July Raquel sufrió violación y tortura para confesar asesinato de rectora
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La pesadilla de July Raquel: “Policías me violaron para que confesara asesinato de rectora veracruzana”

July Raquel fue detenida mientras conducía un vehículo que compró, y que meses antes presuntamente estuvo involucrado en el homicidio de la rectora de la Universidad Valladolid.
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22 de febrero, 2021
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-¡Bájate del carro! 

July Raquel Flores, de 29 años, narra que los gritos llovían de todas partes. 

Eran casi las 19 horas del pasado 6 de noviembre en la Ciudad de México. July manejaba un Honda City blanco en el que también iba su pareja Erick y sus dos hijos de nueve y seis años, cuando vio por el espejo retrovisor que un convoy de tres vehículos se acercaba a toda velocidad. 

Una camioneta blanca con los cristales tintados y sin placas, se despegó del convoy, se colocó en paralelo, y se cruzó de un volantazo. 

July hundió el pie en el freno. El coche se arrastró. Los niños gritaron. 

Cuatro hombres vestidos de civil salieron en estampida de la camioneta dando inicio a una pesadilla que, tres meses después, tiene hoy a July Raquel encarcelada a pesar de que hay pruebas y testimonios que contradicen las imputaciones en su contra, y de que denunció que fue violada y torturada por policías para que confesara su supuesta participación el homicidio de la rectora de la Universidad Valladolid, en Xalapa, Veracruz.  

-¡Bájate del carro, hija de la chingada! -bramaron los tipos rodeando el coche, mientras uno de ellos abrió la puerta del conductor-.

-¡Qué te pasa! ¡No me jales! -protestó la mujer, al tiempo que la inmovilizaron y le colocaron unas esposas metálicas en las muñecas-. 

-¡Hey! ¿A dónde se la llevan? -preguntó Erick una y otra vez-.

-Tenemos una orden de aprehensión -le gruñó uno de los tipos que le cortó el paso antes de que pudiera auxiliar a su pareja-. Nos la llevamos para Veracruz.

En una entrevista posterior, Erick explica que fue en ese momento cuando se enteró de que esta escena no era un ‘secuestro’, sino una detención. Aunque asegura que los hombres nunca se identificaron como policías, ni le leyeron sus derechos a su pareja. Cosa habitual en México, donde el 60% de las personas presas denunciaron que la policía no se identificó al momento del arresto, y hasta 7 de cada 10 fueron aprehendidos con violencia, según la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (Enpol) del Inegi. 

-¿Por qué se la llevan a Veracruz? -insistió Erick-. ¡Están equivocados!

Pero las preguntas y los gritos fueron en vano. Con la ayuda de una quinta persona, una mujer, los ministeriales metieron a July a uno de los coches del convoy, un Nissan Versa blanco, y confiscaron el Honda City.

 Tirado en mitad de la calle, aún en estado de shock, Erick abrazó a sus hijos para calmarlos. Temblando de miedo, la pequeña de seis años le preguntó: “¿Por qué le pusieron unas ‘pulseras’ a la amá y se la llevaron?”.  

July Raquel le preguntó lo mismo a los ministeriales. 

-A ver, hija de tu puta madre -le escupió el que viajaba a su izquierda-. Ya te tenemos, así que orita mismo vas a empezar a hablar.  

-No me falte al respeto -le exigió la mujer-. Regrésenme mi celular, quiero marcarle a mi familia. ¡No sé de qué me hablan!

-Ay sí, no sabes nada -le contestó con sorna el ministerial que manejaba el coche, que clavándole la mirada en el espejo retrovisor le gritó: 

-¿Te vas a seguir haciendo pendeja, o ya nos vas a decir cómo mataste a la señora?

