CNDH contrata al jefe de granaderos de Mancera para “defender derechos humanos”
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CNDH contrata al jefe de granaderos de Mancera para “defender derechos humanos”

Para defender los derechos humanos de personas presas, la CNDH contrató al exjefe de granaderos de CDMX conocido como ‘Jefe Neptuno’, que habría sido investigado en la Policía por abuso de autoridad, acoso sexual y venta de plazas.
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26 de marzo, 2021
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Para defender los derechos humanos de las personas presas en las cárceles de México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) contrató a Álvaro Sánchez Valdez, el exjefe de granaderos de la policía capitalina; una unidad que, bajo su dirección en el gobierno de Miguel Ángel Mancera, acumuló múltiples señalamientos y quejas por abuso de autoridad y violaciones a derechos humanos. 

Además, fuentes oficiales de la actual policía capitalina dijeron a este medio que Sánchez Valdez, conocido como ‘Jefe Neptuno’, llegó a acumular cuatro investigaciones en asuntos internos por presuntos actos de abuso de autoridad, acoso sexual, y venta de plazas. Aunque dichas investigaciones no arrojaron ningún resultado, luego de que éstas fueran cerradas en 2019 por instrucción del exsecretario de Seguridad Ciudadana capitalina, Jesús Orta, quien está prófugo de la justicia desde el pasado 10 de agosto acusado de delincuencia organizada, entre otros presuntos delitos.

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Álvaro Sánchez Valdez, la nueva incorporación de la CNDH, fue director general de la Policía Metropolitana entre junio de 2014 y noviembre de 2017; cargo en el que, de acuerdo con el organigrama de la entonces Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSPDF), tuvo bajo su responsabilidad al Agrupamiento de Granaderos, entre otras unidades. 

Tanto la hoy Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), como la propia CNDH, emitieron quejas y recomendaciones a la Secretaría de Seguridad Pública capitalina por los operativos policiacos y el actuar violento de los granaderos en múltiples marchas en la ciudad, especialmente entre 2014 y 2015, cuando tuvieron lugar protestas masivas por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. 

Un ejemplo de ello es la recomendación 17/2015, emitida por la CDHCM.

En esta recomendación, que fue aceptada por la SSPDF, el organismo capitalino de defensa de derechos humanos documentó que, al mando del ‘Jefe Neptuno’, policías del cuerpo de granaderos encapsularon, agredieron físicamente, y detuvieron arbitrariamente a manifestantes y a personas que nada tenían que ver con la protesta. 

La CDHCM también documentó que los granaderos golpearon a su personal y al de la CNDH, y también a periodistas y a activistas de la Brigada de Paz ‘Marabunta’ que intentaban auxiliar a las personas manifestantes agredidas por los uniformados. 

A partir de estos hechos violentos, hasta 61 organizaciones de derechos humanos exigieron al gobierno capitalino que abriera una investigación de oficio sobre lo ocurrido ese 1 de diciembre y que durante el transcurso de ésta se suspendiera de sus funciones al ‘Jefe Neptuno’, cosa que no sucedió. 

Días antes, el 20 de noviembre de ese 2014, tuvo lugar otra de las manifestaciones más violentas que se recuerden en los últimos años en la capital, en la que, de nuevo, policías capitalinos y del cuerpo de granaderos hicieron uso excesivo de la fuerza y agredieron a manifestantes y a ciudadanos indefensos en otra marcha por los normalistas de Ayotzinapa. 

Así lo expuso la CDHCM en otra recomendación, la 16/2015, y también lo expuso la propia CNDH en la recomendación 57/2017; en ambas, los organismos de derechos humanos recabaron decenas testimonios de personas que fueron agredidas brutalmente por policías y granaderos al mando del ‘Jefe Neptuno’, hoy defensor de derechos humanos en la CNDH.

Además, ese 20 de noviembre, las redes sociales y los portales de medios informativos digitales también publicaron crónicas y videos de las imágenes de las agresiones de los policías. 

