‘Es un infierno’: esperan hasta 5 días para incinerar a fallecidos por COVID
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Familias esperan hasta 5 días para incinerar a sus muertos por COVID; hay escasez de insumos

Ante el incremento de muertes por COVID, familiares de fallecidos esperan hasta 18 horas para hacer los trámites, y varios días para que las funerarias se ocupen del cuerpo.
Cuartoscuro
25 de enero, 2021
Comparte

Lo peor que te puede pasar no es que enfermes de la COVID. “El verdadero infierno es lo que pasa después”, dice Ernesto. Lo peor es no encontrar un servicio funerario para tu padre, cuyo cadáver aún está en su casa, y que te pidan esperar una semana porque, como tú, hay miles solicitando una incineración. 

En medio de una pandemia que mantiene a México rebasando cada día el máximo número de muertes registradas como nunca antes en los 11 meses de propagación –como el 23 de enero con 1,470 fallecidos en solo 24 horas– la sepultura o incineración dejó de ser el rito final de despedida para convertirse en otra crisis para las familias afectadas. 

Con 82 años, el padre de Ernesto, estuvo en confinamiento durante meses, pero sin saber cómo, enfermó de la COVID en diciembre pasado. Estuvo internado en un hospital, pero mejoró y se mantuvo con suministro de oxígeno en casa. Aunque con miles contagiados buscando el mismo tratamiento, su familia vivió en carne propia lo que significa el aumento en la demanda, costos, y la desesperación por conseguirlo. Esa fue la primera crisis. 

Lee: México se acerca a las 150 mil muertes por COVID: suman 149 mil 614 defunciones

Las siguientes semanas fueron mejores. “Tuvo días lúcido”, pero hace poco más de una semana falleció. A partir de entonces ocurrió lo que Ernesto llama “el infierno”. “Es como un doble sufrimiento. Tienes a un familiar que se murió y luego las complicaciones de tener un cuerpo contagiado”. Comenzó a llamar a funerarias para el proceso de incineración, pero el primer requisito que le pedían era el acta de defunción. 

Sin embargo, al haber fallecido en una casa particular, primero debía ir la autoridad a dar fe y expedir el certificado de defunción. Pero ese trámite tampoco pudo ser rápido. Esperaron casi 18 horas para que lo hicieran y sólo con el documento en mano comenzaron a buscar la funeraria. 

Las siguientes horas fueron terribles, “no hay tiempo ni de llorarle a tu muerto porque sabes que el tiempo se vuelve apremiante y sabes que tienes que solucionar. Esta situación se vuelve una locura”, dice Ernesto. Llamada tras llamada para solicitar el servicio la respuesta era la misma: esperar hasta 10 días para que la funeraria recogiera el cuerpo y le pudieran entregar las cenizas. 

“Cuando hablábamos a crematorios, públicos, privados, todos estaban colapsados. Nos dijeron que no podían ir por el cuerpo, pero estaban tardándose de 8 a 10 días porque la situación que estaban viviendo era muy complicada, porque no había refrigeradores, no había gavetas y aunque los hornos estuvieran trabajando 24/7 no había más capacidad”. 

En una de las llamadas a las funerarias del IMSS, la persona que lo atendió, notó su desesperación; sobre todo porque el cuerpo de su padre no podría esperar una semana en su casa, por la descomposición y por el riesgo de propagación del virus. 

Cuando Ernesto preguntó que si optaba por esperar los 10 días para ser cremado, mientras tanto qué hacía con el cuerpo, le respondieron que “me ayudarían a desmembrar el cuerpo porque aquí no hay capacidad en los refrigeradores. Les indicamos cómo debe ser el cuidado, hermetizamos la bolsa y te indicamos cuando pueden venir, un día antes y se creme”. 

Ernesto no podía creer lo que escuchaba y ahora que lo narra dice entender que esa persona le ofrecía una opción en medio de tantas muertes que ya no se pueden manejar, pero no deja de ser doloroso e increíble. 

Funerarias a tope 

La saturación en los servicios funerarios es real y ya rebasó los niveles de atención de mayo o junio, el punto máximo de fallecimientos en el Valle México. La Asociación Nacional de Directores de Funerarias de México calcula que en promedio, las personas deben esperar entre 4 y 5 días para el servicio de cremación, mientras que en mayo, la espera era de entre 2 y 4 días. 