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El coche, la clave

 Cuatro meses antes de esta escena, el 29 de junio de 2020, el cadáver de María Guadalupe ‘N’ yacía boca abajo en el suelo de la recámara de su casa, en el interior de la Universidad Valladolid en el municipio de Emiliano Zapata, Veracruz, donde la víctima de 48 años era la rectora

Minutos antes de las nueve de la mañana, dos hombres entraron a su vivienda, un tercero se quedó en la puerta vigilando, y una cuarta persona, una mujer, se quedó afuera con un coche blanco listo para salir huyendo.

 Según la Fiscalía de Veracruz, el asesinato fue rápido: ejecutaron a la mujer de un disparo en la cabeza y huyeron a bordo del coche blanco dejando un reguero de pistas con las que la policía ministerial inició una carpeta de investigación, a la que este medio tuvo acceso.

De entrada, recabaron tres cosas: un cubrebocas negro de uno de los agresores, una camisa negra, y un celular que robaron en la casa de la víctima. Además, analizaron las cámaras de vigilancia del fraccionamiento Bugambilias, donde está la universidad, y descubrieron que la mujer copartícipe entró a una tienda de autoservicio a comprar cinta canela.  

Los ministeriales también analizaron las cámaras de múltiples casetas de cobro descubriendo otras dos pistas: una, que los agresores huyeron con dirección hacia la Ciudad de México. Y dos, que el vehículo blanco utilizado en el homicidio era un Honda City blanco, modelo 2018, con placas capitalinas ***BCF. 

El mismo coche en el que July Raquel viajaba el día que la detuvieron.

Una firma que no coincide

Pero antes de llegar hasta ella, los investigadores revisaron los datos de las placas en la Secretaría de Movilidad (Semovi) de la Ciudad de México, y el nombre que arrojó el sistema como dueño del vehículo era el de un hombre con iniciales E.R.G, con domicilio en el Estado de México. 

 Martín, el padre de July Raquel, explica que en enero de 2020 su hija vio un anuncio de este señor en Facebook pidiendo choferes para Uber. July se interesó. Pensó que sería un buen ingreso extra que alternaría con su trabajo en la jardinería y el reparto de comida a domicilio. Por eso, con la ayuda de su padre, le rentó a E.R.G. el Honda blanco por 2 mil 200 pesos a la semana. 

Pero la pandemia se puso ruda en abril. Los ingresos bajaron y para mayo July Raquel ya no podía pagar la renta y regresó el coche a su dueño. 

Para julio, después del homicidio de la rectora el 29 de junio, July Raquel asegura que el dueño la buscó de nuevo. Le dijo que no tenía lugar donde guardarlo y le ofreció vendérselo. La mujer lo rechazó porque ya no podía ni pagar la renta de 2 mil 200 pesos semanales. Entonces, el dueño se la rebajó a 900 pesos para convencerla de que se lo quedara otro tiempo. 

July Raquel aceptó: el 6 de julio comenzó de nuevo a utilizar el carro como Uber, según consta en un oficio que la plataforma entregó a la Fiscalía con un resumen de su actividad como chofer. Y lo siguió utilizando también para sus trabajos de jardinería hasta el día de su detención, cuando supo que el dueño del carro la incriminó diciéndole a los ministeriales que fueron a su domicilio a entrevistarlo que le habían vendido el coche por 190 mil pesos desde el 20 de diciembre de 2019. 

Para incriminar a July, la única prueba que el hombre entregó fue un contrato de compra-venta que los policías dieron por válido, a pesar de que al momento de interrogarlo, el 30 de julio de 2020, los agentes tenían constancia de que quien aparecía ante la Semovi como dueño del Honda era esta persona y no July Raquel.  

Además, en la carpeta de investigación no hay rastro de una factura de la compra-venta del coche, ni de un comprobante de la transacción, ni un estado de cuenta con el supuesto ingreso por la venta, y no hay constancia por escrito de la presencia de un testigo en la firma, ni de un notario. 

Por si fuera poco, la supuesta firma de July Raquel en el contrato es distinta a la que figura en su INE y en otros múltiples documentos que este medio tuvo a la vista. Incluso, es diferente a la que aparece en el acta que firmó July Raquel tras su aprehensión, y que forma parte de la carpeta de investigación que la Fiscalía abrió en su contra, la 294/2020.