Pidieron destitución por operativos violentos

Por otra parte, organizaciones de la sociedad civil defensoras de la libertad de prensa y de expresión también hicieron señalamientos públicos hacia el ‘Jefe Neptuno’. El 2 de diciembre de 2015, la Brigada Humanitaria de Paz ‘Marabunta’ y Cauce Ciudadano exigieron su destitución luego de que dos de sus integrantes fueran agredidos por granaderos en otra marcha.

Por medio de una carta dirigida al entonces jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, ambas organizaciones civiles hicieron hincapié en que no era la primera agresión de los granaderos en contra de activistas y defensores de derechos humanos. 

“Las agresiones del ‘Agrupamiento de Granaderos’, así como de su Director de Agrupamiento, Álvaro Sánchez Valdez, mejor conocido como ‘Neptuno’, han sido continuas y sistemáticas”, denunció ‘Marabunta’.

Además de los operativos violentos en las marchas por Ayotzinapa, en la capital tuvieron lugar muchas otras protestas en las que el cuerpo de granaderos fue objeto de quejas por agresiones a la ciudadanía. 

Un ejemplo fue la manifestación del 25 de abril de 2017, en la que una decena de sobrecargos jubiliados de Mexicana de Aviación resultaron lesionados luego de un forcejeo con los granaderos, por lo que presentaron una queja ante la CNDH. 

En este video, las personas adultas mayores que se manifestaban responsabilizaron al ‘Jefe Neptuno’ y a Miguel Ángel Mancera por las agresiones sufridas a manos de los granaderos capitalinos. 

A pesar de los señalamientos, Álvaro Sánchez Valdez fue promovido en noviembre de 2017, cuando el entonces secretario de Seguridad Pública capitalino, Hiram Almeida, lo designó como subsecretario de Operación Policial Zonal Sur, encargándole la seguridad, literal, de media Ciudad de México: desde la Benito Juárez hasta Xochimilco. 

En el comunicado 1952/17, el titular de Seguridad Pública capitalino destacó la experiencia del ‘Jefe Neptuno’ al frente del Agrupamiento Fuerza de Tarea, “altamente especializado en el control de multitudes”. 

Sin embargo, con la llegada de la nueva jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, esa reestructuración de la policía quedó sin efecto, y en enero de 2019 la mandataria anunció que, tras detectar “un sistema de cuotas ilegales por uniformes, gasolina, vacaciones, y la elección de mandos de sector a partir de amiguismos y venta de plazas”, había ordenado la remoción de varios mandos y hacer una ‘limpieza’ en la policía capitalina. 

Aunque no fue señalado explícitamente, ni tampoco fue removido como tal, uno de los afectados por esta decisión del nuevo gobierno de la ciudad fue Álvaro Sánchez Valdez, el ‘Jefe Neptuno’, quien fue degradado a la Policía Montada sin ninguna tarea designada, según publicó el 4 de enero de 2019 La Jornada. 

Poco antes, el 5 de diciembre de 2018, Sheinbaum también había anunciado durante su toma de protesta la desaparición del cuerpo de granaderos, argumentando que la policía está para servir “y no para reprimir al pueblo”.

La presidenta de la CDHCM, Nashieli Ramírez, informó en el contexto de la desaparición de este cuerpo policiaco que, en efecto, los granaderos eran uno de los que más quejas acumularon en toda la administración pública capitalina: 355 entre 2012 y 2018, siendo el periodo de tiempo 2013-2016 cuando mayor número de quejas se registraron. En buena parte de ese periodo, entre junio de 2014 y noviembre de 2017, el ‘Jefe Neptuno’ era quien estaba al mando de los granaderos. 

A pesar de este historial de recomendaciones y quejas por agresiones y violaciones a derechos humanos cometidas por el cuerpo policiaco que tenía bajo su dirección, Álvaro Sánchez Valdez fue contratado por la CNDH que dirige Rosario Piedra Ibarra. 

De acuerdo con el Portal Nacional de Transparencia (PNT), el ‘Jefe Neptuno’ fue dado de alta en la Comisión el 16 de diciembre del año pasado. 

