Universidad presuntamente lavó dinero con licitación simulada
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Con licitación simulada, Universidad de Morelos presuntamente lavó y ocultó dinero de La Estafa Maestra

Este fraude junto con la denuncia de la UIF son el sustento de la orden de aprehensión girada contra 11 personas por lavado y crimen organizado, entre ellos los socios de tres compañías de Nuevo León.
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23 de noviembre, 2020
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La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEMOR) presuntamente simuló, en 2014, una licitación con varias empresas para transferir más de 77 millones de pesos que había recibido de la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). El aparente concurso – que luego quiso ocultar en una auditoría – fue el primer paso de un mecanismo organizado para lavar dinero desviado bajo el esquema de “La Estafa Maestra”.

Así lo señala la acusación que la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) presentó ante un juez federal para obtener once órdenes de aprehensión por lavado de dinero y delincuencia organizada. Tres de estas órdenes son en contra de exfuncionarios de la referida casa de estudios, entre ellos el que fuera rector Jesús Alejandro Vera Jiménez, quienes hoy están prófugos.

El supuesto fraude denunciado ante el juez se ejecutó tras la firma de un convenio entre la Sedesol y la UAEMOR por servicios que según SEIDO no se ejecutaron. En la triangulación de los recursos derivados de este convenio, que es uno de los descritos en el reportaje de “La Estafa Maestra”, están implicadas tres empresas de Nuevo León en contra de cuyos administradores también se giraron órdenes de arresto.

Lee: La Estafa Maestra: Más de 1,200 mdp fueron desviados a la campaña del Edomex y para promover a Osorio Chong

De acuerdo con los investigadores, todo lo anterior ocurrió con la presunta complicidad de exfuncionarios federales de la propia Sedesol, entre ellos la que fuera titular Rosario Roles Berlanga, a quien se señala de no impedir la firma de convenios, por lo cual también ordenó su arresto. Pero la salida del dinero fue avalada realmente por el que fuera Oficial Mayor de dicha dependencia, Emilio Zebadúa, a quien no se le giró orden de arresto pues está fungiendo como testigo delator.

Los datos contenidos en la carpeta de investigación FED/SEIDO/UEIORPIFAM-CDMX/0001220/2019, a los que Animal Político tuvo acceso, detallan que la trama fraudulenta se remonta al 1 de septiembre de 2014 cuando la Sedesol firmó el convenio de colaboración sin número con la UAEMOR por un monto de 77 millones 847 mil 14 pesos.

El objetivo de ese convenio era el levantamiento de información vía cuestionarios que permitiera conocer la opinión de la población de seis estados sobre la efectividad de programas sociales y la entrega de apoyos. 

En el texto del convenio firmado, la Universidad sostuvo que contaba con la “capacidad técnica, material y humana” para realizar por lo menos el 51 por ciento de los servicios por los cuales se le transferiría el dinero. Ese requisito era indispensable para que la Sedesol pudiera adjudicarle a la UAEMOR el monto del contrato sin ningún tipo de licitación, una vez que ejecutara los servicios.

Tres meses después, el 8 de diciembre el 2017, el director General de Geostadística de Padrones de Sedesol, José Antonilo Orozco Martínez, y el Director de Empresas de la UAEMOR Wistano Orozco García, firmaron un oficio en el que se avalaba que los cuestionarios contratados habían sido entregados y el servicio estaba cubierto satisfactoriamente. Ese mismo día la Sedesol transfirió los 77 millones a una cuenta de la Universidad.

Entérate: Videgaray en la mira: Zebadúa lo acusa de ordenar La Estafa Maestra para ayudar a Peña

La realidad, según confirmó la SEIDO, es que los servicios no se llevaron a cabo. Hoy los funcionarios que firmaron el referido oficio también tienen órdenes de captura y están prófugos. Pero para el momento en que la Sedesol alistaba el pago a la UAEMOR ya se había puesto en marcha la operación para lavar el dinero.

Dinero llega, dinero va

La última semana de noviembre de 2014 la UAEMOR emitió la licitación pública LP/DES/07/2014 para la contratación de un servicio que era el mismo que había convenido meses antes con Sedesol y que, en teoría, ya estaba por terminar: la realización de encuestas sobre programas sociales en seis estados.

