Segundo año de la pandemia de COVID, más mortal que el primero: OMS
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Segundo año de la pandemia de COVID, más mortal que el primero, advierte la OMS

La OMS llamó a los países a renunciar a vacunar a niños y adolescentes y donar las dosis al sistema Covax para distribuirlas a los países desfavorecidos.
AFP
Por AFP
15 de mayo, 2021
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La pandemia del coronavirus está matando más gente en su segundo año que en el primero, advirtió la Organización Mundial de Salud (OMS), que pidió a los países ricos no vacunar a sus menores y dar esas dosis a los países pobres, desbordados por la tragedia, como India, que vive un devastador resurgimiento de la epidemia.

El COVID-19 ya ha causado al menos 3.3 millones de muertos en el mundo desde fines de diciembre de 2019 y la aparición de variantes, así como el avance desigual de las campañas de vacunación, siguen preocupando.

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Según el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, “así como van las cosas, el segundo año de la pandemia será mucho más mortal que el primero”.

Llamó asimismo a los países a renunciar a vacunar a niños y adolescentes y donar las dosis al sistema Covax para distribuirlas a los países desfavorecidos.

Tedros ha denunciado en repetidas ocasiones el objetivo de los países más desarrollados de vacunar lo antes posible a la mayoría de sus respectivas poblaciones, sin tener en cuenta que los menores son muy poco propensos a caer enfermos a causa del covid, y tampoco a contagiarlo.

En cambio, países como India, Nepal o Sri Lanka sufren tasas de contagio explosivas, recordó Tedros.

El programa Covax, que la OMS gestiona junto a fondos privados, se quedó sin buena parte del suministro de vacunas que esperaba en el segundo trimestre del año, porque países como India, que fabrica la mayor parte de las vacunas del mecanismo, decidieron prohibir las exportaciones.

Mientras tanto, varios países en Europa, donde han remitido exponencialmente los casos, reabren sus debilitadas economías.

Como Grecia, que el viernes levantó todas las restricciones a la circulación tras siete meses de confinamiento para inaugurar la esperada temporada turística. La única condición ahora para poder viajar al país es estar vacunado o presentar un test covid negativo.

“Los restaurantes están abiertos, se puede ir a la playa, aprovechar el buen tiempo, hacer compras. Es maravilloso poder salir de nuevo”, dice en Creta Caroline Falk, una turista alemana de 28 años.

En España, miles de ciudadanos colapsaron este viernes las carreteras para dirigirse en particular a las playas tras el fin de meses de confinamiento perimetral.

Italia anunció el 15 de mayo que suspenderá a partir del domingo la cuarentena de cinco días para los turistas europeos, mientras en Portugal, centenares de turistas británicos son esperados a partir del lunes después de que Reino Unido incluyera a este país en su “lista verde” de países y territorios a los que sus ciudadanos podrán viajar sin tener que guardar cuarentena a su regreso.

El levantamiento de restricciones permitirá además que los hinchas ingleses puedan viajar a Oporto (norte) el 29 de mayo para asistir a la final de la Liga de Campeones, que se disputarán el Chelsea y el Manchester City.

En cambio, Japón ha ampliado el estado de urgencia, que afectaba a diez departamentos, a tres más debido al recrudecimiento de casos, a diez semanas de la apertura de los Juegos Olímpicos.

En este sentido, el tenista Roger Federer declaró que los atletas “necesitan una decisión” firme sobre la celebración o no de los Juegos, y dijo que comprendería perfectamente si el evento, que ya fue aplazado el año pasado, fuese finalmente cancelado.

“No se oye mucho, lo que me hace pensar que los Juegos tendrán lugar, pese a que he oído que mucha gente en Tokio está contra los Juegos”, dijo a la cadena de televisión suiza Leman Bleu.

Variante india en Reino Unido

Inglaterra se prepara para una nueva etapa, con la reapertura el unes de museos, hoteles y estadios, gracias a una neta caída del número de casos de covid, tras un largo confinamiento y una campaña de vacunación.

El primer ministro británico, Boris Johnson, advirtió no obstante este viernes que la variante india amenaza con perturbar el desconfinamiento y sigue propagándose, tras un aumento preocupante en algunas zonas, en particular en el noroeste de Londres.

Por ello, las autoridades decidieron iniciar una campaña de detección acelerada.

Francia por su parte, anunció que los viajeros de cuatro nuevos países (Colombia, Bahréin, Costa Rica y Uruguay) tendrán que someterse a una cuarentena de 10 días a partir del domingo.

En India, sumergida por una devastadora oleada de la pandemia, la vacunación con la Sputnik V rusa se inició el viernes en ese país de 1.300 millones de habitantes.

