Excolaboradores de ‘Billy’ Álvarez narran los desvíos en La Cruz Azul
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Excolaboradores de ‘Billy’ Álvarez narran los desvíos en La Cruz Azul; buscan arreglo con FGR

El exabogado de Guillermo Álvarez y el director jurídico de la Cooperativa ofrecieron sus testimonios a cambio de obtener el criterio de oportunidad.
Archivo Cuartoscuro
5 de abril, 2021
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Durante varios años, el expresidente de la cooperativa La Cruz Azul, Guillermo ‘Billy’ Álvarez Cuevas, sus hermanos, así como su cuñado y también exdirectivo, Víctor Manuel Garcés Rojo, realizaron desvíos millonarios con los recursos de la cooperativa a través de un esquema de empresas fantasma.

Así lo relataron Ángel Martín Sepúlveda Junquera, exabogado de Álvarez y Miguel Eduardo Borrel Rodríguez, director jurídico de la Cooperativa, en sus solicitudes del criterio de oportunidad enviadas a la Fiscalía General de la República y de las que Animal Político tiene copia.

Ambos personajes también están involucrados en la investigación por lavado de dinero, por lo que pidieron este beneficio a cambio de brindar toda la información que tienen sobre los malos manejos de Álvarez y los otros involucrados.

Lee más: Juez ordena captura de Billy Álvarez por delincuencia organizada y lavado

El criterio de oportunidad es un recurso legal que permitiría a Sepúlveda Junquera y a Borrel Rodríguez que no se ejerza acción penal en su contra. 

Los primeros desvíos

En su solicitud, el abogado Ángel Sepúlveda relata que los malos manejos financieros se dieron desde 2004, año en el que los hermanos Álvarez en complicidad con Víctor Garcés (entonces director jurídico de la Cooperativa) modificaron cláusulas de un fideicomiso que beneficiaba a socios y jubilados, para que la empresa Impulso Agente de Seguros y Fianzas S.A de C.V recibiera de ese fideicomiso diversos pagos de pólizas, además de contratarla como Consultora del Comité Técnico, servicio por el cual recibía otro pago.  

Esta empresa, dice Sepúlveda Junquera, es representada por Carlos Javier Terroba Wolff, persona con la que Víctor Gárces tuvo una relación de negocios durante su gestión como director jurídico de la Cooperativa.  

En poco tiempo, Impulso Agente de Seguros y Fianzas S.A de CV, a través de diversas empresas de su propiedad, obtuvo diversos contratos por parte de la cooperativa que le dieron ingresos por 160 millones 540 mil pesos. 

Dichos contratos estaban relacionados con servicios dirigidos supuestamente a los beneficiarios del fideicomiso. Sin embargo, el beneficio no se materializó y las transacciones hechas solo desfalcaron el fideicomiso de los trabajadores. 

A cambio de depositar el dinero en sus empresas, los entonces dirigentes cruzazulinos condonaron una deuda que Terroba Wolff tenía con la cooperativa. 

Te puede interesar: Giran nueva orden de aprehensión contra ‘Billy’ Álvarez y su hijo por administración fraudulenta

Sepúlveda Junquera señala que estos depósitos fueron solo el inicio de la estrategia mediante la cual los hermanos Álvarez y Víctor Garcés desviaron millones de pesos. 

“Una vez condonada (sin facultades y de manera indebida) la deuda a las empresas reportadas, por parte del señor Guillermo Álvarez en representación de la Cooperativa y mediante la estrategia planteada por Víctor Garcés y Afredo Álvarez, Carlos Terroba retiraba los recursos que el Fideicomiso le había otorgado (…) para posteriormente depositarlos en cuentas del señor Garcés, así como a cuentas de Guillermo Álvarez Cuevas, y diversas cuentas de José Alfredo álvarez Cuevas”, se lee en la narración de los hechos.

Los negocios entre los Álvarez y Terroba Wolff continuaron por años. En 2008, Carlos Terroba Wolff y Víctor Garcés firmaron un contrato por “supuestas aportaciones y servicios brindados” por parte de Garcés a una empresa llamada Tecno Maclimited y Blue Consultant. Por estos supuestos servicios, Terroba Wolff pagó casi 4 millones de euros a Garcés.

Creación de empresas fantasma  

Años después de esos hechos, en 2012, los hermanos Álvarez y Víctor Gárces pidieron ayuda de sus abogados para “obtener recursos de la Cooperativa sin que pudieran ser auditados o seguir el rastro del dinero para ocultar su origen o destino”. 

En su relatoría de hechos, el director jurídico de la Cooperativa, Miguel Eduardo Borrel Rodríguez, señala que esta petición la hicieron durante una reunión al abogado, Ángel Martín Sepúlveda Junquera, y que a él le ordenaron apoyar cualquier instrucción del abogado. 

