‘Antes vendía 10 pesos ahora 1': así sobreviven negocios al COVID
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‘Antes vendía 10 pesos ahora vendo 1': así han sobrevivido pequeños negocios al COVID

Un millón de pequeños negocios cerraron por la crisis económica que les dejó la pandemia. Ellos empleaban a casi 3 millones de personas.
Cuartoscuro
24 de diciembre, 2020
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¿En qué se parecen una papelería, una recaudería y una veterinaria? A simple vista, desde la distancia, en nada. No obstante, si se enfoca más la mirada podrán notarse un par de letreros similares, portadores del mismo mensaje precautorio para evitar contagios de COVID y si se mira más profundo se verá la crisis económica en la que los dejó el virus.

Como ellos, muchos negocios en México se enfrentaron a la llegada del virus desde su aterrizaje en el país a finales de febrero, pero no todos lograron sobrevivir a su paso. La enfermedad COVID-19 arrasó con más de 100 mil vidas humanas, y también con más de un millón de negocios que eran sustento de miles de familias.

“Digamos que fue como un coma inducido, es una recesión inducida”, explica Gabriel Pérez del Peral, maestro en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Debido a la falta de ingresos y a la falta de demanda, las empresas se vieron en la necesidad de bajar su ritmo, y en algunos casos, cerrar definitivamente, menciona.

Lee: El daño que sufren de por vida quienes comienzan a trabajar en tiempos de crisis

Según los resultados lanzados en la segunda edición de la Encuesta sobre el Impacto Generado por COVID-19 en las Empresas (ECOVID-IE) – levantamiento hecho por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) durante el tercer trimestre del año –, de los 4.9 millones de establecimientos micro, pequeños y medianos, solamente sobrevivieron 3.9 millones de ellos, lo cual equivale al 79.19% de la cifra original.

“Voy a hablar en números”, planeta Syr Jaimes, dueño de la papelería “Julián” en el municipio de Chilpancingo, “si (antes) yo vendía 10 pesos diarios, cuando empezó la pandemia yo vendía un peso diario y así estuve casi dos meses”. 

La papelería de Syr Jaimes es uno de los pocos negocios que logró sobrevivir a la llegada del virus a la ciudad de Guerrero. Con 24 años de existencia, el establecimiento se vistió con una capa de plástico cristal y botes de gel antibacterial para protegerse de la enfermedad que provocó el cierre de locales vecinos.

En un escenario donde los Censos Económicos del 2019 mostraron que 99.8% de los establecimientos en el país son micro, pequeños o medianos; el cierre de negocios de barrio, como los afectados en Chilpancingo, muestran la gravedad en la muerte de estos.

Arrastrando el problema

La entrada del local está adornada por huacales que guardan tejocotes, guayabas, cañas, manzanas y mandarinas, frutas que avecinan la llegada de la época decembrina. Y al final del lugar, más profundo que largo, está Moisés Guadalupe, dueño de la recaudería de la colonia El Campanario, en el Estado de México.

El 2 de abril, el gobernador del estado, Alfredo del Mazo, anunció el cierre temporal de negocios no esenciales como medida para aplanar el alza de contagios. Sin embargo, la recaudería de Moisés no tuvo que pasar por tal filtro, aunque el comerciante admite que sus horarios sí se vieron recortados y las ventas continuaron con una baja que veía reflejada desde 2019.

Entérate: Sin empleo y sin protección social: los afectados por la pandemia

“El 2019 ya venía con recesión, con la caída del Producto Interno Bruto que fue de 0.3%; ya veníamos de bajada y se agudizó con el estallamiento de la crisis sanitaria”, mencionó el maestro Pérez del Peral. Además, la crisis es resultado de un choque externo simultáneo y masivo en la oferta y en la demanda, señaló.

La situación de la recaudería está reflejada en otros micronegocios, los cuales no logran ver un futuro largo con las ganancias que hasta hoy han recibido. La ECOVID-IE afirmó que un 47.9% de las PyMES y 46.6% de las microempresas opinan que solo podrán continuar operando en un periodo de tres a menos de 12 meses con su actual nivel de ingresos.

Sin empleos a la vista

“Tengo vecinos que son abarroteros, mayoristas, que tenían seis, ocho empleados; (ahora) tienen cuatro empleados, porque tuvieron que despedir a la mitad”, asegura Syr Jaimes, quien también solía contar con una joven estudiante que lo apoyaba a atender la papelería del centro de Chilpancingo durante las primeras horas del día. “Yo sé de muchos, muchos negocios que tuvieron que despedir para poder seguir trabajando”.

La situación se respalda con los resultados mostrados en la Encuesta sobre el Impacto Generado por COVID-19: en los establecimientos que dejaron de operar de manera definitiva laboraban casi 3 millones de personas, y los negocios que sobrevivieron experimentaron una disminución de 1.14 millones de empleados.

