Robles negocia con FGR: esta es la ruta con la que busca salir libre
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Inicia la negociación de Robles con FGR; esta es la ruta con la que busca salir libre

De lograr los acuerdos, Robles podría declararse culpable solo de omisiones para salir libre a más tardar los primeros meses de 2021. Experta advierte riesgo de impunidad en esta negociación.
Cuartoscuro
25 de noviembre, 2020
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La extitular de Sedesol y Sedatu, Rosario Robles, inició el contacto formal con la Fiscalía General de la República (FGR) para negociar un criterio de oportunidad que le permita volverse testigo colaboradora a cambio de no ser procesada por los delitos de lavado de dinero y crimen organizado, derivados del caso de La Estafa Maestra.

El equipo legal de la funcionaria confirmó a Animal Político que después del mediodía de este miércoles 25 de noviembre se entregó un oficio a la Fiscalía en el que se manifiesta la intención de Robles de colaborar con las investigaciones. Lo que sigue es una reunión de sus abogados con los fiscales para afinar los detalles de su primera declaración.

Leer más | ‘La traicionaron y dejaron sola’: Rosario Robles ya no protegerá a Peña y Osorio Chong

De resultar exitosa la negociación, Robles podría conseguir no solo que no se le procese por delitos graves, sino incluso recobrar su libertad a más tardar en los primeros meses de 2021. Para que esto ocurra se requiere que la Fiscalía General acepte concederle el criterio de oportunidad y otros beneficios.

En tanto, la abogada Estefanía Medina, fundadora de TOJIL, organización que también denunció el entramado de La Estafa Maestra, advierte que en este proceso existe riesgo de impunidad si se privilegian solo las acusaciones espectaculares, pero no investigaciones serias que permitan conocer la verdad y reparar, al menos en alguna medida, el daño causado.

A partir de la explicación que proporcionó su equipo de abogados a este medio, Animal Político detalla a continuación los pasos que seguirá Robles en su estrategia de negociación, y las objeciones que plantea la especialista.

La solicitud

Se trata de una manifestación de intenciones por escrito que ya fue enviada por la defensa de Robles a la FGR. En ella, se avisó que la exfuncionaria posee información útil para esclarecer los hechos que se investigan y que está dispuesta a aportarlos ante el Ministerio Público.

En concreto, la información que aportará se relaciona con la carpeta de investigación número FED/SEIDO/UEIORPIFAM-CDMX/0001220/2019 iniciada por la SEIDO por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, derivado de un convenio que la Sedesol firmó con la Universidad Estatal de Morelos, y en la que se habrían desviado al menos 70 millones de pesos.

Derivado de esa carpeta de investigación, la SEIDO obtuvo de un juez 11 órdenes de aprehensión entre ellas la girada en contra de Robles que hasta el día de hoy sigue vigente, aunque no se le ha cumplimentado.

Su comparecencia inicial

Si la FGR acepta escuchar la colaboración de Robles se procederá con su primera declaración ministerial. Para ello un equipo de fiscales acudirá al penal de Santa Martha Acatitla, donde se encuentra recluida desde hace más de un año, a recoger su testimonio y, de considerarlo necesario, a hacerle diversos cuestionamientos.

En dicha declaración se prevé que la exfuncionaria ratifique la existencia del mecanismo de fraudes conocido como La Estafa Maestra y denuncie al que fuera secretario de Hacienda, Luis Videgaray, de haberlo ordenado. También se prevé que de detalles del destino del dinero y el beneficio que obtuvo del mismo el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto.

Esta comparecencia no significa en automático la absolución, pero sí el inicio de la colaboración. Alguien que ya optó por esa misma vía fue Emilio Zebadúa, exoficial Mayor de Sedesol y Sedatu, el cual testificó el pasado 21 de octubre sobre la existencia de la Estafa y el uso político y electoral que se le dio a los recursos desviados.

De acuerdo con el equipo legal de Robles, se espera que esta primera declaración se lleve a cabo dentro de las próximas dos semanas

El acuerdo

A partir de la declaración que Robles realice y de la información que pueda aportar la Fiscalía decidirá si emite o no el acuerdo del criterio de oportunidad en favor de la exfuncionaria federal. La autorización de dicho acuerdo es facultad exclusiva de los subprocuradores y del propio Fiscal general.

De concederse el criterio la Fiscalía deberá sustentar las razones y abordar de que forma se cubren aspectos como una posible reparación del daño. Además, ese convenio deberá ser notificado a la Secretaría de Hacienda, quien figura como victima en este caso, la cual podrá objetar dicha resolución si considera que no es adecuada.

