Ataques a comunidades de Aldama se recrudecen; hay más de 15 diarios
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Ataques a comunidades de Aldama, en Chiapas, se recrudecen; hay más de 15 diarios

Ya son cuatro años de vivir bajo fuego en Aldama, Chiapas, sin que los intentos de las autoridades federales y estatales por establecer la paz logren el alto al fuego.
Cuartoscuro
6 de junio, 2021
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Desde principios de mayo se incrementó el número de ataques con arma de fuego que reciben comunidades de Aldama por parte de sus vecinos de Chenalhó. El promedio de balaceras diarias es de 15. Aunque hay jornadas en las que se registran más. El 26 de mayo, por ejemplo, hubo más de 30, de acuerdo con reportes de los representantes de la Comisión Permanente de los 115 comuneros y desplazados de Magdalena, Aldama.

Desde el viernes 4 de junio, los pobladores han reportado que ahora además hay detonaciones de explosivos en la orillas del río que separa a ambos municipios.

Lee: Comunidades bajo fuego: arrecian ataques de presuntos paramilitares a pobladores de Aldama, Chiapas

Tanto los pobladores como el gobierno del estado descartan que el incremento de la violencia se deba a las elecciones de este domingo. Este ya es un viejo conflicto agrario que ha ido escalando de nivel, por la actuación de presuntos paramilitares, sin que las autoridades logren detener el fuego

Pero a la gente de las comunidades bajo agresión les preocupa que la jornada electoral distraiga la atención y eso abra un hueco para que las balaceras y detonaciones se recrudezcan aún más.

“Antes a veces solo disparaban al aire. Ahora si una persona o un vehículo anda en los caminos, les disparan. Y el viernes empezaron las detonaciones, no sabemos qué tipo de artefacto están usando. Los detonan de su lado, en Santa Martha, pero se escuchan muy fuertes las explosiones. Hasta hacen temblar la tierra. Nos quieren amedrentar aún más”, cuenta una de las pobladoras, a quien llamaremos Laura, para proteger su identidad y su seguridad.

El 8 de mayo, las balas alcanzaron a un muchacho de 24 años de edad, Pedro Lunes Pérez, de la comunidad de Coco Aldama. “Se encontraba en su casa cuando los atacaron con armas de fuego de altos calibres. Eran las 2 de la tarde con cuatro minutos. Los disparos provenían del punto de ataque de Nech´en Saclum, Chenalhó”, dice el reporte de la Comisión Permanente de los 115 comuneros y desplazados.

El 23 de mayo resultó herido Julio César Pérez Pérez de la comunidad de Xuxch´en. “Lo atacaron cerca de la comunidad de Tabak, mientras se dirigían a su trabajo a bordo de una camioneta”, dice el reporte de ese día.

En cuatro años, desde 2017 a la fecha, seis personas han fallecido y 23 han resultado heridas (incluyendo dos que quedaron inmóviles) por los disparos de armas de fuego desde Santa Martha, Chenalhó hacia Aldama, reporta la Comisión Permanente de los comuneros.

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“Los pobladores vivimos bajo el terror, sobre todo los que están más a la orilla del río. Cuando los disparos se intensifican, no se puede ir a trabajar a las parcelas, hay que ir a trabajar en los cafetales de noche, para evitar los balazos”, cuenta Laura.

Hace cuatro años que los pobladores de Aldama viven bajo las balas. Aunque el conflicto que originó los ataques es todavía más añejo. Empezó por un problema de tierras, que se agudizó en 2017. Ambos municipios, Aldama y Chenalhó reclaman como propias 60 hectáreas de las orillas del río que los divide.

Las autoridades federales y estatales han tratado de resolver la disputa, pero los disparos siguen. Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, de la Secretaría de Gobernación federal, ha acudido como testigo a varias firmas de pactos de paz. Al día siguiente o a los pocos días, las balas vuelven.

Encinas y otras autoridades han asegurado en conferencias de prensa o en la misma conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, que los balazos no solo salen de armas disparadas desde Santa Martha, Chenalhó, sino también desde Aldama Chiapas, en un fuego cruzado entre vecinos.

Algo que los pobladores de Aldama y organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) niegan. Los disparos salen solo desde Santa Martha, han dicho, donde, aseguran, hay grupos de corte paramilitar (herederos de los que perpetraron la matanza de Acteal) interesados en que no acabe el conflicto.