Uno de los factores principales de los negocios de barrio es la generación de empleos, asegura Pérez del Peral. Al representar casi el 99% de las empresas en el país, las MyPES son las mayores responsables de la empleabilidad de los mexicanos. La escasez de trabajo deriva, entonces, a la falta de ingresos y a la pobreza.

Lee más: Covid aumentará 37.3% la pobreza en América Latina; CEPAL prevé mayor caída del PIB en 120 años

“Hasta eso van muchas personas buscando trabajo, empleo, pero no les podemos dar empleo, porque no va a salir para pagarles”, reflexiona Syr Jaimes.

Uno entre millones

No muy lejos de la recaudería de Moisés, está el Centro Veterinario Campanario, fundado y dirigido desde hace 10 años por Daniel Sánchez Becerril, veterinario ortopedista. El local, enmarcado por accesorios para mascotas y distribuido entre una sala de estética canina, un consultorio y un quirófano, tampoco se vio afectado por los cierres de negocios, aunque sí tuvo que modificar su horario.

Sin embargo, su dueño se muestra optimista con su entorno. A lo largo de los 17 años que ha estado ejerciendo su profesión ha vivido altas y bajas, con lo cual aprendió que el trabajo se tiene que salir a buscar. “La chamba no bajó porque yo salía a buscarla”, afirma.

Aquello puede explicar por qué su veterinaria se mantuvo a flote, con una disminución mínima de diez clientes antes de la pandemia, a siete clientes durante la crisis sanitaria. Gabriel Pérez del Peral afirma que solo aquellos negocios que salgan a la calle, que entiendan a sus clientes y que sean flexibles ante la adversidad serán los que sobrevivirán la crisis económica.

Además, solo las empresas que se enfoquen en sus fortalezas competitivas serán las que prevalecerán, comenta el maestro en Economía. “Los negocios de barrio no deben de tratar de ser los mejores, hay algo mejor que ser el mejor y eso es ser único; si tú eres único, el mercado te lo paga muy bien”.

Un ejemplo es el caso del dueño de la papelería “Julián” quien ve a la competencia como una oportunidad de mejorar: “Si yo tengo varios productos que muchas papelerías no venden mis clientes me vienen a buscar a mí y la gente me va recomendando”.

Ni Syr Jaimes, ni Moisés Guadalupe o Daniel Sánchez saben cuándo acabará la pandemia, pero desde el interior de sus respectivos negocios seguirán con las medidas preventivas que los han favorecido durante los últimos meses. Y pese a que a la distancia parezcan diferentes, los une el mismo objetivo: salir adelante.

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Los días que la reina Isabel II escuchó La cucaracha, comió recalentado y vio actuar a Pedro Vargas en México

La soberana británica visitó, junto a su esposo, el príncipe Felipe, México en 1975 y 1983. Te contamos detalles de sus viajes y los recuerdos que han evocado en la monarca.
4 de junio, 2022
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Fue sin duda un homenaje especial, que además coincidió con el Día de la Bandera.

El 24 de febrero de 1975 una multitud se congregó en el Zócalo de la capital de México para recibir a la reina Isabel II, que ese día iniciaba junto a su marido, el príncipe Felipe, la primera visita oficial de un monarca británico a ese país.

Para celebrarla hubo flores, música, cantos, aplausos, pompones, gimnastas. Y audaces apuestas artísticas.

En una de ellas, un grupo de jóvenes consiguió hacer una animación en la que se observaban a Charlie Chaplin y a Cantinflas -los emblemáticos humoristas de ambos países- correr el uno hacia el otro hasta darse la mano y finalmente abrazarse.

Seguidamente formaron la frase: “United by friendship” (“Unidos por la amistad”). También otras oraciones, en inglés y español, como “Larga vida Isabel II” y “Viva México”.

“El cariño que se le manifestaba era muy evidente. Había una demostración de alegría y de buena voluntad para enviarle un mensaje a la soberana de que era muy bienvenida a México”, le cuenta a BBC Mundo César Lajud, profesor mexicano de Economía en la Universidad Nebrija de Madrid, que estuvo presente en la ocasión.

Los diarios cubrieron en detalle el inédito viaje.

Así reseñó el diario El Universal la cena de honor que Isabel II ofreció en la embajada británica en México en honor del presidente Luis Echeverría y su esposa, María Ester Zuno, el 25 de febrero.

“Con sus exquisitos dotes de anfitriona sirvió como platillo principal pollitos tiernos rellenos de paté, con guarnición de corazones de alcachofa. Un conjunto musical ejecutó música de autores europeos y estadounidenses, además de un arreglo de ‘La Cucaracha’“.

“Recuerdo el detalle de ‘La Cucaracha’…. Entiendo que escucharla les resultó muy agradable a los visitantes”, rememora Lajud.