Según los documentos, en la licitación se inscribieron dos empresas Grupo Industrial y Servicios Yafed S.A. de C.V. y FEMEXPORT. La competencia era una simulación pues dichas empresas eran factureras y compartían el mismo domicilio fiscal. El contrato fue adjudicado a la primera de ellas.

El 8 de diciembre, el día en que supuestamente se reportaron concluidos los servicios, la Sedesol transfirió los 77 millones convenidos a la cuenta bancaria número 65504595742 abierta en Banco Santander a nombre de la UAEMOR.

Siete días después, del dinero que recibió la Universidad transfirió 73 millones 159 mil 979 pesos a la cuenta número 00072580006826636362 de Banorte a nombre de Grupo Industrial y Servicios Yafed S.A. de C.V., para la realización del servicio que a la Sedesol ya le había reportado como consumado.

Pero el dinero tampoco se quedó a Yafed sino que 24 horas después fue dispersado. De la cuenta Banorte de esa empresa se transfirieron 66 millones 169 mil 962 pesos a la cuenta número 7000/6008338 abierta en Banamex a nombre de la empresa ESGER Servicios y Construcciones S.A. de C.V. Mientras que 6 millones de pesos más fueron transferidos a la cuenta número 058580440149300162 de BANREGIO a nombre de Inmobiliaria Feyray SA de CV.

Lee más: La Estafa Maestra: Zebadúa negocia perdón, mientras pelea en tribunales por sus bienes

Estas transferencias, detalla la investigación, eran totalmente irregulares. La realizada a Yafed se sustentó en una licitación amañada por servicios que para ese momento – se supone – ya habían sido realizados, mientras que los pagos a las compañías Esger y Feryey no se justificaba con nada. 

El plan, sostiene la SEIDO, fue justificar inicialmente el ingreso del dinero en el sistema financiero para proceder con su dispersión.

Inserción en periódico confirma fraude

En 2015, un año después de la firma del referido convenio, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó una auditoría forense a la UAEMOR y a la Sedesol para verificar la legalidad y ejecución del mencionado convenio. La dependencia, pero sobretodo la Universidad intentó ocultar lo ocurrido.

En al menos tres ocasiones, la entonces Directora de Empresas y Servicios del referido plantel universitario, María de Jesús Diez González, respondió a preguntas expresas de la ASF que en ningún momento se había requerido subcontratar a alguna compañía para realizar los servicios convenidos con la Sedesol. Bajo esa tesitura, tampoco proporcionó información de las empresas que se investigaban.

Ante esa resistencia los auditores incrementaron el equipo de inspección y comenzaron a rastrear a fondo lo ocurrido con el cumplimiento del convenio. Se recabaron los estados bancarios de la Universidad y se analizaron las transferencias, lo que permitió identificar la ruta que había seguido el dinero y las compañías involucradas.

Pero fue gracias a una indagatoria en internet y en concreto, a un anuncio publicado en el periódico La Jornada, como se descubrió que la casa de estudios morelense había simulado mediante una licitación la contratación de los mismos servicios que se había comprometido a hacer ella misma.

Dicha convocatoria se publicó el 12 de noviembre en el referido medio y por este anuncio, el periódico emitió una factura de pago de 8 mil 880 pesos.

Con esa información más los movimientos de cuenta bancarios la ASF confirmó que de forma totalmente irregular la Universidad sí había subcontratado a otras empresas para realizar el cien por ciento de los servicios convenidos con la Sedesol, pese a que el convenio firmado no permitía tal situación.

Peor aún: los servicios no se realizaron, ni por la Universidad ni por las empresas subcontratadas, de acuerdo con la SEIDO. Ello pese a que en su momento se firmó un documento que daba por concluidos satisfactoriamente los servicios consistentes en la aplicación de 6 millones 700 mil encuestas.

El dictamen técnico que la ASF elaboró sobre este convenio y que fue incluido en la carpeta de investigación, revela que para justificar la realización de estos servicios la Sedesol proporcionó 16 cajas con papeles y 7 discos compactos. Un expediente en apariencia voluminoso.

Sin embargo, al revisar esa documentación los auditores encontraron mayormente paja como, por ejemplo, una relación de beneficiarios de programas sociales, lista que no era objeto del contrato. En uno de los discos se encontraron las encuestas practicadas pero los auditores identificaron que había algunas que se repetían hasta en más de 400 veces.

