Investigan corrupción en Paso Exprés: hallan sobrecostos y desvíos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Fiscalía indaga corrupción en Paso Exprés; hallan negligencias, sobrecostos y desvíos hasta en las reparaciones

A casi tres años del socavón que dejó dos muertos, los auditores confirmaron que los principales responsables de las irregularidades en la obra fueron los funcionarios, y que hay casi 35 millones de pesos que no aparecen.
Cuartoscuro
18 de noviembre, 2020
Comparte

Esta nota la leyeron antes nuestros suscriptores. Suscríbete a Animal Político y lee contenido antes que nadie.

La Fiscalía General de la República (FGR) inició una investigación formal en contra de los funcionarios o exfuncionarios que resulten responsables por las negligencias y malos manejos registrados en la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca, que además de ocasionar un daño al erario superior a los 100millones de pesos, provocaron la muerte de dos personas por un socavón en 2017.

La carpeta de investigación se abrió a partir de una denuncia penal presentada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la cual documentó un cúmulo de irregularidades de principio a fin en la ejecución de esta obra, que incluso se extendieron a los trabajos de reparación del referido socavón.

Aun cuando el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, a través de la Secretaría de comunicaciones y Transportes (SCT), argumentó siempre que la culpa de las fallas era de la empresa contratista, los auditores concluyeron que los principales responsables fueron los servidores públicos que no atendieron las alertas en torno a fallas en la obra, lo que dejó perdidas millonarias, además del costo en vidas humanas.

“Los servidores públicos de la SCT aun teniendo conocimiento de las fallas que se presentaban en el km 93+857 del Paso Exprés y del riesgo que representaba la falta de reparación de la alcantarilla, acordaron no realizar las recomendaciones técnicas sugeridas, dejando dicha obra en las condiciones en que se encontraba, no atendiendo las solicitudes y recomendaciones de las que tuvieron conocimiento” concluyeron los auditores en la denuncia.

Lo anterior, sumado al descubrimiento de 35 millones de pesos de los gastos de reparación del socavón cuyo destino no es claro, llevaron a la ASF a presentar la denuncia el pasado 31 de octubre. El caso fue turnado a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de FGR.

Esta es la primera indagatoria por posibles delitos de corrupción –entre ellos posible peculado– que se inicia a nivel federal en torno a la referida obra. A continuación, se detallan algunas de las principales irregularidades que dieron pie a la denuncia.

Negligencia criminal

A las 5 de la mañana del miércoles 12 de julio de 2017 un enorme hueco se abrió en el pavimento del Pasó Exprés, un libramiento de la carretera México-Acapulco, que apenas tres meses antes había sido inaugurado por el presidente Peña Nieto bajo la promesa de que duraría 40 años. El sorpresivo socavón se tragó un automóvil en el que viajaba el señor Juan Mena López y su hijo. Ambos fallecieron por asfixia tras dos horas de agonía.

Unas horas después de ocurrido el accidente la SCT se apresuró a decir que el hundimiento fue consecuencia de una alcantarilla tapada por una enorme cantidad de basura, sumado a la erosión del suelo producto de la deforestación causada por habitantes de la zona. Unos días más tarde reconocería defectos en la obra, pero se los atribuyó a los contratistas.

La realidad es otra: fue la actuación negligente de los funcionarios de la dependencia que encabezaba Gerardo Ruiz Esparza lo que derivó en el incidente que pudo haberse evitado y con ello el costo humano y económico, de acuerdo con la auditoría 358-DE practicada por la ASF.

Los auditores llegaron a esa conclusión tras verificar que hubo al menos cinco alertas de diversas fuentes sobre el riesgo y mal estado en que se encontraba el subsuelo de la obra por un drenaje deficiente, que la SCT recibió en meses previos al desastre. Pero en los hechos no hizo nada.

Entre ellos está, por ejemplo, un informe interno de dos direcciones de la propia SCT fechado el 6 de mayo de 2016 en donde se alertaba de “fallas” a la altura del kilómetro 93+850, concretamente por la inestabilidad del suelo generada por la humedad y el poco desagüe.

El 10 y el 27 de septiembre de 2016 los vecinos de la colonia Chipitlán, aledaña al paso exprés, dirigieron sendos oficios a la SCT alertando de un “desastre” inminente debido a que el tubo del desagua era insuficiente para filtrar la humedad debajo del libramiento, lo que generaba inundaciones y el peligro de derrumbes. El 28 de septiembre fueron los propios contratistas los que sugirieron que era necesario una obra complementaria.