Tras sumir en el caos a las grandes metrópolis indias –por falta de medicamentos, oxígeno y camas para los enfermos– el virus sigue devastando en el campo, carente de infraestructuras.

Los muertos son enterrados o abandonados en ríos, mientras los enfermos tratan de curarse con remedios caseros. En los últimos días, cien cadáveres fueron lanzados al río Ganges, haciendo temer una situación tan desastrosa como en otros lugares.

“Dejan a la gente morir”, dijo Kidwai Ahmad a la AFP desde su pueblo de Sadullahpur, en el Estado de Uttar Pradesh (norte).

En Colombia, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, contrajo el virus en medio de una tercera ola en el país que vive masivas protestas contra el gobierno de Iván Duque.

Mascarilla sí, mascarilla no

En Estados Unidos, donde el número de casos de covid-19 se redujo fuertemente, se anunció el jueves el levantamiento de la recomendación de llevar mascarilla para las personas vacunadas, lo que ha provocado acalorados debates y cierta confusión en el país.

El gigante de la distribución, Walmart anunció el viernes que la mascarilla deja de ser obligatoria en sus centros, aunque otras empresas la mantienen.

Con más de 584 mil muertos, Estados Unidos sigue siendo el país más golpeado por la pandemia, por delante de Brasil (más de 430 mil fallecidos), India (258 mil), México (219 mil 590) y Reino Unido (127 mil 640).

En cambio, desde Ginebra, la OMS recomendó que incluso, “en situaciones donde la cobertura de vacunación es elevada, si hay mucha transmisión, no se retira la mascarilla”, dijo el encargado de asuntos urgentes sanitarios de la organización, Michael Ryan, en conferencia de prensa.

La directora científica de la OMS, Soumya Swaminathan, dijo por su parte que “muy pocos países están en situación de abandonar las medidas”.

Por último, la serie IndyCar de automovilismo anunció este viernes por segundo año consecutivo, la cancelación de su carrera por las calles de Toronto (Canadá), programada para el 11 de julio, a causa del coronavirus.

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Qué es el kafala, el controvertido sistema de empleo por patrocinio que 'esclaviza' a los trabajadores

Miles de trabajadores viajan a los países del Golfo, Jordania y Líbano con el sueño de ahorrar dinero para ayudar a sus familias, pero acaban en un ciclo interminable de abuso.
6 de octubre, 2021
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Pensó que había encontrado el empleo de su vida, pero terminó cautivo y obligado a trabajar gratis.

Athenkosi Dyonta, un barista de 30 años, trabajaba en un café en la ciudad de George, un popular sitio de vacaciones en su país natal, Sudáfrica.

El joven solía compartir su “arte en latte“, los diseños que se hacen con leche sobre el café, con baristas de todo el mundo en un grupo de Facebook.

Fue allí donde una mujer lo contactó con una oferta de trabajo en Omán.

Además de un salario decente, le ofrecían alojamiento, comida y transporte gratuitos.

La mujer dijo que se ocuparía de su visa. Todo lo que Athenkosi tendría que hacer era pagar un boleto de avión, un chequeo médico y una prueba de covid-19.

Taza de latte con diseños hechos con el café sobre la leche

Getty Images
Athenkozi fue contactado en un grupo de Facebook donde compartía su “arte en latte”.

“Pensé que cuando él regresara después de un año más o menos nos compraríamos una casa y podríamos enviar a nuestros niños a mejores escuelas”, recordó su novia Pheliswa Feni, de 28 años, con quien tiene dos hijos.

La pareja pidió prestado dinero para el pasaje aéreo de Athenkosi, quien poco después viajó a Omán.

Al llegar al país árabe, el barista fue conducido desde la capital, Muscat, a una ciudad llamada Ibra, donde lo trasladaron a su nuevo hogar.

“Era un lugar sucio, una habitación pequeña, con apenas un colchón y cajas”, le dijo Athenkosi al podcast The Comb de la BBC.

La sorpresa fue solo el inicio de un período de enorme angustia para el joven, quien se enteró poco después de que el “empleo de sus sueños” no existía.

Athenkosi Dyonta lavando tazas en Omán

Athenkosi Dyonta
En Omán, cuando Athenkosi no estaba trabajando debía permanecer encerrado en su habitación.

Athenkozi pasó a trabajar de 12 a 14 horas al día en tareas de limpieza en cafés.

Cuando no tenía que trabajar lo obligaban a permanecer encerrado en su habitación. La comida era terrible y no le pagaban.

“Comía solo pan y leche, a veces un panecillo con un huevo. No recibía ningún salario, solo trabajaba”.

Lo que el joven no sabía era que había firmado un acuerdo de patrocinio utilizado en partes del Medio Oriente llamado “kafala”, que otorga a ciudadanos y empresas privadas un control casi absoluto sobre el empleo y el estatus migratorio de los trabajadores extranjeros.