Su cargo es el de ‘homólogo de subdirector de área’ en la Tercera Visitaduría; despacho de la CNDH a la que le corresponde “analizar investigar las quejas e inconformidades sobre presuntas violaciones a Derechos Humanos” en el Sistema Penitenciario mexicano, “preponderantemente las cometidas por autoridades de carácter federal”. 

Animal Político buscó desde el lunes pasado a la CNDH para solicitar una entrevista o postura de Álvaro Sánchez Valdez, y para preguntarle por qué motivo contrató al ‘Jefe Neptuno’ para la Tercera Visitaduría y cuáles son sus tareas específicas como homólogo de subdirección de área. 

Pero al momento de publicar esta nota no había ofrecido respuesta. 

Lee más: CNDH debe ser transparente y no ocultar información, pide Sánchez Cordero

Otras contrataciones polémicas en la CNDH

Esta no es, desde luego, la primera contratación polémica de la CNDH de Rosario Piedra.

El pasado 5 de marzo, Animal Político publicó que la Comisión nombró como nuevo defensor de migrantes a Raúl Ramírez Ramírez, exombudsman de Sonora, que en 2011 dio carpetazo un caso grave de torturas, desaparición forzada y detención arbitraria a manos de policías estatales y ministeriales. 

Raúl Ramírez llegó al cargo para sustituir a Elizabeth Lara, quien renunció un mes después de que Animal Político dio a conocer que la CNDH ocultó numerosos testimonios de violaciones graves a derechos humanos de personas migrantes a su paso por México. 

Mientras que el 4 de enero de este año, este medio también publicó que Paolo Giuseppe Martínez fue contratado por la CNDH como director de la Primera Visitaduría para defender a víctimas de violaciones graves de derechos humanos, como casos de tortura, abusos policiacos, y desapariciones forzadas, a pesar de que experiencia laboral se reduce a ser capacitador electoral y a cargos administrativos de medio rango que nada tenían que ver con la defensa de los derechos humanos. 

Días antes, la CNDH tuvo que aceptar la renuncia de Alexander Brewster Ramírez como director de la Sexta Visitaduría, luego de que el diario Milenio publicó que tampoco tenía experiencia en la defensa de los derechos humanos. 

De hecho, previo a su llegada a la Comisión, Brewster Ramírez se había desempeñado como vendedor de bienes raíces de lujo en el sureste del país, en zonas como Tulum, en el caribe mexicano.

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Getty Images

Cómo explica la ciencia que haya personas que pueden predecir el futuro y qué se puede aprender de ellas

No es magia ni charlatanería, es ciencia. Hay gente común que rutinariamente supera a los expertos cuando se trata de vaticinar el futuro.
Getty Images
Por BBC
20 de junio, 2021
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¿Sabías que eso iba a pasar?

A veces la vida nos da la oportunidad de ufanarnos pronunciando la ubicua frase de “¡te lo dije!”, y hay quienes están convencidos de que realmente son muy buenos vaticinando el futuro.

Pero, si somos honestos, en la mayoría de los casos “sabíamos” que algo iba a pasar sólo después de que ocurre: era una de las posibilidades que consideramos.

Los humanos hemos estado tratando de predecir el futuro desde la antigüedad.

Los chinos tenían el I Ching mientras que los oráculos griegos preferían buscar respuestas en las entrañas de los animales.

En la actualidad, las agencias de inteligencia de todo el mundo se basan principalmente en opiniones de expertos para pronosticar eventos.

Pero hay gente común entre nosotros que rutinariamente supera a los expertos cuando se trata de hacer predicciones precisas sobre el futuro.

Los llaman “superpronosticadores” y, por si te suena a charlatanería, no hay ningún engaño involucrado.

“No estamos hablando de algún tipo de adivino psíquico o nada por el estilo”, subraya David Robson, autor de “La trampa de la inteligencia”.

Por el contrario, los científicos han descubierto ciertos rasgos de personalidad y habilidades específicas.

Signo de interrogación y la palabra "Future"

Getty Images

“Son personas que pueden predecir por ejemplo si una guerra civil va a estallar en una región con problemas o quién va a triunfar en los Juegos Olímpicos”, le dijo Robson al programa de la BBC CrowdScience.

