Caen 80% denuncias de ASF por desvíos en 3 años; impunidad persiste
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Caen más de 80% denuncias de la ASF por desvíos en tres años; impunidad persiste

La cifra de recursos públicos desaparecidos del erario asciende a más de 670 mil millones de pesos, de los cuales 472 mil fueron desviados en estados. Veracruz y Michoacán lideran en denuncias, pero dinero no aparece.
Cuartoscuro
1 de marzo, 2021
Comparte

Las denuncias penales por posibles desvíos de recursos públicos presentadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ante el Ministerio Público federal han disminuido más del 80% durante los casi tres años de gestión del actual auditor Superior, David Colmenares Páramo.

El descenso en los casos denunciados ante la Fiscalía General de la República (FGR) es producto de una decisión deliberada del auditor Colmenares – citado a comparecer hoy ante el Congreso – bajo el argumento de que era necesario presentar menos denuncias, pero mejor sustentadas.

Te puede interesar: No tengo por qué renunciar, dice titular de la ASF; diputados lo citan a comparecer

Sin embargo, de acuerdo con datos de la Fiscalía, más del 80% de las denuncias presentadas en la actual gestión continúan sin ser judicializados y ninguna ha terminado en una sentencia condenatoria. En los casos donde ha habido un mayor avance como la Estafa Maestra, esto se ha conseguido por la conformación de grupos especiales de trabajo en la fiscalía.

Mientras tanto, la cifra de recursos federales desviados en el país ya asciende a los 670 mil millones de pesos. Hay casos como el de Veracruz donde las denuncias se cuentan por decenas, pero donde no se ha conseguido recuperar un solo peso.

Los datos oficiales de la propia ASF muestran que en los casi tres años de gestión de Colmenares (18 de marzo de 2018 a la fecha) se han presentado un total de 129 denuncias penales ante la Fiscalía. Esta cifra es inferior a lo que la Auditoría solía denunciar antes en un solo año. 

En 2017 por ejemplo, el año previo a la llegada de Colmenares, la Auditoria había presentado 170 denuncias ante el Ministerio Público de la Federación. Entre 2013 a 2015 la cifra anual de denuncias nunca descendió de los 130 casos.

Pero 2018, el primer año con Colmenares, la cifra de denuncias disminuyó a 65. De ellas 11 ya se habían presentado antes de que el entonces nuevo auditor asumiera el cargo en marzo de ese año.

Para 2019 la cifra de denuncias presentadas bajó a solo 31 y en 2020 fueron 32. Se trata de los totales anuales más bajos de la ultima década. En comparación con 2017, el último año con el auditor anterior, se trata de una reducción del 82 por ciento en la frecuencia de las denuncias.

¿A quienes sí han denunciado?

De las 129 denuncias que la ASF ha presentado en la gestión de Colmenares, 47 – que equivalen a más del 35% – son por malos manejos de recursos en gobiernos estatales y municipales, mientras que el resto corresponden a instancias federales.

La antigua SAGARPA es la dependencia federal con mas denuncias en el periodo de Colmenares con un total de 41 casos por diversos desvíos. Le sigue la Sedatu con 13 denuncias, todas ellas relacionadas con el esquema de La Estafa Maestra en el periodo de Rosario Robles.

La ASF ha presentado cinco denuncias en contra de instituciones públicas como universidades por convenios vinculados con La Estafa Maestra. Luego se ubican dependencias como Diconsa o Secretaría de Cultura con dos cuatro denuncias cada una.

La Auditoria también ha presentado dos denuncias penales en contra de Petróleos Mexicanos y sus filiales, una de ellas relacionada con el presunto fraude en la compra de plantas de fertilizantes en Veracruz durante la gestión del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, que dejó perdidas millonarias a la empresa productiva del Estado.

Impunidad de antes… y de ahora

Cuando la ASF considera que el dinero mal manejado o desviado de una determinada partida no va a ser devuelto, o que la irregularidad no puede ser corregida, procede con la presentación de una denuncia de hechos ante la FGR. Ello ya que el desviar dinero de su curso legal representa un potencial quebranto a la hacienda pública y, por tanto, un delito. 