El 23 de abril de 2021, en su resolución 35/2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó una medida cautelar a favor de 12 comunidades indígenas tsotsiles del municipio de Aldama, Chiapas, México, en la que le solicita al Estado mexicano adoptar las medidas necesarias para proteger la vida e integridad de los pobladores, tanto al interior de sus comunidades, como durante sus desplazamientos.

La medida cautelar protege a las comunidades Coco, Tabac, Xuxchen, San Pedro Cotzilnam, Chayomte, Juxton, Tselejpotobtic, Yeton, Chivit, Sepelton, Yoctontik y Cabecera municipal de Aldama.

La CIDH específico que “si bien se han implementado diversas medidas de protección a favor de los habitantes de la zona, las mismas no han permitido mitigar la situación de riesgo”. Hasta el día de hoy “los habitantes de las comunidades identificadas no puedan realizar con tranquilidad sus actividades propias del día a día, tales como sembrar maíz, frijol, o cosechar café”.

El más reciente intento del gobierno federal y estatal por pacificar la zona incluye solucionar el pleito por las tierras. De las 60 hectáreas en pugna, Aldama ya aceptó quedarse solo con 32.5, como compensación, recibirán, además, 180 hectáreas en Ixtapa, a cinco o seis horas de Aldama. “Están muy lejos, sí, pero se aceptó para ya quedar en paz”, dice Laura.

Sin embargo, el proceso de deslinde (de medición) de las tierras, para proceder a expedir los títulos de propiedad oficiales, no se ha hecho. “La justificación es que las agresiones no cesan y que por eso no se hace el deslinde, y, claro, siguen diciendo que los balazos salen de las dos partes, cuando eso es mentira. Hasta cuando andan los rondines de la Guardia Nacional y la policía, los de Santa Martha disparan, pero eso no lo hacen público”, asegura Laura.

Animal Político solicitó tanto a la subsecretaría de Derechos Humanos,  Población y Migración de la Secretaría de Gobernación Federal y a la Secretaría General del gobierno de Chiapas, a través de sus oficinas de comunicación, saber cómo iba el proceso para pacificar la zona y a qué se debía el incremento en los ataques de estos días, pero hasta el cierre de esta edición la subsecretaría a cargo de Alejandro Encinas no emitió ninguna respuesta.

La de la Secretaría de Gobierno del estado solo señaló que la jornada electoral no tiene nada que ver con el recrudecimiento de la violencia en la zona. “Sí se tienen reportes de detonaciones. Pero es un problema agrario que data de más de 40 años en los que se han registrado incidentes”. Respecto al deslinde pendiente de tierras aseguraron que está en proceso en la Procuraduría Agraria.

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'Esto no parece una ola de COVID, parece un tsunami': la odisea de una mexicana en la India

El país reporta nuevos récords mundiales de contagios diarios y sufre por falta de camas de hospital y oxígeno. Nayelly Rodríguez, una mexicana que vive en ese país desde hace 6 años cuenta que ella y toda su familia tiene COVID.
3 de mayo, 2021
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“En India no hay mucha esperanza. El covid-19 parece imparable. La gente tiene miedo. Temen que sus seres queridos mueran porque no haya lo más básico para que los traten, como el oxígeno”, cuenta a BBC Mundo la mexicana Nayelly Rodríguez Cortés.

Rodríguez, de 29 años, se convirtió al Islam hace 11 años en su natal Guadalajara. Después conoció a su esposo Feroz Khan, con quien tiene 3 hijos, de 8, 6 y 3 años.

Viven desde hace 6 años en Ghaziabad, en el norte del país, a 45 kilómetros de Nueva Delhi.

El jueves pasado, después de presentar síntomas de covid-19 -entre ellos tos, dolor de cuerpo y fiebre-, su prueba dio positivo. Un par de días después ocurrió lo mismo con su esposo y sus hijos.

“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana, como es conocida de manera coloquial.

Escasez de camas y oxígeno-6543

Asegura que no tiene tanto miedo por ella y su familia, pero acepta que cuando camina para hacer algo en su casa le falta el aliento.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana.

“Esa es la gran incertidumbre que tenemos en nuestra casa y todos los enfermos en India. ¿Qué hacemos si empeoran nuestros síntomas? ¿Vamos a poder conseguir lo más básico, como oxígeno o una cama en el hospital?”.

India ha registrado nuevos récords mundiales de nuevas infecciones de covid-19, alcanzando casi 400.000 en un día y está enfrentando una severa escasez de camas de hospital, así como tanques de oxígeno medicinal.

