ONG pide a jueces revertir desaparición de fondo de víctimas
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Cuartoscuro

ONG promueve amparo contra desaparición de fondo de víctimas

La ONG, que ha encabezado la representación de victimas de casos como Atenco, Tlatlaya y Ayotzinapa, argumenta que la extinción del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral representa un grave retroceso en materia de derechos humanos.
Cuartoscuro
16 de febrero, 2021
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La extinción del fondo a través del cual se garantizaba contar año con año con un presupuesto exclusivo para la atención a las víctimas de delitos graves y violaciones a derechos humanos ya llegó a los tribunales. La jueza federal Ana Luisa Priego Enriquez abrió un juicio de amparo para analizar si dicha reforma representa una violación a la Constitución. 

El proceso se puso en marcha gracias a una demanda presentada por la organización civil Centro Prodh, que interpuso este recurso luego de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dejara pasar el plazo con el que contaba para promover una acción de inconstitucionalidad. 

La ONG, que ha encabezado la representación de victimas de casos como Atenco, Tlatlaya y Ayotzinapa, argumenta que la extinción del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI) representa un grave retroceso en materia de derechos humanos. A su vez, un colectivo de 20 familias de personas desaparecidas también promovió un amparo contra dicha reforma.

“Ante la omisión de la CNDH de no haber presentado acción de inconstitucionalidad contra dicha reforma, estos amparos adquieren especial relevancia para revisar las violaciones a derechos humanos que representan estas modificaciones a la Ley General de Víctimas” indicó la organización.

Cesas Contreras, abogado del área de atención integral del Centro Prodh, dijo que la gravedad de la reforma no es la extinción directa de un fondo que, en efecto, presentaba problemas y era revisable. El problema es que se eliminó toda la disposición legal que establecía que cada año el Poder Legislativo destinaría una partida específica para apoyar a las victimas.

“Se afectó el artículo de la ley que establecía que año con año se tiene que dar un recurso etiquetado específicamente para la atención a víctimas, que no podía disminuir del año anterior y que además no podría destinarse a otro fin. Y si consideramos que la Constitución es clara en que no se puede retroceder en el avance de derechos ya conquistados, consideramos que esto debe ser revisado por un juez” dijo.

Animal Político publicó el pasado 9 de febrero que los pagos de indemnizaciones por violaciones a derechos humanos y compensaciones por delitos, que se financiaban con dicho fondo, se desplomaron más de 80% en 2020, y en el caso de las victimas de los militares cayeron hasta un 100%

Familias de víctimas que exigen que no cesen los apoyos mantienen desde hace varios días plantones y una huelga de hambre en el exterior de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y la Secretaría de Gobernación. La respuesta oficial, hasta ahora, es que se preparan nuevas reglas para que dichos apoyos no se pierdan.

“No tenemos conocimiento de que se haya convocado a las victimas para el diseño de esas supuestas reglas, pero además llega muy tarde porque esto debió ocurrir antes de la reforma. Y no cambia el hecho de que, en medio de una pandemia, de crisis económica, no se puede garantizar que haya un presupuesto para el próximo año (…) en los hechos, muchas personas no están recibiendo esos apoyos y sus trámites están suspendidos”, dijo Melissa Zamora, abogada del Centro Prodh.

Retroceso y omisiones

La propuesta de desaparecer el fideicomiso de víctimas fue impulsada por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, como parte de una estrategia para extinguir 109 fideicomisos que, según la iniciativa, resultaban onerosos y además estaban penetrados por la corrupción. En octubre las dos cámaras del Congreso aprobaron dicha iniciativa.

La propuesta subrayaba que la extinción del fideicomiso no afectaría a las víctimas, sin embargo, desde antes de que esto se aprobara los apoyos ya habían comenzado a desplomarse de forma coincidente con las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno. Tras la extinción del fideicomiso hubo ayudas que dejaron de entregarse.

