Aumentan casos de COVID en INM: van 186 agentes migratorios positivos
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Aumentan casos de COVID en el INM: van 186 agentes migratorios contagiados

En lo que va de la pandemia ya suman 238 casos de COVID entre personas extranjeras y elementos del INM, pero ninguno se ha informado oficialmente.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste y Aberto Pradilla
21 de diciembre, 2020
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Hasta el momento, 186 elementos federales del Instituto Nacional de Migración (INM) se han contagiado de COVID-19.

La mayor cantidad de contagios entre agentes migratorios se registró en la delegación del INM en Baja California, con 23 casos. Le siguen las delegaciones de Tamaulipas y Ciudad de México, con 22 casos en cada una; y la Dirección General de Administración, con otros 20. 

Las delegaciones del INM en Coahuila, con 12 contagios, y la de Sinaloa, con 11, son otras de las que más contagios registraron, según documentos a los que Animal Político tuvo acceso por transparencia. 

Todos estos casos nuevos se añaden a los dados a conocer por este medio en una nota el pasado 30 de noviembre, en la que se documentó que, a pesar de que públicamente el Instituto ha negado que tuviera contagios en sus centros de detención, al corte del mes de octubre iban al menos 52 migrantes detenidos que dieron positivo a COVID-19.

En total, entre personas extranjeras y elementos del INM, suman de manera oficial 238 positivos de COVID que el Instituto no ha reportado a la ciudadanía ni en comunicados, ni a través de sus redes sociales, ni en respuesta a las múltiples peticiones que organizaciones defensoras de derechos humanos le han hecho desde que arrancó la pandemia. 

La última petición pública fue el pasado 9 de diciembre por medio del escrito ‘México: Urge transparencia y protección de la población migrante durante COVID-19’, en el que organizaciones como Amnistía Internacional, el Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI), y Sin Fronteras, instaron al INM una vez más a que transparente los datos de contagios, pruebas realizadas y medidas tomadas para la detección de población migrante con COVID-19 dentro de las estaciones migratorias. 

Pero, hasta ahora, el INM sigue sin darles respuesta. 

Además de cuestionar al Instituto por el número de migrantes y de elementos contagiados, este medio también preguntó por transparencia el número de personas fallecidas como consecuencia de la COVID-19 y que estaban bajo la custodia del INM. 

Es decir, se cuestionó sobre migrantes que fallecieron estando bajo responsabilidad del INM, independientemente de si murieron en el centro de detención, o en un hospital o centro clínico, tras recibir atención sanitaria.

Sin embargo, la instancia federal, a través de su Dirección de Estaciones Migratorias, hizo caso omiso a esta precisión, y se limitó a responder que en sus estaciones no tienen constancia de muerte alguna por el virus. Obviando, por ejemplo, casos como el de un migrante salvadoreño de 22 años que falleció el pasado 22 de abril en un hospital de la Ciudad de México, tras entregarse a la autoridad migratoria en Tijuana y ser trasladado a Iztapalapa para su posterior expulsión.

Precisamente, por este caso la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al INM. En el escrito, la Comisión responsabilizó al personal de la estación migratoria de Iztapalapa de no brindar una atención médica adecuada a esta persona migrante, y de no identificar de manera oportuna un cuadro sospechoso de COVID. Además, acusó al INM de no haber canalizado a tiempo al agraviado a un hospital, donde murió. 

También se preguntó vía transparencia a la Secretaría de Salud Federal sobre casos COVID de personas extranjeras detenidas en centros del INM. La dependencia federal respondió con la base de datos de la Dirección General de Epidemiología que está actualizada al 16 de diciembre, y en la que consta que suman 1 mil 819 extranjeros contagiados, según pruebas de laboratorio. 

Sin embargo, en su respuesta, la Secretaría de Salud especificó que los datos fueron tomados en unidades médicas, por lo que tampoco precisó cuántos de los migrantes contagiados pasaron por una estación migratoria, y cuántos son migrantes con permiso de residencia en México.

Hasta ahora, lo único que se sabe con certeza es que el INM tan solo ha aplicado 78 pruebas PCR a migrantes detenidos en sus estaciones, de los cuales 52 dieron positivo, casi el 72%, tal y como reveló este medio el 30 de noviembre.

