Población en cárceles llega a su nivel más alto en los últimos cinco años
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Población en cárceles llega a su nivel más alto en los últimos cinco años; regresa el hacinamiento

Por primera vez desde 2016 el total de personas presas a nivel nacional rebasa los espacios disponibles en las cárceles. En un año se sumaron casi 16 mil nuevos internos.
Cuartoscuro
9 de abril, 2021
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Al cierre de febrero pasado casi 218 mil hombres y mujeres estaban privadas de su libertad en cárceles municipales, estatales o federales del país. Más del 40 por ciento de ellos de forma preventiva, sin que se haya probado si cometieron o no un delito.

El crecimiento ha sido tal que tan solo en los últimos doce meses se sumaron cerca de 16 mil personas más a las cárceles lo que ha provocado que, por primera vez desde 2016, haya más reos que espacios disponibles. Es decir, que a nivel nacional haya otra vez condiciones de hacinamiento.

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Esta alza sostenida en la población penitenciaria coincide con la reforma constitucional que se aprobó y publicó justamente hace dos años para incrementar el catálogo de delitos denominados coloquialmente como “graves”, que ameritan la imposición de la prisión preventiva automática a los probables responsables. 

Un informe actualizado y publicado esta semana por el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) confirma el ingreso cada vez mayor de personas a las cárceles de forma preventiva, contrario a lo que sucede con los reos condenados que, de hecho, han disminuido.

Los datos oficiales arrojan que al cierre de febrero pasado la cifra de personas en reclusión en México era de 217 mil 969, de las cuales 189 mil 897 son internos acusados de delitos del fuero común, y 28 mil 72 son reclusos del fuero federal.

En comparación con febrero del año pasado, cuando la cifra de personas en cárceles era de 202 mil 337, se trata de un incremento del 7 por ciento en apenas un año, equivalente a 15 mil 632 internos más. Esto confirma el crecimiento a ritmo récord de la población penitenciaria que ya se advertía desde el año pasado.

La cifra de personas presas actualmente, de acuerdo con el mismo informe, es la más alta de los últimos cinco años. Aunque por escaso margen, supera ya la cantidad de reclusos con la que cerró 2016, que fue de 217 mil 868 internos.

Se confirma además que el crecimiento de las personas que ingresan a prisión es una tendencia sostenida por tercer año consecutivo. Luego del abrupto descenso registrado en el periodo de 2015 a 2018, donde la cifra de reos cayó de 247 mil 488 a 197 mil 988, a partir de 2019 el ingreso ha ido en ascenso.

Presuntos culpables y mujeres, el foco rojo

El crecimiento de la población penitenciaria se ha concentrado en el sector de las personas en prisión preventiva sin condena, no en el universo de los sentenciados.

Los datos oficiales muestran que la cifra de presuntos culpables presos al cierre de febrero pasado ascendía a 92 mil 821, que equivalen al 42 por ciento de toda la población en reclusión.  Dicho de otra forma: 4 de cada 10 reos actuales son personas presas sin condena.

Es este universo de reos el que ha crecido de manera considerable ya que, un año antes, los reos en prisión preventiva sumaban 75 mil 644, es decir, eran 17 mil internos menos.

En contraste, la población de internos sentenciados se ha reducido. En el último año cayeron de 126 mil 693 a 125 mil 148, que son mil 500 internos menos actualmente.

Los datos además muestran que la proporción de mujeres presas ha crecido casi al doble que la de hombres. Al cierre de febrero pasado había en los penales del país 12 mil 253 mujeres privadas de su libertad, un incremento del 15.7 por ciento respecto a las 10 mil 589 mujeres internas un año antes.

En cambio, el universo de hombres presos también subió, pero solo en un 7.2 por ciento. Pasó, en el referido lapso, de 191 mil 748 internos a 205 mil 716.

Otro dato importante es que el avance de la población penitenciaria se concentra en las personas procesadas o sentenciadas por delitos del fuero común, como son los robos de distinto tipo. En un año pasaron de 173 mil 192 a 189 mil 897. Lo contrario sucede con los internos del fuero federal como delincuencia organizada o narcotráfico, que cayeron de 29 mil 145 a 28 mil 72.