A la merced del empleador

“El sistema de kafala o patrocinio ata a los trabajadores migrantes a sus empleadores”, le señaló a BBC Mundo May Romanos, investigadora de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos de migrantes en la región del Golfo .

Romanos es una de las autoras de un informe de AI de 2019 sobre el sistema de kafala en Líbano.

La palabra árabe kafala significa garantizar.

En este sistema “los trabajadores no pueden entrar al país u obtener una visa a menos que tengan ese patrocinio”.

“Y el empleador puede en cualquier momento cancelar el permiso de residencia y dejar al trabajador como un ilegal en riesgo de ser deportado”, explicó Romanos.

“El trabajador no puede cambiar de trabajo ni abandonar el país sin permiso de su empleador, así que acaba atrapado en un ciclo de abuso”.

El sistema fue creado para asegurar una oferta abundante de mano de obra barata durante una era de boom económico.

Sus defensores aseguran que beneficia a las empresas locales y es un factor que impulsa el desarrollo, aunque el sistema se ha vuelto cada vez más polémico por las denuncias de casos de abuso.

A pesar de la posible explotación, los trabajadores muchas veces aceptan trabajos en el sistema de kafala porque la paga que se ofrece es mejor que la que obtendrían en sus propios países, señala el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), un think tank con sede en Nueva York.

Muchos trabajadores envían remesas a sus hogares, que según el Banco Mundial pueden ayudar a aliviar la pobreza en países de medianos y bajos ingresos. En 2019, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos estuvieron entre los 10 países desde donde se enviaron más remesas.

Los valedores del sistema argumentan que facilitar la entrada legal de trabajadores a la región hace que éstos sean menos vulnerables al tráfico de personas.

Quienes se oponen, sin embargo, señalan que se requieren mayores garantías legales para proteger a los trabajadores, agrega el análisis de CFR.

Mujeres protestando en Líbano con un cartel que dice "abajo el kafala". 2019

Getty Images
“Abajo el kafala”. Trabajadores migrantes protestaron contra este sistema en Líbano.

El sistema de kafala se aplica con variaciones en todos los países del Golfo, además de en Jordania y Líbano.

“En Líbano, por ejemplo, los trabajadores migrantes no pueden cambiar de empleo sin el permiso del empleador pero sí pueden salir del país”, afirmó Romanos.

“Aunque en la práctica es muy difícil hacerlo si el empleador se niega a pagar el pasaje aéreo, ya que estos trabajadores ganan muy poco. En muchos casos además los empleadores confiscan sus pasaportes“.

“Historias desgarradoras”

El informe de 2019 de Amnistía Internacional se centra en el caso de las trabajadoras domésticas.

Uno de los testimonios que recoge el reporte es el de Mary, una trabajadora de Etiopía que viajó a Líbano, donde aseguró haber sufrido abuso físico y verbal.

“Estuve en la casa de mis empleadores sin salir durante un año, trabajaba 18 horas al día. Lloraba todos los días y traté de acabar con mi vida en tres ocasiones. Su casa era mi prisión”, relató Mary.

“La historia de las trabajadoras domésticas es tristemente muy similar en toda la región”, señaló Romanos.

Manos con guantes de limpieza

Getty Images
Algunas de las trabajadoras domésticas entrevistadas por Amnistía Internacional trabajaban hasta 18 horas al día.

“Como viven en la casa de sus empleadores tienden a estar aisladas, a muchas se les prohíbe salir de la casa. Creo que algunas de las historias más desgarradoras que escuchamos eran especialmente de trabajadoras domésticas”.

La mayoría de las trabajadoras domésticas atrapadas en el sistema de kafala son mujeres y provienen de Filipinas, Sri Lanka, India, Bangladesh, y en muchos casos de África.

Muchas de ellas son madres que dejaron a sus hijos en sus países y viajaron con la idea de ganar dinero para la educación y alimentación de sus niños”.

Romano señaló que muchas trabajadoras domésticas migrantes trabajan, como Mary, hasta 18 horas al día sin ningún día libre a la semana.

La carga de trabajo es atroz y muchas relatan casos de abusos físicos por parte no solo de sus empleadores sino de los menores a su cargo”.

“Hemos hablando con muchas de estas mujeres que estaban en refugios en Líbano y Qatar. Estaban atrapadas, porque los empleadores aún tenían sus pasaportes y además no tenían dinero para regresar a su país y reunirse con sus hijos”.

Muchas de ellas ni siquiera habían recibido sus salarios así que trabajaron por nada”.

Un estudio de 2008 de Human Rights Watch denunció que las trabajadoras domésticas migrantes estaban muriendo en Líbano a una tasa de más de una por semana, debido a suicidios o intentos de escapes fallidos.

