Internos y pasantes del Hospital Civil de Guadalajara piden ser vacunados
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‘No somos carne de cañón’: Internos y pasantes del Hospital Civil de Guadalajara piden ser vacunados

En un inicio autoridades del hospital les dijeron que no los vacunarían porque no son trabajadores de la institución ni primera línea de COVID, luego les informaron que sí serían inmunizados, pero no hay fecha definida.
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1 de febrero, 2021
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Teresa, una interna de medicina en el Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco, enfermó de coronavirus en septiembre pasado, luego de atender a pacientes positivos de COVID-19. Sin esperarlo, llevó el virus a casa y su madre, con hipertensión, enfermó. Tuvo que ser internada y tras cinco meses aún necesita oxígeno.

Teresa temía lo peor para el resto de su familia, por lo que decidió mudarse a una casa de estudiantes y pagar 2 mil 500 pesos para vivir aislada. “Llego y me meto a mi cuarto, no hay más”, comenta Teresa.

La joven médica pide solo una cosa: que la contemplen, a ella y a sus compañeros para ser vacunados, aunque el área de enseñanza del Hospital Civil les dijo en una junta online que al no ser trabajadores del hospital no están contemplados para ser vacunados. 

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Por lo menos otros seis jóvenes viven aislados, asustados y temen ser relegados y no ser vacunados. Todos son adscritos como médicos internos de pregrado (Mip) o médicos pasantes del servicio social (Mpss) del Hospital Fray Antonio Alcalde o del Hospital Juan I Menchaca, conocidos por conformar el “Hospital Civil de Guadalajara”.

Los testimonios coinciden. Están siempre en el hospital atendiendo pacientes que van a parir, por un hueso roto, una alergia, pero que durante el triage no dicen que tienen sintomatología COVID, y que tras unas horas o días de estar internados, resultan dar positivo a COVID-19. 

“Después de que entran (los pacientes), haces la revisión y te das cuenta que está afiebrado o muestran un descontrol en la revisión y te percatas que tiene sintomatología de COVID. Y piensas ya le cambie la funda, ya está adentro, ya le saqué sangre. Ya le revisé la garganta. Ya me expuse y empiezas a tener mucho miedo de enfermar”, relata Teresa. 

Laura otra de las afectadas explica: “No solo se trata de que se vacune a quienes están en el área COVID, porque nos dicen que nosotros no estamos en contacto directo y por eso no somos prioridad, pero nos hacen entrar a urgencias, tomar muestras en áreas que no nos corresponden, convivir con otros médicos que están en esas áreas y a las autoridades les resulta imposible que nos contagiemos”. 

“Les parece (a las autoridades del hospital) una locura que exijamos la vacuna. Nos dicen que hay que tener vocación, yo tengo vocación, lo que no tengo es una institución que me respalde, yo estoy aquí poniendo todo lo que tengo y no me informan sobre la vacuna”, concluye Laura. 

La postergación de vacunarlos 

El Hospital Civil de Guadalajara respondió a Animal Político que los médicos internos de pregrado y médicos pasantes del servicio social sí serán vacunados, pero en la segunda etapa de vacunación, los testimonios y mensajes de un chat de anuncios para los jóvenes coinciden en que no fue lo primero que les dijeron y por eso temen, nunca lleguen a ser vacunados. 

El 12 de enero el personal les pidió que se apuntarán en una lista de espera para recibir la vacuna el 14 de enero. Pero, el 13 de enero les informaron que no serían parte del primer grupo que recibiera la vacuna a aplicarse el siguiente día. 

“Lo entendimos, sabemos que los médicos que están en el área de urgencias y área COVID-19 son la prioridad y deben serlo, así que no hubo problema” comenta Lupita. 

Pero los días transcurrían y no les daban nueva fecha. El 20 de enero, les informaron que “si se les iba a vacunar, en el segundo grupo, sin fecha definida. Los jóvenes se tranquilizaron.

Entre el 21 y 22 de enero comenzó otro grupo de vacunación. “Vimos a los soldados entrar con las dosis y preguntamos qué a qué hora nos formábamos, pero nos dijeron que solo se estaría vacunando a personal de seguridad, camillera e intendencia” agrega Carmela, otra de las afectadas. 