Tienen un talento natural para examinar la evidencia y ver a dónde conducirá en el futuro.

Súper

El término “superpronosticador” surgió de un torneo, cuyo objetivo era buscar nuevos enfoques en las predicciones políticas, llamado Good Judgement Project (Proyecto Buen Juicio, en español) y financiado por la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzados de Inteligencia o IARPA, por sus siglas en inglés.

Bajo la dirección del científico político Philip E. Tetlock, desde 2011, el equipo invitó a miles de participantes de todos los orígenes sociales para probar sus habilidades de predicción.

Cuatro años, 500 preguntas y más de un millón de predicciones más tarde,el 2% más exitoso fue llamado superpronosticador.

Carretera con los años por venir escritos

Getty Images

El proyecto más tarde se escindió en una empresa de pronósticos comercial dirigida por Tetlock, cuyo trabajo anterior había demostrado que los pronosticadores profesionales en realidad no eran muy precisos.

Tras analizar 82.361 predicciones realizadas por 284 expertos en campos como las ciencias políticas, la economía y el periodismo, llegó a la conclusión de que “unos chimpancés tirando dardos a los posibles desenlaces” probablemente obtendrían resultados similares, como dejó claro en su libro “El juicio político de los expertos” (2005).

¿Podrían aquellos superpronosticadores, que no habían llegado como expertos, hacer un mejor papel?, se preguntó el politólogo.

Mente realmente abierta

La respuesta fue: . Algunos de ellos tenían la capacidad innata de acertar con las previsiones.

Pero ¿por qué? ¿Qué tenían de especial?

Hombre con jaula abierta como cabeza

Getty Images
No se trata de ser “liberal” sino de no aferrarse a las convicciones.

“A menudo eran curiosos, tenían una mente abierta, estaban dispuestos a buscar evidencia y cuestionar sus suposiciones y también eran intelectualmente humildes, de manera que eran capaces de reconocer sus propios sesgos y tomarlos en cuenta”, señala Robson.

No se trataba sólo de escuchar o leer muchas opiniones sino tener “la capacidad de actualizar los pronósticos u opiniones en función de la información encontrada… y no todos podemos hacer eso, pues a menudo estamos muy amarrados a nuestras creencias”.

“Los superpronosticadores son muy buenos simplemente abandonando lo que habían pensado que era correcto y adoptando otra opinión”.

“Son distintivos psicológicamente”, le dijo el mismo Tetlock a la BBC en 2015.

“Si tuviera que identificar algo en particular es que mientras que la mayoría de la gente piensa en sus creencias como algo muy precioso que los define, hasta sagrado, los superpronosticadores tienden a considerar sus creencias como hipótesis para poner a prueba, que deben revisarse de acuerdo a la evidencia”.

“Eso significa que tienden a ser mejores al hacer estimaciones iniciales, tan pronto como se les hace una pregunta, pero son aún mejores en actualizar lo que piensan a medida que obtienen más información, así que pueden recalibrar si la probabilidad es más alta o más baja”, explicó el politólogo.

Ponte a prueba

Entonces, como los científicos, los superpronosticadores ven sus predicciones como hipótesis y siempre están a la caza de nueva información, evaluando cuidadosamente esos datos y actualizando sus predicciones.

Pero además de tener una mente genuinamente abierta, se destacan en el pensamiento analítico.

¿Será que tú también?

Trata de responder esta pregunta de David Robson.

“El viento sopla desde el este y un tren eléctrico se dirige al oeste. ¿En qué dirección cardinal echará el humo de la locomotora?”.

"Humo del tren". Obra encontrada en la colección del Museo Munch de Oslo.

Getty Images
“Humo del tren”. Obra encontrada en la colección del Museo Munch de Oslo.

¿Y?

La respuesta es que el humo no va en ninguna dirección. “Dije que era un tren eléctrico”.

¿Otra?

En este caso se trata de tres personas: Jack, Ana y Jorge.

Jack está mirando a Ana pero Ana está mirando a Jorge. Jack está casado pero George no. ¿Hay alguna una persona casada mirando a una persona soltera?

