EU recibirá a solicitantes de asilo expulsados por el programa Quédate en México
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EU recibirá a los solicitantes de asilo expulsados por el programa Quédate en México

Más de 70 mil personas fueron devueltas a México tras acuerdo entre gobiernos de Trump y López Obrador, de las que se estima que 25 mil tienen su caso abierto.
Cuartoscuro
12 de febrero, 2021
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El gobierno de Estados Unidos anunció que comenzará a recibir a los solicitantes de asilo obligados a permanecer en el norte de México bajo el Programa de Protección de Migrantes (MPP) o “Quédate en México”.

A partir del 19 de febrero, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) comenzará la fase uno de un programa para restaurar el procesamiento seguro y ordenado en la frontera suroeste”, dijo la institución en un comunicado. Según los cálculos del DHS unas 25 mil personas tienen su caso todavía abierto, aunque desde que se puso en marcha el programa, más de 70 mil fueron expulsadas.

Lee: Buscó asilo y terminó con el narco: llega a su fin programa que puso en riesgo a refugiados en la era Trump

“Quédate en México” es un programa acordado entre los gobiernos del expresidente Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador. En enero de 2019 tuvo lugar la primera expulsión, la de un solicitante de refugio hondureño a través de Tijuana. Desde entonces, el plan se extendió a toda la frontera, desde Ciudad Juárez, Chihuahua, hasta Matamoros, Tamaulipas.

“A través de un enfoque de todo el gobierno, el DHS, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia colaborarán con socios internacionales, incluido el Gobierno de México y organizaciones internacionales y no gubernamentales, para procesar de manera segura a las personas elegibles para perseguir sus casos en los Estados Unidos”, dice el comunicado.

El nuevo procedimiento aplica para las personas devueltas a México y con su caso abierto ante la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR). “Las personas fuera de los Estados Unidos que no fueron devueltas a México bajo el MPP o que no tienen casos de tribunales de inmigración activos no serán consideradas para participar en este programa y deben esperar más instrucciones”, dice el comunicado, en referencia a las personas que fueron expulsadas por el Título 42, una orden ejecutiva de Trump que permitía las devoluciones exprés en la frontera bajo la excusa de la pandemia de COVID-19.

“De manera similar, aquellas personas en los Estados Unidos con casos activos de MPP recibirán orientación por separado en una fecha posterior”, dice el comunicado.

“Este anuncio no debe interpretarse como una oportunidad para que las personas migren de manera irregular a Estados Unidos”, señala DHS, que anunció que en los próximos días harán públicas más instrucciones sobre el registro y los cruces a emplear.

Según explicó el Departamento de Seguridad de EU, las personas que sean recibidas serán evaluadas sobre COVID-19 antes de ingresar al país.

“Solo se procesará a las personas de acuerdo con su capacidad para hacerlo de manera segura”, especificó.

Te puede interesar: El albergue es la calle: solicitantes de asilo esperan con desesperación que abra la frontera en Matamoros

Como viene diciendo el gobierno de EU desde que Joe Biden llegó a la Casa Blanca, las personas que están ahora mismo esperando deben aguardar para esperar instrucciones. “Pronto anunciaremos un proceso de registro virtual que será accesible desde cualquier lugar. Una vez registrados, las personas elegibles recibirán información adicional sobre dónde y cuándo presentarse. Las personas no deben acercarse a la frontera hasta que se les indique”, explicó.

“Como ha dejado claro el presidente Biden, el gobierno de los Estados Unidos está comprometido con la reconstrucción de un sistema de inmigración seguro, ordenado y humano”, dijo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, citado en el comunicado.

El programa “Quédate en México” fue uno de los programas estrella del expresidente Donald Trump para frenar la llegada de migrantes. Fue acordado en diciembre, nada más llegar López Obrador a la presidencia de México, aunque se hizo más explícito a partir de junio, cuando EU y México firmaron un acuerdo para frenar la llegada de extranjeros a la frontera.

Preguntado por las nuevas medidas anunciadas por Biden, López Obrador celebró el cambio en la política migratoria de EU.

