El 50% de las investigaciones de feminicidio en México no se resuelven
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El 50% de las investigaciones de feminicidio en México no se resuelven, dice reporte

En el país solo el 26.4% de los asesinatos de mujeres son tipificados como feminicidio. De los casos que logran sentencia el 93.7% de los casos de feminicidio fue condenatoria.
Cuartoscuro
10 de noviembre, 2020
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La impunidad en los delitos de feminicidios en 2019 alcanzó el 51.4%, de acuerdo con un análisis elaborado por la asociación Impunidad Cero. Es decir, que la mitad de asesinatos de mujeres por razones de género, no se esclarecen.

Pero esta cifra resulta incluso positiva si se compara con el balance del total de homicidios dolosos en el país contra hombres y mujeres: la impunidad en esos casos alcanza el 89.6%. Es decir, que solo 1 de cada 10 casos queda resuelto.

Además, de cuando una investigación sí terminó en una sentencia, en el 93.7% de los casos de feminicidio fue condenatoria, es decir, hubo castigo contra el culpable. Esto ocurrió en 252 de las 269 sentencias que hubo en el año por ese delito.

Lee: Solo 4.2% de los MP se especializan en violencia contra mujeres; 100 municipios concentran 60% de feminicidios

Dato que también es más alto que con los homicidios en general, donde la tasa de condena fue en 2019 del 82.9%, con 2 mil 825 condenados por las 3 mil 407 sentencias emitidas en todo el año.

Sin embargo, la mayor efectividad en la resolución de casos de feminicidios puede tener que ver justo con que se utilice ese tipo penal, según explica el reporte Impunidad en Homicidio Doloso y Feminicidio en México, presentado este martes.

“El hecho de que la tasa de condena sea mayor para este delito puede deberse a que, al momento de clasificar un delito como feminicidio en lugar de homicidio doloso, los ministerios públicos lo hagan solo cuando tengan pruebas suficientes para acreditar el homicidio por razones de género ante el juez y ‘asegurar’ la condena”, señala.

A nivel nacional, solo el 26.4% de los asesinatos de mujeres son tipificados como feminicidio, a pesar de las recomendaciones internacionales de que cuando una mujer es encontrada muerta con violencia la hipótesis inicial debe ser que fue por razones de género e investigar con esa perspectiva, a menos que se descarte conforme avanza la investigación.

Entérate: “Las tres muertes de Marisela Escobedo”: Netflix estrena documental sobre mujer que luchó contra el feminicidio

De ahí que en cada estado varíe la impunidad. Por ejemplo, en Baja California Sur, fue del 100%, pero solo dos homicidios de mujeres fueron tipificados como feminicidio; mientras que en Guanajuato y Yucatán fue menor a 0% porque durante 2019 se resolvieron más casos de los ocurridos propiamente en ese año.

Fuera de estos extremos, los estados con mayor impunidad para las mujeres fueron Guerrero, con el 93.8%, y Jalisco con el 86.7%.

Falta de instituciones y personal especializado

El informe también evidencia la falta de Fiscalías o Ministerios Públicos especializados para investigar concretamente los casos de homicidio en general y de mujeres por razones de género.

Al cierre de 2018, solo había 21 agencias del Ministerio Público especializadas en feminicidio, distribuidas en 14 estados. 21 de los 3 mil 707 MP del país, es decir, el 0.6%. Mientras que para asesinatos sube hasta el 3.4%.

Además, hay otras 117 agencias especializadas en diversos delitos contra las mujeres, pero tampoco están en todas las entidades.

Entre los ocho estados que no tenían ninguna de las dos, cinco eran del top 10 con mayores tasas de feminicidio: Veracruz (lugar 2), Colima (3), Sonora (4), Nuevo León (6) y San Luis Potosí (9). Además de Baja California (lugar 18), Hidalgo (19) y Durango (21).

Fue hasta 2019 que dos de esos crearon instancias especializadas: Sonora inauguró una Vice Fiscalía de Feminicidios y en Veracruz el organigrama contempla una Fiscalía Coordinadora Especializada en Investigación de Delitos contra la Familia, Mujeres, Niños y Niñas y Trata de Personas.