A pesar de lo anterior, la Fiscalía no ordenó un peritaje para descartar una posible falsificación, aun y cuando buena parte de la acusación que tiene a July Raquel presa desde noviembre se sustenta en esa rúbrica. 

July estaba a 300 km del homicidio: testigos

Martín, el padre de July Raquel, también vive de la jardinería. “Unas veces ganamos 500 pesos, otras mil, y otras nada. Vivimos al día dignamente, pero le aseguro que mi familia jamás ha visto 190 mil pesos juntos. Mi hija no compró ese coche”, asegura el hombre, que también muestra chats de whatsapp entre July Raquel y el presunto dueño del carro de apenas el 17 de octubre pasado, en los que éste le exige que le entregue el Honda ese día para ir a hacerle una revisión, a pesar de que, según el contrato que presentó a los ministeriales, se había desprendido del coche desde hacía casi un año. 

“Ese carro lo quiero hoy antes de las 12”, le exige el hombre a July en el chat.

Pero, al margen del coche, hay testimonios que aseguran que el día del homicidio, el 29 de junio, July Raquel estaba plantando pasto en un kínder de Cuautitlán Izcalli, a más de 300 kilómetros del lugar del asesinato.

Así lo corrobora en un documento del que este medio guarda copia la señora Karla ‘N’, propietaria del kínder: “Puedo decir que ella estuvo presente en el Jardín de Niños porque con ella es con la que se trató directamente la negociación del servicio de mantenimiento y también porque estábamos teniendo pláticas en Whatsapp desde la mañana (de ese 29 de junio) para ratificar el horario en el que llegarían al kínder y mandarle la ubicación”. 

“Estuvieron trabajando aproximadamente desde la 1.30 pm, y antes de que terminaran les realicé una transferencia bancaria de mi cuenta en Banorte (…). Luego, le pedí a toda la familia que fuéramos a mi domicilio (…) con motivo de hacer un presupuesto de pasto de jardín de mi casa”, testificó.

Para demostrar lo anterior, Karla ‘N’ agregó en su escrito copia de la ficha del depósito bancario y los chats de whatsapp con July Raquel de ese 29 de septiembre, de los que Animal Político también guarda copia.

Armando Bautista Gómez, esposo de la dueña del kínder y diputado del Partido del Trabajo en el Estado de México, también corroboró en otro documento que July Raquel estuvo trabajando ese día en la escuela.

A pesar de lo anterior, la Fiscalía sostiene que July Raquel estuvo en el lugar de los hechos, basándose en el contrato de compra venta ya señalado, y en la declaración de varios testigos y los videos de la tienda de autoservicio. 

Pero en estas pruebas también hay inconsistencias. 

La más contundente: en las imágenes de la tienda que hay en el expediente del caso, se observa una mujer con una blusa de manga corta que le deja a la vista ambos brazos desnudos y limpios de tatuajes. July Raquel, en cambio, tiene hasta nueve tatuajes; cuatro de ellos visibles en brazos, antebrazos y muñecas. De hecho, en su perfil de Facebook, que la Fiscalía investigó antes de detenerla, hay múltiples fotografías de ella con tatuajes en los brazos. 

Además, en el retrato hablado de la mujer, la ficha policial asegura que tiene el cabello negro “a la altura del hombro”. Y así se observa también en el video de la tienda. Sin embargo, en videos y fotografías tomadas en el cumpleaños del hermano de July Raquel, el 27 de junio, apenas un día y medio antes del homicidio de la rectora, se aprecia que July lleva el pelo largo hasta la cintura y con las puntas teñidas de rubio.

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“Nosotros sí te haremos hablar”

De vuelta al 6 de noviembre, el día en que fue detenida, los policías trasladaron esa noche a July Raquel a la Fiscalía antisecuestros, en la alcaldía Azcapotzalco de la Ciudad de México, según su propio relato escrito, y según la narración de Erick y Martín, su pareja y su padre.  