“Es muy difícil conseguir un tanque. Y algunos están lucrando: los están vendiendo hasta en 1.000 dólares, una cifra que es inaccesible para la mayoría, sobre todo después de que las personas se han quedado sin empleo y sin forma de tener dinero”.

Familias enteras

Cuenta que en el conjunto de edificios donde vive, y por lo que oye en las noticias, lo que pasó con su familia es lo que está pasando en el país: se enferman familias enteras.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
El esposo y los hijos de Nana también dieron positivo por covid-19.

“Hay muchísimos contagiados, los casos aumentan exponencialmente. Cada día nos enteramos de más y más personas. Esto no parece una ola, parece un tsunami”.

Nana dice que cada vez se sabe también de más muertos por covid, entre ellos los papás de un vecino.

“Y un caso que me impactó mucho, es que en los edificios donde vivo, hace dos semanas, un niño de apenas 8 años se desmayó en el parque y murió antes de llegar al hospital. Ahí les dijeron a sus padres que fue por el virus”.

Con más de 19 millones de casos registrados, India es el segundo país con más infecciones, solo después de Estados Unidos.

Hasta el momento ha reportado casi 212.000 muertes, pero se cree que esta cifra va a aumentar mucho en los próximos días debido a este nuevo fuerte embate del virus y por sospechas de los medios que no todas las muertes han sido reportadas.

Exceso de muertes

Nana dice que en febrero se oían pocos casos, que la gente empezó a relajarse y hacer una vida más normal, incluso a asistir a festivales religiosos masivos, y que en parte eso ayudó a la propagación del virus. En el país circula una variante del covid-19 de la que todavía no se conoce mucho.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
Nana y su esposo tienen tres hijos, de 8, 6 y 3 años.

Por todo el mundo circulan fotografías y videos en los que se ven crematorios con muchas piras que no dejan de arder y filas de cuerpos que esperan por hasta 20 horas a ser incinerados.

El diario The Hindu causó conmoción con una noticia de que el cuerpo de un hombre esperando turno fue parcialmente comido por un perro callejero.

También se han acondicionado lugares como parques y estacionamientos para hacer las cremaciones.

En Delhi, un crematorio que había sido creado para incinerar mascotas, pero que todavía no había entrado en operación, se está usando para personas.

“Los musulmanes cuando morimos no podemos ser cremados, sino enterrados. Pero los panteones también están ya llenos”, cuenta.

Calles de India

Cortesía
La única conexión de Nana con el exterior por ahora es la ventana de su casa.

Nana dice que ella ha visto un gran aumento de contagios comparados con la primera ola de coronavirus en 2021.

En ese tiempo ella documentó en su canal de Youtube cómo salió a ayudar al éxodo de migrantes trabajadores que volvían a sus pueblos y aldeas. Les daban agua y alimento para que pudieran continuar caminando ya que se cancelaron los trenes y los autobuses.

“Muchísimas personas viven al día y han perdido sus trabajos. Están en una situación desesperada. Así que los migrantes de otros estados otra vez dejaron la ciudad y se fueron a sus lugares de origen, para no morir de hambre. Aunque, también allá pueden morir porque hay menos infraestructura médica”.

Restricciones

Por ahora Delhi y otras ciudades están en confinamiento. Los únicos negocios abiertos son de comida o de medicamentos. Ella vive en el piso 26 de un edificio y su única conexión con el exterior es su ventana. “Desde allí veo la carretera y las calles. Están desiertas. No hay gente. Pasan muy pocos automóviles”, cuenta.

Su familia en México está preocupada por ella y por la situación en India. “Tienen miedo de que nos lleguemos a poner graves. Quisieran venir a ayudarnos, pero no se puede, estamos a más de un día en avión de distancia y ahorita es casi imposible viajar”.

Estados Unidos anunció que restringirá los viajes a India a partir de la próxima semana. Australia ha prohibido todos los vuelos a India y ha prohibido a sus ciudadanos regresar desde ese país, anunciando que serían castigados con multas y hasta 5 años de cárcel.

En India se tenía esperanza en las vacunas, por ser el primer productor a nivel mundial. Sin embargo, varios estados -algunos de los más afectados por la covid- han reportado falta de vacunas.

Hasta ahora solo se han aplicado 150 millones de dosis en una población de 1.300 millones. Por ahora, India ha detenido las exportaciones de AstraZeneca para vacunar a sus ciudadanos.

“Por ahora nuestra esperanza es que llegue ayuda de otros países. La gente está muriendo no sólo del virus, sino por falta de lo esencial para tratarlo. No sabemos cómo puede parar esto”, lamenta Nana.


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