México: esto sucede cuando se tumba selva en el territorio maya
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
oto: Cuauhtémoc Moreno.

México: esto sucede cuando se tumba selva en el territorio maya

Este año, en el que varias tormentas tropicales y huracanes golpearon al sureste de México, quedó en evidencia la vulnerabilidad de un territorio que pierde sus reservas forestales.
oto: Cuauhtémoc Moreno.
Por Robin A. Canul Suarez/ Mongabay Latam
28 de noviembre, 2020
Comparte

Hace ya poco más de diez años, Leidy Pech y sus compañeras mayas ya lo alertaban. En el municipio de Hopelchén, en Campeche, al sur de México, la deforestación avanzaba sin control, grandes extensiones de la Selva Maya se transformaban en inmensos campos de cultivo. La agroindustria, decían, estaba cambiando el rostro de sus comunidades y del monte. Eso que ellas denunciaron hace una década, aún continúa.

Leidy Pech, sus compañeras mayas y alrededor de 16,000 familias de toda la Península de Yucatán, se dedican a la apicultura; actividad que depende de que la selva esté en pie y en buen estado de conservación.

Lee: La comunidad indígena en Chiapas que cuida el bosque y construye su futuro

La mayoría de los productores de miel tienen colmenas de la abeja más conocida, la Apis mellifera, pero Leidy Pech y sus compañeras se empeñaron en rescatar las prácticas ancestrales de producción de miel y en conservar a una abeja nativa, que no tiene aguijón y que realiza sus colmenas al interior de troncos huecos. A esa abeja la ciencia la llama Melipona beecheiipara los mayas es la Xunáan Kab, “la dama de la miel”.

Hace poco más de diez años, Leidy Pech y las mujeres mayas de las comunidades del municipio de Hopelchén comenzaron a ver cómo se iban quedando sin pedazos de selva, cómo sus abejas morían por los plaguicidas, cómo al “tirar el monte” se perdían flores endémicas que son el alimento de las cerca de 200 abejas nativas que los científicos han identificado tan solo en la Península de Yucatán y cómo al abrir grandes campos de cultivo también se modificaban los sistemas hidrológicos de la región.

Fue por ello que, junto con otras iniciativas —la Organización Muuch Kambal y el Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes—, no han cesado en denunciar el avance de la deforestación en la Península de Yucatán, sus consecuencias y la impunidad que ha permitido que se cambie el uso de suelo.

De acuerdo con datos de la plataforma Global Forest Watch, entre 2001 y 2019, tan solo el municipio de Hopelchén perdió 186 000 hectáreas de cobertura arbórea, lo que equivale a una disminución del 20 % de lo que se tenía en el 2000.

El doctor Edward Allan Ellis, del Centro de Investigaciones Tropicales de la Universidad Veracruzana y quien ha realizado varios estudios sobre deforestación en la Península de Yucatán, señala que en Hopelchén, la tasa de deforestación es cinco veces más alta que el promedio nacional.

Te puede interesar: Comunidades forestales de México: 4 claves para entender su lucha por una “justicia fiscal”

Campo menonita Santa Fe, Hopelchén, Campeche.Permaneció inundado por más de tres meses. En noviembre aún persistían encharcamientos significativos. Foto: Robin A. Canul Suarez.

Vulnerables a tormentas y huracanes

En las primeras semanas de noviembre, los medios de comunicación mostraron las imágenes de las inundaciones y destrozos causados por el huracán Eta en lugares como Tabasco y Chiapas, al sureste de México; así como en Guatemala, Nicaragua y Honduras. Territorios donde la selva y los manglares también han perdido terreno.

Meses antes, a principios de junio, en el estado de Campeche llovió como hace años no se recordaba. Durante cinco días se registró la mitad de las lluvias que, en promedio, cae durante un año en la región, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). No fue un huracán, sino dos tormentas tropicales con vientos de baja intensidad —Amanda y Cristóbal— las que causaron todo un cisma y mostraron la vulnerabilidad de un territorio que pierde su cubierta forestal.

