“Necesito ayuda”: migrante lleva casi un mes encerrado en el AICM
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cortesía

“Necesito ayuda”: migrante lleva casi un mes encerrado en el AICM sin luz natural ni ventilación

En la denuncia presentada ante la CIDH y la CNDH se advierten sobre las malas condiciones en las que se mantiene a Faarooq Muhammad en la terminal 2 del aeropuerto, y con riesgo a contagiarse de COVID.
Cortesía
Comparte

Faarooq Muhammad, pakistaní de 34 años, lleva casi un mes atrapado en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Ciudad de México. El Instituto Nacional de Migración (INM) no le permite ingresar alegando que tiene una alerta migratoria y él no acepta regresar a Pakistán, argumentando que lleva un año viviendo en México y que tenía sus papeles en regla.

Hasta el momento, Mohammed ha obtenido dos amparos que impiden a los agentes migratorios regresarlo a Pakistán. Sin embargo, sigue sin poder cruzar. Así que permanece desde el 9 de septiembre atrapado en un espacio conocido como “La Burbuja”, que es el lugar en el que se mantienen los extranjeros que son rechazados o deportados antes de salir del país.

Según denuncia su abogado, Luis Xavier Carrancá Álvarez, de la clínica jurídica de la Universidad Iberoamericana, Muhammad “duerme en una colchoneta en un espacio hacinado y sin ventilación natural, lo que incrementa el riesgo de contagio de COVID-19, y se alimenta de los sándwiches de máquina que él mismo tiene que costearse”.

Lee: El 60% de los migrantes de México y Centroamérica pospusieron sus planes debido a la pandemia de COVID-19

Desde entonces, el pakistaní está incomunicado: solo ha podido comunicarse en dos ocasiones con sus representantes legales, a quienes contactó la familia tras constatar que el hombre llevaba desaparecido desde el momento en el que tomó el vuelo hacia la Ciudad de México.

La Clínica Jurídica de la Universidad Iberoamericana ha presentado una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que se le permita seguir su proceso en libertad o, al menos, al interior de una estación migratoria. Además, pide que los oficiales del INM se abstengan de intentar introducir por la fuerza a Muhammad en algún avión de regreso a Pakistán. También se ha presentado una queja ante la Comisión Nacional para los Derechos Humanos (CNDH).

Animal Político consultó al INM sobre el caso, solo respondió que esperan la resolución final del juez.

Fronteras cerradas por COVID-19

Faarooq Muhammad nació en 1986 en Multán, la quinta ciudad de Pakistán, ubicada al sur de Islamabad, la capital, y cercana a la frontera con la India. Desde 2018 reside en la Ciudad de México, donde convivía con un primo. Su tarjeta de residente, que ya había sido renovada, tenía vigencia hasta el pasado 3 de agosto. En febrero se vio obligado a viajar a Pakistán, desde donde no pudo regresar hasta el 9 de septiembre debido a las medidas restrictivas impuestas ante la pandemia.

Según la ley de migración, los extranjeros a los que se les vence el documento migratorio fuera del país disponen de 60 días para reingresar y regularizar su situación. Muhammad se encontraba en esa situación cuando aterrizó en Ciudad de México. Al llegar al control de pasaportes, sin embargo, se encontró con que los oficiales le impedían el paso. Tras una segunda revisión, fue incomunicado y enviado a una estancia temporal, donde debía aguardar hasta que se decretara su expulsión.

En el caso del paquistaní no cabe hablar de deportación ya que se considera que, hasta el momento, no ha pisado territorio mexicano, explica su abogado.

Nerviosos ante la falta de noticias sobre Muhammad, su familia contactó con la clínica jurídica de la Ibero, que promovió una demanda de amparo indirecto en su favor. Esta fue a parar al Juzgado Décimo Cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México bajo el expediente 446/2020.

Lee: Migrantes de otro mundo: travesía desde Asia y África para llegar a Norteamérica

¿Qué es una alerta migratoria?

En su primera decisión el juez admitió el amparo e impuso la prohibición de que el pakistaní fuese devuelto a su país. Lo que no ordenó fue que se le permitiera ingresar al país. Además, dio permiso para que tuviera contacto con sus abogados. Fue entonces cuando tuvieron conocimiento de las presiones sufridas durante su primera semana de incomunicación por Muhammad.

“Lo intentaron subir a golpes a un avión y le obligaron a firmar documentos que no comprende, ya que no habla español ni inglés”, denuncia Carrancá Álvarez.

Gracias a este amparo, la representación legal de Mohammed pudo saber que el motivo por el que el INM no le permitía reingresar a México era que tenía una “alerta migratoria”.

Según explica el abogado, “las alertas migratorias son un registro de información que avisan que una persona tiene un castigo migratorio que les bloquea trámites o que informa necesidades de captura”.

