No será partido: Tribunal niega registro a México Libre
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No será partido: Tribunal niega registro a México Libre de Calderón y Zavala

La Sala Superior sí concedió el registro de partidos a Redes Sociales Progresistas (RSP), ligada a Elba Esther Gordillo y al SNTE, y Fuerza Social por México (FSM), vinculada al senador morenista y líder sindical Pedro Haces Barba.
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14 de octubre, 2020
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El Tribunal Electoral federal cerró el paso a México Libre, la organización de Margarita Zavala y el expresidente Felipe Calderón, que no obtuvo el registro como partido político por utilizar la aplicación Clip para recabar donaciones por más de 1 millón de pesos.

En cambio, la Sala Superior sí concedió el registro de partidos a dos agrupaciones en las que el INE acreditó la injerencia activa de sindicatos que aportaron recursos y participaron en la realización de asambleas y en la afiliación de militantes: Redes Sociales Progresistas (RSP), ligada a Elba Esther Gordillo y al SNTE, y Fuerza Social por México (FSM), vinculada al senador morenista y líder sindical Pedro Haces Barba.

También fue avalado el registro de Encuentro Solidario, organización en la que se detectó la participación de líderes de iglesias evangélicas para la realización de asambleas y la afiliación de simpatizantes. 

Leer más: Injusto y arbitrario, dice Calderón sobre proyecto que niega registro a México Libre

Redes Sociales y Fuerza Social han declarado abiertamente ser aliados de Morena y del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Encuentro Solidario surgió del extinto PES, que ayudó a Morena a llegar a la presidencia en 2018.

Por mayoría de los cuatro magistrados que suelen votar en bloque (Felipe Fuentes, José Luis Vargas, Mónica Soto y Felipe de la Mata), la Sala Superior determinó en sesión pública que México Libre incurrió en una conducta reiterada y sistemática por recibir donaciones por 1 millón 061 mil pesos a través de Clip, una terminal utilizada para el pago de bienes y servicios en establecimientos.

El magistrado ponente del asunto (SUP-RAP-56/2020), José Luis Vargas, expuso que en repetidas ocasiones, desde el año pasado, el INE advirtió a la organización calderonista que Clip no almacena información sobre la identidad de los donantes y las cuentas bancarias utilizadas, lo que no permite reconocer la procedencia lícita de los recursos, como establece el Reglamento de Fiscalización. 

Dicho reglamento establece que las donaciones elevadas se efectúen exclusivamente mediante cheques o transferencias bancarias, dos vías que sí permiten esclarecer el origen lícito de una aportación económica.

“Quiero aquí señalar que dicho sistema Clip, de manera reiterada la autoridad electoral hacía ver en todos estos informes de errores y omisiones que no era el mecanismo legal para poder ejercer dichos ingresos y aportaciones a la organización”, afirmó el magistrado.

“La Unidad Técnica de Fiscalización determinó que los comprobantes expedidos por la plataforma Clip no contienen los nombres de los aportantes y/o las cuentas bancarias o tarjetas de donde provienen los recursos, por lo que no era dable identificar a los aportantes”.

Lejos de interrumpir el uso de Clip, indicó Vargas, México Libre continuó recibiendo recursos por esa vía y presentando documentación incompleta.

Además, el magistrado advirtió que, en el periodo en que más aportaciones de origen desconocido recibió México Libre por Clip, más asambleas y más afiliaciones pudo hacer. Precisó que el 51% de sus 219 asambleas válidas se celebraron en meses en los que más recursos de origen desconocido ingresó. Entonces también fueron afiliadas 145 mil personas, el 55% del total que fue validado por el INE. 

Si se descontaran las asambleas y las afiliaciones en las que se presume la incidencia de los recursos opacos, México Libre no alcanzaría el mínimo requerido para obtener el registro, dijo Vargas.