El 31 de octubre, especialistas de la Comisión Estatal del Agua (CEAGUA) inspeccionaron la zona y concluyeron que el tubo de 1.20 metros de diámetro era insuficiente para desahogar los escurrimientos, y que se necesitaba un tubo de al menos 2.44 metros de diámetro para generar un afluente solvente. El informe fue proporcionando a la SCT.

Pero en los hechos y más allá de promesas de realizar otros estudios, nada ocurrió. La obra fue inaugurada en abril sin que se pusiera en práctica ninguna solución para atender el riesgo. Tres meses después ocurrió el socavón.

“Por lo anterior, se reitera que los servidores públicos encargados de la Construcción del Paso Exprés no atendieron las soluciones y recomendaciones emitidas por CEAGUA, los colonos de Chipitlán y la Dirección General de Protección Civil Cuernavaca. Ellos (los funcionarios) tuvieron pleno conocimiento de la existencia de fallas en la alcantarilla desde marzo de 2015”, indica el dictamen de los auditores. 

Leer más: El socavón de Cuernavaca, tres años después

Sobrecostos de principio a fin

Desde el punto de vista de los auditores el Paso Exprés fue una obra con una “deficiente supervisión, vigilancia, control y revisión de la ejecución de los trabajos”. Ello trajo consigo, entre otras cosas, sobrecostos en el proyecto, así como retrasos en los tiempos prácticamente desde el inicio.

El contrato original contemplaba una inversión de 901 millones de pesos en números cerrados, y un tiempo de ejecución de 730 días naturales que iba del 29 de noviembre de 2014 al 28 de noviembre de 2016. Luego de cuatro modificaciones posteriores, el costo de la obra ya había crecido más de 70 % para llegar a 1 mil 548 millones de pesos, y los tiempos de conclusión se habían alargado un 24 %, hasta el 30 de junio De 2017.

Luego de eso vino el desastre del socavón y las obras de reparación. Se tuvieron que destinar en total 101 millones 467 mil pesos tanto para los trabajos emergentes luego del hundimiento, así como para la denominada “estructura intermedia”. Se suponía que el costo lo asumiría el contratista, pero al final fue cubierto con el presupuesto público.

Todo lo anterior sumado a costos adicionales no previstos terminaron elevando el costo total del proyecto hasta los 2 mil 148 millones de pesos. Es decir, más del doble de lo que originalmente se había planteado.

Y hasta posibles desvíos

Las obras del Paso Exprés registraron irregularidades hasta en las inversiones que se llevaron a cabo para reparar los daños causados por el socavón de julio de 2017. En la revisión del presupuesto ejercido en 2018 los auditores encontraron desde omisiones hasta dinero supuestamente ejercido sin que haya constancia creíble de ello.

De la revisión de los distintos contratos firmados, todos ellos por la vía de la adjudicación directa, los auditores registraron distintos conceptos en donde no se acreditaron las inversiones supuestamente realizadas, lo que generó un faltante de 12 millones 70 mil cuyo destino no está probado.

En uno de los contratos la ASF identificó una diferencia superior a los 5 millones 741 mil pesos entre lo pagado y los precios unitarios que estaban contemplados en los tabuladores. En otro caso la SCT reportó el pago de 59 jornadas de trabajo cuando en los hechos solo se llevaron a acabo 44.

“Adicionalmente, de la revisión a la ejecución y pago de los trabajos de emergencia se detectaron irregularidades técnicas en diversos contratos, toda vez que (los funcionarios a cargo) no revisaron, controlaron ni comprobaron que los materiales, la mano de obra, la maquinaria y los equipos fueran de la calidad y características pactadas en el contrato, así como no vigilaron ni controlaron el desarrollo de los trabajos en sus aspectos de costo y rendimientos establecidos en las matrices de los precios unitarios de los contratos referidos”, subrayan los auditores.

En suma, la ASF identificó tan solo en los trabajos de reparación del socavón por lo menos seis posibles desvíos de recursos o malos manejos, que dejan como saldo 35 millones de pesos cuyo uso no fue claro y tendrían que ser devueltos o recuperados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Elecciones en EU: los votantes a quienes no les gustan ni Trump ni Biden

A medida que aumentan los esfuerzos para convencer a los votantes indecisos, no todos están contentos con la opción que se les ofrece.
13 de septiembre, 2020
Comparte
Post it con caras tristes y una pregunta

Getty Images
No todos están contentos con los candidatos a las elecciones de Estados Unidos.

