Familias de desaparecidos de Nuevo Laredo piden colaborar a marinos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Alejandro Ponce

'Que paguen y que empiecen a hablar': familias de desaparecidos en Nuevo Laredo piden a marinos colaborar

Juez vinculó a proceso a 30 elementos de la Armada por cuatro desapariciones, entre ellas la de un joven estadounidense.
Alejandro Ponce
Comparte

Ericka Castro, esposa de José Luis Bautista Carrillo, recibió la noticia de que los seis marinos acusados de la desaparición de su marido habían sido vinculados a proceso a las cinco de la mañana. No pudo dormir en toda la noche, de puro nervio, esperando el resultado de la audiencia en Reynosa, Tamaulipas.

Se la pasó hablando con su compañera Ericka Arrendondo, madre de Julio César Viramontes Arredondo, también desaparecido. Ambas compartieron una jornada de sentimientos encontrados. Por un lado, alegría al saber que los elementos que pudieron llevarse a sus familiares están encarcelados y enfrentando un proceso judicial. Por otro, el dolor diario de los últimos tres años. Ni el esposo de una ni el hijo de otra han aparecido todavía.

Por eso su prioridad es saber qué ocurrió. Qué hicieron con sus seres queridos. Dónde los dejaron. 

“Espero que hablen, que digan qué hicieron, si lo asesinaron o algo, cualquier cosa que nos diera información de ellos”, dice Castro en entrevista telefónica con Animal Político.

“Quiero que paguen lo que hicieron. Espero que estando en prisión se sientan culpables, empiecen a hablar, a querer negociar, decir qué le hicieron o dónde lo dejaron”. 

“Que alguno de ellos se compadezca y diga voy a hablar, lo que hicimos, dónde lo dejé. Que por salvarse alguno diga ‘voy a cooperar’, ‘está en tal lugar’, ‘no lo quise hacer’. Yo lo que quiero es que digan donde están”, añade Arredondo. 

El jueves fue una jornada muy importante para ambas. Un juez federal en Reynosa, Tamaulipas, vinculó a proceso a los marinos que, presuntamente, se llevaron a sus familiares. En total son 30 elementos de la Armada de México acusados de cuatro desapariciones.

Seis están en la causa penal 308/2020, la de Bautista Carrillo; otros 11, en la 155/2020, la de Viramontes Arredondo. Por último, están 13 más en la causa 397/2020, acusados de desaparecer a Jorge Antonio Hernández Domínguez, que tenia 18 años cuando fue visto por última vez y es ciudadano norteamericano, y a Juan Carlos Zaragoza González, de 40 años y nacido en Piedras Negras, Coahuila. Ambos están en paradero desconocido desde abril de 2018.

Este último caso es relevante por los vínculos de la marina con los Estados Unidos. En el momento en el que ocurrieron las desapariciones de Nuevo Laredo el jefe de la Unidad de Operaciones Especiales (UOPES) de la Marina era el almirante Marco Antonio Ortega Siu, con fuertes vínculos con Washington.

No en vano, se le atribuye estar al frente de la recaptura de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, en 2016. La relación entre Marina y Estados Unidos siempre ha sido estrecha, sobre todo en fondos y capacitación. Que la Armada fuese acusada de desaparecer a un ciudadano estadounidense no cambió nada para la administración de Donald Trump ni tampoco parece que lo haga con la de Joe Biden

En prisión militar

La gran esperanza para los familiares de los desaparecidos es que la cárcel pueda ablandar a alguno de los presuntos perpetradores. Han transcurrido tres años desde las desapariciones y nada, ni una pista. 

“Estos tres años han sido fatal. Ahora me encuentro más animada, con más fuerzas para esperar algo mejor”, dice Arredondo. La detención, explica, fue un primer alivio. Pero ahora falta lo importante. “Quiero que digan dónde está. Es mi esperanza, que se vean detenidos y se les ocurra hablar. Que se compadezcan, que por no estar tanto tiempo en la cárcel, que cooperen”, argumenta. 

La confianza de esta mujer está en que alguno de los uniformados se voltee y testifique contra sus compañeros para obtener beneficios. Habrá que ver en qué condiciones se mantienen los marinos durante los próximos seis meses, que es el plazo abierto para la investigación complementaria. Esto quiere decir que la Fiscalía General de la República (FGR) debe buscar pruebas y que los acusados también pueden armar su defensa. Arredondo dice que la experiencia le ha llevado a no confiar en la justicia, así que apela a la compasión de los detenidos. 

