FGR oculta la ‘nueva verdad’ del caso Ayotzinapa, clasifica la averiguación
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FGR oculta la ‘nueva verdad’ del caso Ayotzinapa, clasifica la averiguación

Fueron reservados los datos y hallazgos con que FGR y el actual gobierno aseguran que se "ha caído la verdad histórica" del caso; se están dando pasos hacia atrás en la transparencia, advirtió el presidente del INAI.
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4 de noviembre, 2020
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La Fiscalía General de la República (FGR) clasificó como información reservada y confidencial los avances que en el actual sexenio se han integrado a la averiguación previa abierta por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pese a que dicha investigación ya había sido desclasificada desde el 2015 por orden del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la información (INAI).

Los nuevos tomos del expediente que se han reservado contienen los datos, diligencias y hallazgos con los que la FGR y el gobierno federal han sustentado – al menos en el discurso– que se “ha caído la verdad histórica” del caso, y que hay nuevas líneas de investigación en curso.

Entérate: ‘Son seis años y nada’: estos son los pendientes de la investigación sobre Ayotzinapa

Entre octubre de 2015 y noviembre de 2018 la entonces PGR transparentó, siguiendo los criterios del INAI, mas de 600 tomos en versiones públicas de la averiguación que fueron publicados en cuatro entregas, en un micrositio diseñado para ello. Pero a partir diciembre de 2018 la institución dejó de hacerlo.

Debido a ello Animal Político solicitó vía transparencia a la FGR copia en versión pública de los últimos tomos de dicha averiguación, y de otras carpetas relacionadas. La respuesta oficial fechada el 23 de octubre – luego de diversos retrasos debido a la pandemia – es que los nuevos tomos del expediente ya habían sido clasificados como información reservada y confidencial. Ello pese a reconocer que se trataba del mismo expediente y el mismo caso desclasificado anteriormente.

“A partir del último tomo que se encuentra en versión pública, en el portal de la institución se consideran (los tomos solicitados desde esa fecha) información reservada y confidencial, de conformidad con el artículo 110, fracciones VII y XII, y 113 fracción I, de la Ley Federal de Transparencia (…) puesto que dar a conocer la información solicitada obstruye la prevención o persecución de los delitos”, dijo la Fiscalía en su respuesta.

Esta decisión de la FGR, de acuerdo con el comisionado presidente del INAI, Francisco Javier Acuña, es un retroceso importante en materia de transparencia proactiva, pero no es un hecho aislado. Se suma a otras decisiones como la negativa a elaborar una versión pública de la averiguación de Odebrecht, pese a que el Instituto lo ha ordenado en reiteradas ocasiones

“No me extraña que den marcha atrás a una magnifica buena práctica que se había generado de transparencia proactiva (de publicar los tomos del caso Ayotzinapa) y que de haber continuado hubiera sido notable (…) No tienen una vocación por desgracia que se pueda presumir de transparencia, conforme lo ha predicado el nuevo gobierno”, dijo el comisionado.

Acuña Llamas adelantó que el pleno del Instituto analizará los recursos que se promuevan en contra de la nueva respuesta de la FGR en el caso Ayotzinapa y resolverá, muy seguramente, que se tienen que abrir los nuevos tomos de la averiguación previa bajo la misma lógica de hace unos años.

¿Por qué es un caso clasificado, según FGR?

En el oficio que la FGR entregó como respuesta y que no está firmado por ningún funcionario (solo se señala como membrete Unidad de Transparencia), la institución reconoció que existe una averiguación previa en curso bajo el número AP/PGR/SDHPDSC/OI/001/2015 por los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero el 26 y 27 de septiembre. Es decir, por la desaparición de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.

Añadió que hay un sitio de internet donde se puede consultar la versión pública del caso. La ultima actualización, hasta el tomo 631 del expediente, data del 28 de noviembre de 2018.

Pero a partir de esa fecha no se ha publicado mas información, ya que la Fiscalía sostiene que los nuevos tomos fueron clasificados como reservados y confidenciales, de manera permanente.

Para justificar dicha clasificación, la FGR retomó la argumentación que tradicionalmente presenta al justificar que una averiguación es información reservada. Insistió en que se trata de casos en curso que no pueden transparentarse, pues ponen en riesgo la presunción de inocencia de los posibles implicados, el debido proceso y el éxito de la indagatoria.

Como parte de la respuesta y porque así lo ordena la ley, la FGR incluyó un análisis de riesgo “real, demostrable e identificable” que le llevó a concluir que el perjuicio que puede causar abrir el expediente supera en proporción al derecho de la sociedad de conocer el contenido de la investigación. Es decir, la Fiscalía antepone el éxito de la indagatoria al cumplimiento del derecho de acceder a la información pública.

“La información y documentos, que se encuentran contenidos en el expediente de averiguación previa está bajo resguardo de los servidores públicos, quienes deben evitar a toda costa poner en riesgo la seguridad de las víctimas, así como la suya, y la investigación”, indica la Fiscalía.

¿Por qué debe permanecer desclasificado, según INAI?