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El fantasma de la sobrepoblación

De acuerdo con el informe publicado por el OADPRS, hasta febrero pasado había en el país 288 cárceles con capacidad para albergar, en total, a 217 mil 16 personas. Dicha capacidad se sobrepasó en febrero, ya que la cifra total de internos supera por 953 personas a los espacios disponibles. Es la primera vez que esto ocurre desde 2016. 

Para poner en proporción este crecimiento basta decir que un año antes aun existían casi 14 mil espacios disponibles en los reclusorios del país. Todo ese margen se ha esfumado.

La distribución de la población penitenciaria no es homogénea en todo el país y hay entidades en una situación mucho peor que otras. El estado de México es el foco rojo pues en dicha entidad hay más de 33 mil personas presas, pero solo 14 mil 327 espacios, lo que representa un nivel de hacinamiento superior al 130 por ciento.

Durango es la segunda entidad con el mayor nivel de sobrepoblación: su número de reos supera en un 84 por ciento los espacios disponibles. Le sigue Morelos con una sobrepoblación carcelaria del 79 por ciento, Nayarit con un nivel de hacinamiento del 78 por ciento, y Puebla con un 37 por ciento.

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Mucormicosis, el raro y peligroso "hongo negro" que afecta a pacientes de COVID-19 en India

Aunque un funcionario del gobierno señaló que "no hay un brote grande", un número creciente de casos de mucormicosis están siendo reportados en todo el país, con consecuencias devastadoras para muchos pacientes.
11 de mayo, 2021
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El sábado por la mañana, el doctor Akshay Nair, un cirujano oftalmológico que vive en Bombay, se preparaba para operar a una mujer de 25 años que se había recuperado, tres semanas antes, de una infección de covid-19.

Ya en cirugía, la paciente, que es diabética, estaba siendo atendida por un especialista en oído, nariz y garganta.

El experto le estaba insertando un tubo en una de las fosas nasales y estaba extrayendo tejidos afectados por mucormicosis, una infección fúngica rara y peligrosa que ataca agresivamente la nariz, los ojos y, algunas veces, el cerebro.

A ese paso le seguiría un procedimiento de tres horas, a cargo del doctor Nair, para sacarle un ojo.

“Le quitaré el ojo para salvarle la vida. Así es como funciona esta enfermedad”, me dijo el doctor Nair.

En medio de una segunda ola mortal de covid-19 que asola India, los médicos están reportando una serie de casos vinculados con esta afección también llamada el “hongo negro” entre pacientes que ya se recuperaron de la covid-19 o están en ello.


¿Qué es la mucormicosis?

La mucormicosis es una infección muy rara causada por la exposición a hongos de la familia de los mucorales, que se hallan comúnmente en el suelo, las plantas, el estiércol y las frutas y verduras en estado de descomposición.

“Es omnipresente y se encuentra en el suelo y el aire e incluso en la nariz y la mucosidad de las personas sanas”, indica Nair.

Afecta los senos paranasales, el cerebro y los pulmones y puede ser potencialmente mortal en personas diabéticas o gravemente inmunodeprimidas, como pacientes con cáncer o personas con VIH/sida.


Los médicos creen que la mucormicosis, que tiene una tasa de mortalidad general del 50%, puede estar desencadenada por el uso de esteroides, un tratamiento que salva la vida de los pacientes de covid-19 que se encuentran en estado crítico.

Los esteroides reducen la inflamación en los pulmones causada por covid-19 y parecen ayudar a detener algunos de los daños que pueden ocurrir cuando el sistema inmunológico se acelera para combatir el coronavirus.

Pero también reducen la inmunidad y aumentan los niveles de azúcar en la sangre tanto de pacientes diabéticos como no diabéticos que contraen covid-19.

Se cree que esta disminución de la inmunidad podría estar provocando estos casos de mucormicosis.

“La diabetes reduce las defensas inmunológicas del cuerpo, el coronavirus las exacerba y luego los esteroides, que ayudan a combatir la covid-19, actúan como combustible para el fuego”, explica Nair.

“Es una pesadilla dentro de una pandemia”

El médico, que trabaja en tres hospitales de Bombay, una de las ciudades más afectadas por la segunda ola, dice que en abril ya vio a unos 40 pacientes con la infección fúngica.

Prueba de covid-19

Getty Images
Los esteroides son un fármaco esencial para salvar la vida de los pacientes con covid-19.