-¿Ya me pueden decir qué hago aquí? -preguntó July-. 

-Estás metida en un pedote. Más vale que hables -le contestó una agente-. 

Martín y Erick llegaron a la puerta de la Fiscalía sobre las diez de la noche, luego de que, antes de llevársela detenida, uno de los agentes le dijo a Erick que pasarían primero por Azcapotzalco para trasladarla después a Veracruz. 

“Yo le decía a mi yerno que todo era una confusión -recuerda Martín-. Estaba convencido de que esa misma noche nos la traíamos para la casa”. 

Pero no fue así.  

Un abogado amigo de la familia se apersonó en el lugar, entró a la Fiscalía, y tras horas de agonía e incertidumbre Martín se enteró de que la acusación era por el presunto homicidio de la rectora de la Universidad Valladolid. 

Alrededor de las once y media, uno de los policías que detuvo a July Raquel le dijo que antes de llevársela le darían chance de ver a sus familiares.

-Pero más te vale que les digas que te tratamos bien -le advirtió-. 

 July Raquel abrazó a su padre y le pidió que no llorara, que era inocente. Luego la esposaron de nuevo, la subieron al mismo carro blanco Versa, y le dijeron: “Muy bien, así calladita te ves más bonita”. 

 De ahí, July Raquel dice que la trasladaron todavía a otra fiscalía, donde otros cuatro ministeriales la recibieron con una amenaza antes de emprender el viaje para presentarla ante un juez en Xalapa.  

Orita vas a ver cómo nosotros sí te hacemos hablar. 

“Habla perra o matamos a tu familia”

 Entre las 11.40 de la noche de ese 6 de noviembre y las 7.30 de la mañana siguiente, July Raquel narra en una declaración escrita que en el trayecto a Veracruz los cuatro policías la violaron y la torturaron durante siete horas. 

“Habla perra, o matamos a tu familia. Si queremos hacemos una llamada ahorita mismo para que los maten”, declaró July que le gritaban, mientras, desnuda, recibía puñetazos en la cabeza, costillas, senos, y vagina. Unas prácticas que, según la encuesta del Inegi antes mencionada, tampoco son aisladas. Al contrario, 6 de cada 10 personas detenidas denunciaron que recibieron puñetazos o patadas durante el arresto; casi el 50% fueron desnudadas y atadas antes de presentarlas ante un Ministerio Público; y otro 50% fueron amenazadas por la policía con inventarles un delito. 

A medida en que el trayecto avanzaba y July no confesaba, las torturas se intensificaban: en repetidas ocasiones le pusieron una bolsa gruesa de plástico negro en la cabeza para asfixiarla. En una de esas veces, la mujer perdió el conocimiento. Cuando despertó, tenía al agresor dándole respiración boca a boca y aplicándole un algodón con alcohol en la nariz. 

-Cómo serás idiota -escuchó que dijo el comandante-. Haz las putas cosas bien. Muerta no nos sirve de nada. 

En represalia, July Raquel recibió un golpe en la cabeza. 

-No aguantas nada culera -le recriminó el agente-. Pero ya hablarás. 

Cerca de Veracruz cambiaron de tortura. Detuvieron la camioneta y el que iba de copiloto sacó una garrafa de agua y la bañaron de cintura para abajo. 

-Denle toques -ordenó el comandante-. Ya me hartó esta puta vieja. 

Después de varios minutos recibiendo descargas eléctricas en las ingles y el bajo vientre, July Raquel volvió a desmayarse. La subieron a la camioneta y a las 7.30 am vio por el reloj del vehículo que llegaron a unas instalaciones que aparentemente era una Fiscalía, aunque desconocía cuál. 

 Ahí cuenta que la recibió un médico. “Mi salvación”, pensó la mujer, que le pidió que la revisara. Pero el médico negó con la cabeza y le pidió que firmara unas hojas. July no quiso. Entonces, el doctor salió de la celda, volvieron los ministeriales, y la sometieron a más toques eléctricos.