Entre abril y septiembre, según la Unidad de Política Migratoria, fueron detenidos 40 mil 362 migrantes y, de ellos, 16 mil 365 fueron deportados. Todos ellos pasaron por un arresto y una reclusión al interior de la estación migratoria. Sin embargo, Salud solo realizó 78 pruebas, de las que la mayoría resultaron positivas. Es decir, que miles de foráneos, en su mayoría centroamericanos, fueron devueltos a sus países tras permanecer encerrados en espacios cerrados y sin condiciones higiénicas y sin comprobar si podían haberse contagiado. 

A un cubrebocas y medio por migrante detenido

El pasado 15 de octubre diversas organizaciones defensoras de derechos humanos publicaron un informe en el que denunciaron que los migrantes detenidos en centros del INM enfrentan hacinamiento y malas condiciones de higiene. Por ejemplo, se señaló que el suministro de jabón y agua es “muy limitado” y que en las estaciones el reparto de cubrebocas a las personas detenidas es escaso. 

Sobre el reparto de insumos sanitarios en la pandemia, Animal Político preguntó al Instituto cuántos cubrebocas ha entregado a la población migrante bajo su custodia. A lo que la institución respondió por transparencia que entre marzo y octubre, el dato más actualizado que tienen relativo a la pandemia, entregaron un total de 73 mil 736 cubrebocas.

Ahora bien, si se tiene en cuenta que, de acuerdo con datos oficiales de la Unidad de Política Migratoria en ese mismo periodo de tiempo fueron ingresados en centros de detención un total de 48 mil 790 migrantes, esto supone que el INM, en lo que va de pandemia, ha repartido una media de 1.5 cubrebocas por persona detenida bajo su custodia.

Por ejemplo, entre los diez centros de detención que tiene el INM en Chiapas, la principal puerta de entrada de personas indocumentadas procedentes de Centroamérica y también de deportación de México, el Instituto reportó que lleva entregados 15 mil 568 cubrebocas en pandemia; es decir, entre marzo y octubre. Y en ese mismo periodo de tiempo ha detenido a 13 mil 566 migrantes en la entidad. Es decir, repartió un cubrebocas por persona detenida.

En Oaxaca, el INM detuvo en el mismo periodo de pandemia a 1 mil 458 personas, a los que le repartió 1 mil 574 cubrebocas. También a uno por migrante. 

En Tabasco, también en la frontera sur, detuvo a 3 mil 810 migrantes, a los que le entregó 3 mil 060 cubrebocas. También, a uno por detenido. 

En la frontera norte, en Tamaulipas, el INM detuvo a 12 mil 099 migrantes, a los que le dio 15 mil 724 cubrebocas. A 1.3 por persona. 

Mientras que en la Ciudad de México, 403 migrantes fueron detenidos y puestos en centros migratorios. En este punto, el INM reporta que repartió 5 mil 392 cubrebocas en la estación de Las Agujas de Iztapalapa. Aquí sí el promedio aumenta notablemente: a 13.3 por persona. 

Por otra parte, también llama la atención que en estaciones migratorias como la de Chihuahua, el INM no ha repartido ni un solo cubrebocas. Tampoco en la estación de Tenosique, en Tabasco. Ni en centros provisionales de detención como El Ceibo, también en Tabasco, o en el de Nogales, Sonora, o en el de Tuxpan, en Veracruz. 

Animal Político mandó un cuestionario al INM preguntándole el porqué no repartió cubrebocas en algunas estaciones y estancias provisionales de detención. Pero al momento del cierre de esta nota no había ofrecido ninguna explicación. 

Protestas

La política de México hacia los migrantes durante la pandemia ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos y la CNDH. Desde el cierre de fronteras decretado a finales de marzo el gobierno tuvo que lidiar con dos tipos de problemática al norte y al sur. En la frontera con EU comenzó a aplicarse el Título 42, que permite a las autoridades norteamericanas devolver a México a cualquier persona que esté cruzando irregularmente sin darle opción a pedir asilo. En el sur, la clausura de las fronteras centroamericanas dificultó la expulsión de los detenidos.

