Policías disparan para dispersar protesta feminista en Cancún; al menos 4 heridos
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Policías disparan para dispersar protestas por asesinatos de mujeres en Cancún; al menos 4 heridos

Mujeres convocaron a protestar en Quintana Roo por feminicidios como el de la joven de 20 años Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, "Alexis".
Cuartoscuro
9 de noviembre, 2020
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Policías Municipales de Benito Juárez (cuya cabecera es Cancún), pertenecientes al mando único estatal, dispararon al aire y al piso para dispersar una protesta feminista en las instalaciones del Palacio local de gobierno, parte de una jornada de manifestaciones que se realizaron ante la Fiscalía Central de Quintana Roo y otros puntos del estado, para reclamar a las autoridades la falta de resultados para prevenir los feminicidios y hacer justicia cuando una mujer es asesinada.

Animal Político contactó a periodistas en Quintana Roo e indicaron que hay cuando menos cuatro informadores heridos, por disparos o por golpes de los policías. Ellos son: Cecilia Solís, del medio Energy FM; Roberto Becerril, de La Verdad; Santiago Rodas, reportero gráfico de la agencia Quadratín, y Selene Huidrobo, reportera de televisión del Grupo Sipse.

Cecilia, según comentó una de sus compañeras de trabajo, tiene una herida de bala en la pierna. Es reportada como estable. Roberto Becerril sufrió herida de bala en el brazo.

“Alguno de estos hijos de p*ta me golpeó, mientras hacía mi trabajo como reportera, sin más llegó y me dio un macanazo rompió mi celular y me dio en mi brazo. Todo miestras corría por mi vida porque soltaron plomazos para dispersarnos, balazos reales nada de balas de salva, afortunadamente estoy bien”, publicó en Facebook una de las periodistas lesionadas.

Foto: Cuartoscuro

El colectivo Red de Periodistas de Quintana Roo reportó además 8 detenciones. La Fiscalía de Quintana Roo aseguró a las 21:50 horas “que no hay ninguna persona detenida antes, durante, ni tras las manifestaciones”.

Sin embargo, Derechos Humanos de Quintana Roo corroboró lo dicho por la red, refirió que su personal brindó apoyo para ayudar a 8 personas detenidas en las instalaciones de seguridad pública, mismas que después fueron liberadas.

Según se observa en un video, justo cuando un hombre encapuchado prende fuego a una especie de barrera de madera que blinda a las instalaciones del ayuntamiento, un grupo de policías municipales se abre paso entre manifestantes lanzando disparos al aire y al piso.

Tras los primeros disparos se puede escuchar el grito de “¡Justicia! ¡Justicia!”, pero después los manifestantes gritan y corren en dirección contraria a los policías, quienes irrumpen en la plaza donde se encuentra el ayuntamiento.

Uno de los policías realiza disparos al aire en repetidas ocasiones, mientras los manifestantes corren y algunos periodistas documentan los hechos.

Horas antes, la presidenta municipal de Benito Juárez, donde está Cancún, Mara Lezama, publicó en Twitter: “Cancún es una ciudad de libertades y derechos, y es por ello que se garantizará la libre manifestación pacífica. Es un derecho de la ciudadanía el hacer valer la libertad de expresión”.

Tras los disparos de los policías, publicó: “Reprobamos todo acto de violencia. En mi carácter de presidente municipal jamás ordenaré ningún tipo de represión en contra de la ciudadanía. He dado instrucciones precisas para que se realicen las investigaciones correspondientes. ¡No a los actos vandálicos ni a la represión!”.

Y en un video posterior dijo que reprueba los acontecimientos. Mencionó que Cancún no tiene a su cargo policías, y que los elementos son controlados por el mando único estatal.

“En breve estaré presentando las denuncias penales correspondientes en contra de los elementos policiacos que actuaron de forma indebida, ilegal e inmoral”, señaló.

El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, aseguró que dio “instrucciones precisas de NO agresiones y NO armas en las marchas que se darían el día de hoy”, y que investigarán “al irresponsable que dio instrucciones diferentes”.

El jefe de la policía de Quintana Roo, Alberto Capella, también se pronunció: “Lo acontecido en Palacio Municipal de Benito Juárez es en todos sentidos inaceptable. Estoy ordenando una investigación interna y poniendo a disposición de la Fiscalía del estado toda la información para que haga lo propio. Con transparencia estaremos informando el resultado”.

Foto: Cuartoscuro

La Secretaría de Gobernación, en Twitter, demandó a las autoridades municipales y estatales “la investigación, hasta sus últimas consecuencias, de la represión y agresión armada registrada hoy contra una manifestación feminista en Benito Juárez”.