Desde su creación en 2014 el denominado FAARI ya presentaba fallas de origen, según el análisis de diversos especialistas y del propio Centro Prodh. Excesiva burocracia y opacidad en su operación complicaban en muchas ocasiones una entrega rápida de los apoyos.

Aun con lo anterior, el fideicomiso del FAARI – operado por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas – se había convertido en un instrumento importante. Con el se había logrado, por ejemplo, financiar la búsqueda de víctimas de personas desaparecidas o los tratamientos de mujeres sobrevivientes de torturas sexuales. 

El Centro Prodh destacó que a través de los recursos del fondo se logró cumplir con una instrucción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de reparar a víctimas del caso Atenco. También se compensó de forma subsidiaria a familias de personas que fallecieron en los derrumbes del sismo de 2017.

“El fideicomiso no era nada transparente y se había aprovechado de manera arbitraria para atender algunos casos. Pero haberlo borrado sin dejar salvaguardas preocupa. Aun con sus fallas representaba un piso del cual partir y mejorar” dijo María Luisa Aguilar, coordinadora del área internacional del Centro Prodh.

En ese contexto la organización civil considera que la CNDH tendría que haber sido la primera en poner en marcha todos los recursos legales a su disposición para que ello no se consumara. Más aún si se toma en cuenta que el 8 de octubre de 2020 la Comisión manifestó públicamente su “preocupación” por la reforma la Ley de Víctimas, situación que reiteró en el informe anual de su titular, Rosario Piedra Ibarra.

“Nosotros hicimos un análisis y es claro que legalmente tenían las facultades para presentar una acción de inconstitucionalidad por esta reforma que vulnera derechos humanos y que transgrede el principio de progresividad de los derechos, entre varios más…por eso es bastante notable esta omisión de la CNDH”, dijo la abogada Melissa Zamora.

El Centro Prodh destacó que la CNDH reportó haber promovido 113 acciones de inconstitucionalidad en 2020, pero solo una de ellas fue en contra de una legislación a nivel federal. El resto fueron acciones contra normas o disposiciones locales. “Han decidido voltear para otro lado pero no hacer su trabajo…” señaló María Luisa Aguilar.

Un amparo inédito

Ante la falta de acción de parte de la CNDH, víctimas y organizaciones decidieron llevar por su cuenta la extinción del fondo de víctimas ante los tribunales. En San Luis Potosí, por ejemplo, un colectivo de 20 familias de personas desaparecidas promovió un amparo ante la amenaza que supone dejar de recibir los recursos del fondo.

En el caso del Centro Prodh, el juicio promovido puede dar paso a un resultado inédito. Ello, ya que la demanda no se interpuso a nombre de un grupo específico de víctimas, sino de manera general, partiendo de la base de que una reforma legal como la aprobada puede generar un perjuicio en conjunto para la sociedad.

La organización ya consiguió materializar un primer paso luego de que el Juzgado Décimo Tercero de Distrito en materia Administrativa en la Ciudad de México analizara las constancias iniciales y aceptara, el pasado 4 de febrero, dar trámite a la demanda promovida y abrir el juicio de amparo indirecto 7/2021.

“Si el amparo progresa podría tener efectos generales, es decir, aplicar para todos. Habría que ver qué tan garantista sería la sentencia, pero lo que buscamos es que se determine la inconstitucionalidad de la reforma y que se instruya a la Cámara de Diputados a encontrar una vía para garantizar los recursos a las víctimas”, dijo la abogada.

De acuerdo con los registros judiciales, el próximo 23 de marzo la jueza Priego Enríquez ha convocado a una audiencia para determinar si concede o no una suspensión definitiva, y para el 12 de mayo se ha programado la audiencia final en la que se determinará si se concede el amparo.

María Luisa Aguilar, coordinadora del área internacional del Centro Prodh, reiteró que no se busca volver a un fideicomiso que no de resultados, pero sí garantizar, por lo menos, la obligación de que cada año se cuente con un recurso para las víctimas y que este no pueda ser recortado. A partir de ello, dijo, pueden diseñarse las reglas de operación que se quieran.