En entrevista con Animal Político, Francisco Adrián Alvarado Madera, presidente de la Asociación, asegura que además en este punto de la pandemia también empiezan a escasearse los insumos para los ataúdes y las urnas para las cenizas. 

Lee: ¿Cómo evitar que el virus de la COVID-19 entre a casa?

“Los ataúdes pueden ser de metal o de madera y en el país el acero ya traía un déficit, pero ahora, a mayor demanda es difícil obtenerlo. Y los costos de la madera también han aumentado”, explica. 

Entre sus agremiados suman 6 mil funerarias y aún cuando los hornos están trabajando a su máxima capacidad, es decir, trabajan 24 horas sin parar, la espera sigue extendiéndose debido al aumento en el número de muerte. 

Otro elemento que evidencia la saturación es que las funerarias deben tramitar el permiso sanitario para el traslado, inhumación, cremación o internación de cadáveres o restos áridos en las unidades hospitalarias, que prácticamente se solventa de manera inmediata, pero ahora también esperan entre 6 y 8 horas debido a que los fallecimientos se van acumulando. 

También el gobierno capitalino habilitó 4 registros civiles que funcionan las 24 horas para poder expedir las actas de defunción, lo cual al menos agiliza este trámite, pero el problema son los hornos que a esta altura de la pandemia resultan insuficientes para atender la demanda. 

En tanto, los panteones aún no están rebasados, pero “sí trabajan a marchas forzadas también. Hasta ahorita no han cerrado, pero hay filas de carrozas y el tiempo de espera para la inhumación es de un día”, explica Alvarado Madera. 

En el caso de Alberto y su familia, tras horas de desesperación, pudieron encontrar una funeraria pequeña que hizo el servicio en el Estado de México y pudieron recoger el cuerpo en menos de 24 horas, aunque las cenizas las entregaron cuatro días después. 

Un caso similar pasó con Mónica. Recibió las cenizas de su familiar 6 días después “y ni siquiera estamos seguros que sea él. Entre tantas bolsas y cuerpos, ¿se van a asegurar que sea él?”. Pero por ahora, dice, queremos llorarle.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Rusia y Ucrania: cómo es la situación en la central nuclear de Chernóbil que estuvo tomada varias semanas por militares rusos

La periodista de la BBC Yogita Limaye fue una de las primeras personas en ingresar a la planta desde que se fueron los rusos.
9 de abril, 2022
Comparte

La antigua central nuclear de Chernóbil, en el norte de Ucrania, fue tomada por las fuerzas rusas el primer día de la invasión. Ahora está nuevamente bajo el control de Ucrania.

Yogita Limaye, corresponsal de la BBC, es una de las primeras periodistas en ingresar a la planta desde que se fueron los rusos.

En la tarde del 24 de febrero, las fuerzas rusas rodearon Chernóbil con tanques y vehículos blindados, ingresando a Ucrania desde la frontera con Bielorrusia, a unos 16 kilómetros de distancia.

Cerca de 170 guardias nacionales ucranianos que vigilaban la planta fueron llevados al sótano y mantenidos cautivos ahí. Luego, los soldados rusos registraron las instalaciones en busca de armas y explosivos.

A los ingenieros, supervisores y demás personal técnico se les permitió que continuaran trabajando. En los dos días siguientes, llegaron operarios de Rosatom, la agencia rusa de energía atómica.

Valeriy Semonov

BBC
El ingeniero Valeriy Semonov, uno de los trabajadores de la planta de Chernóbil.

Al personal de Chernóbil le interesaba mantener el control del mantenimiento de la planta, que, aunque no está en funcionamiento, almacena los desechos radiactivos del peor desastre nuclear del mundo.

Desde el accidente de 1986 se han gastado miles de millones de dólares para limpiar y contener la contaminación.

Si las condiciones en el sitio no se controlan adecuadamente, existe un gran riesgo de liberación de material nuclear.

Evitar una catástrofe

“Querían saber cómo se manejaban las instalaciones. Querían información sobre todos los procedimientos, documentos y operaciones. Tenía miedo porque el interrogatorio era constante y, a veces, fuerte”, dice Oleksandr Lobada, supervisor de seguridad radiológica en la estación.