 -Vas a firmar todo lo que mi gente te traiga -le ordenó el comandante-. 

Exhausta y derrotada por la tortura, July Raquel obedeció y firmó todo lo que le pusieron delante.  

“No digas nada de la tortura al juez”

 Esa misma mañana del 7 de noviembre, July Raquel fue presentada por los detectives ante el juez de distrito Marco Antonio Rodríguez Lobato, quien decretó otras 72 horas para que la defensa de oficio aportase pruebas a su favor, que nunca presentó. De hecho, ni siquiera presentó a los dos testigos del kínder de Cuautitlán que estaban dispuestos a declarar que July estuvo en su escuela trabajando el día de los hechos.

Finalmente, el juez la vinculó a proceso por homicidio, junto a otro hombre detenido por el mismo caso, y la mandó a prisión al penal de Pacho Viejo en espera de un juicio. Ese día, varios medios publicaron titulares que sin presunción de inocencia gritaban que gracias a la labor de los detectives veracruzanos habían caído los “asesinos” de la rectora.

Ya en prisión, July Raquel denuncia en entrevista telefónica que, además de la tortura y la violación, la otra pesadilla que enfrentó fue el abogado de oficio. Y su caso tampoco es único: al menos 1 de cada 3 presos en México también dijeron que su abogado de oficio les perjudicó en su proceso penal.

“Me dijo que no podía ir en contra del Estado que le paga. Que mejor no le dijera nada al juez de la tortura porque me iba a hundir más, y que me acogiera a mi derecho de no declarar nada. Y como jamás había estado en una audiencia, pues le hice caso”, lamenta. 

Ya en prisión, su familia consiguió hasta el 4 de enero a otro abogado privado, René Rodolfo Paratte, que lo primero que hizo fue pedirle a July Raquel que declarase por escrito su testimonio de la detención y la tortura. 

Luego, envió escritos a múltiples instancias, entre estas a la Fiscalía especializada de la Mujer, que según el abogado días después de recibir su escrito con la denuncia de tortura envió al penal a un psicólogo y a un médico a revisar a July Raquel. 

 “Meses después de la violación, verificaron que aún tiene inflamación en su parte vaginal y también inflamación en las costillas”, explicó Paratte, que detalló que la Fiscalía de la Mujer ya abrió la carpeta de investigación 02/2020, mientras que la fiscalía anticorrupción y la fiscalía para delitos de tortura abrieron las carpetas 063/2021 y 002/2021, respectivamente. 

 A la fecha, la mujer aun tiene hemorragias vaginales. Sin embargo, el juez que la mandó a prisión respondió el pasado 25 de enero por escrito a su abogado que, como guardó silencio en su audiencia inicial por consejo del defensor de oficio, tendrá que esperar hasta la audiencia intermedia -de la que aún no hay fecha- para dar su declaración sobre la tortura. 

Mientras tanto, July Raquel sigue en una celda minúscula con otras cuatro reclusas, deprimida: “No puedo dormir si no es con medicamento. La mayoría del tiempo me la paso llorando. Tengo miedo. Muchísimo miedo. Me da pánico hasta salir libre por todas las cosas que me hicieron esos animales”. 

Previo a la publicación de este reportaje, Animal Político buscó a la Fiscalía de Veracruz para solicitar una entrevista sobre las denuncias de irregularidades señaladas por la familia de July Raquel. Sin embargo, por tratarse de un asunto en proceso legal, la Fiscalía declinó hacer comentarios.

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La estratégica red de puertos que China controla en el mundo; en México hay cuatro

El gigante asiático le ha dado un fuerte impulso a su Ruta Marítima de la Seda para expandir su influencia por los océanos del mundo. En Latinoamérica, empresas chinas controlan más de 10 megapuertos en siete países.
17 de octubre, 2021
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El puerto griego del Pireo, considerado la gran puerta de entrada de los productos asiáticos a Europa, es uno de los ejemplos de la expansión de las empresas chinas en la red global de puertos.