Cancelación de la orden de aprehensión

Si Robles logra que se le conceda el criterio de oportunidad, los delitos que se le imputan en el referido expediente serán desestimados. Su estatus cambiará de probable responsable a testigo colaboradora. En consecuencia, la FGR cancelará la orden de aprehensión que había obtenido en su contra.

Si el criterio no prospera, la Fiscalía entonces deberá cumplimentar la orden con la que cuenta y solicitar a un juez federal que llame a comparecencia a Robles para imputarle los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Declaración de culpabilidad

El último paso para que la exfuncionaria federal recobre su libertad será resolver el proceso penal por el cual ha estado presa desde más de un año. Se trata de una acusación por presuntas omisiones al no haber impedido la firma convenios desde Sedesol y Sedatu con diversas universidades y entes públicos, que facilitaron el desvío de cientos de millones de pesos.

La estrategia de la defensa, de prosperar el acuerdo en el otro caso de lavado, es que Robles busque un procedimiento abreviado. Es decir, que pacte con la Fiscalía declararse culpable del delito de omisiones y renunciar a probar su inocencia, a cambio de que se le imponga una pena mínima.

Como el delito que se le imputa en este caso a la exfuncionaria no es grave, la pena reducida le permitiría obtener su libertad.

El próximo 8 de diciembre está programada la audiencia intermedia en la que Robles podría solicitar este procedimiento. No obstante, su defensa prevé solicitar que se difiera para dar tiempo a cerrar el acuerdo de colaboración con la FGR. Lo anterior significaría que la libertad de la exfuncionaria podría consumarse en los primeros meses de 2021.

Riesgo de impunidad

La abogada especializada en temas de corrupción y cofundadora de la organización TOJIL, Estefanía Medina, consideró inadecuado que en casos como el de Robles se concedan criterios de oportunidad, pues dijo que se trata de asuntos de corrupción de amplio interés público, donde lo que se debería privilegiar es la investigación y la reparación del daño. 

 “Hay un mecanismo sistemático de la Fiscalía en donde se ha preferido optar por esta figura del criterio en lugar de llevar investigaciones que deriven en juicios. Resulta bastante preocupante porque estos casos son de interés publico y la ley prohíbe aplicar en ellos estos criterios porque la reparación del daño es complicada” indicó.

Medina considera que una eventual acusación en contra de Videgaray no justificaría exonerar a Robles pues en ambos casos se trata de secretarios de Estado del mismo nivel jerárquico.

“Parece más bien un juego de tener información que genere bastante ruido a nivel político pero no en realmente investigar los casos de manera seria y allegarse de medios de prueba eficiente y eso es muy mala noticia en el combate a la corrupción”, añadió.

En ese contexto, la abogada consideró que hoy más que nunca es urgente que las víctimas en estos casos que son los ciudadanos, y que pueden ser representados por organizaciones, tengan un papel fundamental en la toma de decisiones y procedimientos para que actuaciones discrecionales frenen alcanzar una verdadera justicia y reparación del daño.

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Fukushima: cómo son los pueblos fantasma con desechos radiactivos en los que nadie puede vivir

Miles de personas no han podido regresar a sus lugares de origen; otros, ni siquiera encuentran razones para volver.
13 de marzo, 2021
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Un terremoto, un tsunami y la explosión de una planta nuclear. El 11 de marzo de 2011 en Japón comenzó una catástrofe que, 10 años después, sigue marcando una huella de desolación.

Ese día el país sufrió el terremoto más fuerte de su historia, y ese fue solo el inicio de una triple tragedia.

Un sismo de magnitud 9, con epicentro a 130 km de la costa de la ciudad de Sendai, sacudió la isla durante 3 minutos.

El terremoto desató un tsunami de 15 metros de altura, que a su vez embistió la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi.

En total, el tsunami inundó un área de 560 km2. Arrasó con pueblos, autos y puertos y dejó cerca de un millón de edificios destruidos.

Alrededor de 19.000 personas murieron.

Fukushima

Getty
El terremoto causó devastación en la costa este de Japón.

Las imágenes eran devastadoras. Mientras tanto, la planta nuclear se convertía en una bomba de tiempo.

El agua del mar inundó los generadores que mantenían la planta refrigerada y con ello dejaron de funcionar. Esto causó que los reactores se sobrecalentaran y se produjeran tres fuertes explosiones.