El magistrado añadió que, además, el contrato que suscribe Clip prohíbe el uso del servicio para la venta de productos o servicios relacionados con los partidos políticos.

El bloque minoritario de la Sala Superior, integrado por Reyes Rodríguez, Janine Otálora e Indalfer Infante, sugirió que el asunto sobre México Libre fuera devuelto al INE para que éste indagara exhaustivamente el origen de las donaciones por más de 1 millón de pesos que estaban en duda y valorara nuevamente la procedencia, o no, del registro como partido.

El magistrado Infante señaló que el árbitro electoral debería determinar si las omisiones de la organización calderonista en cuanto a la comprobación del origen de sus recursos imposibilitó el procedimiento de fiscalización o solo lo obstaculizó. También, dijo, se debería esclarecer si dichos recursos fueron determinantes para que México Libre alcanzara la cifra de asambleas y afiliaciones requeridas.

El magistrado Rodríguez indicó que el INE debería ejercer las facultades en materia de fiscalización que le permiten solicitar ayuda a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para identificar las cuentas de los donantes de México Libre. 

Rodríguez hizo notar que el INE sí solicitó información a la CNBV en el caso de Redes Sociales para esclarecer la procedencia de recursos, no así en el caso de la organización calderonista.

“La autoridad fiscalizadora no realizó diligencia alguna para ejercer sus facultades, puesto que se limitó a señalar que del comprobante de Clip no se contaban con elementos necesarios para su identificación (del donante). Por tanto, considero que debería revocarse para el efecto de que el INE se allegue de más información”, planteó por su parte la magistrada Otálora, propuesta que fue desechada por el bloque mayoritario.

En cuanto se conoció la resolución, Zavala reclamó que era injusta e incongruente, y un “golpe a la democracia” y a las libertades.

“A todos los que están afines al gobierno se les dio el registro; a la única voz opositora, México Libre, se le negó con criterios absurdos . Seguiremos en la lucha”, publicó en Twitter.

“En el Tribunal Electoral, la politiquería le ganó al Estado de Derecho, hoy la mentira venció a la verdad, y el miedo le ganó al deber cívico. Tal como ocurrió en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tal como ocurre en el Congreso, tal como ocurrió en el INE, tal como está ocurriendo en tantas instituciones de hoy, que ya sea por cobardía, por conveniencia o por negligencia, se están dejando avasallar”, agregó en un video. 

Avalan a Redes vinculadas con Elba y a Encuentro Solidario

Redes Sociales Progresistas (RSP), dirigido por Felipe González, yerno de Elba Esther Gordillo, fue “revivido” por el voto mayoritario de la Sala Superior, que decidió revocar la negativa de registro determinada previamente por el INE.

La sentencia, que estuvo a cargo de la ponencia del magistrado Reyes Rodríguez, dio por válidas asambleas estatales en Morelos, Chiapas, Ciudad de México, Durango, Guerrero, Puebla, Sinaloa, Tabasco, Veracruz y Yucatán, que el árbitro electoral había invalidado.

Por el voto mayoritario de 5 contra 2, el pleno también sostuvo que no se acreditó la injerencia sistemática del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que fue dirigido Gordillo, en la constitución del partido. 

Esto, a pesar de el INE detectó que una cuarta parte de los ingresos totales de RSP provino de agremiados, amén de que 257 miembros del magisterio aportaron 5 millones 829 mil 570 pesos “en especie”, que representan el 25.9% del total de los ingresos de la organización.

Argumentos semejantes permitieron a Fuerza Social por México (FSM) obtener también el registro, a pesar de que el INE detectó que la injerencia de líderes de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), que dirige el senador de Morena Pedro Haces Barba.

Además, el árbitro electoral reportó que FSM no aclaró la procedencia lícita de 6 millones 864 mil pesos, que representan el 25.6% del total de sus recursos, que ascendieron a 26 millones 811 mil pesos.