Un cuarto en la planta de Chernóbil.

BBC
Los guardias de la planta permanecieron cautivos en cuartos como este, en el que se observan sus pertenencias.

En el último piso del edificio principal de la central eléctrica hay salas clave desde donde se controla el sitio, ubicadas a ambos lados de un pasaje largo y estrecho. Algunas de esas salas estaban cerradas.

Los rusos, al no encontrar las llaves, cortaron la parte de la puerta en la que estaba incrustada la cerradura e irrumpieron en las salas.

“Teníamos que negociar constantemente con ellos y esforzarnos por no ofenderlos, para que permitieran que nuestro personal manejara las instalaciones”, dice el ingeniero Valeriy Semonov.

Cuando se cortó el suministro eléctrico a la estación durante tres días, Valeriy dice que se apresuró a encontrar combustible para mantener el generador en funcionamiento e, incluso, recurrió a robarle algo a los rusos.

“Si nos hubiéramos quedado sin energía, podría haber sido catastrófico“, explica Oleksandr.

“El material radiactivo podría haber sido liberado. Ya te podrás imaginar la escala de eso. No tenía miedo por mi vida. Tenía miedo de lo que sucedería si no estaba allí monitoreando la planta. Tenía miedo de que fuera una tragedia para la humanidad“.

Oleksandr Lobada

BBC
Oleksandr Lobada dice que los rusos querían saber todos los detalles sobre el funcionamiento de la planta.

Expuestos a la radiación

El área detrás de la planta, llamada “Bosque Rojo”, es uno de los lugares más radiactivos de la Tierra.

Las imágenes de drones publicadas por el ejército ucraniano muestran que los soldados rusos cavaron trincheras e incluso se quedaron allí. Esto también fue confirmado a la BBC por funcionarios de la estación.

Eso evidencia lo poco que sabían los soldados sobre seguridad nuclear.

Energoatom, la agencia estatal de energía nuclear de Ucrania, ha dicho que los soldados rusos estuvieron expuestos a “dosis significativas” de radiación.

Justo afuera del sarcófago que protege el reactor nuclear dañado, los soldados rusos amontonaron sacos de arena detrás de los cuales podrían esconderse si fueran atacados.

El expresidente ucraniano Petro Poroshenko (izquierda) visitó la planta luego de la retirada de los soldados rusos.

BBC
El expresidente ucraniano Petro Poroshenko (izquierda) visitó la planta luego de la retirada de los soldados rusos.

Valeriy se burla de esto y dice que el ejército ucraniano ni soñaría con disparar contra un reactor nuclear.

Abajo, en el sótano del edificio principal, hay habitaciones estilo dormitorio que fueron saqueadas por completo.

El piso está lleno de alfombras, colchones, ropa, zapatos y otras pertenencias de la guardia nacional ucraniana que estuvo retenida allí.

Funcionarios en Chernóbil dicen que los soldados rusos saquearon lo que pudieron cuando se fueron, y también se llevaron a los miembros cautivos de la guardia nacional con ellos.

“Pudimos mantener el sitio seguro. Pero es inquietante que se hayan llevado a 169 de nuestros militares”, dice Valeriy.

Imagen satelital de la planta nuclear de Chernóbil.

Maxar Technologies
Imagen satelital de la planta nuclear de Chernóbil.

No está confirmado dónde están detenidos los hombres, pero el personal de Chernóbil cree que están en Rusia.

Petro Poroshenko, expresidente de Ucrania, visitó Chernóbil el viernes con alimentos y otros suministros para el personal de la planta.

El acceso a las instalaciones acaba de abrirse a través de una vía alterna. El puente a Chernóbil fue volado para detener el avance de Rusia.

El expresidente Poroshenko tiene una advertencia para el mundo.

“¿Estamos seguros de que mañana las tropas rusas no pueden aparecer aquí? Mi respuesta sería no. Putin es completamente impredecible. Y el humo nuclear no está limitado por las fronteras. Puede llegar a Europa del este, Europa central e incluso Gran Bretaña. El peligro de la contaminación nuclear de Europa es muy alto mientras Rusia continúe esta guerra”, dice.


Con reportería de Imogen Anderson.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=GTEZVo9bOTs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.