En febrero de 2015, al resolver un recurso de revisión, el pleno del INAI determinó de manera unánime que la averiguación previa del caso Ayotzinapa debía transparentarse a través de la elaboración de versiones públicas.

Fue la primera vez que dicho Instituto retiró la clasificación de información reservada que por regla general impera en las averiguaciones y carpetas de investigación.

En su resolución el INAI desestimó los argumentos de la entonces PGR, similares a los que presenta ahora, para mantener totalmente cerrado el expediente. Los consejeros concluyeron que sobre esa reserva imperaba el derecho de la sociedad a conocer un caso calificado como de violaciones graves a derechos humanos.

“Fue una decisión histórica porque fue la primera vez que resolvimos en favor bajo el esquema del interés público, y bajo el esquema de tratarse de violaciones graves a derechos humanos. Hacer valer la disposición legal que nos da la potestad de presumir violaciones graves a derechos humanos para abrir una averiguación previa. Es una de las decisiones más valientes y más poderosas que tomó el INAI en un momento”, dijo en entrevista Acuña Llamas.

La resolución adoptada por el INAI en aquel momento, explica el comisionado, solo implicaba transparentar la indagatoria hasta su avance de febrero de 2015. No obstante, y previendo que las solicitudes serían constantes, se determinó publicar proactivamente versiones públicas de los tomos conforme se fueran integrando. Esto fue en las gestiones de  los procuradores Areli Gómez y Raúl Cervantes.

El que se haya dejado de transparentar los nuevos tomos de la averiguación en el actual sexenio y que ahora se informe que fueron clasificados como reservados no es un hecho ilegal por sí mismo, pero sí una decisión que seguramente será revocada por el pleno del INAI.

Ramírez Acuña aclaró que aun cuando la determinación del 2015 de INAI no tenía los efectos de ordenar que la averiguación previa se continuara transparentando de forma permanente, más allá de que por años sí se hizo prácticamente, la realidad es que se trata del mismo caso y los mismos argumentos que llevarán al Instituto a ordenar que los nuevos tomos también tienen sean desclasificados.

Opacidad y oídos sordos

La clasificación del caso Ayotzinapa se suma a una serie de decisiones que la actual administración de la FGR ha tomado en un mismo sentido: reservar información o no darla a conocer, aun cuando existan resoluciones del INAI e incluso sentencias judiciales que así lo ordenan.

El caso más llamativo es el de la carpeta de investigación por los sobornos que Odebrecht habría pagado en México, y donde la actual FGR al igual que lo hiciera la vieja PGR ha recurrido hasta a juicios de amparo para no acatar la orden del instituto de elaborar versiones públicas del caso.

“Son amparos que incluso han perdido y aun así siguen sin transparentar el caso. No existe una vocación realmente por cumplir con estas determinaciones”, añadió Acuña.

El titular del INAI recordó que en enero de 2019 tuvo una primera y única reunión con el fiscal Alejandro Gertz Manero en donde se le explicó que tenía que cumplirse con la determinación de abrir el caso Odebrecht, algo con lo que el fiscal no estuvo de acuerdo aludiendo riesgos al debido proceso. Desde ahí y a casi dos años el fiscal no ha vuelto a dialogar con los comisionados.

Esta no es la primera vez que hay que ir a contracorriente, recuerda Acuña. En su momento fue el propio procurador Jesús Murillo Karam el que se negó a transparentar la averiguación del caso Ayotzinapa, incluso desatendiendo la instrucción del pleno del Instituto. Ahora, de forma similar, Gertz Manero ha optado por una visión conservadora que deja poco espacio a la apertura de los expedientes.

En ese contexto, el comisionado del INAI consideró clave que los ciudadanos, los medios y las organizaciones continúen presionando para exigir que el terreno ganado en los últimos años en materia de transparencia no se pierda, aun cuando sean las propias autoridades las que litiguen en contra del interés público.

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Burnout: qué es el síndrome de estar ‘quemado’ por el trabajo y cómo combatirlo

Fruto del estrés laboral crónico, el síndrome es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas que puede empeorar con la pandemia.
16 de julio, 2021
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¿Se ha encontrado en alguna ocasión de su vida agotado física y mentalmente? ¿Ha tenido una actitud de indiferencia y desapego en el trabajo? ¿Se ha sentido desmotivado, frustrado y ha disminuido su productividad laboral?

Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa entonces ha sufrido el síndrome de burnout o síndrome del “quemado”.

Catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un riesgo laboral en 2019, se incluyó en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos (CIE-11), cuya entrada en vigor se ha fijado para el 1 de enero de 2022.

Se trata de un trastorno cada vez más conocido y diagnosticado.

Combina factores de riesgo personales con factores de riesgo relacionados con la organización.

De hecho, es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas.

Un chico tapándose la cara

Getty Images

Origen del síndrome

El término “burnout” fue descrito por primera vez en 1974 por el psicoanalista Herbert Freudenberger.

Observó en una clínica para toxicómanos en Nueva York cómo la mayoría de los voluntarios tenía una pérdida de energía progresiva hasta llegar al agotamiento.

También detectó síntomas de ansiedad, depresión y desmotivación en el trabajo, además de agresividad hacia los pacientes al cabo de un año de estar trabajando.