El árbitro electoral había resuelto negarle el registro a Fuerza Social al probar que utilizó parte de esos recursos de origen no identificado en la realización de varias asambleas y para afiliar a militantes. 

El INE anuló las asambleas financiadas de manera opaca, lo que provocó que FSM no alcanzara el requisito mínimo requerido para constituirse como partido. 

Sin embargo, a propuesta del magistrado ponente del caso, Felipe Fuentes, la Sala Superior concluyó que el árbitro electoral no debió cancelar dichas asambleas, sino haber agotado todas sus facultades de fiscalización para determinar si los recursos sospechosos de FSM eran realmente de origen ilícito.

Resucitan al PES

La Sala Superior confirmó la resolución del INE de concederle el registro a Encuentro Solidario, a pesar de que se constató que 15 ministros de culto participaron activamente como líderes de asambleas y auxiliares para llevar a cabo afiliaciones de militantes.

Dicha organización surgió del extinto Partido Encuentro Social (PES), vinculado a grupos religiosos cristianos y evangélicos.

La magistrada ponente, Janine Otálora, propuso no sólo cancelar las asambleas donde se registró la injerencia de los religiosos, sino anular todo el proceso de conformación del partido por haberse violado el principio de laicidad del Estado.

Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por el voto mayoritario de 6 contra 1. El magistrado Vargas afirmó que no hay evidencia de que los líderes evangélicos que encabezaron asambleas de Encuentro Solidario hayan coaccionado a los asistentes mediante alusiones a su religión.

“No existe prueba que demuestre que las actuaciones de las 15 personas que se identificaron como ministros del culto religioso, haya una alusión a su calidad de ministros de culto religioso, y mucho menos que hayan utilizado algún símbolo, vestimenta o referencia incluso a actuación que genere esa posible afectación a un principio o a una norma constitucional (laicidad)”, sostuvo.

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El gas usado para "desinfectar" a mexicanos en EU que sirvió como ejemplo a la Alemania nazi

Durante décadas, trabajadores mexicanos que cruzaban a Estados Unidos fueron inspeccionados y fumigados con pesticidas para prevenir enfermedades infecciosas. Décadas después, cientos describieron la experiencia como humillante y vergonzosa.
4 de septiembre, 2021
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En 1956, los braceros eran fumigados con DDT como parte del proceso de entrada a Estados Unidos.

CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU

Muchos no sabían qué les estaban rociando, pero era tan extendido su uso que le apodaron “el polvo”.

La fotografía que abre esta nota es especialmente destacada por historiadores en Estados Unidos y algunos describen la escena capturada como “un momento atroz”.

En ella un funcionario enmascarado fumiga la cara de un joven mexicano desnudo con el pesticida DDT en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas, mientras que otros esperan en fila detrás mientras sujetan sus pertenencias.

La tomó el neoyorquino Leonard Nadel en 1956 mientras documentaba el programa Bracero, bajo el que al menos 4 millones de mexicanos migraron temporalmente a Estados Unidos para trabajar entre 1942 y 1964.

El esquema fue inicialmente establecido para compensar la ausencia de trabajadores estadounidenses debido al reclutamiento militar durante la Segunda Guerra Mundial.

Un trabajador se registra en el programa Bracero.

Getty Images
Millones de mexicanos campesinos y obreros participaron en el programa Bracero en Estados Unidos.

El DDT se empleó hasta mediados de los 60 en los inmigrantes para prevenir la propagación de malaria y tifus y su uso fue posteriormente prohibido en EE.UU. en 1972.

Hoy en día está clasificado por el gobierno de ese país y autoridades internacionales como un “probable carcinógeno humano”.

Pero este no fue el único pesticida empleado para “desinfectar” a inmigrantes mexicanos en la frontera entre México y EE.UU. por décadas.

Años antes de la implementación del programa Bracero, otro insecticida fue utilizado en centros de recepción de visitantes y pasaría a servir como ejemplo a funcionarios del nazismo en Alemania.