Muchos de ellos eran diabéticos que se habían recuperado de covid-19 en sus casas. A 11 de ellos se les tuvo que quitar quirúrgicamente un ojo.

Entre diciembre y febrero, solo seis de sus colegas en cinco ciudades (Bombay, Bangalore, Hyderabad, Nueva Delhi y Pune) informaron de 58 casos de la infección. La mayoría de los pacientes la contrajeron entre 12 y 15 días después de haberse recuperado de covid-19.

El concurrido Hospital Sion de Bombay ha registrado 24 casos de infección por estos hongos en los últimos dos meses, en comparación con los seis casos que se reportan aproximadamente cada año, según la doctora Renuka Bradoo, jefa de la división de oído, nariz y garganta del ese centro médico.

Once de ellos perdieron un ojo y seis murieron. La mayoría de sus pacientes son diabéticos de mediana edad que fueron atacados por el hongo dos semanas después de recuperarse de la covid-19.

“Aquí, ya estamos viendo dos o tres casos por semana. Es una pesadilla dentro de una pandemia”, me dijo la especialista.

“Este año es algo diferente”

En la ciudad sureña de Bengaluru, el doctor Raghuraj Hegde, un cirujano oftalmológico, cuenta una historia similar.

Jornada de limpieza en Bombay.

EPA
Bombay es una de las ciudades más afectadas en la segunda ola de India.

Ha visto 19 casos de mucormicosis en las últimas dos semanas, la mayoría de ellos son pacientes jóvenes. “Algunos estaban tan enfermos que ni siquiera pudimos operarlos”.

Los médicos dicen que están sorprendidos por la gravedad y la frecuencia de esta infección fúngica durante la segunda ola, en comparación con algunos casos durante la primera ola del año pasado.

Nair dice que no se había encontrado con más de 10 casos en Bombay en los últimos dos años. “Este año es algo diferente”, dice.

En Bangalore, el doctor Hegde nunca había visto más de uno o dos casos al año en más de una década de práctica.

Los pacientes que padecen la infección por estos hongos suelen tener síntomas de congestión y sangrado nasal, hinchazón y dolor en el ojo, párpados caídos, visión borrosa y, posteriormente, pérdida de la misma.

También se pueden presentar manchas negras de piel alrededor de la nariz.

Los médicos dicen que la mayoría de sus pacientes llegan tarde, cuando ya están perdiendo la visión, y tienen que retirar quirúrgicamente el ojo para evitar que la infección llegue al cerebro.

En algunos casos, los pacientes han perdido la visión en ambos ojos. Y en casos raros, los doctores tienen que extirpar el hueso de la mandíbula para evitar que la enfermedad se propague.

“No hay un brote grande”

El único fármaco eficaz contra la enfermedad es una inyección intravenosa antifúngica, que cuesta 3.500 rupias (US$48) la dosis y que debe administrarse todos los días por ocho semanas.

Mujer a la que se le hace la prueba

Getty Images
La segunda ola de coronavirus está causando estragos en India y la crisis se ha agudizado por la falta de oxígeno e insumos en muchos lugares del país.

Una forma de detener la posibilidad de contraer la infección por hongos es asegurarse de que a los pacientes con covid-19, tanto los que están bajo tratamiento como los que se han recuperado, se les administre la dosis correcta de esteroides durante el tiempo idóneo, explica el Rahul Baxi, un especialista en diabetes radicado en Bombay.

El experto indica que trató a unos 800 pacientes diabéticos con covid-19 el año pasado, y ninguno de ellos contrajo la infección por hongos. “Los médicos deben cuidar los niveles de azúcar después de que los pacientes sean dados de alta”, me dijo el doctor Baxi.

Un alto funcionario del gobierno señaló que “no hay un brote grande“. Sin embargo, es difícil decir por qué un número creciente de casos de mucormicosis están siendo reportados en todo el país.

“La variante del virus parece ser virulenta, elevando el azúcar de la sangre a niveles muy altos. Y, extrañamente, la infección por hongos está afectando a muchos jóvenes”, indica el doctor Hegde.

Su paciente más joven el mes pasado fue un hombre de 27 años, que ni siquiera era diabético. “Tuvimos que operarlo durante su segunda semana de covid-19 y quitarle el ojo. Es bastante devastador”.


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