En un video, uno de los manifestantes le dice a los policías “¡derechos humanos, tranquilos!”, asegura que está acompañando a sus alumnos, pero un policía le grita ‘”¡váyanse a la verga!”. Luego el mismo elemento y otros agentes se acercan a golpearlo. De acuerdo con una periodista de Quintana Roo, el hombre era profesor de la joven de 20 años Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, cuyo asesinato desató la jornada de protestas.

El asesinato de ‘Alexis’

La Fiscalía de Quintana Roo confirmó este lunes que fue hallado en Cancún el cadáver de la joven de 20 años Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, “Alexis”, por quien se había emitido una alerta de desaparición, desde el 7 de noviembre.

De acuerdo con reportes de medios locales, el sábado salió a hacer una venta, de un vaporizador, y y ya no volvió con su familia.

Su cuerpo, de acuerdo con la Fiscalía, fue encontrado “con claras huellas de violencia en la calle Monte Pandera del Fraccionamiento Vista Real de la Supermanzana 252 del municipio de Benito Juárez”, y fue identificado por sus familiares.

“Ya se analizan todas las cámaras de seguridad públicas y privadas para identificar al o los probables participantes en este acto delictivo y se ponen en operación diversos equipos tecnológicos de localización y rastreo”.

En reacción a este asesinato, mujeres convocaron a manifestarse este lunes en las instalaciones de la Fiscalía Central de todos los municipios de Quintana Roo, para reclamar a las autoridades por su falta de resultados para dar seguridad a las mujeres y hacer justicia cuando son asesinadas.

Incluso una joven que se identificó como hermana de Alexis llamó a la gente a sumarse a las manifestaciones. “Que sepan todos lo que ha pasado, y que ya no debe haber más muertes entre nosotras”.

En las instalaciones de la Fiscalía en Cancún, se observó quema de instalaciones, y de acuerdo con medios locales los trabajadores incluso se atrincheraron en las oficinas.

En redes sociales también se observó que hubo protestas en las oficinas de la Fiscalía en Chetumal y en Cozumel.

En lo que va del año, de acuerdo con la Fiscalía estatal, se han registrado 12 feminicidios en Quintana Roo.

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Coronavirus en México: los pueblos que se niegan a vacunarse contra COVID

En muchas aldeas remotas del estado sureño de Chiapas las tasas de vacunación son de apenas el 2%.
21 de julio, 2021
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En noviembre de 2019, Pascuala Vázquez Aguilar tuvo un extraño sueño sobre su aldea Coquiltéel, enclavada entre los árboles en las montañas del sur de México.

Una plaga había llegado al pueblo y todos tenían que correr hacia el bosque. Se escondían en una choza cobijada por robles.

“La plaga no podía alcanzarnos allí”, dice Pascuala. “Eso es lo que vi en mi sueño”.

Unos meses después, la pandemia se apoderó de México y miles de personas morían cada semana. Pero Coquiltéel, y muchos otros pueblos indígenas pequeños del suereño estado de Chiapas, resultaron relativamente ilesos.

Aunque esto ha sido una bendición para sus pobladores, también presenta un problema.

Casi el 30% de los mexicanos ha recibido una dosis de la vacuna contra la covid-19 a julio, pero en el estado de Chiapas la tasa de vacunación es menos de la mitad.

En Coquiltéel y en muchas aldeas remotas del estado, probablemente se acerca apenas al 2%.

La semana pasada, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador comentó la baja tasa de vacunación en Chiapas y dijo que el gobierno debe hacer más esfuerzos para enfrentar esta situación.

“La gente no confía en el gobierno”

Pascuala es funcionaria de salud para 364 comunidades de la zona y recibió su vacuna.

Suele visitar el pueblo y los alrededores, y le preocupa traer la covid-19 de regreso a su familia y amigos que, como la mayoría de sus vecinos, no están vacunados.

Los miembros de estas comunidades están influenciados por las mentiras y rumores que circulan por WhatsApp.

Pascuala ha visto mensajes que dicen que la vacuna matará a la gente en dos años, que es un complot del gobierno para reducir a la población o que es una señal del diablo que maldice a quien la recibe.

Profesores son vacunados en Chiapa

AFP
Casi el 30% de los mexicanos ha recibido una dosis de la vacuna contra la covid-19 hasta el momento, pero en el estado de Chiapas la tasa de vacunación es menos de la mitad.

Este tipo de desinformación se está difundiendo por todas partes, pero en pueblos como Coquiltéel puede ser particularmente preocupante.

“La gente no confía en el gobierno. No ven que haga nada bueno, solo ven mucha corrupción”, dice Pascuala.

El municipio de Chilón, donde se encuentra la aldea de Coquiltéel, está compuesto predominantemente por indígenas descendientes de la civilización maya.

En Chiapas se hablan más de 12 idiomas tradicionales oficiales. El primer idioma en Coquiltéel es el tzeltal y solo algunas personas hablan español.

La comunidad indígena de esta parte de México tiene una larga historia de resistencia a las autoridades centrales, que culminó con el levantamiento zapatista de 1994.