Después de la Gran Crisis de 2008-2009, Grecia tuvo que llevar a cabo reformas y privatizaciones para pagar sus deudas tras el rescate financiero internacional.

El gigante estatal chino, Cosco, vio una oportunidad para entrar en la industria portuaria de un país en crisis. Fue así como adquirió el 51% del Pireo, bajo un acuerdo que le permitiría hacerse con el 67% cinco años después.

Y eso es lo que acaba de ocurrir a comienzos de octubre.

Con esa operación, ahora Pekín maneja uno de los puertos más importantes del mundo, ubicado en el cruce de Europa, Asia y África.

La misma compañía está en conversaciones para adquirir una participación en el puerto de Hamburgo, Alemania. Si llegara a concretarse, sería la octava mega inversión portuaria de Cosco en Europa.

Y otro de los gigantes chinos, Shanghai International Port Group, se acaba de hacer con el control del puerto israelí de Haifa.

Esos son algunos de los capítulos más recientes de una larga historia de expansión portuaria, que en los últimos años se ha dado en el contexto de la llamada Ruta Marítima de la Seda, iniciativa que forma parte de un plan más amplio de inversión de los capitales chinos en obras de infraestructura alrededor del mundo.

Para conseguir ese objetivo, tener el control de las concesiones portuarias en puntos geoestratégicos es fundamental, señalan analistas consultados por BBC Mundo.

Distintas estimaciones apuntan a que empresas del gigante asiático controlan actualmente cerca de 100 puertos en más de 60 países.

“Los puertos de contenedores con inversión china han experimentado un aumento en su conectividad de transporte marítimo superior a la media”, dice Jan Hoffmann, jefe de la Unidad de Logística Comercial de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).

Una ventaja frente a sus competidores que les permite avanzar paso a paso en la industria portuaria.

Ese aumento de la conectividad, le explica a BBC Mundo, se ha dado porque suelen ser inversiones de gran tamaño, o porque las empresas chinas llevan sus propios servicios a los terminales portuarios.

Mostrar músculo

Desde un punto de vista histórico, Sam Beatson, profesor en el Departamento de Finanzas, Riesgo y Banca y en programas de Maestrías en Administración de Empresas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Nottingham (NUBS), Reino Unido, sostiene que las élites políticas y empresariales chinas comprendieron que en el pasado habían perdido una oportunidad para explorar y desarrollarse en otras partes del mundo.

Hasta que hace algunos años reaccionaron.

“Por un lado, China quiere expandirse, influir y compensar este tiempo perdido. Por otro lado, por supuesto, hay un deseo de mostrar músculo, pero en mi opinión, no hay ningún deseo de hacerlo de manera amenazante”, argumenta en diálogo con BBC Mundo.

“El elemento clave que impulsa la estrategia portuaria de las empresas chinas es un mayor control y eficiencia en sus negocios marítimos globales, y la búsqueda de oportunidades para participar en proyectos de desarrollo cercanos”, apunta.

Otros investigadores, como James R. Holmes, profesor de Estrategia Marítima en la Escuela de Guerra Naval de Estados Unidos, tienen una perspectiva más confrontacional sobre el avance chino en la red portuaria.

“El objetivo es crear un ciclo autosustentable entre el comercio, el poder militar y la influencia diplomática”, le dice a BBC Mundo.

El acceso a los puertos en el exterior le permite a China desarrollar las redes comerciales y aumentar su riqueza. Luego, explica Holmes, el país reinvierte parte de esos fondos en sus fuerzas navales, terrestres, aéreas y de misiles de apoyo.

Y al tener un mayor poder económico, Pekín consigue “una palanca diplomática para influir en las naciones anfitrionas”, donde funcionan los puertos con capitales chinos, apunta el experto.

Está, por ejemplo, el caso de Yibuti, situado a la entrada del mar Rojo y el Canal de Suez, donde un puerto marítimo se convirtió en la primera base militar de China en el extranjero.

