño de los cuerpos de seguridad federales y estatales.

En este sentido, la corporación mejor calificada fue la Secretaría de Marina, seguida del Ejército. La peor evaluada fue la Policía Municipal.

El 85.9% de la población consultada calificó como “muy o algo efectivo” el desempeño de la Semar. El 83.6% dijo lo mismo del Ejército y el 73.1% de la Guardia Nacional.

El cuarto lugar es para la Policía Federal con 63.4% y en último lugar está la Policía Estatal y la Policía Municipal, con 52.1 y 43.7, respectivamente.

En tanto, solo el 27% de la población a nivel nacional calificó como “muy o algo efectivo” el desempeño de sus gobiernos estatales para resolver los problemas más importantes.

Según las personas consultadas, las problemáticas más importantes en sus ciudades son: baches en calles y avenidas, alumbrado público y la delincuencia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué está aumentando tanto el precio de los alimentos en todo el mundo (y qué se puede hacer contra su impacto)

Este sábado es el Día Mundial de la Alimentación y coincide con un momento de inseguridad alimentaria "catastrófica y sin precedentes", tal como ha advertido Naciones Unidas.
16 de octubre, 2021
Comparte

El Día Mundial de la Alimentación se celebra este sábado en medio de una advertencia de Naciones Unidas sobre el nivel “catastrófico y sin precedentes” de inseguridad alimentaria y el temor a un mayor aumento del precio de la comida a nivel mundial.

“Cerca de medio millón de personas están experimentando condiciones de hambruna en Etiopía, Madagascar, Sudán del Sur y Yemen. En los últimos meses, las poblaciones vulnerables en Burkina Faso y Nigeria también han sido sometidas a estas mismas condiciones”, dijo la ONU en un comunicado.

El organismo llamó a destinar inmediatamente fondos para ayudar a 41 millones de personas en varios países en peligro de una hambruna.

Según la organización benéfica con sede en el Reino Unido The Hunger Project, 690 millones de personas en todo el mundo viven con hambre crónica, 850 millones están en riesgo de pobreza debido a covid-19.

De esos 690 millones, el 60% son mujeres.

Aquí analizamos lo que el alza en el precio de los alimentos significa para todos y qué alternativas se están considerando para ayudar a reducir la pobreza alimentaria.

Pero antes que nada, te explicamos el porqué de ese incremento.

¿Por qué suben los precios?

alimentos

Getty Images
La pandemia ha incrementado el precio de los alimentos.

El gigante internacional de alimentos Kraft Heinz advirtió esta semana que la gente tendrá que “acostumbrarse a precios más altos de los alimentos” como resultado de la inflación “generalizada” posterior a la pandemia.

La doctora Sarika Kulkarni, fundadora y fideicomisaria de Raah Foundation, con sede en Bombay, India, está de acuerdo con la opinión de Miguel Patricio, el jefe de Kraft Heinz, de que los precios de los alimentos se mantendrán altos.

Kulkarni y la Fundación Raah han estado trabajando para lograr una vida mejor, más saludable y más feliz para las comunidades indígenas de la India.

Durante la pandemia, muchos países vieron caer la producción de materias primas, desde cultivos hasta aceites vegetales.

Las medidas para controlar el virus y la enfermedad limitaron la producción y distribución.

A medida que se ha ido recuperando la oferta, muchas economías no han podido ajustarla a la demanda, lo que ha llevado a un alza de los precios.

El aumento de los costos salariales y energéticos se han sumado a la carga a la que se enfrentan los fabricantes.

“Los precios son una correlación directa de la demanda y la oferta”, explica Kulkarni, experta en alivio de la pobreza.

“Mientras que la población aumenta y la demanda de alimentos se incrementa continuamente, la cantidad de hectáreas bajo cultivo está disminuyendo debido a múltiples desafíos y problemas que incluyen la disponibilidad de agua, el deterioro del suelo y su calidad, el cambio climático y el aumento de casos de variaciones climáticas extremas, el desinterés de las nuevas generaciones en la agricultura como ocupación, etc.”.

“Los agricultores enfrentan diversos retos que se reflejan en el precio de los alimentos, que continúa aumentando”, agrega.

“Sexo a cambio de comida”

manos con alimentos

Getty Images

Según el subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, “cuando finalmente se abre la puerta la hambruna, se vuelve viral de una manera en la que otras amenazas quizás no lo hacen”.

Las mujeres y las niñas son particularmente vulnerables como resultado del aumento de la pobreza y el aumento de los precios de los alimentos.

“Las mujeres nos hablan de las medidas desesperadas que deben tomar para encontrar con qué alimentar a sus familias, incluido el intercambio de sexo por comida, el recurrir a matrimonios precoces e infantiles, como escuché hace poco cuando estuve en Siria”, recordó.

Algunos de los que más inseguridad alimentaria sufren a nivel mundial son los pequeños agricultores, dice Karen Hampson, gerente de Desarrollo de Programas en Farm Radio International.

“El aumento actual del precio de los alimentos es un arma de doble filo para ellos”, le apuntó a la BBC.

“Por un lado, las familias campesinas necesitan comprar los alimentos que no pueden cultivar, por lo que sus costos aumentan o su acceso a los alimentos disminuye, lo que genera hambre y desnutrición”, explicó.

Y “por otro, al menos en teoría, el alza del precio de los alimentos debería significar más ingresos por los productos que venden”.

“Sin embargo, en la mayoría de los casos, el aumento de los precios de los alimentos no parece traducirse en más ingresos para los agricultores, especialmente para los de pequeña escala en África”.

Como señala la doctora Kulkarni, la pobreza es directamente proporcional a los precios; a medida que la pobreza aumenta, desafortunadamente los precios también aumentan, destruyendo los pequeños presupuestos que tenían.