Zyklon B

David Dorado Romo, historiador y cronista de El Paso y Ciudad Juárez, dio con un artículo en una revista científica alemana de 1937 que lo dejó atónito.

El escrito incluía dos fotografías de “cámaras de despiojado” en El Paso, Texas.

Su autor, el químico alemán Gerhard Peters, destacaba las imágenes para ilustrar “la efectividad del Zyklon B (un pesticida a base de cianuro) como un agente para matar plagas indeseables”, escribe Romo en su libro Ringside Seat to a Revolution (“Asiento en primera fila a una revolución”).

“Peters se convirtió en el director de operaciones de Degesch, una de las dos firmas que adquirió la patente del Zyklon B en 1940 para producirlo masivamente”, describe.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis utilizaron el gas en dosis concentradas para matar a millones de judíos.

Un funcionario fronterizo estadounidense les habla a un grupo de refugiados mexicanos en el Puente Internacional de El Paso, en Texas. Año 1916.

Getty Images
Las inspecciones y requerimientos en la frontera entre EE.UU. y México en El Paso se endurecieron a partir de 1916.

Aunque en El Paso no se utilizó para el mismo fin, ya se estaba empleando desde 1929 por funcionarios fronterizos para fumigar la ropa y los zapatos de inmigrantes mexicanos en el Puente Internacional Santa Fe, que conecta esa ciudad con Ciudad Juárez.

Las inspecciones habían iniciado formalmente en 1917, amplía el historiador, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a imponer restricciones sobre los cruces fronterizos en sectores como El Paso.

El alcalde de la ciudad en esa época, Tom Lea, se refería a los mexicanos como “sucios piojosos indigentes” que “sin duda, van a traer y propagar el tifus”.

Pero entre 1915 y 1917, menos de 10 residentes de El Paso habían muerto del tifus epidémico, recogió Romo en su libro.

Aún así, los mexicanos considerados de “segunda clase” eran sometidos a exhaustivos chequeos que incluían duchas con agua caliente y revisiones de los migrantes desnudos. A los que le encontraban piojos, “les rapaban la cabeza y les afeitaban todo el cuerpo”, señala Romo a BBC Mundo.

Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

Tan solo en 1917, al menos 120.000 personas fueron examinadas en el centro de El Paso.

Romo y otros historiadores hablan de un contexto en el que las ideas eugenésicas cobraban fuerza y se manifestaban a través de nociones discriminatorias y racistas.

“No hay que comparar peras con manzanas, pero el Holocausto no fue un hecho aislado y la frontera entre EE.UU. y México sirvió como un centro de experimentación importante de esas ideas”, advierte Romo.

“¿Sabe qué es la vergüenza?”

Cuando inicia el programa Bracero en 1942 ya estaba extendido el uso de diferentes químicos como el kerosén en centros de inspección fronterizos.

Aunque el gobierno de EE.UU. alabó a los mexicanos que se enlistaban como “soldados de la producción” y de la tierra en ese tiempo, con los años surgieron cientos de testimonios de trabajadores que señalaron sus experiencias como vergonzosas y humillantes.

La historiadora Mireya Loza recuerda en conversación con BBC Mundo que la imagen del trabajador rociado con DDT en la cara era la que más afectaba a los antiguos participantes del programa con los que habló.

“Muchos decían que sentían los efectos del DDT en los ojos, que tenían reacciones alérgicas en la piel y entendieron que no era un tratamiento humano”, dice la profesora de la Universidad de Georgetown.

Un grupo de trabajadores del programa Bracero alzan los brazos y están alineados contra la pared mientras son inspeccionados en una habitación del Centro de Procesamiento en Monterrey, México.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los trabajadores eran inspeccionados a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Aquí, en un centro de procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

La académica inició su investigación entrevistando a decenas de braceros para un proyecto llamado Bracero History Archive (Archivo Histórico de los Braceros), impulsado por el Museo Nacional de Historia estadounidense Smithsonian.

