Opacidad y despliegue sin estrategia en la Guardia Nacional: ASF
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Opacidad, nula formación inicial y despliegue sin estrategia en la Guardia Nacional, confirma Auditoría

La ASF destaca que pese a tratarse de una fuerza civil, el 70% de elementos de la Guardia Nacional son militares y la nueva fuerza carece de bases e infraestructura propia.
Cuartoscuro
21 de febrero, 2021
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Con militares transferidos a sus filas sin acreditar los cursos de formación inicial ni la certificación de que eran aptos para poder hacer ese trabajo; con recursos manejados sin reglas claras y en procesos poco transparentes; y con un despliegue masivo, pero sin atender ninguna lógica criminal ni de incidencia delictiva.

Así fue como el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador puso en marcha a la nueva Guardia Nacional (GN), de acuerdo con las conclusiones de tres auditorias de desempeño y financieras realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a dicha fuerza.

Lee: 47 elementos de la Guardia Nacional han sido detenidos por delitos que van del robo al feminicidio

Los informes de resultados dados a conocer como parte del análisis de la Cuenta Pública 2019 arrojan que el actual gobierno ha cumplido con la premisa básica de desplegar una fuerza de seguridad nacional superior en estado de fuerza a la ya extinta Policía Federal: en 2020 contaba ya con más de 90 mil elementos.

A su vez se cumplió con un diseño que en el papel luce completo: se trata de una fuerza conformada con apoyo de las fuerzas armadas pero que por definición debe ser una policía civil, y que contempla todos los requisitos y candados legales para ser profesional: exámenes, capacitaciones, certificaciones, servicio profesional de carrera, fuertes cláusulas anticorrupción, etcétera.

Sin embargo, en los hechos el proceso a cargo de la Secretarías de Seguridad, Defensa y Marina ha incumplido con varias de las disposiciones legales planteadas. Se trata de anomalías que, según la ASF, deben corregirse para garantizar que la GN resulte útil en su labor de fortalecer la seguridad y combatir al crimen.

“Se identificó que existieron elementos asignados que no cumplieron con la totalidad de requisitos de ingreso ni con la Formación Inicial Policial; asimismo, también se observó que el despliegue operativo no se realizó en función de la incidencia delictiva como lo prevé la planeación de mediano plazo; por lo que si bien, la GN se encuentra en etapa de conformación; si no corrige las deficiencias, se corre el riesgo de que los elementos responsables de la seguridad pública no cuenten con una formación policial civil; y de que el despliegue de los efectivos no contribuya a la baja de incidencia delictiva”, concluyó la ASF.

Si no se trata de una auditoría forense, las dependencias cuentan con un lapso de 30 días, desde que son notificadas, para aclarar y solventar las observaciones. De no hacerlo, la Auditoría procederá con la interposición de denuncias penales en contra de quien resulte responsable, según la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación.

A continuación, se detallan los principales hallazgos reportados por los auditores en los informes de resultados:

Estado de fuerza: nula formación policial

Los informes confirman que la Guardia Nacional es una corporación preponderantemente militar, pese a que por definición debería ser una policía civil. El reclutamiento de soldados y marinos son transferidos a esta nueva fuerza se ha convertido en la regla y no en la excepción.

Prueba de ello es que, de acuerdo con la ASF, de los 90 mil 162 elementos con los que contaba esta fuerza al cierre del primer cuatrimestre de 2020, el 71.3% (7 de cada 10), son en realidad policías militares y navales enviados desde el Ejército y la Armada.

Animal Político adelantó en agosto de 2020 que ni los nuevos reclutas de la GN eran civiles. En realidad, se trataba de personal reclutado, adiestrado y contratado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que luego era asignado a las filas de la guardia.

De hecho, el informe de la ASF confirma que la Guardia Nacional solo ha contratado por sí sola al 0.1% de su personal. El otro 28.7%  de sus elementos son expolicías federales transferidos a la GN cuando la Policía Federal fue desarticulada.

Pero mas allá del perfil militar, lo que la ASF destaca como un punto de alerta es la deficiencia en la formación de los militares uniformados como policías.

Por ejemplo, del universo de 33 mil 971 elementos de la Sedena transferidos a la GN al cierre de 2019, los auditores revisaron los expedientes de 380 efectivos a manera de muestra. Se corroboró que 346 de ellos equivalentes al 93.8% no contaban con la constancia haber pasado siquiera el curso inicial para ser policía.