Encuestas en forma solo se identificaron 1 millón 48 mil de ellas, que corresponden al 15 por ciento de las que se deberían haber practicado. Pero en opinión de la auditoría forense no hay sustento creíble que ampare la veracidad de esas encuestas, sobre todo ante las otras irregularidades detectadas.

Por ese motivo la ASF concluyó que, en dicho convenio al igual que en otros similares a los del esquema de “La Estafa Maestra”, se registró un potencial fraude al erario, por lo que en su momento presentó la denuncia penal correspondiente. 

Empresa clave y los otros implicados

En este entramado de lavado de recursos provenientes de “La Estafa Maestra”, la SEIDO identificó a tres empresas presuntamente factureras al menos en la fase inicial: Yafed, ESGER y Feyray, todas ellas constituidas en el estado de Nuevo León. En contra de los administradores de dichas compañías se giraron órdenes de aprehensión. Se trata de Gianni Oved Hernández Torres, Esteban Cervantes Rodríguez y Luis Antonio Valencia Zapata.

De ese grupo de compañías el rol de ESGER es clave. Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad documentaron que esta empresa, pese a no haber firmado contrato o convenio alguno con Sedesol, terminó recibiendo casi 700 millones de pesos

¿Cómo llegó todo ese dinero a ESGER? Por la misma ruta que en el convenio tomado por la SEIDO para documentar este esquema de lavado de dinero. Es decir: ESGER recibió transferencias de 11 empresas que a su vez fueron subcontratadas irregularmente por las universidades de Morelos y estados de México, previa firma de convenios con el gobierno. En ocasiones el dinero fue transferido entre dos o tres empresas antes de llegar con ESGER.

¿Y qué pasó con todo el dinero desviado? De acuerdo con las indagatorias de la Fiscalía General de la República una parte se quedó en las universidades como forma de “moches” a cambio de prestarse al fraude, pero se presume que la mayor parte se usó para fines políticos o para el enriquecimiento de los implicados.

La carpeta de investigación de la SEIDO incluye como prueba una denuncia de la Unidad de Inteligencia Financiera en la que se identificó que el exoficial Mayor de Sedesol, Emilio Zebadúa, realizó junto con sus hermanos gastos por más de 200 millones de pesos injustificables para sus ingresos. Se presume que se trata de una parte de los recursos desviados del erario.

Pero en el caso de Zebadúa la SEIDO decidió no proceder dado que el exfuncionario ha aceptado colaborar con las investigaciones para buscar un criterio de oportunidad que le permita ser perdonado de los cargos. En su primera denuncia señaló que el exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, consintió el desvío sistemático de recursos de “La Estafa Maestra”, y que el dinero se habría usado con fines políticos y electorales por parte del presidente Enrique Peña Nieto y de su partido, el PRI.

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Los miniórganos creados por científicos que revolucionan el conocimiento sobre COVID

Desde minipulmones a minivasos sanguíneos. Técnicas desarrolladas hace pocos años permiten evaluar rápidamente posibles tratamientos y entender mejor cómo el coronavirus afecta a diferentes partes del cuerpo.
5 de diciembre, 2020
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Imagina tomar un puñado de células humanas de diferentes tipos y, después de una serie de procedimientos, transformarlas en un órgano en miniatura, que funciona y puede ser observado a simple vista.

Esto ya es posible hoy: los miniórganos (u organoides, nombre preferido entre los científicos) son una herramienta poderosa, que ayuda a comprender cómo el SARS-CoV-2, el coronavirus responsable de la pandemia actual, causa daños en diferentes partes de nuestro cuerpo.

Gracias a esta tecnología, los expertos evaluaron varios tratamientos posibles y entendieron rápidamente que la covid-19 no era solo una enfermedad que afectaba al sistema respiratorio, sino que tenía repercusiones en el corazón, intestino, riñones e incluso en el cerebro.

¿Pero cómo se crea un miniórgano? ¿Y qué ventajas tiene en comparación con otros métodos más antiguos, como los cultivos celulares y las cobayas de laboratorio?

Volver al pasado para proyectar el futuro

La materia prima básica para la construcción de un organoide son las células simples presentes en la piel o el sistema urinario. Tras la selección, los científicos realizan un procedimiento que hace que estas unidades se conviertan en células madre.

Es como si esas células retrocedieran en el tiempo. A través de una transformación genética se vuelven células madre nuevamente”, señaló la neurocientífica Marília Zaluar Guimarães, del Instituto D’Or de Investigación y Educación, en Río de Janeiro (IDor).