De este modo, el INM se hizo cargo tanto de las personas a las que arrestaba como a los que eran devueltos desde EU. Al mismo tiempo, las protestas en los centros de detención se incrementaron, hasta el punto en el que un motín registrado en Tenosique, Tabasco, el 30 de marzo, se saldó con un solicitante de asilo guatemalteco muerto. Recientemente la CNDH emitió una recomendación en la que señala a la institución que dirige Francisco Garduño como responsable. 

A partir de aquel momento cambió la política y el INM decidió vaciar sus centros de detención. Para finales de abril apenas quedaban 106 extranjeros encerrados. Para ello, otorgó permisos temporales e incluso llegó a dejar abandonados en la frontera con Guatemala a migrantes a los que se instó a cruzar por su propio pie.

Sin embargo, a pesar de que la pandemia nunca bajó en México, progresivamente el INM volvió a llenar sus estaciones migratorias. Como ocurrió desde el inicio, los centros de detención fueron focos de contagio en los que no se respetaron las medidas de higiene y tampoco se realizaron pruebas para conocer el alcance de los contagios. 

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Tragedia en El Espinal: 4 muertos y más de 250 heridos tras colapso de grada en corrida de toros en Colombia

Una tribuna de tres pisos se derrumbó durante una corrida de toros -conocida como corraleja- en el departamento de Tolima, Colombia. En las corralejas el público entra al ruedo a azuzar al toro, lo que lo hace más vulnerable.
27 de junio, 2022
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Al menos cuatro personas murieron y 250 resultaron heridas este domingo tras el colapso de un área de graderías durante una corrida de toros en el centro de Colombia, informaron las autoridades.

Dramáticas imágenes compartidas en redes sociales muestran una enorme porción del palco de madera, lleno de espectadores, caer sobre la arena en el municipio de Espinal, departamento de Tolima.

Luis Fernando Vélez, director de la Defensa Civil del departamento informó que entre los muertos se encuentran personas que fallecieron en el lugar del accidente y otras que perdieron la vida luego de ser trasladadas al hospital, entre ellas un niño.

“Al hospital han llegado más de 100 heridos. El personal médico no da abasto y se están evaluando dependiendo de las heridas”, dijo el funcionario.

En la noche del domingo, Patricia Henao, gerente del Hospital San Rafael, de El Espinal, informó que entre los heridos 10 se encuentran en estado crítico.

“Tenemos 257 admisiones en nuestro hospital San Rafael por la parte de urgencias. Tenemos 23 admisiones en la Clínica la Victoria, que es la clínica particular. Tenemos cuatro fallecidos, tres adultos y un menor, de 27 niños atendidos. 14 maternas fueron atendidas en sala de partos, dos pacientes por trauma de abdomen, cuatro pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos Crítica”, desglosó.

Foto aérea de plaza de toros de madera, con una tribuna derrumbada.

Getty Images
La tribuna de tres pisos estaba llena de gente cuando colapsó.

El incidente ocurrió durante las tradicionales corralejas, en el marco de las ferias de San Pedro y San Pablo, en las que el público salta al ruedo para enfrentarse a los toros.

Después del desplome del palco improvisado, decenas de personas gritan y huyen en pánico de la plaza, mientras un toro persigue a los espectadores confundidos.

Medios locales reportaron que, tras el incidente, el toro se escapó de la plaza y causó pánico en las calles del pueblo, aunque luego fue controlado.

Varios desaparecidos

Las autoridades creen que el número de fallecidos podría aumentar.

Varias ambulancias fueron enviadas desde las ciudades cercanas de Ibagué y Melgar para atender a los heridos, que desbordaron la capacidad del hospital de El Espinal, agregó Vélez.

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BBC

La cadena radial Caracol Radio informó que las autoridades de salud de Tolima declararon la alerta roja en la red hospitalaria en El Espinal.

La Defensoría del Pueblo dijo en Twitter que en la morgue se encuentran varios cuerpos sin identificar.

“Lamentando profundamente lo sucedido en nuestra plaza de toros Gilberto Charry, quiero pedirle a la ciudadanía que está en la plaza de toros por favor evacuar, ya los organismos de control están atendiendo la emergencia y ya se evacuaron los heridos a los hospitales”, escribió, por su parte, el alcalde de El Espinal, Juan Carlos Tamayo.