De la misma muestra seleccionada, apenas 23 elementos equivalentes al 6.2%  contaba con el curso inicial acreditado. Además 11 elementos ya habían sido dados de baja.

En el caso de 9 mil 415 policías navales de la Secretaría de Marina asignados a la GN al cierre de 2019, los auditores analizaron una muestra de 370 efectivos y encontraron que 146 equivalentes al 40%  tampoco contaban con el curso básico de formación policial acreditado.

A lo anterior se suma que más del 95% de la muestra de soldados y marinos examinados por los auditores tampoco contaban con todos los requisitos que marca la ley para su ingreso.

En respuesta a estas observaciones la Guardia Nacional informó que al cierre de 2020 ya contaba con “avances en la impartición” del curso inicial para sus efectivos, pero sin precisar cifras de ello.

En cuanto a las evaluaciones de control de confianza y la certificación de que cuentan con el perfil y habilidades para realizar una función policial, ambos requisitos obligatorios para ser policía en México, el nivel de avance en la GN es nulo: ni un solo elemento contaba con estos procedimientos aprobados.

Por el momento esto no coloca a los guardias en una situación ilegal dado que la reforma que dio paso a la creación de la GN dio un margen de tolerancia de dos años para cumplir con las evaluaciones. No obstante, para los auditores llamó la atención el nulo avance en los procesos.

“Se requiere fortalecer el desempeño en cuanto a garantizar que el personal que integra e ingrese a la GN cumpla con los requisitos para formar parte de la misma, como lo son las evaluaciones de controles de confianza y con ello, obtener su Certificado Único Policial, como elemento indispensable para que la GN logre constituirse en una corporación de seguridad pública de carácter civil, con las capacidades necesarias y con personal profesional y disciplinado”, indicaron los auditores.

Entérate: Guardia Nacional acumula cinco casos de presunto abuso de la fuerza en solo 6 meses

Dudoso despliegue

El informe de los auditores destaca que si bien, la Guardia Nacional fue desplegada en distinta proporción en todo el país, no hay evidencia que acredite que esta movilización se ha hecho para atender algún fenómeno criminal en particular.

En su análisis la ASF destaca que al cierre de 2019 la nueva fuerza ya había sido delimitada a través de 32 coordinaciones territoriales y se avanzó en la puesta en marcha de 150 regiones de las 266 previstas en total. No obstante, los auditores destacaron que este despliegue no siguió una lógica de combate a zonas de alta criminalidad.

“Se verificó que la delimitación de las regiones de 2019 no se realizó en función de la incidencia delictiva de las entidades federativas, tal es el caso de Aguascalientes y Colima, entidades que de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2019 registraron un total de 39,130 y 27,453 averiguaciones previas y carpetas de investigación iniciadas por delitos del fuero común y federal y, para ese año, sólo se delimitó una región en cada estado”, indica el informe.

Los auditores emitieron una recomendación a la Guardia Nacional para que se afinen criterios que justifiquen el despliegue operativo y que, a su vez, esto permita definir una estrategia efectiva de combate al crimen.

La ASF también llamó la atención al hecho de que los cuarteles y bases operativas de la GN se estén construyendo en todo el país a cargo de la infraestructura de la Sedena. En ese sentido recomendó al gobierno que se analice la factibilidad de dotar de equipo propio a la GN para que al término de los cinco años planteados para su formación cuente con una infraestructura propia e independiente.

Dinero opaco e irregular

Otra advertencia hecha por los auditores tiene que ver con los recursos públicos que se han implementado para la conformación de la GN, sobre todo por la participación de varias dependencias en el procedimiento.  En su análisis, la ASF ha detectado inconsistencias como falta de reglas y acuerdo que garanticen que le dinero transferido se gaste adecuadamente.

Por ejemplo, los auditores encontraron omisiones en los registros relacionados con la transferencia de más de 15 mil millones de pesos y 202 mil bienes que pertenecían a Policía Federal y fueron enviados a la Guardia Nacional.

A su vez se han detectado inconsistencias o requisitos incumplidos en diversos procesos de adjudicación o firma de contratos. Por ejemplo, en la firma de dos convenios con la Universidad de Ciencias de la Seguridad del estado de Nuevo León para la formación de instructores no se garantizaron las mejores condiciones para el Estado pues la documentación que justifica el procedimiento se realizó luego del pago.