La descripción de este proceso biológico y la tecnología capaz de hacerlo factible le valieron al británico John Gurdon y al japonés Shinya Yamanaka el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 2012.

Placa de petri circular con pequeñas esferas dentro que representan los minicerebros

Getty Images
Esta ilustración muestra el tamaño de minicerebros en una placa de Petri y cómo pueden ser apreciados a simple vista.

Pero esa es apenas una parte de la historia. Después de que las células “retroceden en el tiempo”, es preciso realizar otro paso. “Hacemos que estas células madre se diferencien y se especialicen nuevamente”, agregó Guimarães, quien también es profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) en Brasil.

En otras palabras, es posible tomar una célula de la piel y, siguiendo unos pocos pasos, lograr una metamorfosis para que se convierta en una neurona o en un glóbulo rojo.

La gran ventaja es que los organoides no son solo un montón de células que pueden ser analizadas con la ayuda de un microscopio. Hablamos aquí de formaciones más complejas, que agrupan a más de un tipo de célula y, a menudo, son visibles a simple vista. Realmente se trata de un órgano en escala reducida.

“Los minicerebros, por ejemplo, son esféricos, pero no tienen la misma forma que el órgano real. Lo que nos permite saber que esa estructura se asemeja al original son sus características celulares y bioquímicas”, explicó el biólogo Daniel Martins de Souza, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) en Brasil.

Los orígenes

En una perspectiva histórica, la posibilidad de construir miniórganos es muy reciente. Los científicos solo han podido avanzar significativamente en este tema en los últimos 10 años.

Pero en este período breve los organoides ya hicieron grandes contribuciones a la ciencia. Uno de los mayores ejemplos de esto ocurrió durante la epidemia de Zika, que preocupó al mundo en 2015 y 2016.

Bebé en Brasil que padece microcefalia con una médica

Getty Images
Investigaciones con las nuevas técnicas permitieron demostrar que el Zika afecta las células del sistema nervioso e inhibe su crecimiento, provocando el síndrome congénito que causa microcefalia en bebés.

Transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el virus causa síntomas relativamente simples, como fiebre baja, dolor y enrojecimiento de los ojos.

Pero la explosión de casos de microcefalia (cuando el bebé nace con un cráneo y un cerebro más pequeños de lo habitual) en la región noreste del país fue una señal de alerta: ¿podría una infección de zika durante el embarazo estar relacionada con esta complicación grave?

La sospecha se confirmó gracias a la investigación con organoides. En el laboratorio, un equipo liderado por el neurocientífico Stevens Rehen, de UFRJ e IDor, utilizó minicerebros para demostrar que el Zika en realidad afecta las células del sistema nervioso e inhibe su crecimiento, provocando el síndrome congénito asociado con la infección, que causa microcefalia y otros problemas de salud en los bebés.

“Esta fue la primera vez que se utilizó el modelo de los organoides para comprender una enfermedad viral”, recordó Guimarães.

Las ventajas

En las últimas décadas, los cultivos celulares y las cobayas han sido los principales medios para realizar estudios preliminares con candidatos a fármacos o vacunas.

La idea es comprender cómo actúan estas nuevas moléculas a una escala menor y más controlada antes de pasar a los ensayos clínicos con seres humanos.

Estas metodologías también permiten comprender cómo una determinada enfermedad afecta al organismo, aunque sea en forma simplificada.

Ilustración que muestra coronavirus y el cuerpo de un hombre

Getty Images
Sin los organoides, el conocimiento sobre la covid-19 tardaría mucho más en estar disponible.

Pero las alternativas más antiguas tienen una serie de limitaciones, comenzando por su propia simplicidad, que no reproduce las mismas características de la vida real.

“Los organoides, en cambio, están compuestos por diferentes células y tienen una estructura tridimensional. Por eso, tienen funciones más similares a lo que sucede en la realidad“, afirmó el experto en farmacéutica Kazuo Takayama, profesor de la Universidad de Kioto en Japón.

En el caso de las cobayas también existe una limitación en la cantidad de animales disponibles para su uso en experimentos. “Es posible cultivar miniórganos en el laboratorio casi infinitamente, por lo que pueden usarse para probar nuevos medicamentos a gran escala”, agregó Takayama.

Conocimiento optimizado

Durante una pandemia como la que estamos viviendo, este enfoque moderno también permitió acelerar algunos procesos y obtener información esencial rápidamente.