En su opinión, “el problema es que estas no tienen mecanismos de control, ni obligan a informar sobre su generación a la persona afectada, por lo que no puede defenderse en caso de arbitrariedades, sino hasta que ya le generó un daño”.

Las alertas migratorias vienen mencionadas en la ley pero no reguladas ni reglamentadas. De este modo, un extranjero puede ser castigado por este procedimiento sin saber qué es lo que ha hecho ni en qué momento fue sancionado y solo se enterará que tiene una alerta cuando no le permitan acceder al país o renovar su documentación.

En una solicitud de acceso a la información de agosto de 2019, el INM respondió a Animal Político que en los últimos cinco años se habían impuesto un total de 195 mil 539 alertas migratorias. Entre las personas afectadas hay de todo, desde un bebé de Georgia de un año, hasta un hombre de 74 años originario de Reino Unido.

Sin luz ni ventilación y con riesgo de contagio

Desde el 9 de septiembre, el paquistaní permanece encerrado en las instalaciones de la terminal 2 del aeropuerto. En la denuncia presentada ante la CIDH se advierten sobre las malas condiciones en las que se le mantiene.

“Las instalaciones en las que se encuentra impiden una estancia compatible con su dignidad humana. Estas instalaciones son como una sala de espera con sillas y un pequeño espacio con pocas colchonetas sin cobijas. Dicha sala no cuenta con luz o aire natural. Dentro de este cuarto se encontraba hacinado junto con otras 36 personas que esperaban su rechazo, sin que se garantizaran medidas de salubridad necesarias dada la pandemia. Por lo que se encuentra expuesto a enfermarse”, dice el documento.

El 24 de septiembre los abogados presentaron un segundo amparo que recayó ante el Juzgado Decimoquinto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, con el número de amparo 778/2020.

En esta ocasión, el juez facultó al INM para trasladarlo a una estación migratoria, pero sin darle un mandato. Así que Muhammad sigue atrapado en un lugar en el que no debería estar. Según el acuerdo que rige el funcionamiento de estaciones migratorias y estancias provisionales, ninguna persona debe estar más de 48 horas en estos lugares. El pakistaní, sin embargo, lleva casi un mes.

Ante el bloqueo del INM sus abogados han recurrido ante la CIDH. Consideran que el encierro está poniendo en peligro su salud, ya que podría contagiarse de COVID-19. Además, creen que las condiciones en las que lo mantienen al interior de la terminal podrían considerarse “tratos inhumanos o degradantes”, por lo que instan a la intervención de la institución internacional.

Como solución plantean que Muhammad pueda seguir su proceso migratorio en libertad o sea trasladado a una estación migratoria. No obstante, diversas instancias, entre ellas la CNDH, ya han señalado al INM por no garantizar el derecho a la salud al interior de los centros de detención.

El tiempo transcurrido ha deteriorado la salud de Muhammad, según dijo su abogado.

“Hace varios días lo intentaron subir a un avión para ejecutar el rechazo y lo golpearon entre tres al intentarlo”, señaló. Además, “le han salido hongos en manos y pies por la falta de luz y ventilación natural”.

El martes en la tarde el paquistaní recibió la visita de sus abogados, que constataron las malas condiciones en las que se encuentra el migrante. Harto de su situación, Muhammad lanzó un mensaje a través de sus representantes: “Necesito ayuda. Soy un trabajador, no un delincuente”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es la 'regla del silencio incómodo' que utilizan famosos emprendedores como Tim Cook o Jeff Bezos

Si alguna vez te has arrepentido de hablar sin pensar, te contamos cómo funciona una singular regla que algunos de los que manejan las mayores empresas del mundo han aplicado en su ambiente laboral y frente al público.
30 de septiembre, 2020
Comparte

Cuando nos apresuramos en dar una respuesta, las cosas pueden salir mal, y por eso no sería extraño que más de una vez te hayas arrepentido de hablar sin haber pensado lo que ibas a decir.

Hay una estrategia que conocidos emprendedores como Tim Cook, director ejecutivo de Apple, y Jeff Bezos, fundador de Amazon, han puesto en práctica, precisamente para concentrar toda su atención en sus palabras.

Se trata de la “regla del silencio incómodo”, un concepto desarrollado por Justin Bariso, consultor y autor del bestseller “EQ Aplicado, Guía para la Inteligencia Emocional en el Mundo Real”.

Consiste en que cuando te enfrentas a una pregunta desafiante, en vez de responder de inmediato, haces una pausa y piensas profundamente cómo quieres responder.

¿Por qué es incómodo?, porque la pausa puede ser de 10 segundos, 20, o incluso más tiempo, haciendo que el interlocutor se sienta desconcertado, si no está acostumbrado a este tipo de interacciones.

En diálogo con BBC Mundo, Bariso cuenta que Tim Cook es conocido por hacer largas pausas que, en el contexto de un diálogo, se pueden volver muy incómodas.