“Es una canción históricamente vinculada a la Revolución Mexicana, que se ha ido adaptando a la cultura del país, y se ha convertido en un referente cuando se quiere alegrar cualquier momento”, indica.

Renovar lazos

La visita de la reina conmemoraba el 150 aniversario de un importante acuerdo comercial y de navegación entre Reino Unido y México, firmado en 1825.

Hasta 1945, Reino Unido había sido el principal socio comercial de gran parte de América Latina.

La reina Isabel II con el presidente mexicano Luis Echeverría

Serge Lemoine/Getty Images
La reina Isabel II con el presidente mexicano Luis Echeverría durante su visita a México en 1975.

Pero con su rol protagónico en la lucha contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y dado que la mayor parte de sus colonias estaban en Asia y África, comenzó a prestarle menos atención a Latinoamérica.

La situación cambiaría en la década de los 70.

Y es que ante su imagen muy eclipsada por el peso de Estados Unidos, “Reino Unido quería decir: vamos a regresar“, le explica a BBC Mundo el profesor Harim Gutiérrez, de la Universidad Autónoma Metropolitana de México.

En ese contexto, “la visita de la reina era una buena oportunidad para mejorar las relaciones con México y con otros países de América Latina y de promover la imagen del Reino Unido en la región”, señala el experto.

Un México que se proyectaba

A medida que avanzaba el siglo XX, los gobiernos mexicanos se habían dado cuenta de “la necesidad de ampliar sus horizontes internacionales” para no restringirse únicamente a las relaciones con Washington, su principal socio comercial.

La reina Isabel II y el Príncipe Felipe

Serge Lemoine/Getty Images

De acuerdo con Gutiérrez, hasta ese momento ningún mandatario había tenido una política exterior tan activa como Luis Echeverría (1970-1976).

Entre el 29 de marzo y el 24 de abril de 1973, el presidente visitó Canadá, Reino Unido, Bélgica, Francia, la entonces Unión Soviética y China. Y en su paso por Inglaterra fue invitado junto a su esposa al Castillo de Windsor a una cena privada con la reina Isabel y el príncipe Felipe.

Fue en esa gira que Echeverría invitó a jefes de Estado para que visitaran su país.

Y, por supuesto, la reina Isabel II fue una de ellas.

“Hasta lo que recuerdo, fue apenas la tercera vez que un monarca extranjero visitaba México”, indica Gutiérrez.

La reina Isabel II en México

Serge Lemoine/Getty Images

El primero fue el emperador etíope Haile Selassie I, en 1954, y la segunda fue la reina Juliana de Holanda, en 1964.

“Pero por la preponderancia económica y cultural que ha tenido el Reino Unido, despertó mucho más interés en la población mexicana la visita de la reina Isabel que las previas”, comenta el experto.

El príncipe Felipe ya había visitado México, en los años 60, en un viaje considerado no oficial.

“De alguna forma ya había un antecedente de que la realeza británica iba a ser bien recibida”.

El papel del PRI

“Algo que fue llamativo para la reina es que decía que solamente en la India había sido recibida por multitudes más numerosas que en México”, recuerda Gutiérrez.

La reina Isabel II y el Príncipe Felipe en un automóvil descubierto bañados con confeti

Serge Lemoine/Getty Images

De acuerdo con el experto, muchos de los eventos fueron organizados por el gobierno.

“El gobernante Partido Revolucionario Institucional, el PRI, era una organización que tenía muchísima habilidad y experiencia para movilizar a sus simpatizantes“, lo cual no sólo se reflejaba en los comicios electorales, sino en otro tipo de actividades, explica Gutiérrez.

“Muchas de esas personas iban con gusto a los actos que convocaba el gobierno, pues eran como una fiesta popular, no les costaba dinero, les daban transporte, algún refrigerio y, bueno, no todos los días venía la reina Isabel II a México”, indica.

“Eran contingentes de sindicatos, de obreros, de organizaciones de campesinos, de vecinos, deportistas, estudiantes, que además podían hacer espectáculos como formar, con cartones de colores, letreros y hasta animaciones”.

“En el Zócalo, por ejemplo, hicieron una tribuna y en ella cientos de personas formaron dibujos en honor a la reina”.

Y una composición gigante de los rostros de la soberana y del presidente y de las banderas de ambos países, con la palabra “Amistad” en el medio de ambos líderes.

La reina Isabel II y el Príncipe Felipe en un automóvil descubierto

Serge Lemoine/Getty Images

Un viaje cultural

Isabel II y su marido entraron a México a través de Cozumel a bordo del yate real Britannia. Desde allí volaron a Ciudad de México.

Además de la capital, visitó otros lugares.

“La reina dijo que ella había aprendido de la cultura maya en libros y que le emocionaba mucho poder visitar el lugar y conocerlo con sus propios ojos”, evoca Gutiérrez.

