#8M: Manifestantes acusan represión en marcha de CDMX; autoridades lo niegan
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Eréndira Aquino

Manifestantes y ONG acusan represión en marcha 8M de CDMX; autoridades dicen que se respetó libre expresión

El operativo de seguridad para el 8M en la CDMX incluyó cercos policiacos, uniformadas con equipo antimotín instruidas por hombres y uso de extinguidores para replegar a las manifestantes.
Eréndira Aquino
Comparte

Cercos policiacos, un hombre ‘armado’ sobre Palacio Nacional, miles de uniformadas y el uso de extinguidores para replegar a las manifestantes marcaron el operativo de seguridad por la marcha del 8M en la Ciudad de México, que de acuerdo con autoridades concluyó con un saldo de 62 policías y 19 civiles lesionadas, de las cuales 9 uniformadas y una asistente fueron hospitalizadas.

Alrededor del mediodía, en calles aledañas a Paseo de la Reforma y el primer cuadro del Centro Histórico, policías auxiliares aguardaban a recibir instrucciones para contener los distintos contingentes de ciudadanas, colectivas, organizaciones sociales, sindicatos, quienes se movilizaron desde diversos puntos con rumbo al Zócalo.

Lee: ‘¡Vean cuántas estamos hartas y violentadas!’: testimonios de mujeres (enojadas) este 8M

La mayoría de ellas eran mujeres policía uniformadas, con cascos, escudos y extinguidores para replegar a las manifestantes. Las coordinaban hombres vestidos de civil.

El primer cerco policiaco ocurrió entre Paseo de la Reforma e Hidalgo, donde replegaron a un grupo de manifestantes que acudió a la marcha con objetos como martillos y palos.

De manera paralela, más policías fueron desplegadas para acompañar a la manifestación durante su recorrido.

En Zócalo, el operativo fue replegado hacia un costado de la plancha, hasta que las manifestantes comenzaron a golpear las vallas metálicas que protegen Palacio Nacional. Entonces se les ordenó pararse frente a ellas y resguardarlas con sus escudos.

No resistieron mucho antes de que algunas de las manifestantes les arrebataran sus escudos y comenzaran a insultarlas, por lo que fueron enviadas a resguardar el sitio pero desde detrás del muro metálico, que continuó siendo golpeado por mujeres que lanzaban consignas en exigencia de justicia.

A partir de ese momento, el actuar policiaco se concentró en accionar extinguidores para impedir que se derribaran las vallas y en resguardarse del fuego que les lanzaban algunas protestantes, quienes encendieron aerosoles apuntando hacia ellos por unas ranuras situadas en el muro a la altura del rostro.

Mientras tanto, en el techo de Palacio Nacional apareció un grupo de hombres, uno de ellos con un objeto que parecía un arma, lo que fue denunciado por parte de asistentes a la marcha. Ante la inquietud que generó su presencia, la oficina de Presidencia respondió que se trataba de un inhibidor de drones.

El vocero de Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, compartió una fotografía del dispositivo y precisó que “nunca hubo personal armado. Se trató de personal de resguardo que usó un inhibidor de drones tipo Hikvision para evitar vuelos sobre Palacio por ser un área reservada por seguridad”.

Balas de goma, gas y una fotógrafa detenida

A lo largo de la jornada, activistas denunciaron el uso de gas y balas de goma para replegar a las inconformes.

En redes sociales, el colectivo de activistas y periodistas ‘Rompe el Miedo’ documentó que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSC) habrían disparado “balas de goma y gotcha directamente contra manifestantes e integrantes de la Brigada Marabunta”.

“Ninguno de estos proyectiles se contemplan en el protocolo policial. Exigimos a las autoridades garantizar el derecho a la protesta”, reclamó el colectivo.

Animal Político constató que en algunas ocasiones, el humo que disparaban las policías desde atrás de las vallas metálicas provocaba ardor e irritación en la piel, ojos, nariz y garganta, además de provocar episodios de tos y sensación de dificultad para respirar.

Sin embargo, autoridades capitalinas negaron “categóricamente” que estos artefactos hubieran sido utilizados por las policías. En su versión, fueron las manifestantes quienes “registraron diversas agresiones con gases, petardos e incendios”.

En conferencia de prensa, la SSC y la Fiscalía capitalina señalaron que el objetivo del operativo de seguridad implementado fue “el de garantizar el derecho a la libre manifestación y expresión de las ciudadanas, más aún cuando se trata de una causa tan legítima como la lucha de las mujeres”.

De acuerdo con su versión, se realizó un cerco policiaco en metro Hidalgo porque detectaron que “portaban palos, varillas, tubos, martillos y bombas molotov, entre otros objetos”, mismos que fueron entregados a las autoridades varias horas después.

“Posteriormente, en su arribo al Zócalo de la Ciudad de México, un grupo de personas en actitud violenta intentaron saltar y derribar las vallas ubicadas frente a Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, lanzaron petardos, bombas molotov y prendieron fuego en repetidas ocasiones, por lo que elementos de la SSC utilizaron únicamente extintores para evitar un incendio mayor”, informaron.