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Clare Freer

Parosmia: desde que tuve COVID-19, la comida me da ganas de vomitar

Muchas personas descubren que las cosas no huelen bien después de padecer COVID y que la mayoría de los alimentos huelen y saben repugnantes.
Clare Freer
26 de febrero, 2021
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Muchas personas con COVID-19 pierden temporalmente el sentido del olfato.

A medida que se recuperan, este por lo general regresa, pero algunos descubren que las cosas huelen diferente y algunas que deberían oler bien, como la comida, el jabón y sus seres queridos, huelen repulsivamente.

El número de personas con esta afección, conocida como parosmia, aumenta constantemente, pero los científicos no están seguros de por qué ocurre o cómo curarla.

Short presentational grey line

BBC

Clare Freer termina llorando cada vez que intenta cocinar para su familia.

“Me mareo con los olores. Un olor podrido invade la casa en cuanto se enciende el horno y es insoportable”, describe.

La mujer de 47 años de Sutton Coldfield, Reino Unido, ha estado padeciendo parosmia durante siete meses y dice que muchos olores cotidianos le resultan repugnantes.

Las cebollas, el café, la carne, las frutas, el alcohol, la pasta de dientes, los productos de limpieza y los perfumes le dan ganas de vomitar.

El agua del grifo tiene el mismo efecto (aunque no el agua filtrada), lo que dificulta el lavado.

“Ya ni siquiera puedo besar a mi pareja”, dice.

Clare contrajo COVID-19 en marzo del año pasado y, como muchas personas, perdió el olfato como resultado.

El sentido regresó brevemente en mayo, pero en junio Clare empezó a rechazar sus comidas para llevar favoritas porque tenían un aroma rancio y cada vez que algo entraba en el horno había un olor abrumador a productos químicos o algo quemado.

Desde el verano lleva una dieta de pan y queso porque es todo lo que puede tolerar.

“No tengo energía y me duele todo”, cuenta. También la ha afectado emocionalmente. Dice que llora la mayoría de los días.

“Aunque la anosmia no fue agradable, pude seguir con mi vida normal y seguir comiendo y bebiendo”, dice Clare. “Viviría con eso para siempre, si eso significara deshacerme de la parosmia”.

Clare disfruta de un día de mimos con su hija mayor: el perfume ahora huele repugnante para ella.

Clare Freer
En esta foto se la puede ver a Clare Freer disfrutando de un día de mimos con su hija mayor. Ahora el perfume de sus seres queridos huele repugnante para ella.

El médico de cabecera de Clare dijo que nunca antes se había encontrado con un caso así.

Asustada y desconcertada, buscó respuestas en Internet y encontró un grupo de Facebook con 6.000 miembros creado por la organización benéfica de pérdida de olores AbScent.

Casi todos habían comenzado con anosmia derivada de la COVID-19 y terminaron con parosmia.

“Los descripciones comunes de los diferentes olores de parosmia incluyen: muerte, descomposición, carne podrida, heces“, dice la fundadora de AbScent, Chrissi Kelly, quien creó el grupo de Facebook en junio después de lo que describe como un “maremoto” de casos de parosmia por COVID-19 .

La gente usó frases como “aguas residuales con sabor a fruta”, “basura empapada y caliente” y “perro mojado rancio”.

A menudo, luchan por describir el olor porque no se parece a nada que hayan encontrado antes y eligen palabras que transmiten su disgusto.

Alrededor del 65% de las personas con COVID pierden el sentido del olfato y el gusto y se estima que alrededor del 10% de ellos desarrollan una “disfunción olfativa cualitativa”, es decir, parosmia u otra afección, fantosmia, cuando huele algo que no se encuentra en el lugar.

