Sheinbaum destituye al jefe de Policía Bancaria que ya había sido cesado
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Cuartoscuro

Sheinbaum destituye a jefe de Policía Bancaria por agresión a fotógrafas, pero ya había sido cesado antes

La funcionaria informó que hay cuatro hombres detenidos, dos de ellos escoltas que portaban armas de fuego durante la manifestación, y se robaron algunos escudos de las policías.
Cuartoscuro
9 de marzo, 2021
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Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, pidió la destitución de José Arturo Blanco Hernández, jefe de la Policía Bancaria e Industrial (PBI), por abuso policial y agresión contra mujeres fotógrafas y periodistas durante la marcha del 8M. Sin embargo, el funcionario ya había sido separado de su cargo desde el 5 de marzo.

“No puede permitirse el abuso policial y menos contra periodistas, estoy en contra de eso y por eso el ‘Jefe Blanco’, entre otras razones, fue destituido”, declaró Sheinbaum el 9 de marzo, sin precisar los otros motivos.

Lee: Manifestantes y ONG acusan represión en marcha 8M de CDMX; autoridades dicen que se respetó libre expresión

Ayer no hubo abuso policial, y donde hubo, en el caso del Metro, inmediatamente pedí la destitución del ‘Jefe Blanco’”.

“La Dirección General de Asuntos Internos tomó conocimiento, identificó al mando que dio la instrucción de detener a las mujeres quien ya fue suspendido; ya hay una carpeta de investigación y se toma la declaración de los policías que participaron en los hechos”, dio a conocer la Secretaría se Seguridad Ciudadana.

El funcionario había sido separado del cargo ante acusaciones por malos manejos de recursos, así como por  la omisión de denuncias por acoso sexual entre el personal femenino, de acuerdo con el diario Milenio. 

La Secretaría se Seguridad Ciudadana confirmó que Blanco Hernández fue separado de su cargo desde el 5 de marzo por una investigación interna, de la cual, no se pueden dar detalles por el proceso de la misma.

Rechazan uso de balas de goma y sustancias tóxicas 

La funcionaria rechazó que se hubieran utilizado gases o alguna otra sustancia tóxica contra manifestantes.

“Es falso, absolutamente falso. La Policía de la Ciudad de México no usa balas de goma, no tiene ni siquiera los aditamentos para usarlas, y tampoco se usó gas pimienta. Lo que sí utilizaron fueron extinguidores que, sobre todo las mujeres policías tienen, porque ustedes vieron las escenas de cómo inclusive buscaron prenderles fuego”, aseguró esta mañana la funcionaria.

“No es justificable la violencia hacia las mujeres policías, me pregunto, ¿quién está de acuerdo con esto?, ¿es justificable que se prenda fuego a las mujeres?, o qué, ¿las mujeres policías no son mujeres? también han vivido problemas de acoso, de violencia. Las mujeres policías en ningún momento utilizaron la violencia”.

Lee: ‘¡Vean cuántas estamos hartas y violentadas!’: testimonios de mujeres (enojadas) este 8M

Durante su videoconferencia, Sheinbaum afirmó que en la manifestación de ayer hubo grupos que no habían participado en otras manifestaciones, “inclusive hombres que violentaron de una manera fuera de lo común”.

Por qué ahora no les pareció extraño que hubiera hombres agrediendo a mujeres policía, cuestionó.

“Nosotros no usamos balas de goma, lo que utilizaron los compañeros y compañeras fue extintores, ¿o qué, querían que se quemaran?”, cuestionó.

La funcionaria informó que hay cuatro hombres detenidos, dos de ellos escoltas que portaban armas de fuego durante la manifestación, y se robaron algunos escudos de las policías.

A lo largo de la jornada, activistas denunciaron el uso de gas y balas de goma para replegar a las inconformes.
Animal Político constató que en algunas ocasiones, el humo que disparaban las policías desde atrás de las vallas metálicas provocaba ardor e irritación en la piel, ojos, nariz y garganta, además de provocar episodios de tos y sensación de dificultad para respirar.

Sin embargo, autoridades capitalinas aseguran que fueron las manifestantes quienes “registraron diversas agresiones con gases, petardos e incendios”.

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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