En la misma línea, su compañera Ericka Castro dice que espera que hablen y que haya una sentencia. “Estoy confiada en dios en que pronto hablarán”, asegura. Para ella las detenciones fueron un primer alivio, pero asegura que sus hijos no lo entienden así. “Es necesario que hablen. Mis hijos me preguntan que cuándo liberan a su papá. No entienden que no es así de sencillo”, dice, sobre dos pequeños de 11 y 9 años que llevan tres sin ver a su padre. Cuando les notificaron la prisión para los marinos se cumplieron 1,065 días desde la desaparición forzada. 

“Confrontaciones violentas”

No hay información sobre cuál será la estrategia de defensa que utilicen los marinos, de los que tampoco se conoce la identidad. No ha trascendido qué declararon ante el juez y el arresto o puesta a disposición tiene muchas incógnitas.

Fue la propia secretaría de Marina (Semar) la que anuncio que los había entregado ante los requerimientos de la FGR. Y hoy la institución que dirige Alejandro Gertz Manero emitió un comunicado en el que felicitaba al secretario de Semar, el almirante José Rafael Ojeda Durán, por cooperar con la justicia. 

Por el momento los marinos se encuentran la prisión militar del campo número 1, en la Ciudad de México. Animal Político consultó a la Semar si había puesto abogados a disposición de sus elementos, pero no obtuvo respuesta. 

La actitud de las autoridades ha cambiado desde aquellos primeros meses de 2018 en los que negaron una y otra vez que los uniformados pudiesen participar en violaciones a los derechos humanos. A pesar de las denuncias de Castro, Arredondo y el resto de sus compañeras, la respuesta oficial fue cerrar la puerta. De hecho, durante ese tiempo se multiplicaron los mensajes que culpabilizaban a las víctimas, acusándoles de ser parte del crimen organizado.

La FGR no llegó a tanto, pero emitió un confuso comunicado en el que señalaba que “durante la administración anterior, de febrero a mayo de 2018, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, se dieron una serie de confrontaciones violentas, de donde resultaron diversas denuncias por desaparición forzada, vinculadas con elementos de la Marina-Armada de México”.

Pero ninguno de estos desaparecidos participó en confrontación violenta alguna. A José Luis Bautista Carrillo se lo llevaron cuando pasaba la tarde en una fiesta en un deshuesadero, a la vista de todo el mundo. Ahí estaba su esposa y su cuñada, que vio perfectamente cómo se lo llevaban. “Las pruebas han sido las mismas desde el minuto uno”, insiste Castro.

Tampoco Viramontes Arredondo empuñaba arma alguna en el momento en el que un vehículo de la Marina con las placas modificadas lo embistió en Nuevo Laredo. Durante tres días su madre lo buscó en los cuarteles, pero ellos le negaron que estuviese allí. Según el rastro de su celular, que es una prueba incluida en la investigación, sí que estaba. Y eso es algo en lo que Ericka Arredondo no deja de pensar: estaba al otro lado y no pudo verle. 

Los últimos tres años han sido difíciles para estas mujeres valientes. Que los presuntos captores de sus familiares hayan sido detenidos no les tranquiliza. Dice Castro que teme que las autoridades busquen algún truco para liberar a los marinos y que teme también posibles represalias. En 2018, cuando se registraron las desapariciones, las víctimas fueron hostigadas hasta el punto de que una testigo fue secuestrada y amenazada para que no declarase.

Que 30 marinos estén en prisión acusados en firme de desaparición forzosa es un hecho sin precedentes. Pero todavía queda mucho camino por delante para que lo ocurrido no quede impune.

La FGR tiene abiertas 34 carpetas de investigación sobre 47 desapariciones, dentro de las cuales habría al menos 12 ejecuciones extrajudiciales atribuibles a elementos de la Armada. A falta de conocer la identidad de los detenidos, falta por saber si la acusación queda a nivel de la tropa o escala hacia la cadena de mando. Y, sobre todo, falta saber dónde están José Luis, Julio César, Jorge Antonio y Juan Carlos. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Príncipe Felipe: quiénes son las 30 personas que asisten este sábado al funeral del esposo de la reina Isabel II

La Familia Real y un grupo muy reducido de personas podrán presenciar el funeral del príncipe Felipe.
17 de abril, 2021
Comparte

El duque de Edimburgo tendrá un funeral con bandas y una escolta militar, pero solo 30 de sus allegados podrán asistir a la ceremonia de este sábado debido a las restricciones en Reino Unido por la pandemia del coronavirus.