Señalaron que se registraron diversas agresiones con gases, petardos e incendios contra mujeres policía, y negaron “categóricamente el uso de gas lacrimógeno u otro tipo de sustancia irritante para usar contra las manifestantes”.

También informaron sobre un incidente entre uniformados, manifestantes y periodistas gráficas al interior de la estación Hidalgo de la línea 3 del Metro, donde el personal de la Policía Bancaria Industrial trató de contener a mujeres que realizaban pintas, lo que provocó una riña en la que hubo jaloneos, golpes y empujones y derivó en la detención de una fotógrafa.

Derivado de estos hechos, la Dirección General de Asuntos Internos de la SSC inició una carpeta de investigación, identificó al mando que dio la instrucción de detener a estas mujeres y lo suspendió. Los policías involucrados y las afectadas fueron contactadas por personal de Asuntos Internos para que presenten su denuncia correspondiente.

La directora general de Gobierno, Adriana Contreras, calificó como “inusual” la marcha, pues dijo, “se buscó en todo momento el diálogo con las manifestantes y la intermediación a través de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad y de organizaciones de la sociedad civil, como se había venido haciendo en otras ocasiones, sin embargo hubo negativa al diálogo”.

Las autoridades también señalaron que en diversos momentos de la marcha detectaron que las agresiones eran realizadas o incitadas por hombres presentes durante la movilización.

De acuerdo con la red ‘Rompe el Miedo’ se registraron 12 agresiones a la prensa y 4 contra integrantes de la Brigada Marabunta, entre ellas robos y daños a equipo de trabajo, ataques físicos y una campaña de desprestigio en redes sociales.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Neijuan": la generación que se rebela contra los ideales del trabajo duro y el éxito en China

Muchos en China están manifestando el deseo de liberarse de la definición estándar del éxito a través de nuevas expresiones que reflejan la frustración que sienten.
19 de junio, 2021
Comparte

En China, la loca carrera competitiva empieza casi desde el minuto en que naces y va desde poder entrar a una buena escuela hasta lograr un empleo prestigioso. Pero ahora, millones de personas quieren liberarse de ese ciclo, con dos palabras que dejan entrever la frustración que sienten las generaciones más jóvenes.

Cuando Sun Ke se graduó de la universidad en 2017, se fue a Shanghái en busca de un sueño compartido por muchos de su generación -una buena carrera, un auto y hasta una casa.

El joven de 27 años no esperaba que fuera muy difícil. Sus padres lograron empezar de cero por su cuenta y ahora son dueños de varias propiedades en su lugar de origen, un pequeño pueblo cerca de Shanghái.

Sin embargo, cuando empezó su propio negocio de restaurantes en 2018, Sun Ke pronto se dio cuenta de que las grandes franquicias y plataformas de servicio a domicilio ya dominaban el mercado. Había llegado tarde a esa competencia.

“Para competir con otros con aplicaciones de servicio a domicilio, mi socio y yo tuvimos que sacar dinero de nuestros propios bolsillos, no cobrar la tarifa de la entrega y darles descuentos a los clientes. Y los que siguen haciendo el dinero son esas grandes franquicias”.

Después de dos años, terminó perdiendo más de un millón de yuanes (poco más de US$155.000). A finales de año pasado, cerró el negocio por completo.

Trabajadores pendulares curzan una calle en Pekín durante la hora de alta congestión

Getty Images
China es un lugar donde unos 600 millones de personas tiene un ingreso mensual que escasamente llega a los 1.000 yuanes (US$154).

Dice que su experiencia es un caso típico de “involución” en la China actual.

La generación involucionada

El término antropológico original “involución” (o neijuan en chino, literalmente traducido como enroscar) se refiere a un concepto social según el cual el crecimiento de la población no resulta en productividad ni mejoras de innovación.

Hoy día, el término se usa ampliamente para expresar una sensación de agotamiento.

La tendencia empezó en los campus de las universidades de élite del país con la publicación de imágenes de estudiantes que llevaban el trabajo duro a tal extremo que se volvieron virales en internet el año pasado.

En una de las fotos, un estudiante de la Universidad Tsinghua utilizaba su computador portátil mientras montaba en bicicleta.

El estudiante fue coronado como el “rey involucionado de Tsinghua” y la idea de la involución empezó a calar en toda la joven generación de China, con especial eco en los millennials, en los nacidos después de los 90 y en la llamada generación Z.

En Weibo, la mayor red social del país, las etiquetas relacionadas a la involución se han visto más de mil millones de veces. También se incluyó en un popular ranking de las 10 palabras más en boga del año pasado.

Un estudiante de la Universidad Tsinghua opera su computador portátil mientras monta en bicicleta.

Weibo
En una de las fotos, un estudiante de la Universidad Tsinghua utilizaba su computador portátil mientras montaba en bicicleta.