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Día de Muertos: cuál es el origen y significado de la flor de cempasúchil, la reina de los altares

El Día de Muertos en México es una celebración tradicional para honrar a los que ya no están. Y muchos mexicanos los homenajean con altares y ofrendas en las que la flor de cempasúchil no puede faltar.
31 de octubre, 2020
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Una vez al año México se tiñe de un color amarillo anaranjado.

Se debe a la flor de muerto o cempasúchil y es señal de que llega la festividad de Día de Muertos, una celebración cada 1 y 2 de noviembre de los vivos para honrar a los que ya no están físicamente.

Pero la tradicional festividad mexicana no es solo colores sino también aromas.

“Cada año olemos todos a cempasúchil”, dice el biólogo mexicano Jerónimo Reyes, quien explica a BBC Mundo que esta flor contiene aceites esenciales que la hacen muy aromática, entre otras características especiales.

Y el olor de la flor de cempasúchil también se fusiona con las diferentes comidas tradicionales mexicanas que ocupan un rol fundamental en las ofrendas a los muertos.

¿Cuál es el origen y qué significa el nombre cempasúchil?

La flor de 20

El nombre original de la flor de cempasúchil es sempôwalxôchitl y proviene de la lengua náhuatl.

Manos sostienen una flor de cempasúchil

Getty Images
La flor de cempasúchil está compuesta por muchas flores o pétalos. De ahí surge su nombre.

“La palabra viene de dos sustantivos: sempôwal, que significa 20 (o muchos), y xôchitl, que es flor. Su traducción sería flor de 20“, detalla Andrea Rodríguez, investigadora de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y especialista en el estudio de jardines prehispánicos.

“El códice florentino del náhuatl del siglo XVI menciona que hay flores machos y hembras y que estas últimas tienen muchas flores. Es como una bola con muchas flores juntas”, compara a BBC Mundo.

Según la investigadora, la flor tiene diferente nombre dependiendo de la región y el más común es el que conocemos del náhuatl, que se deformó con el español y terminó llamándose cempasúchil.

Una flor americana

En el plano científico, cempasúchil recibe el nombre de Tagetes erecta y es una planta exclusiva del continente americano. Crece en México, Centroamérica, y hasta Sudamérica.

Según explica Jerónimo Reyes, que es biólogo del jardín Botánico del Instituto de Biología de UNAM, hay cerca de 58 especies, pero muy pocas se utilizan para los fines del Día de Muertos.

“La gente en general se ha limitado a llamar flor de muerto o cempasúchil a una sola especie, que es la Tagetes erecta, pero en realidad en México hay más especies de cempasúchil”, explica.

Campo con la flor de cempasúchil.

Getty Images
La flor de cempasúchil es nativa del continente americano y crece de forma silvestre en zonas montañosas.

Las diferencias en las especies varían en la cantidad de flores, las hojas, el tamaño de la planta, el color de los pétalos o flores -hay algunas que tienen el filo del pétalo que es rojo-. Pero en todas predomina el color amarillo anaranjado.

La flor crece en lugares silvestres, sobre todo en las zonas montañosas y también se cultiva.

Pese a ser una especie nativa de México, China es el principal productor de cempasúchil para uso industrial, con las tres cuartas partes de lo sembrado en el mundo, informa el sitio web de la UNAM con datos de 2019.

Esta explotación del cultivo de cempasúchil por parte de China reside en las propiedades de esta planta, que tiene varios otros usos además del ritual.

De la planta se extraen aceites esenciales para fabricar agroquímicos para combatir insectos y se utilizan para la industria avícola, con el propósito de lograr que la carne del pollo y la yema de los huevos tome un color más amarillo.

“Es una flor con carotenoides, son sustancias que dan estos colorantes muy fuertes para que logre teñir la carne y la yema de huevo”, describe Reyes.

Un hombre con una gran montaña de flores de cempasúchil.

Getty Images
Los pigmentos de la flor de cempasúchil se utilizan para la industria avícola para intensificar el color de la carne del pollo y la yema de huevo.

Otras de las características de la flor de cempasúchil es su corta vida.