“Durante ese día nos dimos cuenta que también vacunaron a personal administrativo e incluso a personas adscritas a la dependencia que nunca se paran en el sitio. Entendemos que no estamos en área COVID, pero que vacunen a todos, menos a nosotros y nos usen como carne de cañón para primera atención no me parece”, reclama Laura, otra de las afectadas. 

“Es igual, también se pueden contagiar al ir a las tortillas” 

El día 26 de enero tuvieron una junta vía zoom con las autoridades del área de Enseñanza sobre el tema. “Nos conectamos y básicamente nos dijeron que no estábamos contemplados para ser vacunados, porque no somos trabajadores y solo somos becarios”, detalla Lupita. 

Carmela describe a la perfección la situación. “El ambiente se ponía tenso, todos estábamos molestos con lo que se estaba diciendo y una compañera alzó la voz, pero le respondieron que daba lo mismo, que podríamos contagiarnos yendo a la tortillería que yendo al hospital”. 

Los testimonios coinciden en que el trato fue hostil. La única opción que les dieron es darse de baja temporalmente de su servicio. 

“Y esto, siempre y cuando tengamos problemas de salud, que sean verificados por un médico. incluso nos dijeron que ahora resulta que todos estamos enfermos. Por ejemplo, yo soy asmática y sigo yendo al hospital, pero resulta increíble que piensen que nos inventamos las enfermedades”, comenta Lupita. 

Otras, como Pamela, que estudiaron en una escuela particular y no pueden pensar en esa situación. “Yo pago para hacer mis prácticas aquí y no puedo decir ay ya me voy, para luego volver a entrar y pagar, es imposible, todo se hace con mucho esfuerzo”. 

Luego de las quejas, los médicos enfatizan que les advirtieron que “no les conviene irse a quejar a redes sociales, ni a la federación”, por lo que todos los nombres descritos en el texto se cambiaron para su protección. 

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Hospital asegura que sí serán vacunados

El Hospital Civil de Guadalajara insiste en que serán vacunados y que “se espera sea en la segunda etapa de vacunación”, que según el plan será en el mes de febrero. 

Ante las quejas sobre que otro personal fue vacunado antes, la institución aclara que en la primera fase de vacunación sí estaban contemplados 11 subgrupos, pues se trata de las áreas de enfermería, inhaloterapia, medicina (incluyendo epidemiólogos), laboratorios y química, radiología, camillería, limpieza e higiene, operación de ambulancias, manejo de alimentos, asistentes médicos y trabajo social. 

Sobre por qué no se les aclaró eso a los estudiantes, el Hospital no dio respuesta.

Actualmente el Hospital ha aplicado 5 mil 843 vacunas, lo que significa vacunar a un 68% de sus trabajadores. Señala que faltan 2 mil 223 trabajadores más los becarios de pregrado. 

El Hospital dice reconocer “la necesidad y el derecho de vacunar” a los jóvenes médicos y espera que el gobierno federal cumpla con las entregas y distribución de las vacunas en tiempo y forma. 

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COVID: 'Brasil es como un Fukushima biológico, un reactor nuclear que está fuera de control'

Miguel Nicolelis, un reconocido neurocientífico y profesor de la Universidad de Duke, en EE.UU., advierte sobre el riesgo que representa la situación sanitaria de Brasil para el mundo.
16 de abril, 2021
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Miguel Nicolelis habla de la situación de Brasil como un “Fukushima biológico”. “Cuando la gente me pide que haga una metáfora, digo que para mí es como Chernóbil o Fukushima, un reactor nuclear, pero uno biológico, que está fuera de control en una reacción en cadena”, dice para BBC Mundo el reconocido neurocientífico y profesor de la Universidad de Duke (Estados Unidos) desde su casa en Sao Paulo.

Desde que comenzara la pandemia, la covid-19 ha dejado allí 13 millones de infectados y más de 350,000 muertos, convirtiendo a la nación sudamericana en el segundo país con más decesos después de EE.UU. (559,000), según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Mientras se teme que una variante más contagiosa del virus, la P.1, esté impulsando el aumento de casos, no son pocos los expertos y trabajadores sanitarios que denuncian que el sistema de salud está, en algunas áreas, al borde del colapso.

En ese contexto, la de Nicolelis, quien ha asesorado a algunos estados de la región noreste del país en la lucha contra la enfermedad que causa el SARS-Cov-2, es una de las voces que alertan sobre la gravedad de la situación.