Si esto es correcto, 6.5 millones de personas de los 100 millones que han tenido COVID-19 en todo el mundo pueden estar experimentando parosmia prolongada por COVID.

Short presentational grey line

BBC

La doctora Jane Parker, científica especialista en sabor de la Universidad de Reading, Reino Unido, estaba estudiando la parosmia antes de la pandemia, cuando era una condición aún más rara.

Una teoría sobre el origen de los olores horribles que experimentan las personas que viven con parosmia es que solo perciben algunos de los compuestos volátiles que contiene una sustancia y que huelen peor de forma aislada. Incluso podría aumentar su intensidad.

Por ejemplo, el café contiene compuestos de azufre que huelen bien en combinación con todas las demás moléculas que le dan al café su aroma agradable, pero no cuando se huele solo.

Consultando con varias personas del grupo de Facebook AbScent parosmia, Parker y su equipo han descubierto que la carne, las cebollas, el ajo y el chocolate provocan habitualmente una mala reacción, junto con el café, las verduras, la fruta, el agua del grifo y el vino.

Jarra de café.

Getty Images
Para la mayoría de las personas que padecen de parosmia, el café sabe muy mal.

Muchas otras cosas huelen mal para algunos de los voluntarios y nada huele bien para todos ellos “excepto quizás almendras y cerezas”.

Ellos, y otros con parosmia, describen repetidamente algunos malos olores, incluido uno que es químico y ahumado, uno que es dulce y enfermizo, y otro descrito como “vómito”.

La investigación de Parker también ha encontrado que los malos olores pueden permanecer con los parósmicos, como se les llama, durante un tiempo inusualmente largo.

Para la mayoría de las personas, el olor a café permanecerá en sus fosas nasales durante unos segundos. Para los parósmicos, podría quedarse durante horas, incluso días.


Consejos para afrontar la parosmia

  • Consume alimentos a temperatura ambiente o fríos
  • Evita los alimentos fritos, carnes asadas, cebollas, ajo, huevos, café y chocolate, que son algunos de los peores alimentos para los parósmicos.
  • Prueba alimentos suaves como arroz, fideos, pan sin tostar, verduras al vapor y yogur natural.
  • Si no puedes tolerar la comida, considera batidos de proteínas sin sabor

Fuente: AbScent


Barry Smith, líder británico del Consorcio Global para la Investigación Quimiosensorial, dice que otro descubrimiento sorprendente: “lo bueno es malo y lo malo es bueno”.

“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”, describe.

“Es como si los desechos humanos ahora huelen a comida y la comida ahora huele a desechos humanos”.

Baño.

Getty Images
“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”.

Entonces, ¿qué causa la parosmia?

La hipótesis predominante es que resulta del daño a las fibras nerviosas que transportan señales desde los receptores en la nariz hasta las terminales (glomérulos) del bulbo olfatorio en el cerebro.

Cuando estos vuelven a crecer, ya sea que el daño haya sido causado por un accidente automovilístico o por una infección viral o bacteriana, se cree que las fibras pueden volver a adherirse a la terminal incorrecta, dice Parker.

“¡Están en la sala de reuniones equivocada! Esto se conoce como cableado cruzado y significa que el cerebro no reconoce el olor y quizás está programado para pensar en él como un peligro”, detalla.

La teoría es que, en la mayoría de los casos, el cerebro, con el tiempo, corregirá el problema, pero Parker se muestra reacio a decir cuánto tiempo llevará.

“Debido a que muy pocas personas tenían parosmia antes de la COVID-19, no se estudió mucho y la mayoría de la gente no sabía qué era, por lo que no tenemos datos históricos. Y tampoco tenemos datos para COVID-19 porque eso podría llevar años”, asegura.

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BBC

Aparte de esperar a que el cerebro se adapte, no hay cura, aunque AbScent cree que el “entrenamiento del olfato” puede ayudar.

Consiste en oler regularmente una selección de aceites esenciales uno sobre otro, pensando en la planta de la que se obtuvieron.

