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Bajan 70% las poblaciones de tiburones y rayas en los últimos 50 años por sobrepesca

Como muchos otros grupos taxonómicos, los declives de tiburones y rayas tienen como causa las acciones humanas, en este caso la sobrepesca para la pesca comercial.
Mongabay
Por Anna Nordseth / Mongabay
19 de junio, 2021
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Un océano casi sin tiburones podría ser una realidad pronto,según Nathan Pacoureau, investigador posdoctoral en el grupo Earth to Ocean Research Group de la Universidad Simon Fraser en Canadá. Pacoureau y un equipo internacional de investigación detectaron recientemente un declive de un 70 % en las poblaciones de tiburón y raya en los últimos 50 años.Este estudio, publicado en Nature, destaca la necesidad de que haya un seguimiento en las políticas de conservación de tiburones y rayas, según dicen los expertos.

Aunque los tiburones a menudo reciben mala prensa, tanto ellos como sus primas las rayas apoyan la salud de los océanos y las comunidades costeras, según los investigadores. Perder a estos depredadores tope altera las redes marinas de alimentación y amenaza a la sostenibilidad de las pesquerías mundiales.

Los declives catastróficos de población no son exclusivos de las rayas y los tiburones. Muchos grupos taxonómicos están sufriendo pérdidas importantes. Las poblaciones de insectos están disminuyendo en un 1-2 % al año, según algunas investigaciones. Se calcula que el 75 % de primates están viviendo declives de población, mientras que los anfibios están pasando por su propia catástrofe. Muchos científicos dicen que estas pérdidas podrían ser síntoma de un problema más grande: una desconexión entre nuestro reconocimiento de la reducción de la biodiversidad global y nuestra disposición a emprender las acciones necesarias para frenarla.

“Es innegable que el ritmo actual de pérdida de biodiversidad es varias órdenes de magnitud más alto que el ritmo de extinción histórico, lo cual lleva a una crisis de biodiversidad”, le dijo Pacoureau a Mongabay. “Y aunque ahora mucha gente sabe que tenemos una década para detener el cambio climático, pocos se dan cuenta de que también tenemos solo una década para revertir la pérdida de biodiversidad”.

La sobrepesca causa el declive de los tiburones y aumenta el riesgo de extinción

Evaluar el estado de las especies de alta mar, como los tiburones y rayas, no es fácil. Para calcular el estado de estas poblaciones, el equipo utilizó múltiples líneas de evidencia. Pacoureau y sus colegas se fijaron en conjuntos de datos de largo plazo de la literatura científica y pudieron modelar tendencias sobre la abundancia relativa de 18 especies. También recopilaron registros de extracción pesquera, disponibilidad de especies en los mercados de pescado y opiniones de expertos como indicadores del riesgo de extinción.

La sobrepesca es el responsable principal de la disminución de las poblaciones de rayas y tiburones en el último medio siglo, según los datos.

Muchas comunidades costeras han pescado tiburones y rayas durante cientos o incluso miles de años por su carne, aletas, branquias y aceite del hígado. Sin embargo, ahora que se emplean tecnologías más mortales en la pesca comercial, ha aumentado la presión sobre las especies oceánicas. En los últimos 50 años, el uso de palangres y redes de cerco ha incrementado a más del doble y ha atrapado tiburones y rayas a un ritmo insostenible, como especie objetivo y como capturas accidentales.

Las tendencias en las poblaciones de tiburones y rayas muestran los síntomas clásicos de sobrepesca, según el estudio.Las especies más grandes, de reproducción más lenta disminuyeron primero, seguidas por las especies más pequeñas. En otras palabras, los pescadores estaban capturando animales más rápido de lo que las poblaciones podían reponerse. Cuando estas poblaciones casi desaparecieron, los pescadores pasaron a otras especies menos favorables.

“Unos declives tan pronunciados son sorprendentes incluso para los expertos, sobre todo cuando se comparan con las estadísticas de los animales terrestres”, dijo Pacoureau. “Tres cuartas partes de estas especies icónicas ahora están clasificadas como amenazadas de extinción ”.