“El gobierno no consulta a la gente sobre cómo quiere ser ayudada”, dice Pascuala. “La mayoría no cree que la covid-19 exista”.

Este no es solo un problema en México o en América Latina, está sucediendo en todo el mundo.

En el norte de Nigeria, a principios de la década de 2000 y más tarde en algunas zonas de Pakistán, la desconfianza en las autoridades hizo que parte de la población boicoteara la vacuna contra la polio.

Algunas de estas comunidades creían que la vacuna había sido enviada por Estados Unidos como parte de la llamada “guerra contra el terrorismo”, para causar infertilidad y reducir su población musulmana.

“Hay un terreno fértil para los rumores y la desinformación donde ya existe una falta de confianza en las autoridades y tal vez incluso en la ciencia”, dice Lisa Menning, científica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investiga las barreras para la vacunación.

“Hay brechas de información y quizás campañas de comunicación mal diseñadas que históricamente se han dirigido a estas comunidades”, agrega.

Medicina herbal

Nicolasa Guzmán García pasa gran parte de su día en Coquiltéel cuidando a sus gallinas y cultivando vegetales para su familia. Ella cree que la covid-19 es real, pero no siente la necesidad de vacunarse.

“No salgo mucho de mi casa. No viajo a la ciudad, estoy enfocada en cuidar de mis animales”, dice.

La mujer cree que su estilo de vida tradicional protege a la comunidad, pues esta come alimentos frescos y saludables, toma aire fresco y hace ejercicio.

Y como muchas comunidades indígenas en América Latina, los tzeltales practican una mezcla de catolicismo y su antigua religión espiritual.

Mujer con síntomas de covid

AFP
Los miembros de estas comunidades están influenciados por mentiras y rumores que circulan por WhatsApp.

“No puedo decir si esta vacuna es buena o mala, porque no sé cómo se hizo, quién la hizo y qué contiene”, dice Nicolasa.

“Yo misma preparo mi medicina tradicional, tengo más confianza en ella”.

Su medicina es una mezcla de tabaco seco, alcohol casero y ajo que ayuda a los problemas respiratorios, y una especie de bebida hecha con flores de caléndula mexicana o agua de la planta de ruda para la fiebre.

El médico Gerardo González Figueroa ha tratado a las comunidades indígenas en Chiapas durante 15 años y dice que la confianza en la medicina herbal no es solo una tradición sino una necesidad, porque las instalaciones médicas a menudo están demasiado lejos.

Para él, si bien hay algunos la dieta tradicional pro, el estilo de vida y las prácticas curativas, lo extremadamente preocupante son las bajas tasas de vacunación.

“No creo que los esfuerzos del gobierno mexicano hayan sido lo suficientes para involucrar a toda la sociedad”, dice.

“Estas instituciones han estado actuando de manera paternalista. Es como ‘ve y ponte las vacunas'”.

Una persona aplica gel a pobladores

AFP

El gobierno federal ha dicho que su programa de vacunación es un éxito, con una disminución de la mortalidad del 80% en medio de la tercera ola de covid-19 que se extiende por las áreas urbanas más densamente pobladas de México.

¿Cómo aumentar las tasas vacunación?

Pascuala cree que las autoridades se rindieron con demasiada facilidad cuando vieron que la gente de estos pueblos rechazaba vacunarse.

“Es un falso binario pensar en la oferta y la demanda como cosas separadas”, dice Lisa Menning, de la OMS.

La científica explica que, en marzo, algunas encuestas hechas en Estados Unidos reflejaban que las comunidades de color también dudaban en vacunarse, hasta que las autoridades hicieron un gran esfuerzo para que la inoculación fuera accesible.

Ahora, las tasas de vacunación en estas comunidades son mucho más altas.

“Tener un acceso fácil, conveniente y realmente asequible a buenos servicios, donde haya un trabajador de salud que esté realmente bien capacitado y sea capaz de responder a cualquier inquietud y responda de una manera muy cariñosa y respetuosa, eso es lo que marca la diferencia”, afirma.

Vacuna contra la covid

Getty Images

“Lo que funciona mejor es escuchar a las comunidades, asociarse con ellas, trabajar con ellas”, agrega.

Coquiltéel es una de los millones de pequeñas comunidades rurales de todo el mundo en las que esto es muy deficiente.

Por ahora, todo lo que puede hacer Pascuala es seguir intentando convencer a la gente de que se vacune y está centrando sus esfuerzos en los que deben salir de sus pueblos, como los camioneros.

Pero hasta que todos estén vacunados, solo le queda confiar en otros poderes.

“Gracias a Dios vivimos en una comunidad donde todavía hay árboles y donde el aire todavía está limpio”, dice.

“Creo que de alguna manera, la Madre Tierra nos está protegiendo”.


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