A ellos se agregan múltiples pagos sin justificación o de los que no hay soporte documental suficiente, como 15 millones erogados en conceptos de supuestas compensaciones para cinco mil elementos que la dependencia debe aclarar en qué se gastaron.

“Es necesario dar mayor transparencia al proceso, en específico, a la transferencia de recursos a la Secretaría de Seguridad, así como a los transferidos por la Policía Federal”, concluyeron los auditores.

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Qué tan seguro es para las mujeres embarazadas vacunarse contra la COVID-19

¿Es seguro para las mujeres embarazadas recibir la vacuna contra la COVID-19? ¿Y las que están en periodo de lactancia? ¿Tendrá un impacto en la fertilidad?
12 de febrero, 2021
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Ilustración de una mujer embarazada y virus

BBC
Las embarazadas fueron excluidas de los ensayos clínicos, por lo que todavía hay muchas dudas.

“Como mujer embarazada, mi mayor preocupación era la seguridad”, dice Irène Mathieu. En su segundo trimestre de embarazo tuvo que elegir si recibir o no la vacuna contra el coronavirus.

Al ser una trabajadora sanitaria en la ciudad estadounidense de Charlottesville, Virginia, era elegible para ser vacunada. Pero la doctora Mathieu tenía muchas dudas.

“Por un lado, tengo un mayor riesgo de contraer la covid-19 porque soy médica de atención primaria”, dice.

“Y aunque la vacuna es nueva, no está elaborada con virus vivos y tenemos un largo historial de administración segura de vacunas vivas atenuadas a embarazadas”.

“Por otro lado, no tenemos datos sobre la seguridad de la vacuna de la covid-19 durante el embarazo”.

Estas son algunas de las preguntas que se hacen las mujeres embarazadas y madres lactantes. Consultamos a varias especialistas.

1. ¿Cuál es el consejo de vacunación para las mujeres embarazadas?

Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado consejos sobre las vacunas contra la covid-19 de Pfizer-BioNTech y Moderna, y no recomienda la vacunación de mujeres embarazadas en este momento.

Eso se debe a la falta de datos, no a que haya evidencia de que las vacunas sean dañinas.

Pero, cuando una mujer embarazada tiene un riesgo inevitablementealto de exposición al virus, como en el caso de una trabajador ade la salud, o tiene comorbilidades (dos o más trastornos o enfermedades relacionadas), entonces la OMS dice que “la vacunación puede considerarse tras discutirlo con su proveedor de atención médica”.

La OMS también señala los riesgos de la covid-19 durante el embarazo.

Gráfico

BBC

“Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir covid-19 grave que las mujeres no embarazadas, y la covid-19 se asocia con un mayor riesgo de parto prematuro“, dice la guía de la OMS.

La doctora Mathieu discutió ampliamente el tema con su médico y con colegas de atención médica que también estaban embarazadas.

“Cuando consideré los riesgos teóricos pero desconocidos de una nueva vacuna y los riesgos reales de la covid-19 durante el embarazo, para mí, la decisión fue clara”, dice Mathieu.

Recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech en enero y está pendiente de recibir la segunda en febrero.

Cómo se comparan las vacunas en la Fase III de los ensayos clínicos

BBC

Otras mujeres tomaron decisiones diferentes.

Joanna Sullivan, de Ohio, EE.UU., espera su primer bebé para junio. No pretende ponerse la vacuna hasta después de dar a luz.

Si bien sostiene que sería “útil” ver cómo responden a la vacuna otras mujeres embarazadas, Sullivan dice que ella probablemente esperará.

2. ¿Qué dicen los datos?

Hasta ahora, no hay muchos datos.

“Aún no se han iniciado ensayos en embarazadas para las vacunas que han sido autorizadas para su uso, a pesar de que existen datos de seguridad tranquilizadores y una eficacia muy alta”, dice Carleigh Krubiner, miembro de la facultad del Instituto de Bioética Johns Hopkins Berman, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.

No hay ninguna sugerencia de que la vacuna tenga algún riesgo para las mujeres embarazadas y lactantes, simplemente los estudios aún no se han realizado.

Mujer embarazada

Getty Images
Las mujeres embarazadas suelen estar excluidas de los primeros ensayos clínicos de nuevos medicamentos y vacunas.

Pfizer siguió la guía de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), al excluir a las mujeres embarazadas y en período de lactancia de sus ensayos clínicos.

Dicen que estas mujeres comenzarán a ser evaluadas este año, después de la finalización de los denominados estudios de toxicidad para el desarrollo y la reproducción (DART), que suelen realizarse en animales.