Leidy Pech cuenta cómo la lluvia se estacionó durante cinco días: “El 4 de junio se inundó mi comunidad Ich Ek y casi todas las comunidades de Hopelchén. Vimos cómo el nivel del agua iba creciendo y no paraba. Desde los huracanes Opal y Roxana (que fueron de categoría 4 y se registraron en 1995) no habíamos tenido inundaciones de esta magnitud”.

De acuerdo con una evaluación de daños realizada por organizaciones civiles y colectivos de apicultores y campesinos agroecológicos, las tormentas causaron daños a más de 120 comunidades de la Península de Yucatán. En Campeche, donde la producción de miel es una de las principales actividades económicas, se afectaron 93 % de las colmenas, 28 % de ellas se perdieron. El territorio más golpeado fue el municipio de Hopelchén, donde 22 poblados registraron graves inundaciones y, por lo menos, 3500 familias resultaron afectadas.

Las carreteras se convirtieron en ríos; algo inusual en la Península de Yucatán, un territorio que, por su formación geológica, solo tiene corrientes de agua subterránea. Comunidades como San Juan Bautista Sahcabchén, a 19 kilómetros de la cabecera municipal, quedaron incomunicadas por más de ocho días. En la zona se miraban los cadáveres de animales; también los restos de los cajones de madera que habían funcionado como colmenas.

Sahcabchén es una comunidad que está rodeada de tierras deforestadas para transformarlas en zonas de cultivo. A su alrededor, por ejemplo, está el campo menonita Santa Fe. La tormenta transformó ese lugar en una gran lago; así se mantuvo por más de tres meses.

Al igual que Sahcabchén, el poblado de Xcalot Akal está rodeado por terrenos deforestadas, tienen como su vecino al campo menonita Santa Rosa. “El agua vino del campo menonita. El agua empezó a subir y apenas y pudimos resguardarnos en los lugares más altos del pueblo”, recuerda Adriana Cauich, quien vive en Xcalot Akal.

Álvaro Mena es integrante de la organización indígena y campesina Ka Kuxtal Much’ Meyaj. Durante los días de la emergencia, él y otros pobladores de Hopelchén recorrieron la región y revisaron imágenes satelitales para documentar los daños. Fue así que identificaron que los lugares donde se deforestó, y que ahora son campos de monocultivos o áreas ganaderas, las inundaciones fueron más intensas. Entre estas áreas sobresalen los campos menonitas de Santa Fe, Nuevo Progreso y Nuevo Durango; así como el Valle de Paal Pool, en la comunidad de Chunchintok.

“Las grandes deforestaciones de la selva y las zonas costeras ha generado un gran impacto en todo el territorio de la Península de Yucatán: contaminación de suelos, de agua, pérdida de biodiversidad… Al no tener ecosistemas sanos, no tenemos las barreras naturales ante los impactos de tormentas y huracanes”, explica la doctora en geografía y maestra en ingeniería ambiental Yameli Aguilar Duarte, del Instituto Nacional de Investigaciones Forenses Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Tumbar selva para la agroindustria

El municipio de Hopelchén —así como toda la Península de Yucatán— alberga parte de la Selva Maya, la cual se extiende desde el sureste de México hasta Belice y el norte de Guatemala y es considerada como el segundo macizo de selva tropical más grande en el continente.

Perder cobertura forestal de la Selva Maya no es algo menor: se reduce el territorio donde habitan especies consideradas en riesgo de extinción como el jaguar o el tapir; se afecta la diversidad de especies —por ejemplo, de polinizadores como las abejas—, se pierden reservas forestales que contribuyen a mitigar el cambio climático.

En Hopelchén, la pérdida de selva tiene una larga historia, pero se ha intensificado en la última década.