En esa reunión, además de Borrel Rodríguez y Sepúlveda Junquera estuvieron presentes José Alfredo Álvarez, Guillermo Álvarez, Víctor Garcés y Mario Sánchez Álvarez, un sobrino de ‘Billy’ Álvarez que se desempeñaba en el área financiera de la Cooperativa.

Víctor Garcés y Mario Sánchez Álvarez argumentaron que necesitaban esos recursos para “tener contentos” a algunos socios y autoridades, y que en el caso de los socios lo repartirían a manera de ‘bonos’.

Tanto Borrel Rodríguez como Sepúlveda Junquera hacen mención especial de José Alfredo Álvarez, quien supuestamente había sido destituido años antes, pero seguía teniendo poder y tomando decisiones a lado de sus familiares. 

Como respuesta a la petición de Víctor Garcés y Mario Sánchez, el abogado Ángel Sepulveda les dijo que una posible forma de hacer lo que querían era retomar el esquema de unos años atrás con la creación de empresas fachada, para mandarles los recursos sin que hubiera quejas de servicios inexistentes, y luego extraer de estas empresas los recursos. 

Lee: Jueza ordena desbloquear cuentas de ‘Billy’ Álvarez; UIF apela la decisión

“En los años siguientes se constituyeron una serie de empresas que utilizaron para desviar gran cantidad de recursos de la Cooperativa, de manera reiterada durante varios años”, se lee en la relatoría de Sepúlveda Junquera. 

Según la versión del abogado los pagos que se hacían a esta empresas, eran ordenados por Víctor Garcés, José Alfredo Álvarez y Guillermo Álvarez. Mientras que las transacciones eran gestionadas por Mario Sánchez. 

En su relato, Miguel Borrel Rodríguez asegura que él nunca vio “un solo entregable o la materialidad de los supuestos servicios contratados”. 

El director jurídico de la Cooperativa dice que incluso Víctor Garcés y José Alfredo Álvarez presionaban al área jurídica a su cargo y al área financiera para que se hicieran los pagos correspondientes. 

Si encontraban algún obstáculo pedían la intervención de ‘Billy’ Álvarez, quien ordenaba que de inmediato se hiciera el depósito. En algunas ocasiones, los pagos a estas empresas se anteponían a otros de interés real para la Cooperativa.

Algunos de las empresas creadas en los últimos años para el desvío de recursos fueron: 

  • Expertos en Asesoría Empresarial, S.A de C.V.
  • Asesorías Profesionales Eicer, S.A de C.V.
  • Trans Nau, S.A de C.V. 
  • Margen Asesores, S.C. 
  • Corporativo Facundia, S.A de C.V.   

En la versión de Martín Sepúlveda Junquera se dice que durante el tiempo en que los altos mandos desviaron recursos de esta manera, también se le pidió entregar mensualmente, desde 2014 hasta 2018, la cantidad de 800 mil pesos a Miguel Borrel, además de que el 50% de sus honorarios debían ser transferidos a Víctor Garcés. 

Por su parte, Borrel acepta que recibía los 800 mil pesos mensuales pero que después debía entregarlos a Guillermo Álvarez, quien a su vez los repartía entre Víctor Garcés y José Alfredo Álvarez. 

Según Borrel estas entregas de dinero se hacían en la casa de ‘Billy’ Álvarez y otras veces en su oficina de la Cooperativa. 

Adicionalmente, el abogado Sepúlveda Junquera denuncia que durante los últimos años fue víctima de extorsión y amenazas por participar en la organización del esquema de desvíos. 

Finalmente Borrel también acusa que Guillermo Álvarez y sus familiares solían actuar en contra de los socios disidentes a su gestión a través de denuncias falsas. 

¿Qué piden a cambio?

Las solicitudes de ambos personajes fueron entregadas a la FGR a finales de 2020. 

En el caso de Miguel Borrel Rodríguez, la petición a la Fiscalía es que se aplique el criterio de oportunidad a su favor (con lo que se detendría cualquier acción penal en su contra) para presentar su testimonio de manera presencial. 

Además se compromete a pagar 5 millones de pesos como reparación del daño. 

Mientras que Ángel Martín Sepúlveda Junquera asegura que ya cumplió con la reparación del daño, pide que se le brinde el criterio de oportunidad, que se suspenda el ejercicio de la acción penal y que se le reparen los daños, al haber sido víctima de extorsión. 

En julio de 2020, un juez liberó una orden de aprehensión en contra de Guillermo Álvarez, y otras cinco personas, entre ellas Víctor Garcés, por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. 

En agosto del mismo año un juez de control de la Ciudad de México giró una nueva orden contra ‘Billy’ Álvarez, su hijo, Robin Álvarez, y otros 7 socios de la Cooperativa por el delito de administración fraudulenta.

Los presuntos desfalcos ascienden a 429 millones de pesos y 44 millones de dólares, por lo que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda congeló las cuentas del exdirectivo, acción que solo duró unos meses luego de que Álvarez presentó un amparo al Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, mismo que le fue concedido en diciembre de 2020. 

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Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
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Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


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