Estuvo en la zona arqueológica de Monte Albán, una de las ciudades más importantes de Mesoamérica, ubicada a 8 kilómetros de la ciudad de Oaxaca de Juárez, y en Yucatán inauguró el Parque Zoológico La Reina en Tizimín, que fue nombrado en su honor.

Además, paseó por mercados y asistió a exposiciones de arte y artesanías organizadas exclusivamente para ella, recibió muchos regalos y aprovechó la ocasión para comprar cerámicas, cobijas, manteles.

La reina Isabel II en México

Serge Lemoine/Getty Images
La soberana visitó la zona arqueológica de Uxmal.

“También fue algo muy notorio en la prensa de la época, que una señora rompió la valla (de seguridad) y le obsequió un rebozo y que la reina lo usó durante el resto de esa jornada”.

Y aprovechando la visita de la reina, el gobierno mexicano promovió la idea de que México era un lugar seguro para visitar y un destino turístico atractivo.

“Así que si la reina era bien recibida y la prensa internacional cubría los lugares más atractivos que visitó, como por ejemplo Guanajuato, Yucatán y Oaxaca, había una posibilidad muy razonable de que eso ayudara a promover el turismo extranjero en el país, empezando por el británico y el europeo”, asegura Gutiérrez.

“Si iba a mercados de artesanía, visitaba las zonas arqueológicas, acudía a los mercados populares, le regalaban comida típica, tlacoyos, tortillas y otros platos típicos, entonces también se volvía otra promoción para el país”, afirma.

La reina Isabel II en México

Serge Lemoine/Getty Images

El canto del Rey

De acuerdo con la crónica realizada por el diario El Universal, el 27 de febrero la reina comió recalentado mientras sonaba música de Agustín Lara, ‘popurrís’ de canciones mexicanas” interpretadas en órgano.

Pedro Vargas, ‘El Tenor Continental’, hizo su aparición y después de cantar ‘Solamente una vez’, siguió con ‘Noches de ronda’ y recibió los aplausos de todos. Al pasar ante la reina, le hizo una reverencia y ella le sonrió”.

La reina Isabel II en México, bajando de un tren

Serge Lemoine/Getty Images
Quintana Roo, Guanajuato, Oaxaca y Yucatán estuvieron entre los lugares que la soberana visitó.

La monarca también visitó la Alhóndiga de Granaditas, “el edificio histórico más famoso de Guanajuato”, indica Gutiérrez.

La reina y su marido estuvieron en México hasta el 1 de marzo.

Antes de partir, la monarca destacó “el encanto y amabilidad” de los mexicanos.

“Nuestro profundo agradecimiento a todos los que planearon y organizaron nuestra visita con tanta meticulosidad e imaginación”, dijo Isabel.

Una segunda visita diferente

La reina regresó en 1983. “Volver consolidó la relación entre su país y México”, dice Lajud.

“En 1983, dado que la situación económica de México era mucho más apremiante que en 1975, la visita de la reina no tuvo tanta repercusión popular”, indica Gutiérrez.

“El ánimo del país no era festivo porque el año anterior había ocurrido una crisis económica muy fuerte causada por la baja del precio del petróleo”.

La reina Isabel II en un autobús en México

Eddie Sanderson/Getty Images
La agencia de fotografía Getty cuenta que en el interior del autobús solo estaba la reina, su asistente personal y el conductor.

Se trató, según el experto, de una visita más discreta, aunque miles de personas salieron a recibirla con alegría en las diferentes localidades a donde fue.

“También me puedo aventurar a decir que ese momento (la visita) sirvió para mejorar las relaciones entre México y Reino Unido”, tras la guerra de las Malvinas/Falklands en 1982, cuando México apoyó la demanda argentina sobre las islas.

Lajud coincide: “De alguna manera, trató de suavizar y mejorar la presencia de Gran Bretaña en Latinoamérica”.

Además, explica Gutiérrez, a diferencia de los años 70, la oposición de izquierda, “aunque minoritaria todavía, ya tenía mayor visibilidad pública”.

Y desde una posición antimperialista, republicana y antimonárquica, protestaron contra la visita de la reina Isabel “e incluso pidieron oficialmente al gobierno de México que no fuera recibida”.

La reina Isabel II en México en 1983

John Shelley Collection/Avalon/Getty Images

Aunque un tanto diferentes, ambas visitas hicieron historia en México y dejaron huella en la reina.

En marzo de 2015, en un discurso que ofreció a propósito de la visita a Reino Unido del entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto, la monarca dijo:

“El Príncipe Felipe y yo guardamos cálidos recuerdos de nuestras visitas a México en 1975 y 1983, y también nos dio mucho gusto que hace apenas unos meses el Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornwall hayan disfrutado una inolvidable visita a su país”.


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