Las denuncias tienen como objetivo deslindar responsabilidades y proceder en contra de los funcionarios que resulten responsables; que se esclarezca el destino de los recursos; que se identifique la comisión de otros posibles delitos; y que se repare el daño causado.

Sin embargo, la mayor parte de los casos iniciados a partir de las denuncias de la Auditoría no han llegado a sentencia, y los desvíos permanecen impunes.

En noviembre de 2017 Animal Político dio a conocer que, de 870 denuncias presentadas hasta ese momento por la Auditoría, solo 10 habían llegado a manos de los jueces y no existía ni una condena. Tampoco había personas detenidas. El entonces titular de la ASF, Juan Manuel Portal, argumentaba que los pocos recursos humanos de la PGR y las cargas de trabajo entorpecían las investigaciones.

Tras ser designado auditor superior, David Colmenares realizó una evaluación interna que concluyó que en años anteriores la ASF había privilegiado la cantidad de denuncias sobre la calidad de estas, por lo que instruyó cambiar la estrategia: menos denuncias, pero más sólidas. Esa fue la explicación que la ASF dio a Animal Político luego de que este medio informara por primera vez de una caída de denuncias en junio de 2019.

Pero aun con el cambio de estrategia los niveles de impunidad son similares. Autoridades de la FGR indicaron que, con excepción de un proceso abreviado en Chiapas relacionada con la Estafa Maestra, no se han conseguido en juicio sentencias condenatorias a partir de las denuncias de los auditores.

En donde ha habido algunos avances es en la judicialización de casos de alto impacto que llevaban años rezagados, como los desvíos en Veracruz con Javier Duarte, o los registrados en el sexenio del expresidente Peña Nieto con “La Estafa Maestra”. Esto ha sido gracias a la formación de grupos conjuntos de trabajo, no a la cantidad de denuncias presentadas.

La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la FGR, que desde 2019 es responsable de atender la mayor parte de las denuncias de la ASF, ha conseguido judicializar cinco casos y está próxima a enviar a un juez a otros 12. Ello gracias a un programa de atención prioritaria.

Aun con lo anterior la proporción de casos que se han conseguido enviar a un juez exitosamente frente al universo de denuncias presentadas sigue por debajo del 20 por ciento. Dicho de otra forma, 8 de cada 10 casos iniciados por la denuncia de los auditores ni siquiera ha llegado a mano de los jueces. Y al no haber condenas la impunidad es del 100%.

Animal Político solicitó a la ASF la relación completa de casos que se han judicializado y de las sentencias que se han obtenido a partir de las denuncias presentadas en la actual administración, pero hasta la publicación de esta nota no se ha recibido respuesta.

Lee más: Proyectos estrella de AMLO están mal planeados, son poco rentables y opacos, advierte la Auditoría

Y los desvíos crecen…

De acuerdo con datos del Sistema Público de Auditorías de la ASF el monto de recursos federales desviados o mal manejados y cuyo destino final no se ha esclarecido asciende a 670 mil millones 141 mil pesos. Esto en el periodo del año 2000 a 2019.

De ese total 472 mil 954 millones de pesos que equivale al 70.5% corresponde al gasto federalizado, es decir, a recursos federales enviados a los estados y municipios quienes a su vez eran los responsables de usarlo legalmente. Los 197 mil 187 millones de pesos restantes, el 29.5%, son del presupuesto de las dependencias y organismos federales.

El 2018, último año del sexenio pasado, es el que concentra la mayor cantidad anual de dinero observado como faltante, con un total de 152 mil 958 millones de pesos. Por lo que respecta al 2019, primer año del actual sexenio, la cifra de dinero por esclarecerse asciende a 98 mil 974 millones de pesos.

De los malos manejos registrados en los estados, el Gobierno de Veracruz concentra por mucho el mayor monto: más de 66 mil millones de pesos desviados principalmente en la administración del exgobernador Javier Duarte. Por estos casos se han presentado ya 86 denuncias, pero hasta ahora no hay condenados y el dinero no se ha recuperado.