Sin los organoides, el conocimiento sobre la covid-19 tardaría mucho más en estar disponible. Esto, a su vez, obstaculizaría el avance de la ciencia y retrasaría aún más la llegada de métodos seguros y eficaces de diagnóstico, prevención y tratamiento.

Ilustración de un vaso sanguíneo, células de la sangre y un coronavirus

Getty Images
Las investigaciones con miniórganos permitieron entender qué células invade el coronavirus. Actualmente se sabe que el patógeno puede afectar los vasos sanguíneos.

Veamos ejemplos prácticos de cómo sucedió esto en los últimos meses. Ante la emergencia sanitaria mundial, muchos expertos quisieron evaluar si ya existían medicamentos disponibles en el mercado que pudieran combatir el virus o mitigar sus daños.

Muchas de estas terapias se probaron en organoides. Aquellos tratamientos que no funcionaron de inmediato fueron descartados. Y los medicamentos que mostraron algún efecto positivo inicial evolucionaron más rápidamente hacia las siguientes fases de investigación. Imagina cuánto tiempo se ahorró con esta evaluación inicial.

Pero las aplicaciones fueron más allá del área farmacéutica. Investigadores en Japón y Estados Unidos se centraron en los minipulmones y descubrieron que el SARS-CoV-2 invade y destruye células del sistema respiratorio. Esto, a su vez, puede generar una respuesta inflamatoria muy fuerte y dañina para la salud de la persona afectada por la infección.

“En general, los organoides nos permitieron comprender qué células humanas invade el coronavirus y utiliza para replicarse. Nuestro grupo demostró que esto sucede en el intestino, lo que explica los síntomas gastrointestinales que se observan en muchos pacientes”, señaron los investigadores Joep Beumer y Maarten Geurts, del Instituto Hubrecht, en Holanda.

Otro experimento realizado en la Universidad de la Columbia Británica en Canadá y en el Instituto de Biotecnología Molecular en Viena, Austria, construyó vasos sanguíneos en miniatura. De esa forma se pudo observar que el virus de la covid-19 invade el endotelio (la capa interna de las venas y arterias).

Esto tiene dos implicaciones principales. El primero es la formación de coágulos que bloquean el paso de la sangre y pueden desencadenar un ataque cardíaco, un derrame cerebral o una trombosis. En segundo lugar, existe la sospecha de que a través de la circulación sanguínea el patógeno puede “filtrarse” a diferentes áreas del cuerpo y afectar otros órganos importantes.

Las iniciativas no terminan ahí. Se sigue trabajando con organoides para evaluar posibles huellas del coronavirus en el hígado, los riñones, el corazón y el cerebro.

Foto tomada con un microscopio que muestra neuroesferas y coronavirus

Carolina Pedrosa – IDor
Neuroesferas infectadas por SARS-CoV-2. Los puntos azules son los núcleos de las células. La zona verde es el coronavirus.

Los límites

A pesar de tener tantas ventajas, los organoides no son perfectos y no permiten encontrar todas las respuestas.

“Esta es un área que está dando sus primeros pasos y enfrenta importantes desafíos. Muchas de estas estructuras están hechas con células aún inmaduras, lo que significa que no son 100% comparables a los órganos de un adulto“, afirmó Núria Montserrat Pulido, profesora del Instituto de Bioingeniería de Cataluña, España.

La bioquímica Shuibing Chen, de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, destacó la gran variabilidad entre los modelos de miniórganos utilizados por los grupos de investigación.

“Necesitamos estandarizar este material para comprender las aplicaciones de nuestros esfuerzos en el mundo real”, advirtió.

La inversión financiera es otra barrera a considerar en este contexto. “Los materiales que utilizamos son caros y estamos trabajando para crear sistemas rentables”, añadió Chen.

Souza destacó un impedimento más: los miniórganos son (aún) estructuras aisladas, que no interactúan con otros sistemas del cuerpo humano. Por ello no es posible comprender cómo los efectos del coronavirus en los riñones, por ejemplo, repercuten en el corazón o en el intestino.

“Tal vez en el futuro tendremos diferentes organoides conectados, para que interactúen en el laboratorio”, agregó Souza.

Si los organoides ya han aportado tanto conocimiento en sus primeros pasos, imagina lo que podrán hacer cuando sean perfeccionados.


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https://www.youtube.com/watch?v=3KQvURTJmgA

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