“La mayoría de las flores de cempasúchil son anuales, es decir, que nacen y solo viven una temporada. Pero como cuenta con muchas semillas, se reproducen muy fácilmente”, detalla Reyes.

Y desde hace siglos, se utilizan distintas partes de la la planta con fines medicinales, como infusión cuando se tiene una afección estomacal, para aliviar las flatulencias, para ayudar a las vías respiratorias, y hasta para mejorar el deseo sexual, según cita Rodríguez de la bibliografía del siglo XVI.

La leyenda y la flor del ritual

Dice la leyenda que Xóchitl y Huitzilin estaban enamorados desde que eran niños y que por las tardes subían a la montaña dedicada a Tonatiuh, el dios azteca del sol, y le ofrendaban ramos de flores.

Pero un día se desató la guerra y Huitzilin fue a pelear para defender las tierras aztecas y murió.

Destrozada de dolor, Xóchitl pidió al dios Tonatiuh que la librara de su sufrimiento y la reuniera con su amado.

Campo con la flor de cempasúchil.

Getty Images
La flor de cempasúchil también tiene su leyenda prehispánica.

El dios del sol cumplió con el pedido y dejó caer sus rayos sobre Xóchitl, y ella se transformó en una flor de color amarillo intenso.

Luego un colibrí se posó en el centro de la flor y ésta abrió sus 20 pétalos liberando un aroma intenso.

Siguiendo el mandato de Tonatiuh, el amor de la pareja azteca permanecerá mientras haya colibríes y flores de cempasúchil en los campos mexicanos.

Tal vez es por eso que la flor de cempasúchil es la reina de los altares de muertos en México. Lo cierto es que no hay ofrenda sin esa flor.

“En la época prehispánica, los mexicas utilizaban esta flor por el olor, porque es muy particular. Cuando viene el día de muertos en México, todos reconocemos ese olor . Y la tradición dice que lo que atrae a los muertos es el olor de esa flor”, describe Andrea Rodríguez.

Hasta el año pasado, cuando la pandemia de la covid-19 no se había declarado, la tradición anual mexicana era pasar la noche en los cementerios ofreciéndole a los muertos un banquete y decorando sus tumbas con flores y pétalos de cempasúchil.

Mujer coloca flor de cempasúchil en una tumba.

Getty Images
La flor de cempasúchil se utiliza para decorar las tumbas.
Ofrenda Día de Muertos 2016

Gentileza Carlos Feria Perez
En las ofrendas a los muertos no puede faltar la flor de cempasúchil.

Este año la festividad se ve opacada por la pandemia que causó la muerte de más de 90.000 personas en México, el cuarto país con más fallecidos en el mundo. Las autoridades decidieron que los panteones permanecerán cerrados para evitar aglomeraciones

Pero los mexicanos también honran a sus muertos en sus casas con altares hogareños en los que la comida casera y la flor de cempasúchil no puede faltar.

“Cuando vemos flor de muerto, estamos viendo mole, tamales…”, dice riéndose el biólogo Reyes.

Pero para que el alma del muerto llegue a la casa hay que ayudarlo.

“Se construyen unos caminos con los pétalos de la flor en la entrada de las casas para que el muerto se guie con el olor y pueda llegar al altar o a la ofrenda. Ver o entender a las flores por su olor y no por su color es un concepto muy prehispánico”, describe por su parte Rodríguez de la UNAM.

Un camino hecho con la flor de cempasúchil.

Getty Images
Muchos mexicanos decoran sus altares y forman caminos con la flor de cempasúchil para orientar a sus muertos hacia las ofrendas.

Entonces, si la flor de cempasúchil se asocia al Día de Muertos por su olor, ¿a qué huele?

Durante la entrevista, Andrea Rodríguez se levanta y va en busca de un florero con cempasúchil. Me dice que huelen a panteón, pero no se cansa de remarcar que es un olor agradable.

Minutos después me llega un correo electrónico. “Me dejaste pensando”, dice.

“Como dice mi amigo Mauricio Medina Sánchez: ‘Huele a pasado, pero un pasado muy vivo‘”.

Una mujer huele las flores de cempasúchil.

Getty Images
El olor de la flor de cempasúchil es clave para la cultura mexicana.

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