Los registros fósiles cuentan la historia de cinco extinciones masivas en la Tierra. Sin embargo, hay dos factores que hacen que la crisis de extinción actual sea única: el papel de los humanos en el declive de las especies y la cantidad de gente que depende de los recursos naturales para su subsistencia.

Con una crisis de biodiversidad global en curso, muchos gobiernos se han unido en un intento de salvar las especies. LA ONU llamó a la década del 2010 “Década de la Biodiversidad”, comprometiéndose a detener la pérdida de biodiversidad y proteger los ecosistemas para 2020. Todos los miembros acordaron 20 objetivos, conocidos como las Metas Aichi para la Biodiversidad, establecidos por el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Para finales del 2020, sin embargo, la ONU anunció que aunque muchos países habían comunicado un progreso en sus objetivos, ni una sola meta Aichi se había cumplido por completo.

“Los objetivos y metas internacionales requieren que lo signatarios cumplan sus compromisos, ya sea la mitigación del cambio climático o conservar la biodiversidad”, dijo Derek Tittensor, profesor de biología asociado en la Universidad Dalhousie en Canadá, quien no participó en el estudio sobre los tiburones. “Si las naciones no dan un paso adelante y llevan a cabo las acciones y políticas necesarias para avanzar hacia la sostenibilidad, no pasará”.

Lee más sobre el tema en Mongabay.

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Delta: las 5 mutaciones que hacen a esta variante del COVID más contagiosa y preocupante

Los datos preliminares apuntan que la variante delta es más transmisible, genera mayor riesgo de hospitalización y provoca síntomas diferentes de otras variantes.
10 de julio, 2021
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La variante delta del coronavirus fue detectada en India en octubre de 2020 y hasta ahora ha llegado al menos a 96 países.

En algunos de estos países se ha vuelto la variante dominante, como en el caso de Singapur, Reino Unido y Portugal.

Los datos preliminares muestran que es más transmisible que otras variantes, conlleva un mayor riesgo de hospitalización y reinfección, y genera un cuadro de síntomas ligeramente diferentes (más dolor de cabeza y menos tos, por ejemplo).

Se estima que la variante delta es entre 30% y 60% más transmisible que otras variantes del coronavirus.

En Reino Unido, ya se ha vuelto dominante y representa el 90% de los casos nuevos.

Esta variante ha suscitado preocupaciones sobre la posibilidad de evadir la protección de las vacunas, pero no hay confirmación de esta hipótesis.

En otras palabras, los estudios hasta ahora muestran que las vacunas siguen siendo eficaces contra la delta.

En Brasil, la ciudad de São Paulo ya admitió que la delta se está extendiendo en la ciudad, pero no se sabe en qué medida o si llegará a ser dominante.

Pero ¿qué hace que esta variante delta sea más preocupante?

En términos generales, es un conjunto de “mejoras” genéticas que facilitan la propagación e invasión del cuerpo humano.

Pero no debemos ignorar la problemática ambiental involucrada, es decir, cómo el comportamiento de la sociedad sin medidas de control y prevención también influye en la transmisión de estas variantes.

Mutaciones ‘ventajosas’ para el coronavirus

El Sars-CoV-2, el coronavirus que causa la enfermedad de covid-19, no tiene tanta capacidad para mutar como el virus de la gripe, por ejemplo.

Pero cuando surgen nuevas variantes, necesitan tener características “ventajosas” que las hagan viables en un entorno de tanta competencia y selección para invadir los cuerpos humanos.

En una presentación sobre la variante delta al gobierno sudafricano, el bioinformático Tulio de Oliveira, director del laboratorio Krisp de la Universidad KwaZulu-Natal (Sudáfrica), enumeró las principales características de la variante delta.

Coronavirus

BSIP
La variante delta tiene mutaciones que facilitan la invasión y escape del sistema inmune.

Es más transmisible y es más probable que reinfecte a las personas que ya se han enfermado con otras cepas, pero aún no hay pruebas claras de si la delta causa una enfermedad más grave o si escapa a la protección que brindan las vacunas.