3. ¿Por qué los datos no incluyen a mujeres embarazadas?

Los expertos dicen que es normal.

“En tiempos no pandémicos, si se habla de una vacuna nueva, la mayoría de las personas razonables comprometidas con promover los intereses de las mujeres embarazadas y sus bebés dirían que no debemos involucrarlasen los primeros ensayos clínicos”, dice la doctora Ruth Faden,de la Universidad Johns Hopkins y especializada en los derechos y la salud de las mujeres embarazadas.

En bioética, las mujeres embarazadas se describen como una población compleja“, dice Faden.

“En ningún otro caso hay dos entidades que sean objeto de preocupación moral”.

Algunos expertos se refieren a eventos anteriores en los que la falta de datos ha provocado retrasos masivos o incluso la negación total del acceso a vacunas que salvan vidas.

“En el caso del ébola, a las mujeres embarazadas y lactantes en la República Democrática del Congo inicialmente no se les permitió recibir vacunas durante los primeros meses de lanzamiento de las mismas”, dice Carleigh Krubiner.

“Las mujeres de las comunidades afectadas denunciaron que efectivamente las estaban enviando a la muerte, sin protección contra una enfermedad con una alta mortalidad y una muerte fetal cercana al 100%”.

La especialista dice que algunas mujeres en periodo de lactancia decidieron tomar “vacaciones de lactancia”innecesarias y potencialmente dañinas para acceder a las vacunas

Con la pandemia actual, dice Krubine, “la falta de datos puede hacer que muchos duden en utilizar vacunas altamente beneficiosas y, en última instancia, seguras”, lo que los llevaría a renunciar a la vacunación , la cual “protegería y promovería la salud tanto materna como neonatal”.

4. ¿Cómo lo están abordando en diferentes países?

Los países están adoptando diferentes enfoques en cuanto a la vacunación de mujeres embarazadas.

Algunos, como Reino Unido, ofrecen consejos similares a la OMS.

“Aunque los datos disponibles no indican ningún problema de seguridad o daño al embarazo, no hay evidencia suficiente para recomendar el uso rutinario de las vacunas contra la covid-19 durante el embarazo”, afirma el Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos (RCOG) de Reino Unido.

“Si una mujer embarazada cumple con la definición de ser extremadamente vulnerable a nivel clínico, entonces debe discutir las opciones de la vacuna contra la covid-19 con su obstetra y/o médico”.

“Esto se debe a que su condición subyacente puede ponerla en un riesgo muy alto de experimentar complicaciones graves de la covid-19“.

En cuanto a mujeres que están amamantando, el RCOG dice que “no hay ningún riesgo conocido”, y agrega que se debe informar a las mujeres sobre la falta de datos disponibles.

Mujer visitando una doctora

Getty Images
Los expertos sugieren conversar con su médico para realizar un análisis de riesgo-beneficio.

Otros países, como Israel, están incluyendo a mujeres embarazadas con factores de riesgo de alta morbilidad entre las que tienen acceso prioritario a las vacunas contra la covid-19, sin contemplar los riesgos para ellas o para los fetos.

En cambio, India ha declarado explícitamente que las mujeres embarazadas y lactantes no deben recibir las inyecciones hasta que se realicen más estudios.

5. ¿Cuándo es probable que estén disponibles los datos?

Los datos de los ensayos clínicos que involucran a mujeres embarazadas “pueden tardar meses o años”, dice Huma Farid, obstetra y ginecóloga en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, Massachusetts, EE.UU., e instructora en la Escuela de Medicina de Harvard.

Algunas mujeres que quedaron embarazadas durante el ensayo serán monitoreadas durante su embarazo.

Sin embargo, los datos preliminares sobre cómo el coronavirus puede afectar a las mujeres embarazadas ofrecen un panorama mixto.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos afirman que las pacientes embarazadas tienen un mayor riesgo de enfermedad grave y muerte si contraen la covid-19.

“Los datos sugieren que la infección materna está asociada con una mayor probabilidad de parto prematuro“, agrega Carleigh Krubiner.

Por el contrario, la evidencia actual de Reino Unido sugiere que las mujeres embarazadas no tienen un riesgo mayor de enfermarse gravemente que otros adultos sanos si desarrollan la enfermedad.

La mayoría de las mujeres embarazadas experimentan solo síntomas leves o moderados.

6. ¿En qué situación están las mujeres embarazadas?

