PGR perdonó a tesorero de Duarte que desvió 55 mil mdp sin pedirle el dinero
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Twitter @tarekabdala

PGR perdonó a tesorero de Duarte que desvió 55 mil millones en Veracruz sin pedirle un peso a cambio

Tarek Abdalá ahora está prófugo de la justicia. El dinero sigue sin aparecer, por lo que la FGR investiga las condiciones en que se le dio dicho criterio de oportunidad que ahora buscan otros investigados como Lozoya o Zebadúa.
Twitter @tarekabdala
9 de noviembre, 2020
Comparte

Esta nota la leyeron antes nuestros suscriptores. Suscríbete a Animal Político y lee contenido antes que nadie.

Un mes antes de que concluyera el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, la Procuraduría General de la República (PGR) le perdonó al extesorero de Veracruz, Tarek Abdalá Saad, ser el principal responsable del desvío de 55 mil millones de pesos en el gobierno de Javier Duarte. Ello en retribución por sus declaraciones contra del exgobernador y otros funcionarios.

Pero contrario a lo que marca la ley, dicho perdón le fue concedido a Tarek sin pedirle la devolución de un solo peso de lo robado. Ahora, a dos años de distancia, el dinero desviado no aparece y el perdonado… tampoco. Tiene una orden de aprehensión en su contra y es considerado legalmente prófugo.

El perdón que recibió el extesorero de Veracruz es el denominado “criterio de oportunidad”. El mismo que ahora buscan Emilio Lozoya Austin en el caso Odebrecht o Emilio Zebadúa en “La Estafa Maestra”, y que permite eludir un proceso penal a cambio de delatar a otros funcionarios de mayor rango.

Lee: Tarek Abdalá, extesorero de Duarte, logra acuerdo con PGR; evita juicio por desvío

Tarek Abdalá fue favorecido en octubre de 2018 con dicho criterio luego de que declarara en contra del exgobernador Duarte y de al menos tres exsecretarios de Finanzas del Estado. A cambio la PGR decidió no procesarlo en 43 casos abiertos en su contra por peculado.

Sin embargo y de forma contraria a lo que dice el Código Nacional de Procedimientos Penales, la PGR decidió darle ese perdón legal a Tarek sin pedirle ninguna reparación del daño. Es decir, sin que regresara un peso de los 55 mil millones desviados según las denuncias que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) había promovido en su contra.

Datos y documentos oficiales a los que Animal Político tuvo acceso confirman lo anterior. La información forma parte de una investigación que la actual Fiscalía General de la República (FGR) tiene en curso para revisar las condiciones en que se concedió el referido criterio de oportunidad.

De acuerdo con autoridades federales, lo que se indaga es la forma en cómo se valoró y concedió el referido beneficio a Tarek Abdalá de parte de la entonces PGR, sin la oposición de la actual administración de la ASF.

Aun cuando las declaraciones de Tarek han resultado útiles para procesar a otros funcionarios del Veracruz, el monto del dinero desviado gracias a su complicidad sigue sin ser recobrado. No solo eso. Tarek ha litigado en contra de las sanciones y multas administrativas que se promovieron en su contra para tratar de recuperar al menos una parte del dinero.

Hoy su paradero es desconocido debido a que existe una orden de aprehensión en su contra que la Fiscalía Estatal de Veracruz obtuvo de un juez tras considerarlo probable responsable de varios delitos de corrupción. Su huida podría poner en riesgo los procesos iniciados con sus declaraciones, pues es necesario que comparezca en dichos juicios si es citado.

Tarek Abdalá también está en la mira de la Unidad de Inteligencia Financiera. En julio pasado UNIVISIÓN reveló que sus cuentas habían sido congeladas como parte de una indagatoria a gran escala relacionada con posibles operaciones de lavado de dinero y delincuencia organizada. En respuesta a ese medio el abogado de Abdalá acusó que era una “venganza” por no aceptar una supuesta extorsión de la FGR y rechazó que su cliente estuviera vinculado con el narcotráfico.

La operación perdón: cambiando el delito

El criterio de oportunidad que le permitió a Tarek Abdalá eludir la cárcel sin reparar daño alguno fue autorizado en 2018 por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales (SEIDF), encabezada en aquel momento por el subprocurador Felipe de Jesús Muñoz. 

La ejecución del mismo estuvo a cargo del entonces Director General de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos y contra la Administración de Justicia de la SEIDF, Luis Rodrigo Arellano Sandoval.

Entérate: PGR indaga nuevos desvíos en salud con Javier Duarte y Tarek Abdalá, por 1,700 mdp

La decisión fue tomada el 31 de octubre de 2018 a través del oficio número PGR/SEIDF/UEIDCSPCAJ/944/2018 dirigido por Arellano Sandoval al agente del Ministerio Público, Edgar Quintín, quien en ese momento era responsable de la investigación por los desvíos en Veracruz denunciados por la ASF.

En dicho documento se detalla que Tarek Abdalá, extesorero de la Secretaría de Finanzas de Veracruz, figuraba como probable responsable del delito de peculado en 32 carpetas de investigación y 11 averiguaciones previas. Ello derivado de las denuncias promovidas por la ASF por un posible quebranto al erario superior a los 55 mil millones de pesos en Veracruz.

Sin embargo, Arellano Sandoval señala que el extesorero se ha ofrecido a colaborar en el esclarecimiento del caso y, para ello, ha rendido declaraciones donde detalla la forma en cómo se desviaron sistemáticamente los recursos por las supuestas órdenes del exgobernador Javier Duarte y de su esposa Karime Macías.