“El alza del precio de los alimentos está causando desnutrición, hambre y muchos otros desafíos relacionados con la salud para las comunidades más pobres. Las está atrapando en un círculo vicioso de hambre, mala salud y pobreza”.

Development Initiatives es una organización global que aprovecha el poder de los datos y la evidencia para tratar de acabar con la pobreza, reducir la desigualdad y aumentar la resiliencia, y su director ejecutivo, Harpinder Collacott, está de acuerdo con Kulkarni.

“La pobreza extrema en particular se calcula sobre la base de los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, y la comida es una proporción significativa de eso”, explica.

“Si el costo de esos alimentos aumenta, cada vez más gente no puede satisfacer sus necesidades básicas, lo que significa que es empujada a la pobreza extrema o por debajo de la línea de pobreza extrema”, agrega.

¿Qué se puede hacer?

Para hacer frente al impacto del alza del precio de los alimentos, los habitantes de los países desarrollados pueden optar por evitar los artículos de lujo, pasar menos vacaciones en el extranjero o incluso administrar cuidadosamente su presupuesto.

En los países subdesarrollados, como se mencionó anteriormente, no todos tienen esas alternativas y hay quienes están desesperadas que a menudo se ven obligados a comerciar sexo por comida, tal como ya mencionamos.

La ONU, los organismos regionales y los gobiernos respectivos pueden adoptar enfoques convencionales para sacar a las personas de la pobreza, para enfrentar el desafío del aumento de los precios de los alimentos. Y muchas organizaciones benéficas de todo el mundo se están centrando en métodos innovadores.

“La asistencia alimentaria y de medios de subsistencia debe prestarse en conjunto”, dice el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Qu Dongyu.

“Apoyar los sistemas agroalimentarios y brindar asistencia a largo plazo allana el camino hacia la recuperación más allá de la supervivencia y aumenta la resiliencia. No hay tiempo que perder”, dijo.

Maria Mchele y agricultores en Tanzania

Susuma Susuma
Los programas de radio ayudan a educar para sacar mejor provecho de la tierra y los recuersos naturales.

Pero Collacott le dijo a la BBC que la pobreza alimentaria no se resolverá solo con más dinero.

“Necesitamos una reforma radical de los sistemas y estructuras que mantienen a la gente en la pobreza”, señala.

“Necesitamos un esfuerzo global, de todos los gobiernos, instituciones, empresas y ONG, que coloque a las personas más pobres en el centro de su enfoque para cambiar el status quo y cree un sistema global que no deje a las personas atrás”.

Según Kulkarni, lo que se necesita es impulsar la agricultura climáticamente inteligente, aumentar la adaptabilidad al cambio climático como la mejora de la capacidad de recolección y almacenamiento de agua de lluvia, bajar el precio de las semillas y otras materias primas relacionadas con la agricultura, alentar a los agricultores a que reserven lo que necesitan para el autoconsumo y obtengan ingresos vendiendo el resto.

En los últimos siete años, la Fundación Raah les ha garantizado agua a 105 aldeas, por lo que más de 30.000 habitantes han tenido acceso a ella durante todo el año.

“Hemos estado alentando a los jóvenes a que se dediquen a la agricultura como una ocupación de tiempo completo, proporcionándoles los incentivos necesarios y creando corredores agrícolas para garantizar que la agricultura enfocada genere mejores rendimientos y, por lo tanto, ingresos”, dice Kulkarni.

Según Hampson, una de las causas de la pobreza alimentaria es que los hogares rurales de los países en desarrollo no tienen un acceso adecuado a información sobre precios en diferentes mercados, por lo que no pueden negociar muy bien con distribuidores y mayoristas; o sobre prácticas mejoradas o clima localizado.

Farm Radio International, una ONG canadiense, utiliza la radio interactiva para responder a las necesidades de comunicación e información de los pequeños agricultores del África subsahariana.

“Los programas de radio agrícolas pueden cambiar eso ofreciendo consejos sobre cómo obtener mejores precios por sus productos u otra información precisa y oportuna”, le dijo Hampson a la BBC.

“Por ejemplo, en un proyecto reciente sobre servicios climáticos en Tanzania, el 58% de los oyentes calificaron su conocimiento de cómo usar información meteorológica para mejorar su agricultura como ‘mejor’ después de escuchar los programas de radio, y el 73% informó que habían mejorado sus prácticas de deshierbar después de escuchar los programas de radio “, agregó.

¿Ahora que?

mujeres tomando notas

Susuma Susuma

Si bien es posible que personas de todo el mundo, tanto en los países desarrollados como en desarrollo, se pregunten cómo enfrentar el aumento del precio de los alimentos, los activistas expresan su esperanza de que se pueda evitar una crisis, siempre que los líderes del mundo adopten medidas rápidas y mesuradas.

“Personalmente, diría que siempre hay esperanza”, dice Hampson.

Pero solo si “escuchamos a mujeres, hombres y jóvenes agricultores, les dejamos liderar y escuchar sus preocupaciones, los incluimos en los diálogos de políticas y apoyamos sus esfuerzos, ya sea a través de cooperativas, grupos de agricultores y de mujeres o la innovación”.

Agrega que hay que “centrarse en la respuesta al cambio climático y apoyar especialmente a los grupos marginados y responder a sus necesidades: igualdad de acceso a los mercados, acceso al crédito, acceso a la información “.

La doctora Kulkarni expresa una opinión similar: “Tenemos esperanza, ya que todavía hay tiempo para abordar las brechas tal como se conocen e identifican”.

Pero advierte: “Si seguimos ignorándolas, podríamos tener un problema y la esperanza podría desvanecerse”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=cqiupsqBZik

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.