Para muchos médicos, la mera sugerencia de una infección grave es preocupante.

“Sabemos que existe un mayor riesgo para pacientes embarazadas que tienen covid-19 y también sabemos que, en general, las vacunas son seguras”, dice la doctora Huma Farid.

Ella se refiere específicamente a las vacunas de ARNmensajero de Moderna y Pfizer, que usan un pequeño fragmento del código genético del virus.

Ese fragmento comienza a formar parte del virus dentro del cuerpo, que el sistema inmunológico reconoce como extraño y empieza a atacar.

Gráfico de la creación de la vacuna

BBC

“La vacuna contra el SARS Co-V-2 no es una vacuna viva, que es el único tipo de vacuna contraindicado en el embarazo porque tiene un virus debilitado pero vivo como parte de la vacuna, como las de la polio o la varicela”.

Eso ha alentado a que las embarazadas que son trabajadoras en la primera línea frente a la covid en Estados Unidos y que corren el máximo riesgo de contraer el virus consideren vacunarse.

“Es una decisión individual para cada paciente, pero trato de discutir con ellas sus preocupaciones sobre el virus y sobre la vacuna, y el análisis de riesgo-beneficio”, dice Farid.

Ella recomienda que cada paciente embarazada discuta estos aspectos con su médico y que, independientemente del resultado, siga todas las precauciones de distancia social, higiene de manos y uso de mascarillas.

Mujer embarazada

Getty Images
Los expertos alientan a las mujeres embarazadas a seguir todas las precauciones.

Carleigh Krubiner destaca el papel de las condiciones médicas subyacentes en el proceso de toma de decisiones.

“Aquellas con condiciones preexistentes que aumentan su riesgo de covid-19 grave pueden sopesar esta decisión de manera diferentes abiendo que, si permanecen sin protección a través de la vacuna, podría haber graves consecuencias de infección para ellas y para sus bebés”.

Al igual que la doctora Farid, recomienda considerar al menos tres aspectos principales: el riesgo de exposición, el riesgo de enfermedad grave y el beneficio de la vacuna en comparación con otras medidas preventivas.

7. ¿Y las madres lactantes?

Existe un consenso general entre los expertos de que no hay ninguna razón para que las mujeres que amamantan renuncien a la vacunación contra la covid-19 si son elegibles para recibirla.

“He estado alentando a las madres lactantes a que se vacunen porque cualquier anticuerpo que produzcan contra el virus probablemente pasará a la leche materna y ayudará a sus bebés a tener cierta protección contra el Sars-CoV-2″, dice la doctora Huma Farid.

Según la OMS, hasta ahora no hay evidencia de que las madres lactantes o sus bebés tengan un riesgo elevado de covid-19 grave.

El organismo recomienda que si una mujer que amamanta es parte de un grupo al que se recomienda la vacunación, entonces “se puede ofrecer la vacuna”.

Madre lactante

Getty Images
Según la OMS, hasta el momento no hay evidencia de que las madres lactantes o sus bebés tengan un riesgo elevado de covid-19 grave.

8. ¿Afecta la vacuna a la fertilidad?

En cuanto a las mujeres que están intentando quedarse embarazadas, los expertos han analizado la evidencia inicial y dicen que no es necesario evitar el embarazo después de la vacunación.

“No hay evidencia que sugiera que las vacunas contra la covid-19 afectarán a la fertilidad, ni ningún mecanismo biológicamente plausible de cómo podrían causar un impacto a ese respecto”, dice Carleigh Krubiner.

“De hecho, aunque los ensayos de vacunas actualmente autorizadas no inscribieron a participantes embarazadas en sus ensayos clínicos, varias mujeres quedaron embarazadas durante el curso de los estudios, lo que no es infrecuente en ensayos de vacunas a gran escala que inscriben a mujeres en edad reproductiva”.

“Las mujeres deben estar tranquilas de que estas vacunas no representan ningún riesgo para sus posibilidades futuras de concebir o de tener hijos“.

Los expertos esperan que el panorama se aclare con el tiempo.

“Con suerte, a medida que comiencen los estudios sobre el embarazo y más mujeres embarazadas en primera línea contra la pandemia reciban la vacuna, podremos generar mejores pruebas”, dice Carleigh Krubiner.

“Para que, en el futuro, todas las mujeres embarazadas a las que se les ofrezca la vacuna contra la covid-19 puedan tomar decisiones más informadas y capacitadas”.


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