Durante casi diez años (1972-1983), México tuvo un Programa Nacional del Desmonte cuyo objetivo era tumbar selva para impulsar la agricultura. Fue también a través de un programa de gobierno —recuerdan los habitantes de Chunchintok— cuando se deforestó el Valle de Paal Pool.

Guillermo León, quien vive en Chunchintok, menciona que en la década de los setenta se hizo el cambio de uso de suelo de tierras ejidales —al menos 12 500 hectáreas— para sembrar arroz; “aunque daba la producción, los que la manejaban decían que no les alcanzaba para pagar el crédito”.

Indalecio Canul Uc, de la misma comunidad, comenta que el programa gubernamental que impulsó la transformación del Valle de Paal Pool duró tres años y solo se utilizaron 5000 hectáreas de las más de 12 500 deforestadas. Hoy esos terrenos son utilizados como áreas ganaderas y en cada temporada de lluvias se llenan de agua.

A partir de la década de los años ochenta, nuevas áreas comenzaron a ser deforestadas en la zona. Eso se dio a partir de la llegada de comunidades menonitas —dedicados a la agricultura a gran escala— provenientes de Durango y Chihuahua que se instalaron, sobre todo, en Campeche y, en especial, en los municipios de Hopelchén y Hecelchakán.

En el estudio “Impulsores de deforestación y percepción de cambios de uso de suelo en paisajes ganaderos en tres municipios de Campeche, México”, la investigadora Hanna Rae Warren señala que “los menonitas pueden ser vistos como importantes agentes de deforestación; altamente efectivos en el cambio de uso del suelo a usos mecanizados”.

Para su estudio, Rae Warren entrevistó a investigadores forestales quienes destacaron que “la eliminación de la cobertura (forestal) con mecanización suele ser permanente, extensiva y se trabajan los suelos hasta el punto de su degradación”.

Lee el reportaje completo en Mongabay Latam 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Reuters

La preocupación por el cohete chino cuyos restos se dirigen sin control hacia la Tierra

Un cohete ingresará en la atmósfera a gran velocidad y existe preocupación por el lugar donde sus restos podrían estrellarse.
Reuters
7 de mayo, 2021
Comparte
cohete chino

Reuters
El cohete fue lanzado la anterior semana

El cohete chino Long March 5B avanza sin control hacia la Tierra a una velocidad de 27.600 kilómetros por hora.

Mientras se estima que entrará a la atmósfera terrestre este fin de semana, aún se desconoce si sus restos se desintegrarán al hacerlo o si impactarán contra la superficie del planeta, y en caso de que ocurra esto último, en qué punto sucederá.

Aunque no se descarta que pueda ser en una zona habitada, los expertos coinciden en que el riesgo de que alguien salga lastimado es “extremadamente improbable” y llaman a la calma.

Será uno de los reingresos no controlados más grandes de los últimos 30 años.

La preocupación

La mayor parte del aparato debería quedar calcinada cuando haga su última inmersión en la atmósfera, consideran los expertos.

Pero siempre existe la posibilidad de que los metales con altos puntos de fusión y otros materiales resistentes sobrevivan hasta la superficie.

El Pentágono estadounidense es una de las entidades estatales que rastrea al cohete chino.

El Departamento de Defensa de EE.UU. cree el el impacto puede producirse “alrededor del 8 de mayo” y descartó de momento derribarlo.

cohete chino nuevo

BBC

Mike Howard, portavoz de la oficina gubernamental, señaló este jueves que el Comando Espacial monitorea la trayectoria del cohete.

Sin embargo, reconoció que ni siquiera se conoce el punto exacto de entrada a la atmósfera y que su avance no tiene control.

Por su parte, Jonathan McDowell, experto del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, indicó que la situación tampoco significa “el fin del mundo”.

“No creo que la gente deba tomar precauciones. El riesgo de que haya algún daño o de que golpee a alguien es bastante pequeño. No es despreciable, podría suceder, pero el riesgo de que te impacte es extremadamente pequeño“, afirmó el investigador a la cadena CNN el miércoles.