En la recta final de una elección polémica en Estados Unidos, los partidarios de Donald Trump y Joe Biden están haciendo un último esfuerzo para mostrar su respaldo y convencer a los votantes indecisos.

Pero no todo el mundo está contento con las alternativas que se les ofrecen.

A menos de dos meses para el final de la campaña, los dos partidos principales han promocionado la contienda de noviembre como “la elección más importante de nuestra vida” y anunciaron récords de recaudación de fondos en las últimas semanas.

Los observadores políticos predicen un gran aumento en la participación general, pero muchos votantes aún no están seguros de si votarán por el presidente en funciones Donald Trump, el candidato demócrata Joe Biden o por cualquier otra persona.

Estoy desilusionado con esta elección”, dice Samian Quazi, un enfermero psiquiátrico de 32 años de edad residente en Houston.

“Realmente no tenemos buenas opciones. Ninguno de los candidatos está abordando realmente ningún problema ni ofrece ninguna esperanza para que este país mejore la vida de las personas”, añade.

Imagen de promoción con Joe Biden y Donald Trump

BBC
Ni Joe Biden, ni Donald Trump

Quazi ha votado regularmente en elecciones anteriores. Dijo que lo hizo por los candidatos del Partido Demócrata en las elecciones presidenciales de 2016 y los comicios de mitad de período de 2018, pero se ha vuelto desconfiado después de ver perder a su candidato preferido, el izquierdista Bernie Sanders, en las primarias del Partido Demócrata a principios de este año.

“Fue un ejemplo de los poderes fácticos que controlan el acceso a los medios en este país sin querer ver amenazados sus intereses económicos”, analiza.

Me pregunto si Estados Unidos todavía está tratando de ser una democracia, cuando en realidad es una plutocracia”, dice Quazi.

“Cuando se trata de cambios económicos y estructurales reales que posiblemente podrían amenazar el control que tienen sobre nuestro país, hay una reacción dura y expulsan a cualquiera que materialmente pudiera cambiar nuestras vidas”, opina.

Poca participación

La desconexión política en Estados Unidos ha llevado a bajas tasas de participación de votantes en relación con el resto del mundo, en elecciones recientes en el rango del 50-60%.

Pegativas de Yo voté en inglés.

Reuters
La participación de la gente en las elecciones en Estados Unidos es baja en comparación con otros países.

La participación general de votantes entre los países de la OCDE es de aproximadamente el 70% e incluso muchos países en desarrollo tienden a ver tasas de participación más altas que las observadas en la mayoría de las elecciones estadounidenses.

Aproximadamente el 64% votó en las elecciones de 2008 entre Barack Obama y John McCain, pero la participación cayó a un mínimo de 20 años durante las elecciones de 2016 a solo el 55%.


Candidatos de otros partidos para las elecciones presidenciales de 2020

Jorgensen_Hawkins_West_De-La-Fuente_Blankenship

Getty/Reuters
  • Jo Jorgensen, Libertarian Party (Partido Libertario)
  • Howie Hawkins, Green Party (Partido Verde)
  • Kanye West, Birthday Party (Partido Fiesta de Cumpleaños)
  • Rocky De La Fuente, Alliance and Reform Parties (Partido Alianza y Reformas)
  • Don Blankenship, Constitution Party (Partido de la Constitución)

Según un estudio publicado en febrero por la organización sin fines de lucro Knight Foundation, de tendencia izquierdista, casi la mitad de los votantes elegibles, o cerca de 100 millones de personas, no participan en las elecciones.

“Es un grupo muy grande y es la mitad del país, por lo que es diverso”, dijo Eitan Hersh, profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad de Tufts y asesor académico del informe de la Fundación Knight.

“La falta de compromiso tiene que ver con que la gente no se sienta conectada con el sistema electoral y no piensa que es importante“, agrega.

Algunos países con mayor participación, como Bélgica y Chile, implementaron alguna forma de voto obligatorio, que tuvo un impacto dramático en la participación.

Un hombre con mascarilla inserta su voto en un buzón del correo para las elecciones en Estados Unidos.

Reuters
Existen varios factores que hacen que la gente vote menos en Estados Unidos.