Su descripción fue la siguiente: “Una sensación de fracaso y una experiencia agotadora que resulta de una sobrecarga por exigencias de energía, recursos personales o fuerza espiritual del trabajador”.

Doctora en su oficina

Getty Images

Principales características

El síndrome es consecuencia de un estrés laboral crónico.

Suele aparecer en personas cuya profesión demanda entrega y dedicación a los demás, como es el caso de la enseñanza, la salud o los servicios sociales.

Afecta especialmente a los profesionales de la salud, dado que se encuentran expuestos al sufrimiento humano y a la muerte.

Además tienen un alto nivel de exposición laboral, con largas jornadas de trabajo y un nivel elevado de exigencia y sobrecarga de tareas.

Esta exposición a largo plazo genera una pérdida de energía, un sentimiento de falta de realización personal y una despersonalización que pueden ocasionar trastornos de salud y poca motivación para el trabajo, generando errores y deterioro de la calidad del servicio.

Hombre en la cama, mirando el celular durante la noche

Getty Images

Tres componentes significativos caracterizan al síndrome del quemado:

  1. Estado de agotamiento emocional: sentimiento de estar sobrepasados emocionalmente y exhausto en el trabajo.
  2. Actitud cínica o distante frente al trabajo: percepción deshumanizada de las personas con las que nos relacionamos en el trabajo.
  3. Sensación de ineficacia, de no hacer bien las tareas: insatisfacción en el trabajo con sentimientos de descontento y desmotivación.

Instrumentos de evaluación

Existen varios instrumentos para medir el desgaste profesional por parte de los médicos.

Uno de los más conocidos es la escala de Maslach o Maslach Burnout Inventory, que consta de 22 ítems en forma de afirmaciones sobre los sentimientos y actitudes del profesional.

Otra escala es el inventario de burnout de Conpenhague, compuesto por 19 preguntas divididas en tres escalas para medir el agotamiento personal.

Ambos instrumentos son de utilidad para poder determinar si un trabajador sufre el síndrome del quemado.

Pero los tiene que utilizar un profesional, para realizar una correcta interpretación.

Edificio de oficinas con muchas personas trabajando de noche

Getty Images
Algunas sociedades glorifican el exceso de trabajo hasta el punto de agotamiento.

Otros factores que influyen

Existen varios factores que influyen en este síndrome.

Estos son los más destacables:

  1. Los turnos laborales y el horario de trabajo. Tienen influencias biológicas y emocionales claras: alteraciones del ritmo cardiaco, ciclo sueño-vigilia, etc.
  2. La seguridad y estabilidad del trabajo, especialmente en época de crisis. Perder el trabajo o estar bajo la presión de perderlo durante un tiempo prolongado.
  3. Falta de formación profesional para desempeñar las tareas y falta de asertividad. No estar preparado y, por lo tanto, no poder hacer correctamente el trabajo. No saber decir no y asumir más carga de trabajo de la que podemos llevar a cabo.
  4. La estructura y clima organizacional: organizaciones complejas, con muchos requerimientos, exceso de burocracia y responsabilidades que pueden afectar al grado de control del individuo, incluyendo un alto nivel de estrés, carga de trabajo excesiva o poca autonomía profesional.
  5. Las relaciones interpersonales con otros compañeros de trabajo basadas en la falta de confianza, poca o escasa cooperación o destructivas, con altos niveles de tensión.

Además de lo anteriormente expuesto, a nivel personal hay una serie de factores de riesgo, como son: el deseo de destacar y ser brillante, la autoexigencia, una baja tolerancia al fracaso, el perfeccionismo, la ambición, creerse indispensable, tener pocos intereses fuera del trabajo o ser excesivamente idealistas.

Bañistas sentados frente a la playa

Getty Images

¿Cómo lo podemos prevenir?

Existen algunas medidas eficaces:

  • Dar información sobre el síndrome de burnout, sus síntomas y consecuencias, de manera que lo podamos detectar de forma rápida.
  • Permanecer atentos a las condiciones del ambiente laboral.
  • Impartir formación sobre habilidades sociales y estrategias para enfrentarse a los cambios.
  • Fomentar actividades extralaborales.

Es muy importante no estar centrados en temas de trabajo siempre, dentro y fuera, sino romper y mantener una vida activa desconectados del trabajo.

Mejor tratamiento

El tratamiento se centra principalmente en la atención a la disminución del estrés o el desarrollo de nuevos hábitos positivos que reduzcan la aparición del mismo.

Trabajar la resiliencia es muy importante, para que la persona pueda aprender, mejorar y recuperarse.

La mejora de la autoestima, el ajuste de las expectativas a la realidad o el fomento de hábitos saludables, además de contar con herramientas para combatir el estrés, nos darán la llave del éxito frente a una enfermedad que ha crecido durante la pandemia.

*Fernando Díez Ruiz es profesor doctor en la Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Deusto y Pedro César Martínez Morán es director del Máster en Recursos Humanos de ICADE Business School de la Universidad Pontificia Comillas.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Lee el artículo original aquí.


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