Oliveira también enumera tres grupos de mutaciones relevantes de la variante delta:

  1. Dos sustituciones en el dominio de unión al receptor celular (L452R y T478K)
  2. Sustitución cerca del sitio de clivaje S1 / S2 a través de la furina (P681R)
  3. Sustitución (T19R) y deleción (157-158del) en el dominio antigénico NTD.

Pero ¿qué representa todo esto? Vayamos a cada uno de ellos.

1. Invasión celular más eficiente

Una parte importante de estos cambios “ventajosos” se han producido en la forma en que el virus se conecta a nuestras células.

Más específicamente, el vínculo entre la espiga del virus (también conocida como proteína S) y el receptor ACE2, una enzima que se encuentra en la superficie de nuestras células.

Esta espiga actúa como si fuera la llave que abre la cerradura de nuestra célula y permite la invasión del coronavirus.

Una vez dentro, utiliza la estructura celular para multiplicarse.

En el caso de la variante delta, existen dos mutaciones relevantes en la espiga, que se conocen por los códigos L452R y T478K.

Pero, ¿qué significan estos números y letras? La primera letra es el tipo de aminoácido que existía antes del cambio (L, símbolo de lisina), el número corresponde a la ubicación (452º de 1273 aminoácidos) y la última letra es el aminoácido que entró en su lugar (R, símbolo de arginina).

En términos generales, un virus es un ácido nucleico (ADN o ARN) rodeado por conjuntos de aminoácidos (proteínas).

La capa externa sirve para adherirse e invadir la célula humana, por ejemplo, y la capa interna sirve como un manual de instrucciones que se utilizará para producir nuevos virus dentro de la célula invadida.

laboratorio

Getty Images
Han surgido miles de mutaciones del coronavirus desde que fue identificado.

Durante este proceso de producción de virus, los aminoácidos circundantes pueden sufrir tres tipos de mutación: eliminación (deleción), aparición (inserción) o cambio (sustitución).

Estas mutaciones no ocurren por ningún motivo específico y, a menudo, se pierden en el camino.

Pero algunas de ellas se establecen y comienzan a aparecer a partir de la replicación del virus.

Este es el caso de dos mutaciones delta clave: L452R y T478K.

El cambio de L a R en la posición 452 y el cambio de T a K en la posición 478 resultaron ser “ventajosos” para el virus porque ayudaron al invasor a adherirse mejor en la puerta de entrada (la enzima ACE2).

Esto explica por qué esta variante se ha vuelto más transmisible.

Además de una invasión más eficiente, hay una tendencia a que cuantos más virus invadan las células, más virus se replicarán, aumentando la carga viral.

Por lo tanto, habrá más virus que se propagarán al toser o estornudar, por ejemplo.

Un estudio dirigido por investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de China encontró que una persona infectada con la variante delta puede tener hasta 1.000 veces más virus en su cuerpo que alguien infectado con versiones tempranas del coronavirus al comienzo de la pandemia, a finales de 2019.

Esta carga viral más alta también puede estar asociada con una mayor gravedad de la enfermedad, ya que la variante tiende a afectar a más células respiratorias humanas.

2. Activación más eficiente y teoría de la creación de coronavirus en el laboratorio

Para invadir la célula humana, no es suficiente que un virus encuentre una puerta de entrada y se adhiera a ella: primero debe activarse.

En el caso de Sars-CoV-2, esta activación ocurre a través de una enzima en el cuerpo humano (llamada furina) que corta la espiga del coronavirus en dos: S1 y S2.

Después de este corte, llamado clivaje, una parte de la espiga (S1) se adhiere a la célula humana y la otra (S2) fusiona su membrana con la membrana de la célula humana, permitiendo la inserción de material genético e iniciando la producción de más virus.

Al cortar la espiga, la enzima hace que se abra y revele secuencias genéticas ocultas que lo ayudan a unirse más estrechamente a las células del tracto respiratorio humano, por ejemplo.

Una mutación cercana a esta ubicación puede alterar aún más este comportamiento.

Este es el caso de la variante delta, que porta una mutación (P681R) en esa región.