“Los jóvenes siguen sintiendo que si no trabajan duro o participan en competencias serán rechazados por la sociedad, pero no ven un avance a pesar de sus repetidos esfuerzos”, indicó el profesor Biao Xiang, de la Universidad de Oxford.

“La generación de nuestros padres tuvo sus desafíos, pero también sus oportunidades. Todo era nuevo. Siempre y cuando tuvieran ideas y valor, tenían muy buenas probabilidades de éxito”, dice Sun Ke.

El concepto no es exclusivo de China. Se podría decir que la mayoría de países desarrollados tuvieron una generación que vivió durante un período de bonanza.

Pero la diferencia clave es que, en China, esa “época dorada” ha transcurrido tan rápido que todavía está fresca en el recuerdo de la gente.

Eso significa que los de la generación joven, como Sun Ke, han sido testigos del éxito de sus padres, viéndolos acumular su patrimonio de la nada.

“Sus padres o algunos vecinos que son apenas 10 años mayores que ellos podían cosechar todas esas ganancias simplemente entrando en este negocio, pero esa ventana ya se cerró, ya no les queda esa posibilidad”, indica la doctora Fang Xu, catedrática de la Universidad de California en Berkeley.

Frustración con los ricos

Actualmente, China tiene el segundo mayor número de multimillonarios en el mundo. Pero también es el hogar de unos 600 millones de personas cuyo ingreso mensual es a duras penas 1.000 yuanes (US$154).

Esa enorme disparidad ha generado un resentimiento creciente de los jóvenes hacia sus empleadores.

También ha aumentado la sensación entre la juventud de que los de arriba no entienden sus dificultades.

Su Mang, una empresaria y exeditora en jefe de la revista de moda Harper´s Bazaar China, fue duramente criticada después de decir que la involución es “la brecha entre el deseo propio y la pereza”.

Se disculpó después, pero el daño ya estaba hecho.

“Si los jefes pudieran solidarizarse con la gente que trabaja para ellos, el ‘996’ no existiría y tampoco la involución”, comentó un usuario, en referencia a la cultura en el mundo empresarial de China de trabajar de 9am a 9pm, 6 días a la semana..

“Los capitalistas deberían cerrar la boca”, escribieron otros.

El fundador de Alibaba, Jack Ma durante una conferencia el 5 de septiembre de 2018 en Hangzhou, China.

Getty Images
El multimillonario Jack Ma es un promotor de la cultura 996.

El multimillonario Jack Ma era un promotor de la cultura 996, la que llamaba una “bendición”. Esa postura, además de las investigaciones que le hicieron a su compañía Alibaba, hicieron caer su reputación.

“Acuéstate”, una opción prohibida

Pero ahora ha surgido un nuevo concepto: el de “acostarse” o tang ping en mandarín.

Empezó después de que el usuario de un foro dijera que aunque no había estado trabajando durante los últimos dos años, él no lo veía como un problema, en clara contradicción con la definición tradicional del éxito en China.

Sostuvo que no había necesidad de seguir los ideales de la sociedad.

“Solo acostándose se puede lograr ser la medida de todas las cosas”, escribió, y así nació el concepto de “acostarse”.

La idea detrás de tang ping -no trabajar demasiado, estar satisfecho con metas asequibles y permitirse el tiempo para relajarse- ha sido elogiada por muchos y ha inspirado numerosos memes. Ha sido descrita como un movimiento espiritual.

El profesor Xiang de Oxford sugirió que estas tendencias muestran el deseo de la joven generación de “abandonar competencias sin sentido” y la necesidad de reconsiderar los antiguos modelos de éxito.

Muchos jóvenes chinos se han hecho eco de la idea de abandonar esta carrera loca, pero los expertos indican que podría ser difícil que este concepto tenga una amplia aceptación, pues las autoridades podrían determinar que va en contra de los valores socialistas.

En un discurso de 2018, el presidente de China, Xi Jinping, dijo que la nueva era “pertenece a aquellos que trabajan duro” y que “la felicidad solo se puede lograr a través de grandes emprendimientos“.

Motociclistas que hacen despachos a domicilio esperan a que les lleguen los pedidos en una calle en Shanghái

Getty Images
Motociclistas que hacen entregas a domicilio esperan a que les lleguen los pedidos en una calle en Shanghái.

Los medios estatales también han reaccionado negativamente contra el concepto de “acostarse”.

En un artículo publicado en el Guang Ming Daily, un diario que se especializa en asuntos culturales, su autor criticaba a los “acostados” por el daño que le hacían a la economía del país y a la sociedad en general.

En otro comentario de opinión en el Danfang Daily, el columnista tildó la última tendencia de “injusta y vergonzosa”.

No obstante, la doctora Xu señala que no cree que estas tendencias vayan a desaparecer.

“Tristemente diría que en los próximos cinco a diez años será así, porque no hay grandes evoluciones tecnológicas en el ámbito industrial, de manera que no hay nuevos campos que puedan explorar”.

Metro en China

Getty Images

“El resultado es que la involución continuará”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=8kErwjPKwjY&t=10s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.