Reacciones

Tras ser informado del desplome de la plaza de toros, el presidente Iván Duque envió un mensaje a las víctimas y anunció una investigación.

“Sentimos la terrible tragedia registrada en El Espinal, durante las fiestas de San Pedro y San Juan, por desplome de palcos en una corraleja. Pediremos una investigación de los hechos; pronta recuperación a los heridos y solidaridad con las familias de las víctimas”, indicó el presidente a través de redes sociales.

En su cuenta de Twitter, el presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, también se solidarizó con las víctimas e hizo un llamado a los alcaldes para no autorizar más eventos similares en el país.

https://twitter.com/petrogustavo/status/1541138473532493826?s=20&t=TgEnd47pJ3WR58_BYG9m7g

El 20 de enero de 1980 ocurrió la mayor tragedia reportada en un espectáculo de este tipo en Colombia cuando los palcos de tres pisos se vinieron abajo en Sincelejo y cayeron sobre cerca de 400 personas.


¿Qué son las corralejas?

Por Natalia Guerrero, BBC News Mundo

Las corralejas son corridas de toros de la costa Caribe de Colombia y otras regiones del centro del país, que usualmente ocurren en temporadas de fiestas regionales.

Consisten en un ruedo de arena rodeado por un corral de gradas (que se construyen en su mayoría para las festividades) en una estructura de varios pisos de base de guadua -un tipo de bambú-, tablas de madera largas y láminas de zinc.

Toreros aficionados en corraleja de Soplaviento, Colombia. 2017.

Getty Images
Los defensores de las corralejas sostienen que son parte del patrimonio cultural del país; para los detractores, son maltrato y crueldad animal.

En estos eventos el público puede saltar al ruedo a torear y burlarse del toro, lo que genera una especie de caos, que para algunos es parte del secreto de unas buenas corralejas, mientras que para otros, lo hace un evento de maltrato animal en el que los espectadores están también vulnerables.

El alcohol, como en muchas fiestas regionales en otros lugares del mundo, es además un factor que está siempre presente.

Pero en las corralejas los toros no se matan, como es el objetivo en las corridas de toros tradicionales.

La tragedia en El Espinal de este domingo, de la que todavía no se conoce un saldo definitivo de víctimas, fue causada directamente por el colapso de su estructura, que derribó al menos seis palcos, que cayeron al piso con todo su público adentro y sobre parte del que ya había en el ruedo.

Pero el sábado, primer día de la temporada de corralejas en esta población tolimense, ya habían resultado heridas nueve personas, seis de las cuales tuvieron que ser tratadas en el hospital, según reportó el diario El Espectador.

En Colombia hay un polarizado debate sobre las corridas de toros, que han sido prohibidas en algunos lugares del país, incluyendo temporalmente en la capital Bogotá.

Los toreros aficionados se cuelgan de las gradas en la corraleja en Soplaviento, Colombia. Diciembre 17 de 2017

Getty Images
Las corralejas son eventos masivos en pueblos de Colombia donde los toreros aficionados entran al ruedo mientras que en las tarimas los espectadores comen y beben.

Sin embargo, una ley de 2009 declaró Patrimonio Cultural de la Nación la Fiesta en Corralejas del 20 de enero en Sincelejo, así que sus defensores sostienen que están protegidas por la ley.

Otras voces, en cambio, se amparan en las leyes contra el maltrato animal para pedir que sean prohibidas, entre ellas, una ley de 2016 que declaró a los animales en Colombia como seres sintientes, que deben ser protegidos “contra el sufrimiento y el dolor, en especial el causado directa o indirectamente por los humanos”.

Eventos como el de El Espinal, que deja niños entre las víctimas, revive el debate, no sólo de los animales versus los apasionados por el toreo colectivo, sino por la regulación ausente de las estructuras en las que se celebran las corralejas, lo que hace que esta no sea la primera tragedia que ocurre en este tipo de eventos.

En 1980, 500 personas murieron y más de mil resultaron heridas en la ciudad de Sincelejo cuando se derrumbarron varios palcos improvisados para una corraleja.

La llegada al poder en agosto del presidente electo Gustavo Petro, un detractor de las corridas de toros, podría cambiar el rumbo de estos eventos.


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