El acuerdo entre EU y México obligó a más de 70 mil personas a permanecer en ciudades peligrosas como Tijuana, Baja California, Ciudad Juárez, Chihuahua, o Matamoros, Tamaulipas. Aunque México se comprometió a darles seguridad y empleos, muchos de ellos fueron víctimas del crimen organizado. La única respuesta ofrecida por México fue organizar autobuses hasta la frontera con Guatemala en un operativo revelado por Animal Político y criticado por ACNUR.

Organizaciones de Derechos Humanos calculan que fueron cientos de solicitantes de asilo los que sufrieron extorsiones y secuestros tras ser devueltos desde EU. A pesar de ello, López Obrador siempre insistió en que ya “no se violentaban sus derechos humanos”.

Los cambios en la política migratoria de Biden y el fin del programa “Quédate en México” han generado expectativas en lugares como el campamento de Matamoros. Ahí, cientos de personas llevan más de un año en condiciones inhumanas a la orilla del Río Bravo a la espera de su cita con un juez de EU. Esta noticia les da esperanza. Pronto, muchos de ellos podrán dejar sus carpas y pelear por su caso en un lugar seguro.

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India: los desesperados mensajes para salvar a pacientes con COVID

Avani Singh es una de las miles de personas en India que ha tenido que recurrir a las redes sociales para obtener ayuda para su familia.
1 de mayo, 2021
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Mientras una segunda ola de coronavirus causa estragos en India, con más de 350 mil  casos reportados a diario, las familias de los enfermos de covid-19 buscan desesperadamente ayuda en las redes sociales.

Desde la mañana hasta la noche, rastrean cuentas en Instagram, dejan mensajes en grupos de WhatsApp y revisan sus guías telefónicas. Buscan camas en un hospital, oxígeno, el fármaco remdesivir y donaciones de sangre.

Es caótico y abrumador. Un mensaje de WhatsApp comienza a circular: “Dos camas de UCI libres. Minutos después, ya no lo están. Pasaron a ser ocupadas por quien llegó primero.

Otro mensaje: “Se necesita con urgencia concentrador de oxígeno. Por favor, ayuda”.

A medida que el sistema de salud se debilita, es la comunidad, el esfuerzo personal y la suerte lo que decide entre la vida y la muerte.

La demanda supera a la oferta. Y los enfermos no pueden darse el lujo de perder tiempo.

“Buscamos en 200 lugares una cama de hospital”

Cuando comencé a redactar este artículo el viernes, hablé con un hombre que buscaba oxígeno en WhatsApp para su primo de 30 años en Uttar Pradesh, un estado en el norte de India. Cuando terminé de escribir el domingo, había muerto.

Otros están agotados y traumatizados, después de días cargando en sus hombros el peso de encontrar un tratamiento que salve la vida a sus seres queridos.

“Son las 6 de la mañana, la hora a la que comenzamos las llamadas. Nos informamos de cuáles son las necesidades de mi abuelo para el día -oxígeno e inyecciones- lo compartimos en WhatsApp y llamamos a todas las personas que conocemos”, explica Avani Singh.

Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Avani Singh
Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Su abuelo de 94 años está muy enfermo de covid en Delhi.

Desde su casa en Estados Unidos, Avani y su madre, Amrita, describen una extensa red de familiares, amigos, parientes y contactos profesionales, muchas veces lejanos, que les ayudaron cuando el abuelo cayó enfermo y su salud se deterioró rápidamente.

“Usamos todos los contactos que tenemos. Yo buscaba en las redes sociales. Algunas páginas que sigo dicen ‘tal lugar confirmado, tiene cama de UCI’ o ‘este sitio tiene oxígeno’. Entre todos probamos unos 200 lugares“, explica Avani.

Finalmente, a través de un amigo de la escuela, encontraron un hospital con camas, pero descubrieron que no tenía oxígeno. En esos momentos, el padre de Avani estaba inconsciente.

“Entonces publiqué una súplica en Facebook y un amigo sabía de una sala de emergencia con oxígeno. Gracias a ese amigo, mi padre sobrevivió aquella noche“, dice Amrita.