La militarización de ese puerto ha sido vista por algunos analistas como una advertencia frente a los intereses portuarios que China puede tener en otros países como Tanzania, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán o Myanmar.

Piedras en el camino

Décadas de crecimiento económico y un fuerte impulso gubernamental le han permitido a China posicionarse en el centro del comercio marítimo mundial, según un análisis del China Power Project, perteneciente al Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington D.C., titulado “¿Cómo influye China en la conectividad marítima global?”.

Bajo el gobierno de Xi Jinping, las empresas estatales chinas han participado en proyectos de inversión y construcción en docenas de puertos de todo el mundo.

Sin embargo, muchos proyectos respaldados por China no han despegado como se esperaba, sostiene el estudio.

Está el caso del puerto de Gwadar, un componente clave del Corredor Económico China-Pakistán, que pese a los anuncios, ha terminado estando “infrautilizado”.

“El gobierno paquistaní tuvo que tomar medidas desesperadas a principios de 2021 para reactivar el puerto”, señala el análisis del CSIS.

También agrega que algunos proyectos importantes aún no se han materializado por completo, como el puerto de Bagamoyo en Tanzania.

Otro aspecto de las operaciones chinas en la industria portuaria, agrega el documento, tiene relación con los términos de las negociaciones que se llevan a cabo con países endeudados con Pekin.

En ese contexto está el caso del puerto de Hambantota, en Sri Lanka. El país estaba tan endeudado con China que en 2017 le arrendó el puerto por 99 años a cambio de una reducción de la deuda.

La medida generó preocupaciones sobre la influencia económica china, sostiene el CSIS, y los riesgos potenciales para los países más pequeños de firmar costosos acuerdos de desarrollo de infraestructura con el gigante asiático, agrega el análisis.

¿Qué pasa en América Latina y el Caribe?

Eleanor Hadland, analista sénior de terminales portuarios de la consultora internacional Drewry, dice que si bien las operaciones de empresas chinas en Latinoamérica han aumentado, están muy por debajo de lo que ha sido el fenómeno en otras partes del mundo.

“Las terminales de contenedores estuvieron entre la primera ola de privatizaciones de puertos a fines de la década de 1990 y principios de la de 2000”, explica la experta en diálogo con BBC Mundo.

En esos años entró con fuerza Hutchison Ports(subsidiaria de CK Hutchison Ports), la empresa china que actualmente tiene la mayor presencia en la región. Es el gigante chino en los puertos latinoamericanos.

Años después entraron a competir en el mercado Cosco y China Merchants, pero el ritmo de expansión de las empresas chinas fue mucho menor que en el pasado.

Es así como América Latina se ha convertido en un mercado secundario, ya que la Ruta Marítima de la Seda está más centrada en conectar Europa con Asia, y en el desarrollo de proyectos portuarios en África.

Por otro lado, dice la analista, “la oportunidad de que los operadores chinos ingresen al mercado latinoamericano se ve limitada por tasas de crecimiento más bajas“, algo que venía ocurriendo desde antes de que llegara la pandemia de covid-19.

Puerto de Balboa, Panamá

Getty Images
Puerto de Balboa, en Panamá, operado por capitales chinos.

Pero el caso de Brasil, advierte, es diferente.

“Hay una nueva serie de privatizaciones de puertos programadas en Brasil”, donde eventualmente podrían ingresar operadores chinos.

Sin embargo, pueden ganar otros interesados en el desarrollo de proyectos. “Nos imaginamos que las consideraciones geopolíticas serán fundamentales para el gobierno brasileño”, argumenta Hadland.

“Si hay más competencia, ganamos todos”

“Lo mejor que le puede ocurrir a la industria y a los usuarios, es que haya operadores portuarios de talla mundial compitiendo en los puertos de la región”, dice José Antonio Pejovés, profesor de Derecho Marítimo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima y fundador de Estudio Pejovés Marítimo, una empresa de asesoría legal.