Otros, como Australia y Alemania, han conquistado a nuevos votantes mediante el registro automático de votantes u otro tipo de iniciativas.

En Estados Unidos, sin embargo, votar y registrarse para votar son más una responsabilidad individual.

Durante las últimas décadas, muchos estados han dado prioridad a mejorar el acceso a las urnas, lo que incluye permitir el registro de votantes el mismo día, mantener abiertos los lugares de votación por más tiempo y ampliar las opciones de votación anticipada o por correo.

¿Por qué la gente no va a votar?

Según Hersh, la enorme importancia que se le da a mejorar el acceso de los votantes y a eliminar otras barreras estructurales no tiene un impacto significativo en la participación de los votantes.

Las razones de por qué hay bajas tasas de participación “tiene mucho más que ver con lo que le importa a la gente y lo que los motiva”.

Él predice que, a medida que la política en Estados Unidos se vuelve más nacionalizada y partidista, más personas pueden desvincularse del proceso político.

“Solía ocurrir que los votos para una legislatura estatal no estaban muy correlacionados con los votos para presidente, porque son temas diferentes”, describe.

Partidarios de Trump y Biden.

Reuters
Hay estadounidenses a quienes no les gustan ni Trump ni Biden.

“En esta era votar por alguien que se postule para el concejo municipal podría ser un referéndum sobre Trump en la cabeza de la gente”, opina.

Señala que hacer de la política una lucha entre el bien y el mal está desvinculado de la realidad de dirigir un gobierno.

Mucha gente simplemente no está interesada. Al igual que en cualquier deporte, cuanto más se centra en una rivalidad, más divertido es para las personas a las que les gusta ese deporte, pero a otros les parece una parte extraña de la vida que no es para ellos”, compara.

“Votar de buena fe”

Hrant Papazian, de 52 años, es una de esas personas a quienes no le interesa ir a votar

Como inmigrante armenio que creció en el Líbano durante una guerra civil que duró tres décadas, Papazian cumplió 18 años en California y ha vivido allí desde entonces, pero nunca ha votado.

Afirma que votar puede hacerte sentir bien y empoderado, pero cree que el status quo siempre permanecerá intacto.

“No tengo ganas de seguirle el juego. No creo que alguna vez se nos ofrezcan candidatos que estén interesados en la salud de la sociedad. No puedo imaginar que el sistema produzca políticos por los que yo pueda votar de buena fe”, afirma.

Hrant Papazian

Courtesía Hrant Papazian
Hrant Papazian no confía en el sistema político.

Papazian, que trabaja como profesor de informática de secundaria, sabe que su opinión sobre la votación suena radical, pero se mantiene firme en su resistencia a un sistema político que, según él, está en declive.

Se supone que la democracia mejorará, pero creo que es lo contrario, empeora con el tiempo. Y cuanto más grande es el país, más heterogéneo es, menos sostenible es. Nos estamos dividiendo en tribus más pequeñas y eso hace nos sea más fácil de controlar y mantenernos en este camino que va cuesta abajo lentamente”, analiza.

“La única forma de lograr un cambio real es que boicoteemos”, sugiere.

“No habrá grandes cambios”

Algunos votantes primerizos ya están desilusionados con el sistema.

Grace Link, de 20 años, es una estudiante universitaria de Wisconsin. Quiere votar en su primera elección presidencial, pero no está contenta con sus opciones.

“Es muy fácil ver cuando el dinero y el poder dentro de un partido entran en juego para callar a los jóvenes”, advierte.

“Básicamente, nos sentimos culpables de votar por Joe Biden y por quien elija el Partido Demócrata cuando, durante la temporada de primarias, los jóvenes fueron ignorados de manera abrumadora“, asegura.

Grace Link

Courtesía Grace Link
Grace Link dice que no hay representación para los jóvenes.

Link argumenta que la nominación de Joe Biden refleja un sistema que prioriza las necesidades de los votantes blancos de clase alta por sobre otros, incluidos los votantes jóvenes con una creciente deuda de préstamos estudiantiles como ella.

“Gran parte de su discurso, especialmente hacia los jóvenes, es que pueden empujar (a Biden) más a la izquierda, mientras que con Trump no pueden hacerlo. En el corto plazo, los próximos cuatro años pueden ser mejores, pero en el largo plazo, no habrá grandes cambios“, concluye.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=QkzsUZOK6-0

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

https://www.youtube.com/watch?v=2FoZyNJjVEg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.