Bahréin, Qatar y Arabia Saudita

Bahréin anunció en 2009 que desmantelaría el sistema de kafala y estableció un organismo público, la Autoridad Reguladora del Mercado de Trabajo, con el fin de regular el estatus de los trabajadores migrantes en lugar de los empleadores.

Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señaló que esa Autoridad actúa luego del reclutamiento y “no ha asumido el rol de patrocinio, por lo que el sistema de kafala permaneció con algunas restricciones”.

Los trabajadores migrantes en Bahréin ahora tienen “un grado de mobilidad ya que pueden cambiar de empleo sin el consentimiento escrito de su empleador”.

Pero la OIT advirtió que esta libertad fue luego restringida por otra ley en 2011 “que impide a los trabajadores cambiar de empleo antes de un año”.

Qatar también introdujo reformas recientemente al sistema de kafala “ante la presión internacional y por ser foco de atención antes del Mundial de fútbol de 2022”, señaló Romanos.

El país tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que representan el 95% de su fuerza laboral, según AI.

“Qatar permite ahora que los trabajadores migrantes cambien de trabajo y salgan del país sin permiso de sus empleadores, pero en la práctica esto sigue siendo difícil”.

“Y además el empleador aún tiene el poder de cancelar en cualquier momento el permiso de residencia. Si el trabajador abandona el empleo por abuso puede ser acusado de huir y enfrentar un posible arresto y deportación”.

La OIT, por su parte, describió la reforma al sistema de kafala en Qatar como “un cambio histórico”.

“Qatar ha introducido grandes modificaciones a su sistema laboral, poniendo fin al requisito de que los trabajadores migrantes obtengan el permiso de su empleador para cambiar de trabajo. El país convirtió al mismo tiempo en el primero de la región en adoptar un salario mínimo no discriminatorio”, señaló la OIT.

“Tras la adopción de la ley 19 de 2020, el 30 de agosto de ese año, los trabjaadores migrantes pueden cambiar de empleo antes del fin de su contrato sin obtener primero un Certificado de No Objeción de su empleador.

Esta nueva ley, unida a la eliminación previa del requisito de un permiso del empleador para abandonar el país, efectivamente desmantela el sistema de patrocinio de kafala y marca el comienzo de una era en el mercado laboral de Qatar”.

“Mediante legislación adicional se estableció un salario mínimo de 1.000 riyales de Qatar (unos US$275) que se aplica a todos los trabajadores, de todos los sectores, incluyendo las empleadas domésticas”, agregó la OIT.

Trabajadores migrantes en Doha, Qatar, haciendo fila para usar un cajero automático

Getty Images
Qatar tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que conforman el 95% de la fuerza laboral del país.

Arabia Saudita, por su parte, “tiene más de 10 millones de trabajadores migrantes“, afirmó Romanos.

Este país también introdujo algunas reformas, “pero son más en papel que en la práctica”, según la investigadora de AI.

“Por otra parte, es un país cerrado a las organizaciones de derechos humanos por lo que es muy difícil documentar los abusos y ofrecer apoyo a los trabajadores”.

“Una forma de esclavitud moderna”

Al igual que Mary, la trabajadora doméstica en Líbano, Athenkosi intentó quitarse la vida.

El joven barista logró finalmente volver a Sudáfrica, luego de que su novia organizara una campaña para recaudar fondos. El empleador sólo lo dejó ir tras recibir unos US$1.500 por “incumplimiento de contrato y gastos de comida y alojamiento”.

Otras personas atrapadas en el sistema de kafala no han sido tan afortunadas y siguen a la merced de sus empleadores.

Protesta de trabajadores migrantes en Líbano en 2019

Getty Images
Estos trabajadores migrantes en Líbano piden a sus empleadores: “Entreguen nuestros pasaportes, concédannos un día libre, paguen salarios, hablen en forma amable”.

Para Romanos, el kafala es un sistema complejo que no se cambia solo aboliendo un par de leyes.

“Debe haber un cambio de cultura en estos países, y debe acabarse con la cultura de impunidad”.

Los empleadores no enfrentan ninguna consecuencia por sus abusos, ni en Qatar ni en el resto de la región”.

Romanos asegura que los gobiernos deben no solo reformar las leyes sino implementar esos cambios y castigar a los abusadores.

“Definitivamente el sistema de kafala es una forma de esclavitud moderna y creemos que debe ser abolido“.

“Ése es el llamado que hicimos ya hace más de diez años cuando comenzamos a informar sobre el kafala”.

“Es un sistema que debe ser reemplazado por otro que proteja a los trabajadores migrantes de los abusos y garantice sus derechos humanos”.


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