En noviembre de 2018, ya en la gestión de Colmenares, la ASF avaló un criterio de oportunidad que la PGR concedió al principal operador de los desvíos de recursos: el que fuera tesorero de Duarte y diputado federal del PRI, Antonio Tarek Abdalá. Hoy dicho “perdón legal” se encuentra bajo investigación federal, ya que se le concedió sin reparar el daño que causó y sin regresar un solo peso.

Michoacán es la segunda entidad con el mayor monto de dinero desviado con 39 mil 553 millones de pesos y 30 denuncias penales presentadas; y en tercer sitio se ubica el estado de México con 20 mil 425 millones de pesos no esclarecidos y ocho denuncias presentadas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Emma Coronel y el creciente papel de las mujeres en el narcotráfico de México

Emma Coronel, esposa de "El Chapo", es la última pareja de un líder del narco mexicano en ser acusada de participar activamente en los negocios de su marido. Los roles de las mujeres en estos grupos son diversos y, en muchas ocasiones, acaban siendo víctimas de la propia violencia del crimen organizado.
25 de febrero, 2021
Comparte

La acusación de Estados Unidos que llevó a la reciente detención de la esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán es tajante al describir su supuesto grado de implicación en las actividades delictivas del capo.

El señalamiento judicial sobre Emma Coronel, quien enfrenta cargos de narcotráfico internacional, afirma que la joven tenía absoluto conocimiento de las operaciones del cartel de Sinaloa dirigido por su marido y que, presuntamente, participó en algunas de sus operaciones.

“Coronel entendía que los ingresos de la droga que controló durante su matrimonio con Guzmán derivaban de estos envíos (de droga a EU). De 2012 a 2014, transmitió mensajes en nombre de Guzmán para promover actividades de narcotráfico mientras él intentaba evitar su captura por parte de las autoridades mexicanas”, se lee en el documento.

La joven es incluso acusada de conspirar para que “El Chapo” pudiera escapar de una cárcel en México mediante el pago de un millonario soborno a funcionarios antes de que finalmente fuera extraditado a Nueva York y condenado a cadena perpetua.

Será la justicia la que determine la veracidad de esta investigación en la que se citan testigos cooperantes anónimos y cartas, pero a juzgar por los cargos, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) parece tener claro que Coronel no era en absoluto ajena a los negocios de “El Chapo”.

Como supuestamente en su caso, la presencia de las mujeres en el narcotráfico y otras actividades del crimen organizado creció en los últimos años en México y, con ello, sus roles también han ido variando.

“El papel de las mujeres en general ha ido en aumento en estas organizaciones. Coronel viene además de una familia de narcotraficantes y, por la edad que tiene, no es una persona que haya podido estar de manera pasiva” ante lo que ocurría a su alrededor, le dice a BBC Mundo Alberto Islas, experto en seguridad.

Precisamente por ese entorno condicionante y por las características de un mundo absolutamente dominado por hombres, entender los motivos por el que las mujeres se implican en él resulta bastante más complejo que asociarlo a un simple y único deseo de poder y dinero.

Roles diversos

Según el informe de 2020 “Mujeres y crimen organizado en Latinoamérica: más que víctimas o victimarias”, las mujeres “no solo ejercen una multiplicidad de roles, sino que oscilan fluidamente entre la condición de víctimas y objetos y la de protagonistas y sujetos activos de las acciones criminales”.

No obstante, el informe de la Universidad del Rosario en Colombia e InSight Crime identifica que la mayoría de mujeres en estos grupos asumen roles criminales de baja responsabilidad que los líderes hombres les delegan.

Cartel de El Chapo

AFP
La mayoría de mujeres en el crimen organizado asumen roles de baja responsabilidad que los líderes hombres les otorgan.

Estos papeles abarcan desde trabajo en cultivos de droga, como “mulas” para transportar sustancias, en la organización logística y financiera o en labores de microtráfico o “narcomenudeo”, entre otras.