También lo hace Jeff Bezos, aunque su estilo -agrega Bariso- sigue una manera metódica: al principio de las reuniones se toma un tiempo largo para leer informes en silencio antes de iniciar el diálogo.

Mentes inteligentes como Tim Cook o Jeff Bezos acogen la regla del silencio incómodo”, dice Bariso.

Jeff Bezos

Getty Images
Jeff Bezos, fundador de Amazon, también utiliza largos intervalos de silencio al inicio de las reuniones, explica Justin Bariso.

“Esta regla siempre ha sido una herramienta valiosa de la inteligencia emocional, porque te permite equilibrar el pensamiento y la emoción, en vez de reaccionar basado solo en los sentimientos”.

El silencio de Steve Jobs

Tim Cook y Jeff Bezos no son los únicos directores de empresas que han utlizado la regla del silencio incómodo.

En una ocasión, Steve Jobs se tomó cerca de 20 segundos en contestar un ataque personal, entregando una respuesta contundente.

Era 1997 cuando Jobs -que recién había regresado a Apple- participaba en una conferencia con desarrolladores.

Una persona del público lo atacó diciéndole, “no sabes de lo que estás hablando“.

Lo primero que hace Jobs es quedarse sentado en silencio. Y pensar.

Steve Jobs

Getty Images
En 1997 Steve Jobs, respondió a un ataque en público utilizando la regla del silencio incómodo.

En un tiempo que seguramente parecía una eternidad para la audiencia en el contexto del ataque y la esperada respuesta, Jobs tomó un poco de agua y cerca de 10 segundos, comenzó a responder.

“Tú sabes”, le contesta. “Puedes agradar a algunas personas en algunas ocasiones, pero…”, Jobs vuelve a hacer una pausa como de ocho segundos.

Luego continúa con su respuesta. “Una de las cosas más difíciles cuando estás tratando de lograr un cambio es que, personas como este caballero tienen razón… en algunas áreas”.

Ese es el inicio de una larga respuesta que dejó al público deslumbrado. Pero más allá de las habilidades de Job para responder al ataque y plantear su visión a largo plazo, una de las cosas que destaca Bariso es la duración y efectividad de esa técnica discursiva.

8 beneficios

La inteligencia emocional, agrega, se refiere a la capacidad de entender y manejar las emociones.

Cuando estamos bajo presión, hablamos y actuamos de una manera diferente a cuando tenemos tiempo de analizar las cosas.

“Yo tiendo a hablar demasiado rápido y me he metido en problemas por eso“, cuenta el autor.

Imagen de un reloj

Getty Images
El silencio incómodo suele extenderse por un período de tiempo de entre 10 y 20 segundos.

Esa fue una de las razones por las que Bariso decidió entrar al campo de la inteligencia emocional.

Y cuando practicas la regla del silencio incómodo por un tiempo suficiente, agrega, dejarás de sentirte incómodo.

Estos son algunos de los beneficios que puede proveer la práctica regular de esta regla, según Bariso:

  • Silenciar el mundo exterior
  • Ejercitar tu pensamiento
  • Llegar a la raíz de los problemas con mayor efectividad
  • Dar respuestas mejor pensadas, más profundas
  • Equilibrar tus emociones
  • Estar en armonía con tus valores y principios
  • Decir lo que realmente quieres decir
  • Aumentar tu confianza

Una de las dudas que genera esta regla es si efectivamente cualquier persona puede implementarla.

No solamente por la capacidad personal de ponerla en práctica, sino porque en contextos formales puede generar un rechazo por parte de las demás personas.

Es decir, no todos somos Cook, Bezos o Jobs. Y lo que en algunas personas puede parecer muy interesante, en otras podría llegar a ser visto como insólito, inadecuado, o completamente fuera de lugar.

“Personas como Cook o Bezos no siempre estuvieron en posiciones de poder”, contesta Bariso.

“Una de las razones por las que llegaron donde están, es porque tenían confianza en sus habilidades”, agrega. “Seguir la regla te ayuda a desarrollar la autoconfianza”.

¿Puede la regla jugar en tu contra?

La regla no es una solución mágica y puede jugar en tu contra cuando enfrentas determinadas circunstancias, como cuando se requiere exactamente lo contrario: una respuesta rápida.

“Siempre habrá escenarios donde tienes que hablar o responder rápidamente”, responde Bariso.

“Pero esos escenarios son menores en número de lo que la gente piensa. La mayor parte del tiempo, tomarse 10 o 30 segundos antes de responder, no te hará mal”.

Y si los segundos de pausa se te hacen demasiado eternos, el autor recomienda resistirse a la tentación de contestar lo primero que se te viene a la cabeza y al menos dejar un pequeño espacio para pensar antes de hablar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6hsbyQAQcWw

https://www.youtube.com/watch?v=j5UTs94JcUE&t=17s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.