“Si hay más competencia, ganamos todos”. Desde esa perspectiva, el experto sostiene en diálogo con BBC Mundo que la iniciativa de la Ruta de la Seda “es un proyecto fabuloso”.

Pejovés explica que los capitales chinos operan bajo el esquema de concesiones por una cantidad determinada de años. Y son concesiones de uso público, es decir, están obligados a prestar servicios a todos los buques de carga que requieran utilizar su infraestructura.

“No son terminales portuarios dedicados solo a los intereses chinos”, apunta.

Una estrategia “comercial y política”

Evan Ellis, profesor investigador de Estudios Latinoamericanos del Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos, dice que para China es fundamental tener un rol importante en la conectividad global.

Su estrategia más amplia, dice en diálogo con BBC Mundo, es tratar de asegurar su acceso a mercados estratégicos para conseguir materias primas y vender sus productos.

“Las empresas chinas quieren los puertos con la idea de dominar toda la cadena de suministros” y así no depender logísticamente de otras compañías.

Contenedores en el puerto del Pireo.

Getty Images
En Latinoamérica, empresas chinas controlan más de 10 megapuertos en 7 países.

Pero que los objetivos sean principalmente económicos, no los hace menos estratégicos, agrega el investigador.

“La influencia económica te da poder para tener más influencia política y luego usas esa influencia política para conseguir más ventajas económicas. Es un ciclo”.

Desde esa perspectiva, agrega Ellis, “el control de los puertos es parte de una guerra económica y estratégica en la que China usa su poder para conseguir más mercados y ponerle presión a la competencia”.

Grandes proyectos en la región

Uno de los grandes puertos cuya construcción avanza a paso firme es el de Chancay, en Perú.

Operado por la empresa china Cosco, se espera que la inversión total llegue a los US$3.000 millones cuando las obras estén terminadas en 2024.

Entre los grandes puertos con inversiones chinas que operan en la Latinoamérica y el Caribe están los de Ensenada, Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Veracruz, en México.

Puerto Lázaro Cárdenas, México.

Getty Images
Lázaro Cárdenas es uno de los cuatro puertos manejados por empresas chinas en México.

En Bahamas, Freeport; en Jamaica, Kingston; en Panamá, Balboa y Colón; en Brasil, Paranaguá; y en Argentina, Buenos Aires.

Junto a ellos, también existen capitales chinos en puertos más pequeños, algunos privados, o en distintos tipos de infraestructura portuaria.

Sin embargo, no todas las iniciativas chinas han prosperado en la región.

Es el caso del megaproyecto impulsado por la firma Asia Pacific Xuanhao, que busca la creación de una zona de libre comercio en el sureste de El Salvador, con accesos a Honduras y Nicaragua.

El desarrollo incluiría, según ha trascendido, la reconstrucción del puerto de La Unión, la creación de un parque industrial, un aeropuerto, y zonas de desarrollo turístico, entre otros.

“Es básicamente convertir El Salvador en una zona para la expansión comercial de China en América Central”, afirma Ellis.

Xi Jinping

Getty Images
Xi Jinping ha promovido la construcción de infraestructura china en el exterior, en el marco de su iniciativa de la nueva Ruta de la Seda.

Aunque Latinoamérica no esté en el centro de la estrategia china de invertir en puertos a nivel global, de todos modos, es un mercado atractivo, coinciden expertos.

Y pese a que la región está más bien dentro del área de influencia de Estados Unidos por su cercanía geográfica, no es un dato menor que el principal socio comercial de Sudamérica sea China.

Por lo pronto, existen varios proyectos portuarios con capitales chinos que están en carpeta para la región, pero las negociaciones suelen tomar años considerando los gigantescos montos involucrados y las consideraciones políticas que cada gobierno sopesa cuando debe firmar un acuerdo.

A final de cuentas, aunque se trata de acuerdos comerciales, el factor estratégico difícilmente queda fuera de la balanza.


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