McDowell explicó que señalar hacia dónde pueden dirigirse los restos del cohete que sobrevivan la entrada a la atmósfera es casi imposible debido a la velocidad a la que viaja.

Basura espacial alrededor de la Tierra

BBC
La tierra está rodeada de satélites, pero también de basura espacial.

Sin embargo, hace un año sucedió algo similar con otro cohete.

Una de sus tuberías apareció en el suelo en Costa de Marfil, África.

Ante la inquietud despertada en la comunidad internacional, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino recordó que dejar que un cohete se autodestruya al entrar en la atmósfera es “una práctica internacional común”.

“China está prestando mucha atención a la etapa final del reingreso del cohete a la atmósfera” afirmó.

Y es que las posibilidades de que alguien realmente sea alcanzado por un trozo de basura espacial son muy pequeñas.

Sobre todo porque gran parte de la superficie de la Tierra está cubierta por océanos y porque esa parte que es tierra incluye enormes áreas que están deshabitadas.

“Si quiere apostar sobre dónde aterrizará algo en la Tierra, apueste por el Pacífico, porque el Pacífico es la parte más extensa de la Tierra. Es así de simple”, añadió McDowell.

Además, la posible zona de caída está restringida por la trayectoria del cohete.

Se mueve con una inclinación hacia el ecuador de unos 41,5 grados.

Esto significa que ya es posible excluir que los escombros puedan caer más al norte que aproximadamente 41,5 grados de latitud norte y más al sur que 41,5 grados de latitud sur.

Posibles lugares de caída

BBC

Detalles

China utilizó el cohete para poner en órbita parte de su estación espacial la semana pasada.

La estación espacial del gigante asiático se ensamblará a partir de varios módulos que se enviarán en diferentes momentos.

Y espera tenerla en pleno funcionamiento a fines de 2022.

Y aunque la mayoría de los desechos espaciales se queman en la atmósfera, el tamaño del cohete de 22 toneladas es lo que provoca preocupación.

China pide calma

Analistas de China minimizaron las preocupaciones sobre los restos del cohete espacial.

“Es muy probable que los escombros del cohete que puso en órbita la primera sección de la estación espacial china caigan en aguas internacionales y la gente no debe preocuparse”, dijeron analistas espaciales del gigante asiático en un comunicado el miércoles.

Los expertos chinos señalan que es común que restos de lanzamientos de cohetes caigan de regreso a la Tierra y que la afirmación del Pentágono de que los escombros de la aeronave regresan “fuera de control” y “pueden causar daños si impactan en áreas habitadas” no son más que una exageración.

Wang Ya’nan, editor jefe de la revista china Aerospace Knowledge, señaló que las autoridades espaciales de China consideraron cuidadosamente el desarrollo de la caída de los restos de cohetes desde la fase inicial de diseño y la elección del sitio de lanzamiento. También las características del despegue y su trayectoria.

“La mayoría de los escombros se quemarán durante el reingreso a la atmósfera de la Tierra, dejando solo una porción muy pequeña que puede caer al suelo, que potencialmente aterrizará en áreas alejadas de las actividades humanas o en el océano”, afirmó.

Estación espacial china

BBC

Al igual que otros expertos de su país, Wang sostiene que, como el dispositivo aeroespacial de China está hecho principalmente de materiales livianos, la mayor parte se quemará fácilmente con el aire denso en la atmósfera después de su reentrada a alta velocidad.

Para tener lista su estación espacial en las fechas previstas, China estableció una apretada agenda de 11 lanzamientos para los próximos dos años.

La estación en forma de T está pensada para estar operativa durante 10 años y su vida puede extenderse a 15 años con la reparación y el mantenimiento adecuados, según la Academia de Tecnología Espacial de China.

Se espera que sea la única estación operativa en órbita abierta a socios extranjeros tras el retiro de la Estación Espacial Internacional.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.