Las personas que vivían en un radio de 20 km alrededor de la planta se vieron obligadas a abandonar sus hogares y huir del material radiactivo que se liberó.

En el primer año tras la explosión, más de 160.000 personas abandonaron sus hogares. Hoy, unas 40.000 no han regresado.

Fukushima

Reuters
Las explosiones destruyeron los reactores de la planta nuclear de Fukushima.

Los lugares que abandonaron se volvieron pueblos fantasma, creando un paisaje desconcertante.

En algunos lugares solitarios el tiempo parece detenido. En otros, en medio de las construcciones ruinosas, la vegetación y los animales salvajes, contaminados de radiación, han regresado a lugares de donde habían sido expulsados por los humanos.

Map: Japón

Hoy el gobierno de Japón mantiene una área de 360 km2 donde a las personas no se les permite regresar debido al riesgo que representa la radiación.

A esta vasta extensión se le conoce como la “zona de difícil retorno”.

Pero incluso en los pueblos donde, según las autoridades, ya es seguro vivir, pocas personas han regresado.

FUTABA

EPA
El gobierno mantiene una area de 360 km2 donde está prohibido vivir.

En 10 municipios donde se han levantado las órdenes de evacuación tras el accidente, solo ha regresado el 26,8% de la población, según le dice a BBC Mundo Yasunori Igarashi, investigador en el Departamento de Radioactividad Ambiental en la Universidad de Fukushima.

Este 25 de marzo, Japón tiene planeado iniciar el recorrido de la llama de los Juegos Olímpicos que en 2020 fueron pospuestos debido a la pandemia de coronavirus.

FUTABA

EPA
Las construcciones abandonadas, como esta en Futaba, han quedado a merced del tiempo.

Como símbolo de resistencia y recuperación, la antorcha comenzará su recorrido en la prefectura de Fukushima, pasando por pueblos como Tomioka, Futaba, Namie y Okuma, donde el gobierno ha invertido millonarios esfuerzos por atraer residentes, pero a donde pocas personas han vuelto.

La silenciosa radiación

Durante estos 10 años el gobierno de Japón ha trabajado en limpiar el suelo tóxico en las áreas afectadas, haciendo rellenos o almacenándolos en miles de bolsas negras alrededor del área de Fukushima.

También ha utilizado más de un millón de toneladas de agua para limpiar y enfriar los reactores derretidos.

Tomioka

EPA
Este es un estante de revistas en un concesionario de autos en Tomioka.

Las autoridades de Japón, reportes de Naciones Unidas y estudios independientes han mostrado que los niveles de radiación en varias zonas de Fukushima son bajos y representan poco riesgo.

Pero los efectos de la exposición a bajos niveles de radiación durante un largo plazo todavía son materia de debate entre los ciéntificos.

“No hay una línea clara donde podamos decir que determinada tasa de dosis te va a matar”, dice Kathryn Higley, profesora de ciencias nucleares en la Universidad Estatal de Oregon, citada en un reportaje de Scientific American.

FUTABA

EPA
Las autoridades recolectan el suelo contaminado en miles de bolsas negras.

Azby Brown, investigador de Zafecast, una iniciativa dedicada a medir los niveles de radioactividad en varias partes del mundo, le dice a BBC Mundo que incluso lugares como Hong Kong, o ciudades de Europa y Estados Unidos donde la vida transcurre con normalidad, tienen mayores niveles de radiación que Fukushima.

Consultados por BBC Mundo, el Ministerio de Agricultura de Japón sostiene que “toda la producción agrícola de Japón, incluyendo la de Fukushima, que se distribuye en los mercados es segura para el consumo humano”.

futaba

EPA
Una tienda abandonada en Futaba.

Otras organizaciones, sin embargo, mantienen que la realidad es distinta.

Un reporte publicado por Greenpeace a principios de marzo, sostiene que, de acuerdo a sus mediciones, en algunas zonas los niveles de radiación permanecen por encima de los permitidos por el gobierno, incluso en áreas que ya se han habilitado para la vida humana.

Pueblos fantasma

La desconfianza en el gobierno, el miedo a la radiación, la poca infraestructura y la falta de oportunidades, han dificultado que más personas regresen a Fukushima.

Fukushima

Reuters
Algunas zonas deshabitadas se han habilitado para almacenar el suelo radiactivo.

Muchos de sus antiguos habitantes, que ya establecieron su vida en otro lugar, no encuentran razones para regresar.