Por ese motivo, Arellano sostuvo que se había propuesto conceder a Tarek Abdalá el criterio de oportunidad. Es decir, no proceder en su contra y congelar los cargos que se le imputan.

Y para justificar el hecho de que no se le pidiera devolver dinero ni reparar el daño, pese a ser un requisito obligatorio para conceder un criterio de acuerdo con el artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales, Arellano definió que el delito que se le imputaría a Tarek Abdalá solo era el de uso ilícito de atribuciones, pero no el de peculado. Ello pese a que las carpetas de investigación en las cuales estaba relacionado sí se presumía dicho delito.

Y como el uso ilícito de atribuciones es un delito cuya consecuencia es “formal” pero no material, es decir que no da pie a dinero desviado o robado, entonces no resultaba procedente pedirle que reparara algún daño material.

Lee más: El diputado Tarek Abdalá orquestó un fraude de 220 mdp, acusa exsecretario de Finanzas de Veracruz

Dicha determinación, según autoridades de la actual FGR consultadas por este medio, resulta cuestionable no solo por el hecho de no haber considerado a Tarek probable responsable de peculado, sino porque aun cuando solo se le imputara un delito de naturaleza “formal” esto no cerraba la puerta para pedirle la reparación del daño.

Una prueba de lo anterior es el caso reciente de la extitular de Sedesol Rosario Robles, quien se encuentra procesada por dos cargos de uso ilegal de atribuciones. En su escrito de acusación presentado al juez, la FGR sostuvo que aun cuando el delito imputado a Robles es “formal”, resultaba procedente solicitar el pago de cinco mil millones de pesos de reparación de daño dadas las graves repercusiones sociales que tuvo su presunta negligencia.

La concesión del criterio de oportunidad a Tarek Abdalá en las referidas condiciones fue comunicado el 4 de diciembre de 2018 a la ASF, debido a su calidad de víctima y de denunciante en las investigaciones abiertas por los millonarios desvíos en Veracruz. La FGR lo hizo a través de un oficio dirigido a Silvia Serra Reyes, subdirectora jurídica de la Auditoría.

De acuerdo con la ley la ASF podría haber impugnado ante un juez dicho criterio debido a su calidad de víctima en el caso. Pero no lo hizo.

Fue así como en las últimas semanas del sexenio pasado Tarek Abdalá consiguió eludir los tribunales y la cárcel, pese a ser el principal ejecutor del mayor fraude al erario que haya sido denunciado en el presente siglo. 

Un perdón costoso, por ahora

Las declaraciones y confesiones que Tarek Abdalá rindió en diversas comparecencias ante el Ministerio Público Federal le permitieron a la PGR y a la actual FGR promover diversos procesos penales en contra del exgobernador de Veracruz Javier Duarte, y de al menos seis altos exfuncionarios de su gabinete. 

No obstante, nada de ello se ha traducido – al menos todavía – en la recuperación del dinero robado, o al menos en el esclarecimiento de qué pasó con el mismo.

Lo que Tarek reveló en sus declaraciones ministeriales rendidas en 2018 es que en el gobierno de Javier Duarte hubo un “abuso sistemático” de los recursos federales que se transferían al estado los cuales, a pesar de estar etiquetados para un concepto, eran enviados a cuentas concentradoras desde donde luego se mandaban a pagos de deudas o fines personales.

Pero según el extesorero él no se beneficiaba de esos desvíos, sino que era solo un “subordinado” que seguía las órdenes del subsecretario y secretario de Finanzas, y del gobernador. Su función, añade, era la de ser un “token humano” el cual solo autorizaba las transferencias de dinero que le indicaban.

Las instrucciones de cuándo y cómo transferir los recursos, añadió Tarek, las recibía a través de un celular Blackberry y había palabras en clave para detallar las cantidades. Por ejemplo, “pizza” significaba enviar un millón de pesos, o “indigente” significaba cien mil pesos.

Estas declaraciones de Tarek han sido utilizadas por la PGR y también por la actual FGR como datos de prueba en varios procesos. El más llamativo de todo fue el del propio Javier Duarte, aunque dicho caso ya no llegó a juicio debido a que el exgobernador terminó declarándose culpable.

Además, el criterio también se ha usado como prueba en seis casos por peculado que la FGR ha presentado en contra de altos exfuncionarios del gobierno de Duarte, entre ellos los exsecretarios de Finanzas Tomas Ruíz y Fernando Charleston, o el exsecretario de finanzas Gabriel Deantes. Todos ellos fueron vinculados a proceso.

No obstante, el éxito de dichos casos está en riesgo – según los funcionarios federales – si es que alguna de las partes cita a comparecer a Tarek Abdalá y este no se presenta. Lo anterior podría ocurrir dado que el extesorero está actualmente en calidad de prófugo de la justicia, luego de que un juez de Veracruz ordenara su captura.

A ello se suma el hecho de que, hasta ahora, la recuperación de dinero gracias al criterio concedido a Tarek en los hechos ha sido inexistente. Los datos oficiales de la ASF arrojan que hasta la fecha existen cerca de 60 mil millones de pesos solo de recursos federales desviados en la administración de Duarte en Veracruz, y que a casi cuatro años de concluida dicha administración aún no aparece.

Por la vía administrativa, la ASF ha promovido 64 procedimientos en contra de Tarek Abdalá para intentar recuperar 19 mil millones de pesos. Cuando alguno de ellos ha sido resuelto el extesorero los ha impugnado. Actualmente hay ocho que ya perdió en definitiva por 208 millones de pesos, pero el dinero no ha podido ser cobrado.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
Comparte

Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dMEho2ZcVtE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.