“Muchos de estos trabajadores dijeron haber sentido algo feo porque era la primera vez que eran desnudados públicamente y frente a varias personas. Para ellos era un shock tremendo estar ahí y que los doctores les hicieran abrir las pompis, la boca; todo revisaban”, describe.

Los trabajadores eran generalmente inspeccionados en sedes administradas por Estados Unidos dentro de México y en ciudades fronterizas como Hidalgo, en Texas.

Además de las fumigaciones, los vacunaban contra la viruela, les hacían exámenes de sangre y de rayos X y les revisaban las manos en busca de callos que demostraran que tenían experiencia en el campo.

Un bracero es vacunado mientras otros esperan en la fila en el Centro de Procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los trabajadores también eran vacunados contra la viruela.
Un funcionario de gobierno revisa las manos de un aspirante al programa Bracero.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Era común que las manos de los trabajadores fueran revisadas en busca de callos como prueba de que ya trabajaban la tierra.

José Silva, un campesino oriundo de Michoacán que empezó a trabajar desde los 6 años, describió en 2005 con cierto enfado la experiencia que vivió mientras fue bracero durante una entrevista disponible en el Archivo Bracero:

“Por una parte sí fue un buen programa (…) No tuve problema, me ayudé económicamente. Lo que no me gustaba era que nos fumigaron. Sentí vergüenza. ¿Sabe qué es la vergüenza? Todos formados así, sin ropa, y salíamos así caminando y allá en la puerta estaba el hombre con el fumigador. Muy mal. No éramos animales, éramos cristianos, ¿por qué nos fumigaban?“.

Víctor Martínez Alemán, originario de Tlaquiltenango, en Morelos, se enlistó en el programa en 1956 y trabajó en California:

“Nos pasaron, encuerados, delante de todas las muchachas, ya no más nos tapábamos acá pero encuerados para pasar donde nos iban a fumigar, bien fumigados así y todo… A nosotros nos daba vergüenza porque teníamos que pasar como con 20 mujeres (…) Eran todas secretarias. Y con manos atrás, nada de taparse, nada… Nos quería hasta pegar (…) Nunca había yo pasado esas penas pero como yo lo que quería era llegar a Estados Unidos para hacer algo…”.

“Injusticias y abusos”

A través del Archivo Bracero, el gobierno de EE.UU., mediante el Museo Nacional de Historia y diferentes instituciones académicas, reconocen que los trabajadores fueron sometidos a una serie de “injusticias y abusos”.

“Muchos se enfrentaron a alojamiento deficiente, discriminación e incumplimiento de contratos, incluso fueron estafados al recibir sus salarios”, indica el sitio web.

Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

Pese a estas investigaciones, ningún presidente o autoridad de alto cargo a nivel nacional en EE.UU. ha ofrecido disculpas públicas ni reparaciones por los efectos negativos que desencadenó el programa, indica la historiadora Mireya Loza.

Tampoco existe una investigación exhaustiva sobre el impacto de pesticidas, incluido el DDT, en la salud de millones de braceros que fueron fumigados.

Aunque el programa culminó hace casi seis décadas, aún queda una generación que vive para contarlo.

Carlos Marentes, activista por los derechos de los campesinos en El Paso, recogió también cientos de testimonios y denuncias de abusos laborales, y las fumigaciones sobresalían entre los recuerdos más amargos de los trabajadores.

“Naturalmente existía un miedo de que trajeran enfermedades contagiosas, pero eso conllevó a una estigmatización“, dice a BBC Mundo.

Para Marentes, el programa Bracero fue un ejemplo claro de “la contradicción en la política de inmigración” de Estados Unidos.

“Por una parte sabemos que los necesitamos (a los inmigrantes), para que hagan todo lo que no podemos o no queremos hacer, pero por otra parte nos han metido en la cabeza que hay que tenerles miedo”, sentencia.



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