Por eso, ya sea porque aún son parte de la “zona de difícil retorno” o porque aunque ya esté permitido pocos quieran vivir ahí, durante una década muchos pueblos han permanecido sin presencia humana.

“Es deprimente”, dice Brown, quien durante años ha recorrido la zona.

Fukushima

Reuters
Una década después del desastre nuclear, muchas zonas siguen inahabitadas.

En estos pueblos fantasma aún se pueden ver objetos que dejaron las personas, pero también las casas, los negocios y las escuelas en ruinas.

Otros pueblos, que solían ser lugares apacibles, ahora son sitios donde se almacenan desechos radiactivos.

“No hay manera de ir a estos lugares y no sentir tristeza”, dice Brown.

Una sensación similar describe Toru Hanai, un fotógrafo que varias veces al año durante la última década ha recorrido estos lugares abandonados.

Okuma

Azby Brown – Safecast
Esta es una calle solitaria y en ruinas en Okuma.

“Cuando veo esas ciudades donde el tiempo se ha detenido, fácilmente me puedo imaginar qué tipo de personas vivían ahí”, le dice Hanai a BBC Mundo.

“Pero aunque pueda imaginarlo, lo único que veo son ruinas”, añade, “eso causa mucha tristeza”.

En 2019, por ejemplo, el gobierno anunció la reapertura de Okuma, un pueblo que antes de la catástrofe tenía 10.000 habitantes.

Sin embargo, solamente un 2% de esa población ha regresado, y la mayoría son ancianos, según un reporte de la cadena NPR de septiembre de 2020.

En Tomioka, otro pueblo de la prefectura de Fukushima, la escuela secundaria tiene solo 13 estudiantes.

NAMIE

EPA
Una escual abandonada en Namie.

En Namie, también en la prefectura de Fukushima, hoy solo viven 1.500 personas, donde antes de marzo de 2011 vivían 21.000.

Para el profesor Igarashi, ese es uno de los asuntos más preocupantes de Fukushima.

“La mayoría de las personas que han regresado son ancianos”, dice.

“¿Cómo mantendremos nuestras ciudades que cada vez son más reducidas?”.

“Me preocupa que en 10 años muchas de las casas quedarán vacías y se convertirán en hogar para animales salvajes”.

“Creo que este es un problema incluso mayor que la radiación“.

Fukushima

Reuters
Lo que eran lugares apacibles ahora son ruinas.

Jabalíes radiactivos

Cuando los humanos abandonaron Fukushima, la naturaleza recuperó su territorio.

Con el paso de los años, animales como perros salvajes, mapaches, zorros, macacos y jabalíes han vivido a sus anchas en zonas que antes de la evacuación estaban habitadas por personas.

Quienes viven en zonas rurales se las deben ingeniar para mantener a los animales lejos, ya que muchas veces invaden sus granjas y pueden resultar peligrosos.

Además, como es el caso de los jabalíes, que se cuentan por miles, se han estado alimentando de plantas y pequeños animales contaminados de cesio producto de la radiación.

Fukushima

Reuters
En las áreas abandonadas de Fukushima la naturaleza ha recuperado su territorio.

Eso hace que no sean aptos para el consumo humano, aunque la carne de jabalí sea un plato muy popular en Japón.

El gobierno ha proveído trampas y cercas eléctricas para mantener a raya a los jabalíes, mientras otros se dedican a cazarlos, pero su población sigue aumentando.

“Para ellos somos los intrusos, así que atacarán sin dudarlo“, dice Hanai.

Los habitantes de la zona saben que no deben comer esos jabalíes, pero aun así, algunos lo siguen haciendo, según comenta Brown.

Fukushima

Getty
Los animales salvajes merodean las zonas poco habitadas.

El investigador recuerda el caso de un hombre que, sin que su esposa lo supiera, llevaba varios días comiendo la carne de un jabalí que había atropellado en la carretera.

Brown se enteró de lo que ocurría cuando al hombre le detectaron altos niveles de cesio en su cuerpo.

“No se lo cuentes a mi esposa”, recuerda Brown que le dijo el hombre.

“Es la naturaleza humana”, dice Brown. “Puedes implementar todo tipo de regulaciones y monitoreos, pero así se comportan las personas, somos humanos”.

Fukushima

Getty
Los jabalíes están contaminados por los materiales radioactivos.

Vivir con la radiación

Quienes han regresado a sus pueblos saben que la radiación es parte de sus vidas.

Tienen claro a qué zonas no deben ir y algunos de ellos, que no confían en los datos del gobierno, tienen sus propios medidores de radiación.