La despedida al príncipe Felipe, quien murió el 9 de abril con 99 años, se producirá en la capilla de San Jorge, ubicada en el castillo de Windsor, a menos de 40 kilómetros de Londres.

Y se iniciará a las 15:00 hora local (16:00 GMT).

Esta es la lista de las personas que asistirán al funeral.

  • Reina Isabel II
  • Príncipe Carlos, hijo primogénito de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Camila, duquesa de Cornualles y esposa del príncipe Carlos
  • Princesa Ana, única hija de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Vicealmirante Timothy Laurence, esposo de la princesa Ana
  • Príncipe Andrés, duque de York. Tercer hijo de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Príncipe Eduardo, conde de Wessex. Cuarto y último hijo de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Condesa de Wessex, Sophie Rhys-Jones. Esposa del príncipe Eduardo
  • Príncipe Guillermo, duque de Cambridge. Hijo primogénito del príncipe Carlos
Castillo de Windsor

Reuters
La despedida al príncipe se producirá en una capilla en el castillo de Windsor.
  • Catherine Middleton, duquesa de Cambridge y esposa del príncipe Guillermo
  • Príncipe Harry, duque de Sussex. Segundo hijo del príncipe Carlos
  • Peter Phillips, hijo de la princesa Ana. Nieto de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Zara Tindall, hija de la princesa Ana. Nieta de Isabel II y el príncipe Felipe
  • Mike Tindall, esposo de Zara
  • Princesa Beatriz, hija del príncipe Andrés
  • Conde Edoardo Mapelli Mozzi, esposo de la princesa Beatriz
  • Princesa Eugenia, hija del príncipe Andrés
  • Jack Brooksbank, esposo de la princesa Eugenia
  • Luisa Mountbatten-Windsor, hija príncipe Eduardo
  • Vizconde James Mountbatten-Windsor, segundo hijo del príncipe Eduardo
  • Eduardo, duque de Kent. Primo de Isabel II y nieto del rey Jorge V
  • Ricardo, duque de Gloucester. Primo de Isabel II y nieto del rey Jorge V
  • Princesa Alejandra, prima de Isabel II y nieta del rey Jorge V
  • Príncipe Bernardo de Baden. Nieto de una de las hermanas del el príncipe Felipe
  • Príncipe Donatus de Hesse, primo lejano del príncipe Felipe
  • Príncipe Felipe de Hohenlohe-Langenburg. Nieto de una de las hermanas del príncipe Felipe
  • David Armstrong-Jones, hijo de la princesa Margarita, hermana de Isabel II
  • Penelope Knatchbull, condesa Mountbatten de Burma
  • Sarah Chatto, hija de la princesa Margarita, hermana de Isabel II
  • Daniel Chatto, esposo de Sarah
Isabe II y Felipe

PA Media
Isabel II se casó con Felipe en 1947.

La procesión hasta la capilla de San Jorge para el funeral estará encabezada por la banda de los Guardias Granaderos.

Y será seguida por el los jefes del alto mando militar, incluido el jefe del Estado Mayor de Defensa, Nicholas Carter, y el primer almirante Tony Radakin.

Este último, tras la muerte del príncipe Felipe, brindó un homenaje a la carrera naval del duque y afirmó que “era uno de nosotros“.

También en la procesión estará el brigadier Archie Miller Bakewell, un oficial de protección personal.

Lo acompañarán en un vehículo de la marca británica Land Rover dos escoltas y un par de asistentes personales.

Bakewell fue secretario privado y mano derecha del príncipe Felipe durante más de una década, y comenzó a trabajar con él en 2010.

El decano de la capilla de Windsor, el reverendo David Conner, oficiará el funeral.

Los otros asistentes previstos serán cuatro cantantes que interpretarán temas musicales que eran del gusto del duque.

Familia Real

BBC

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.