Semillero

Según el experto, los factores que explican cómo Brasil se volvió un reactor nuclear biológico fuera de control se pueden resumir en tres: la “falta de liderazgo gubernamental, la ignorancia (del gobierno) y la confianza en noticias e información falsa o el negacionismo científico”.

Miguel Nicolelis

Cortesía: Miguel Nicolelis
Uno de los proyectos más conocidos del neurocientífico Miguel Nicolelis es el que permitió que en la inauguración del Mundial de 2014, el saque de honor lo hiciera un paciente parapléjico que usó un exoesqueleto controlado por su cerebro.

Y para el científico, es fundamental que no sólo Latinoamérica sino el mundo sepan que lo que está pasando “no es culpa del pueblo brasileño”.

“Los brasileños quieren salir de esto, no quieren exportar variantes a todo el mundo”, señala, pero apunta a lo que considera ha sido una ausencia de estrategia y dirección para enfrentar la pandemia por parte del gobierno federal, al que acusa de carecer de empatía.

“El gobierno brasileño nunca diseñó una estrategia o tomó alguna iniciativa con la intención real de luchar contra la pandemia”.

Y así, advierte, Brasil se ha convertido en un semillero de variantes que amenazan al mundo. “Literalmente permitimos que este virus esté haciendo estragos por todo el país, que es enorme”.

“A pesar de que tenemos un sistema nacional de salud pública que es bastante bueno, el gobierno nunca lo aprovechó para financiarlo y fortalecerlo significativamente en medio de esta crisis”.

Enfermera en un hospital

Fabio Teixeira/Anadolu Agency/Getty Images
Unidad de Cuidados Intensivo del Hospital Municipal de Sao José, en Río de Janeiro.

Como consecuencia, “estamos en medio de un colapso de la salud nacional, algo que nunca ha sucedido en la historia de Brasil”.

Varios estados han reportado escasez de suministros de oxígeno y sedantes.

Nicolelis habla además de la alta tasa de ocupación de las unidades de cuidados intensivos en varias zonas del país, cercano al 100% en algunos casos.

Todo esto es “la razón por la que tenemos tantos casos y tantas mutaciones que ocurren simultáneamente en todo el país”.

“Y cuando hay un número alto de mutaciones como las que estamos teniendo, el surgimiento de variantes es lo esperado. Es algo que puedes dar por sentado que va a suceder”.

El instituto brasileño de salud pública Fiocruz dice que ha detectado 92 variantes de coronavirus en el país, incluyendo la P.1.

El gobierno

Nicolelis cuestiona que en Brasil no se haya creado un comando central, un grupo de trabajo científico o “un liderazgo proveniente del presidente y de su gobierno que fuese eficaz para atender toda esta tragedia”.

Hombre siendo vacunado

MAURO PIMENTEL/AFP via Getty Images
El presidente Bolsonaro dijo que 2021 será el año de la vacunación de los brasileños.

“El presidente negó la gravedad de la crisis desde el principio”, recuerda el experto.

Ya en marzo de 2020, Jair Bolsonaro criticó el cierre de escuelas y comercios en algunas partes de su país por el coronavirus, al que comparó con una “gripecita” o “resfriadito”.

“Hizo campaña contra cualquier medida de aislamiento social, se opuso a las mascarillas”, prosigue el experto. Y eso, en su opinión, creó una “confusión masiva” en todo el país.

Nicolelis está lejos de ser el único que ha cuestionado la forma en la que el líder ha manejado la pandemia.

Médicos responsables de unidades de cuidados intensivos consultados por BBC Brasil señalaron que a pesar de ser defendido por el mandatario, el llamado “kit covid” o “tratamiento temprano” para el coronavirus contribuye a aumentar el número de muertes de pacientes críticos.

Y es que “más de un año después del inicio de la pandemia en la nación sudamericana, el líder sigue respaldando el uso de medicamentos como la hidroxicloroquina y la ivermectina, pese a que varias investigaciones indican que estos fármacos no son efectivos en el tratamiento de la covid-19″, señaló la periodista Nathalia Passarinho.

“El mundo entero sufrirá las consecuencias”

De acuerdo con el profesor, “si Brasil no está bajo control, (si hay) cientos de miles de casos todos los días, vamos a tener un depósito de nuevas variantes que pueden surgir y extenderse a América del Sur y a América Latina, y luego al mundo entero en cuestión de semanas”.