En la prefectura de Fukushima hay varios centros donde la gente recibe educación acerca de la radiación y los materiales radioactivos.

“Como investigador imparcial, te puedo asegurar que esos centros no están dedicados a la propaganda, sino a enfatizar la seguridad respecto a los materiales radioactivos”, dice Igarashi.

Tomioka

EPA
Esta es la vitrina de una tienda de modas en Tomioka.

“Yo diría que la mayoría de la gente que vive en Fukushima llevan una vida normal“, dice Brown.

“Pero tienen que estar constantemente atentos a la radiación“, añade.

Los residentes de estas zonas constantemente deben medir que los alimentos que consumen no tengan altos niveles de radiación, por ejemplo.

“Es un estrés permanente para ellos”, dice Brown, “les preocupa si a ellos o a sus hijos les dará cáncer”.

Los pescadores y los agricultores, uno de los sectores afectados por el desastre, se han vuelto especialistas en seguridad de alimentos, dice Brown.

“Los pescadores te dicen: ‘yo no soy científico pero…’, y te dan una explicación técnica acerca de la absorción del cesio dependiendo de cada especie…ellos saben todo esto”.

Fukushima

EPA
Las autoridades dicen que es seguro comer los alimentos producidos en Fukushima.

“Es genial que lo sepan, es triste que lo hayan tenido que aprender, pero es genial que lo sepan“, dice el experto.

Por su parte, el profesor Igarashi considera que el problema de la radiación puede ser controlado.

“No estoy diciendo que la radiación sea segura, pero con una buena comprensión del problema, los niveles de exposición pueden disminuirse y no hay necesidad de estar demasiado temerosos”, dice.

“Algunas personas que no saben nada de radiación aún piensan que con solo venir a Fukushima se van a quemar y les va a dar cáncer. Eso es muy desafortunado”.

El fotógrafo Hanai, que conoce la zona y suele conversar con los residentes, lo resume con una paradoja:

“En Fukushima no hay nadie que no le tema a la radiación, pero si le temen, no pueden vivir”.

Fukushima

Getty Images
En Fukushima las personas se acostumbraron a medir los niveles de radiación en sus alimentos.

El futuro

El proceso total de descontaminación de la planta de Fukushima puede tomar décadas, entre 30 y 50 años.

“Creo que no podemos esperar cambios dramáticos en los próximos años”, dice Igarashi, pero añade que está seguro de que con el tiempo la cantidad de material tóxico se reducirá.

Entre quienes han regresado a la zona han surgido iniciativas que Brown califica como positivas.

Entre ellas, menciona el proyecto de unos 40 granjeros que están haciendo agricultura de alta tecnología, con sensores y procesos automatizados.

Itate

Azby Brown – Safecast
En esta granja en Itate se cultivan vegetales sin rastros de cesio.

Brown también menciona que el conocimiento que se ha logrado en seguridad de alimentos, en un futuro podría dar pie al surgimiento de una nueva industria en el lugar.

Fukushima también se han convertido en un prometedor epicentro para la generación de energía renovable con varias plantas solares y eólicas.

Mientras el gobierno continúa sus esfuerzos por revitalizar la región y convencer a que más personas regresen a las áreas que han ido habilitando dentro de la zona de difícil retorno, también enfrenta el reto de recuperar la confianza de los japoneses en la energía nuclear.

“El gobierno y las empresas de servicios públicos siguen diciendo que la energía nuclear es la fuente de energía más barata, pero la gente ya no confía en ella”, dice Tatsu Suzuki, ingeniero nuclear y profesor en la Universidad de Nagasaki, citado en un reportaje de la cadena NPR.

“Es imposible pensar que la energía nuclear es la más barata, si se incluye el costo del desmantelamiento, el costo de Fukushima”.

Fukushima

Azby Brown – Safecast
Un festival callejero en el pueblo de Odaka.

“Es un problema social y ético“, dice Suzuki. “El costo de separar familias, perder sus tierras, perder sus trabajos… ¿cómo se miden todos estos impactos?”.

Para el fotógrafo Hanai, lo más importante de esta tragedia es tener claro que esto “no fue un desastre natural, sino un desastre provocado por el hombre“.

“No creo que podamos regresar a como era antes del desastre, eso es muy triste…por eso quiero que mucha gente sepa acerca de Fukushima, para que nunca se vuelva a repetir“.


Todas las imágenes están sujetas a derechos de autor.


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