Las opciones son: “Sí”, “No” o “No se puede determinar”. La respuesta está al final del artículo.

“Este tipo de preguntas buscan establecer si simplemente te dejas llevar por tus intuiciones o si realmente estás analizando lo que se está diciendo y cuestionándolo”, explica Robson.

Y he aquí la cuestión: uno puede pensar que leer mucho y ser analítico es un rasgos de gente muy inteligente, sin embargo, no es suficiente. Curiosamente, tener mucha capacidad intelectual puede llevarte a las conclusiones equivocadas.

“A menudo, cuanto más inteligente eres, mejor se te dará el hallar todo tipo de razones y fundamentos para tus opiniones y detectar las pequeñas discrepancias en el argumento de los otros, para demoler lo que están diciendo.

“Así que el problema es que en realidad cuanto más inteligente eres, mejor eres en engañarte a ti mismo y a otras personas”.

El 2%

Quizás es bueno que no estemos limitados por nuestra capacidad intelectual, pues eso significa que seríamos capaces de mejorar como pronosticadores.

Pero hay algo más que tener en cuenta.

Niña pintando un sol en un cielo gris

Getty Images

Además de una mente abierta y pensamiento analítico, para hacer buenos pronósticos se necesita lo que se conoce como pensamiento probabilístico.

Y alguien que lo tiene es Michael Storey, uno de los originales miembros de ese selecto grupo del 2% del Good Judgement Project, quien hizo carrera como superpronosticador, y siguió trabajando para Good Judgement Inc.

“Soy una persona muy curiosa, y esa es probablemente mi principal motivación en la mayoría de las cosas que hago”.

En su conversación con BBC CrowdScience, Storey destacó la importancia de tener una perspectiva externa.

“Hay una teoría que dice que si estás demasiado cerca de las cosas tiendes a equivocarte más. Lo que sucede es que, sin date cuenta, eliges prestarle atención a una parte de la información e ignoras cosas que no encajan con tu punto de vista; eso se llama sesgo de confirmación”.

Salirse mentalmente de una situación para tener en cuenta las opiniones de los demás y mirar al pasado en busca de ejemplos puede ser muy útil.

“Imagínate que estás en una boda y te preguntan si crees que la relación va a durar”.

Es fácil dejarte llevar por lo romántico y la alegría del momento, “y en la mayoría de los casos el final es feliz”, pero los superpronosticadores ajustan esa impresión yendo más allá de la información inmediata.

“Y cuando lo haces, puedes tomar una evaluación más sobria y fijarte, por ejemplo, si son personas mayores o religiosas, entonces es mucho menos probable que se separen; así vas incorporando otros factores que puedes obtener desde afuera, a los que tienes cerca, y obtienes esa perspectiva externa”.

Lo que estarías haciendo es ajustar tus intuciones con la ayuda de información y algo muy importante, señala Storey: la coincidencia de patrones.

“Cuando ponemos a prueba a las personas para ver cuán probable es que sea un buen pronosticador no examinamos sus conocimientos de algun tema ni nada por el estilo sino su sus habilidades en el reconocimiento de patrones de imágenes”.

Y, aunque no todos tenemos todos esos talentos naturales, la buena noticia es que los investigadores creen que estas habilidades se pueden aprender. De hecho, hay cursos para adquirirlas.

¿Por qué hacerlo?

Porque aunque no te vayas a dedicar a pronosticar eventos geopolíticos o movimientos bursátiles, aprender a pensar analíticamente y a cuestionar suposiciones y creencias te puede ayudar a decidir si debes cambiar de trabajo, comprar esa casa o invertir en el negocio de tus amigos.

Jack, Ana y Jorge: la respuesta

Siluetas de dos hombres y una mujer

BBC

Como no nos dicen nada sobre el estado civil de Ana, la respuesta parece ser “no se puede determinar”, pero es “sí”.

No es necesario saber si Ana está casada o no.

Si lo está, ella es la persona casada que mira a una persona soltera: Jorge. Si no lo está, Jack es la persona casada que mira a una persona soltera, Ana.

 

 

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