Cuando hablamos el sábado, su perspectiva había mejorado, pero la tarea que tenían por delante Avani y Amrita era conseguir inyecciones de remdesivir. Hicieron algunas llamadas, y el hermano de Amrita en Delhi viajó en auto hasta esos lugares, haciendo unos 160 km en un solo día.

“Mi abuelo es mi mejor amigo. No puedo agradecer lo suficiente a las personas que manejan esas páginas de Instagram por todo lo que están haciendo”, dice Avani.

Pero la información pronto se desactualiza. También les preocupan las informaciones falsas.

“Nos enteramos de que una farmacia tenía los medicamentos pero cuando mi primo llegó allí ya no quedaba ninguno. Abría a las 8:30 de la mañana y la gente llevaba haciendo cola desde medianoche. Solo los 100 primeros recibieron las inyecciones”.

“Ahora venden los medicamentos en el mercado negro. Deberían costar unas 1.200 rupias (US$16) y los venden por 100.000 rupias (US$1.334), y nadie te puede garantizar su autenticidad”, explica Amrita.

Como cualquier sistema que confía en conexiones personales, no todo el mundo recibe una oportunidad justa. El dinero, los contactos familiares y un alto estatus social brindan mayores posibilidades de éxito, así como el acceso a internet y los celulares.

Situaciones desesperadas

En medio del caos, algunas personas tratan de poner algo de orden, centralizando la información, creando grupos comunitarios y usando cuentas de Instagram para hacer circular los contactos.

Arpita Chowdhury, de 20 años, y un grupo de estudiantes en su universidad para mujeres en la capital gestionan una base de datos que ellas mismas recaban y verifican.

Arpita Chowdhury

Arpita Chowdhury
Arpita Chowdhury y otras estudiantes del Lady Shri Ram College, una Universidad en Nueva Delhi, crearon un grupo para coordinar la información en las redes sociales.

“Cambia hora a hora, minuto a minuto. Hace cinco minutos me dijeron que había un hospital con diez camas disponibles, pero cuando llamo ya no hay”, explica.

Con sus compañeras, llama a los números de contacto anunciados en las redes sociales que ofrecen oxígeno, camas, plasma o medicamentos, y publica la información verificada en internet.

Luego responde a las solicitudes de familiares de pacientes con covid que solicitan ayuda.

Es algo que podemos hacer para ayudar, a nivel más básico, dice.

Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
“Necesitamos dos camas de hospital para mis abuelos, ¿saben de algo?”, preguntan en un mensaje. “El Colegio Médico Doon tiene camas de UCI”, responden.
Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
-“SOS, oxígeno en Agra”. -“De acuerdo, averiguo”. “OXÍGENO. Ubicación: Agra, Uttar Pradesh. Disponible el 23 de abril a las 12 del mediodía. Verificado”.

El viernes, Aditya Gupta me dijo que estaba buscando un concentrador de oxígeno para su primo Saurabh Gupta, gravemente enfermo en Gorakhpur, una ciudad en el estado norteño de Uttar Pradesh en donde hubo un gran aumento de casos y muertes.

Saurabh, un ingeniero de 30 años, era el orgullo y la alegría de su familia. Su padre tenía una pequeña tienda y ahorró para que pudiera tener una educación.

“Visitamos casi todos los hospitales en Gorakhpur. Los hospitales más grandes estaban llenos y el resto nos dijeron: ‘Si logran obtener el oxígeno por su cuenta, podremos aceptar al paciente“, explicó Aditya.

A través de WhatsApp, la familia consiguió un cilindro de oxígeno, pero necesitaban un concentrador para hacerlo funcionar. Estaban agotados el viernes, aunque recibieron garantías de un proveedor de que podrían obtener uno.

Pero el dispositivo que tan desesperadamente necesitaban nunca llegó y Saurabh no puso ser ingresado en el hospital.

El domingo, Aditya me dijo: “Lo perdimos ayer por la mañana, murió delante de sus padres”.

Saurabh Gupta

Aditya Gupta
Saurabh tenía 30 años.

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