'La traicionaron y dejaron sola': Robles ya no protegerá a Peña y Osorio Chong
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Fotos: Cuartoscuro

'La traicionaron y dejaron sola': Rosario Robles ya no protegerá a Peña y Osorio Chong

La decisión de colaborar con FGR la tomó a petición de su hija. Acusa a EPN y a sus excompañeros de abandonarla pese a no confirmar durante más de un año los desvíos registrados. Se declarará culpable en el proceso iniciado en su contra por omisiones, adelanta su abogado.
Fotos: Cuartoscuro
24 de noviembre, 2020
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Rosario Robles tardó un año y tres meses en tomar la decisión de colaborar con las autoridades y denunciar a los que llamaba sus amigos. Está “desesperada, enferma y se siente traicionada”, cuenta su abogado Epigmenio Mendieta.

Hace apenas un mes había dicho que no acusaría a nadie para salvarse, pero el domingo pasado decidió cambiar de estrategia. Lo hizo en el área de visitas del penal de Santa Martha Acatitla, donde está encarcelada, tras escuchar la súplica de su hija Mariana Moguel: “¿Cuánto tiempo más vamos a resistir esto, mamá? Ellos nos tienen abandonadas, tú estás enferma, ellos se favorecieron económicamente y tú simplemente por lealtad estás aquí”.

Y así cedió: un día después le contó a su abogado, Epigmenio Mendieta, el diálogo con su hija y le dijo también que colaboraría con la Fiscalía General de la República (FGR) para denunciar el presunto desvío de recursos que favoreció al expresidente Enrique Peña Nieto, al entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y a su partido, el PRI, en el esquema fraudulento conocido como La Estafa Maestra.

¿Por qué Robles toma la decisión de cooperar ahora? Mendieta responde: porque la orden de aprehensión en su contra por delincuencia organizada es una amenaza de dejarla de por vida en la cárcel. Una cárcel que, dice, “no merece” Robles porque ella “no se quedó con un solo peso” del dinero desviado.

Lee: Zebadúa busca eludir la cárcel y negocia con FGR acusar a EPN y Robles

“Entonces ella (Rosario) toma la decisión de protegerse, de querer salir de la cárcel, de estar con su hija que también está enferma, y está enferma ella misma y entonces… ¿por qué cuidar a aquellos que la traicionaron? ¿Por qué cuidar a aquellos que no la han acompañado en el proceso y ni siquiera le han brindado la posibilidad de un apoyo ni moral ni económico para poder enfrentar su proceso?”, señala el litigante.

Mendieta describe la situación de su clienta como desesperada. En casi un año y medio de proceso en su contra los ahorros de su familia se han ido en defenderse. Tan solo uno de los peritajes que necesitaba para presentarlos en juicio, y que no ha podido pagar, asciende a casi 200 mil pesos. Económica pero también moralmente está quebrada.

Y ni el expresidente Enrique Peña Nieto, ni el exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, ni alguno de sus otros compañeros del gabinete se han acercado para apoyarla en ningún sentido, ni con dinero ni con una sola llamada telefónica.

“Entonces está desesperada. Realmente ahorita está enferma. La acusación de delincuencia organizada es la que la lleva a decidir que este es el momento o si no se va a quedar de por vida en la cárcel. El ánimo de combatir y defenderse lo quebraron con este nuevo proceso”, indica su defensor.

Antes de que se ordenara su detención por crimen organizado, la extitular de Sedesol y Sedatu había conseguido debilitar la prisión preventiva justificada dictada en su contra por el proceso en el que se le acusa de omisiones. Gracias a diversos amparos ganados dicha medida estaba en revisión. 

Sin embargo, la amenaza de abrirle un nuevo proceso por crimen organizado y lavado de dinero, por un caso donde dos personas ya fueron procesadas, significaría para ella una reclusión preventiva automática y una sentencia que podría llegar hasta los 40 años de prisión sin derecho a fianza.

La situación se agrava debido a problemas de salud de Robles que se han recrudecido por la pandemia sanitaria. De acuerdo con su equipo legal la exfuncionaria padece, entre otras cosas, de una hipertensión severa y de una sinusitis crónica que se ha agravado debido al cubrebocas que tiene que portar casi todo el tiempo en el penal para no contagiarse de COVID-19.

¿Qué sigue? Testificar y declararse culpable

La colaboración de Robles con la FGR para buscar diversos beneficios que la ley contempla iniciará en los próximos días, explicó su abogado. Las opciones que se estarían tomando son dos: declararse culpable en el proceso de omisiones iniciado en su contra, y volverse testigo colaborador en el caso de crimen organizado para que no se le imputen formalmente esos cargos.

En cuanto al proceso penal iniciado por las presuntas omisiones al no haber impedido la firma de convenios que abrieron la puerta a los desvíos, la extitular de la Sedesol y Sedatu tiene prevista una audiencia intermedia el próximo 8 de diciembre en donde se presentarán las pruebas para ir al juicio.

Será en dicha audiencia donde Robles buscaría el denominado procedimiento abreviado, indicó su abogado. Es decir: declararse culpable sin ir a juicio a cambio de que se le imponga en esa misma audiencia la pena mínima que, debido a que el delito no es grave, le permitiría recobrar su libertad. Para que esto ocurra se requiere del aval de la FGR.

Respecto al caso de crimen organizado y lavado de dinero abierto en su contra, hasta ahora dicho proceso no ha arrancado dado que la FGR no ha cumplimentado la orden de aprehensión que obtuvo de un juez federal. Esta situación le abre la posibilidad a Robles de buscar el denominado criterio de oportunidad, es decir, volverse testigo colaborador a cambio de que la FGR se desista de la acusación.

Para ello la exfuncionaria federal pedirá a la Fiscalía que en breve le recabe una declaración relacionada con los desvíos de la Estafa Maestra, en la que deberá de explicar como se organizó este esquema y quienes fueron sus superiores que se lo instruyeron, así como los beneficiarios.

Se trata de la misma ruta por la que ya optó quien fuera su exoficial mayor en el sexenio pasado, Emilio Zebadúa. En su declaración ministerial revelada por Animal Político, Zebadúa acusó al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, de avalar el esquema de desvíos de la Estafa Maestra para obtener recursos que se utilizaron en promocionar la imagen de Peña Nieto y de Osorio Chong, y en la supuesta compra de votos en elecciones como la del estado de México en 2017.

Rosario Robles tiene la posibilidad de rendir su primera declaración dentro del centro penitenciario donde está recluida ante un agente del Ministerio Público Federal o, en su defecto, podría entregarla por escrito y posteriormente ampliarla una vez que se encuentre libre.

La decisión de conceder formalmente un criterio de oportunidad a Zebadúa y a Rosario Robles compete exclusivamente al fiscal general Alejandro Gertz Manero y a su subprocurador Juan Ramos, previa valoración de la evidencia que los presuntos responsables aporten.

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¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
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6 de septiembre, 2021
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Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

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Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

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Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

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Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

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La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

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La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


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