Entrada de un servicio de Emergencia

MARCIO JAMES/AFP via Getty Images
Varios estados, en Brasil, han reportado escasez de suministros de oxígeno y sedantes.

“Si se permite que tanta gente se infecte todos los días y no se hace nada para controlar esta pandemia aquí, el mundo entero sufrirá las consecuencias”.

Se trata, en su opinión, de una amenaza contra los esfuerzos de la comunidad internacional para frenar la pandemia.

Nicolelis es uno de los tantos expertos brasileños que cree que Brasil debe entrar en un confinamiento nacional.

“Sería la única alternativa que realmente tenemos en este momento para intentar bajar drástica y rápidamente el número de casos nuevos y reducir la transmisión del virus”, señala.

Pero Bolsonaro se opone a cualquier medida de confinamiento, pues sostiene que el daño a la economía sería peor que los efectos del propio virus y ha tratado de revertir, en los tribunales, algunas de las restricciones impuestas por las autoridades locales.

El presidente argumenta que las medidas de ese tipo hacen a los pobres más pobres.

Vacunación

Una de las prioridades, según Bolsonaro, es la vacunación masiva. De hecho, ya dijo que 2021 será “el año de la vacunación de los brasileños“.

“Estamos y hemos estado desde el principio luchando sin descanso contra la pandemia. Somos un ejemplo para el mundo”, indicó el presidente.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil

Reuters
El presidente Bolsonaro se opone a un confinamiento nacional que muchos expertos y científicos brasileños recomiendan para frenar la propagación del virus.

Según el Ministerio de Salud de Brasil, 24.809.790 personas han recibido ya la primera dosis y 8.000.733 la segunda, en un país de más de 210 millones de habitantes.

De acuerdo con el periodista de la BBC Jake Horton, para fines de marzo el país había recibido la mitad de las 46 millones de dosis que tenía como objetivo.

“Brasil ha ordenado ahora dosis suficientes para vacunar a toda su población, pero los críticos dicen que estos acuerdos llegaron demasiado tarde, ya que otros países grandes con un poder adquisitivo similar ahora están por delante en la cola”, señaló Horton.

Brasil, destacó, cuenta con “un sólido historial en la realización de campañas de vacunación y, en comparación con muchos otros países de América Latina, tiene una infraestructura de atención médica bien establecida”.

Sin embargo, explica Nicolelis, confiar en un programa de inmunización “claramente no es suficiente para solucionar el problema”.

Y Chile lo demuestra.

El ejemplo del vecino

Para el docente, Chile se ha convertido en un ejemplo de lo que se debería hacer: una combinación de medidas.

Prototipos de vacunas

Getty Images
En marzo, el Instituto Butantan informó que solicitaba la autorización de las entidades reguladoras brasileñas para iniciar los ensayos clínicos en humanos de su candidata a vacuna contra covid-19.

Aunque el país ha avanzado con rapidez en las jornadas de vacunación, ha tenido que imponer medidas de confinamiento porque registró un aumento de los casos.

Y es que se ha demostrado que la vacunación no puede sustituir otras medidas de prevención, como el distanciamiento social y el uso de mascarillas.

Nicolelis, quien ha vivido en Estados Unidos desde 1989, cuenta que la pandemia lo agarró en Brasil cuando se encontraba visitando a su madre en Sao Paulo.

Fue invitado a coordinar un grupo de científicos para asesorar a los gobiernos de los estados del noreste del país de cara a la crisis generada por el nuevo coronavirus.

Por casi un año, trabajó como voluntario.

“Básicamente me encontré en medio de la crisis haciendo algo que había hecho cuando era estudiante de medicina, pues comencé mi carrera científica trabajando en temas epidemiológicos”.

Dice que, como muchos brasileños, se ha confinado por su cuenta en su apartamento por más de un año.

Entre las soluciones que vislumbra, insiste, está un confinamiento nacional, que dure al menos 30 días y que empiece cuanto antes, y que se pueda conseguir vacunar entre dos y tres millones de personas cada día.

“Hay soluciones”, dice, para evitar que se siga profundizando “la tragedia”.


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https://www.youtube.com/watch?v=qd1YehNpbV4&t

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