Sin embargo, y aunque son una clara minoría, el estudio destaca que también hay mujeres “que ejercen distintos papeles por voluntad propia, que pueden ser protagónicos y a veces de liderazgo”.

En el caso de México, uno de los nombres más reconocidos es el de Enedina Arellano Félix, a quien en su momento las autoridades mexicanas consideraron la única mujer al frente de una organización de narcotráfico por ser jefa del cartel de Tijuana.

Conocida como “La jefa” o “La narcomami”, llegó a esa posición después de que casi todos sus hermanos varones —fundadores del cartel— perdieran la vida o fueran capturados por las autoridades.

Otro caso muy popular es el de Sandra Ávila Beltrán o “La reina del Pacífico”, a quien se le acusó cuando fue detenida en 2007 de ser una pieza clave en las operaciones del cartel de Sinaloa.

Sin embargo, ella siempre negó tener influencia en el negocio del narcotráfico y algunos creen que, más por sus actividades, cobró más fama realmente por creerse que inspiró la novela “La reina del sur”, algo que su autor Arturo Pérez-Reverte negó.

libro de Sandra Avila

BBC
Ávila relató su historia en el libro “La reina del Pacífico: es la hora de contar”.

También está Leticia Rodríguez Lara, conocida como “La reina de la Riviera Maya”, quien controló esta zona turística y se enfrentó para defender su mercado contra el Cartel Jalisco Nueva Generación de “El Mencho”.

O Ignacia Jasso, “La Nacha”, una de las mujeres pioneras en el narcotráfico en México al dedicarse al tráfico de drogas en el estado de Chihuahua desde 1930.

Víctimas y relaciones sentimentales

“Es cierto que, y probablemente venga de la evolución de la igualdad de género en los últimos años, hay un empoderamiento ‘para mal’ de mujeres que van tomando liderazgo en estructuras criminales” en pequeñas o medianas bandas, le dice a BBC Mundo Sandra Romandía, periodista mexicana especializada en temas de narcotráfico.

Sin embargo, la experta destaca que en un gran número de casos hay un factor fundamental a la hora de entender el estatus de estas mujeres en el crimen organizado: sus relaciones familiares o sentimentales.

Así, son muchas las esposas, madres o hijas a las que se ha señalado por haberse implicado en el negocio de líderes de carteles o incluso haberlo asumido después de que estos murieran o fueran detenidos, como Enedina Arellano.

Lo vimos por ejemplo poco antes de la detención del líder del cartel de Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez “El Marro”, cuando su madre, hermana y prima fueron también arrestadas como presuntas operadoras financieras del grupo criminal pero fueron liberadas tras denunciar tortura.

En muchas ocasiones, novias o esposas de líderes acaban convirtiéndose en víctimas subordinadas a los hombres al ser utilizadas, por ejemplo, para ayudarlos a cometer delitos.

Según el informe de Insight Crime, el encarcelamiento de mujeres en América Latina por delitos asociados al crimen organizado, en especial el narcotráfico, aumentó en la última década.

En México, la población carcelaria femenina general creció un 56% entre 2010 y 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía recopilados por el informe.

Carcel en Mexico

Getty Images
El número de mujeres en prisión en México creció un 56% entre 2010 y 2015.

“Está documentado que no todas, pero muchas de las mujeres que cumplen condena por delitos de drogas, lo hacen por lealtad a sus parejas o por amenazas de ellos“, destaca Romandía.

Según la experta, muchas de estas situaciones surgen un esquema machista en el que las mujeres tienen miedo a decir que no, lo que tiene más que ver con la estructura de valores del propio género “y no tanto como un deseo de poder de ellas” para adentrarse en ese negocio.

“Y, en muchos casos, no es más que una inercia de seguir el negocio familiar porque es lo que les dejó el esposo, y es lo que saben hacer”, agrega la coautora del libro “Narco CDMX”.

Feminicidios y crimen organizado

Según datos del servicio de emergencias 911 en México del pasado mes de agosto, en torno al 60% de los asesinatos de mujeres hasta entonces en 2020 estarían relacionado con el crimen organizado.