Clare Freer ha estado haciendo esto y dice que el limón, el eucalipto y el clavo de olor han comenzado a oler levemente como deberían, pero que no registra nada en el caso de la rosa.

Algunos parósmicos han adaptado su dieta para hacer más llevadero vivir con la enfermedad.

Dos hermanas, Kirstie, de 20 años, y Laura, de 18, de Keighley, Reino Unido, están haciendo lo mismo, aunque tomó un tiempo descubrir cómo llevarlo a cabo y al mismo tiempo vivir en armonía con sus padres.

Una vez, las hermanas tuvieron que correr por la casa y abrir las ventanas, cuando sus padres llegaron con pescado y papas fritas, “porque el olor es horrible”, describe Laura.

Sus padres, en cambio, se han cansado de las especias picantes con las que cocinan las hermanas, para enmascarar los sabores desagradables y darles lo que para ellas es un toque de sabor.

Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

BBC
Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

“Algunas personas nos dicen que simplemente debemos alimentarnos y comer de todos modos. Lo intentamos, pero es muy difícil comer alimentos que saben podridos“, dice Kirstie.

“Y luego, durante los próximos tres días, tendré que vivir con ese olor que se filtra en mi sudor. Es uno de los olores más angustiantes y me siento sucia constantemente”, detalla.

Ahora se han dado cuenta de que los alimentos de origen vegetal saben mejor y disfrutan de platos como la boloñesa de lentejas y el risotto de calabaza.

“La carne es un alimento que ahora evitamos. Encontrar buenas recetas que nos gusten ha hecho que sea mucho más fácil de afrontar”, afirma Kirstie.

“Hemos tenido que adaptarnos y cambiar nuestra forma de pensar porque sabemos que podríamos estar viviendo con esto durante años y años”, se resigna.

La pérdida del olfato a menudo afecta la salud mental

Jane Parker señala que la pérdida del olfato ocupa un lugar muy bajo en la lista de prioridades para quienes enfrentan la pandemia, pero ella y Barry Smith dicen que a menudo afecta la salud mental y la calidad de vida.

“Es sólo cuando pierdes el sentido del olfato que te das cuenta de cuánto fue parte de la esencia de tu experiencia”, explica Smith.

La conexión humana, el placer y los recuerdos están ligados al olfato, señala.

“Te dicen que se sienten aislados de su propio entorno, ajenos. Ya no encuentran ningún placer en comer y pierden esa cercanía tranquilizadora de poder oler a las personas que aman”, describe.

Mientras que Clare Freer extraña los días en que le gustaba el olor de su esposo cuando salía de la ducha, Justin Hyde, de 41 años, de Cheltenham, en el suroeste de Reino Unido, nunca ha olido el aroma de su hija nacida en marzo de 2020.

Justin no asistió al festival de carreras de caballo de su ciudad en el mismo mes, pero conoce a personas que sí lo hicieron, y no mucho después contrajo el virus, perdiendo el sentido del gusto y el olfato.

Justin Hyde

Justin Hyde
Justin Hyde ya no disfruta de una visita a una cervecería al aire libre porque no puede tolerar el sabor de la cerveza.

Tuvo una recuperación de los sentidos en julio, pero luego el café comenzó a oler extraño, y rápidamente las cosas empeoraron.

“Casi todos los olores se volvieron extraños”, puntualiza. “Los huevos me repelen físicamente y no puedo disfrutar de la cerveza o el vino, ya que tienen un sabor que simplemente llamo COVID”.

Al igual que Kirstie y Laura, él descubrió que algunos platos sin carne son comestibles, incluido el curry de verduras, pero no habrá más visitas a las cervecerías mientras dure su parosmia y ni desayunos con alimentos fritos.

“Todos esos placeres que damos por sentado han desaparecido desde que tuve COVID. Siento que estoy roto y ya no soy yo“.


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