Pero eso no quiere decir que todas las mujeres estén involucradas en ello. En ocasiones, de nuevo, se convierten en una especie de víctimas colaterales de las actividades ilícitas de sus parejas.

Cartel en manifestacion contra violencia de genero en CDMX

AFP
Hasta el 60% de los asesinatos de mujeres durante los primeros meses de 2020 en México estaban relacionados con el crimen organizado.

“Algunas son asesinadas simplemente porque tienen un parentesco o son pareja sentimental de alguien del grupo contrario. También algunos usan los cuerpos de las mujeres para mandar mensajes amenazantes a sus rivales”, le dice a BBC Mundo la investigadora María Salguero.

Salguero, creadora del Mapa de Feminicidios en México en el que recopila desde hace años todos los que se registran en el país, dice que estas muertes vinculadas al crimen organizado se mantuvieron también en pandemia, lo que demostró que “no todas las mujeres estaban siendo asesinadas por sus parejas en el confinamiento”.

La experta no niega que haya mujeres involucradas directamente en narcotráfico, pero incluso en estos casos, alerta que muchas veces hay causas relacionadas directamente con su género que explican su decisión.

“Casi siempre hay historias de desigualdad detrás de ellas. Siendo narcomenudistas, pueden ganar como un dólar por paquete que venden. Son mujeres vulnerables que a veces tienen que sacar adelante a la familia, no encuentran trabajo… y se involucran en estos grupos, muchas veces motivadas también por el entorno”, explica.

“Buchonas”

La realidad de muchas de estas mujeres descrita por los expertos, por tanto, dista mucho de la imagen de lujo o glamour que muestran algunas películas o series de televisión sobre “reinas del narco”.

El concepto de la narcocultura es el que exalta la violencia del narcotraficante y todo el dinero ganado con su negocio criminal, mientras que sus mujeres pueden ser vinculadas al mundo del crimen organizado casi como objetos que los hombres utilizan para exhibir su poder y éxito.

Tequila de El Chapo

AFP
El nombre de “El Chapo” fue incluso registrado como marca por una de sus hijas para producir tequilas, joyas y otros artículos y como modo de atraer la atención de cierto público.

Estas mujeres, conocidas popularmente como “buchonas”, presumen con orgullo de ser la pareja de un líder criminal y de la vida de lujo que eso les permite llevar en forma de joyas, autos de lujo u operaciones quirúrgicas para lucir cuerpos esculturales.

Esa cultura del derroche y de ostentación del dinero suele ser más habitual entre parejas sentimentales de mandos medios o medios-bajos de grupos criminales.

Pero llama mucho la atención que Coronel, siendo esposa de uno de los capos más buscados del mundo como lo fue “El Chapo”, tuviera una presencia tan mediática y pública.

En los últimos meses, promocionaba empresas entre su casi medio millón de seguidores en Instagram. Intentó crear una marca de ropa y accesorios de lujo con el nombre de su marido e incluso apareció en un programa de televisión enfocado en la vida de personas o familiares vinculados en algún momento con carteles.

“Su actitud y falta de discreción fue desafiante e, indudablemente, con ese protagonismo en medios estaba cruzando líneas rojas en términos de tolerancia de las autoridades”, le dice a BBC Mundo Javier Oliva, analista y experto en seguridad de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UNAM.

Coronel

Getty Images
Coronel tenía una presencia mediática muy poco habitual entre parejas de grandes capos del narcotráfico.

El hecho de que las mujeres en el crimen organizado no sean aún tan conocidas responde, indudablemente, a que su presencia es todavía anecdótica en comparación con los hombres. Pero Romandía pronostica cambios.

“Aún no hay un liderazgo de mujer que esté poniendo en jaque a las autoridades. Pero sí probablemente lo empezaremos a ver en los próximos años, por el papel importante que algunas están tomando en bandas de menor tamaño”, dice.

“Aún no han tenido una exposición mediática muy evidente como para que se cree un personaje o una leyenda alrededor de ellas… pero acabará ocurriendo”, concluye la periodista.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=HgJYOwiWtec

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.