“Cuanto más sensible a la furina humana, más eficiente será la espiga del virus. Este proceso de fusión activado por furina está mediado por el área desde el aminoácido en la posición 618 hasta la posición del aminoácido 1273”, explica el virólogo José Eduardo Levi, coordinador de investigación y desarrollo de la red de laboratorios Dasa, e investigador del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de São Paulo (USP).

“Una mutación en esta región, como P681R, hace que esta fusión sea más rápida. Esta mutación aparece tanto en las variantes delta como la alfa, descubierta en el Reino Unido, y en algunos casos en la gamma, descubierta en Brasil “, agrega.

Las mutaciones en esta región del coronavirus son tan relevantes que están en el centro de dos puntos centrales de la pandemia.

Primero, se cree que esta afinidad por la furina humana fue crucial para permitir que el virus saliera de otras especies animales y comenzara a infectar a los humanos a fines de 2019.

En segundo lugar, este mecanismo es tan eficiente y atípico entre los tipos de coronavirus que infectan a los humanos que se ha convertido en el principal argumento de quienes afirman sin evidencia que el Sars-CoV-2 se generó o modificó en el laboratorio.

Instituto de virología de Wuhan

Reuters
Hay teorías no comprobadas de que el virus fue creado en un laboratorio.

“Todos los coronavirus que infectan a los humanos tienen un dominio determinado, un área específica que reconoce la furina”, explica Levi.

“Pero el Sars-CoV-2 está muy humanizado. En otras palabras, es mucho más eficiente de lo que se ha visto en otros coronavirus, que tienen un reconocimiento razonable de la furina”.

“Y solo el Sars-CoV-2 tiene esta mutación, esta inserción de cuatro aminoácidos. Ese es el argumento más fuerte de que este coronavirus se creó en el laboratorio”.

“Porque hasta ahora, no se ha encontrado ningún coronavirus intermedio que apunte a que fue mejorando poco a poco. Este llegó listo para ser segmentado por la furina humana “, agrega el científico.

Según el experto la falta de esta secuencia de cuatro aminoácidos en el coronavirus Sars-CoV puede explicar por qué causó una epidemia de Sars limitada a Asia en 2003, que no llegó a convertirse en una pandemia que se ha extendido por todo el mundo como Sars-CoV-2.

3. Escapar parcialmente de anticuerpos y vacunas

Fernando Spilki, profesor de la Universidad Feevale y coordinador de la Red Corona-Ômica, en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, utiliza la analogía de las piezas de Lego para explicar el papel de las mutaciones en los eventuales escapes de las variantes del sistema inmunológico y las vacunas.

Al aprender a defenderse, las células de defensa, como los anticuerpos neutralizantes, utilizan partes de los invasores para saber cómo identificarlos y combatirlos.

Cuando se producen mutaciones en el coronavirus, por ejemplo, es como si las partes de los anticuerpos ya no encajaran bien con las del invasor, lo que facilita el escape.

Por lo tanto, el virus puede al mismo tiempo mutar para acoplarse de manera más eficiente a la puerta de entrada de la célula y escapar parcialmente del encaje con anticuerpos neutralizantes.

Para Spilki, “es como si el virus creara vías para escapar del sistema inmunológico y desarrollara formas más efectivas de transmisión”.

Explica que todos estos cambios fueron “previstos” en experimentos de laboratorio, que son capaces de analizar la influencia de cada intercambio, inserción o supresión de estas pequeñas piezas sobre el comportamiento del coronavirus.

En el caso de la variante delta, las mutaciones vinculadas a ella son la sustitución T19R y la deleción 157-158del.

Volviendo a la analogía de las piezas de Lego, la sustitución del aminoácido T (treonina) por el R (arginina) en la posición 19 dificulta que el sistema de defensa del cuerpo identifique al invasor para combatirlo.

Lo mismo ocurre con la “falta” de aminoácidos en las posiciones 157 y 158.

En general, las proteínas tienen dos extremos, uno llamado N-terminal y el otro C-terminal.

En el caso de los coronavirus, la región N-terminal (DTN) se considera más antigénica o inmunogénica.

Es decir, el sistema de defensa humano “percibe” mejor y produce más anticuerpos en su contra.

La espiga (proteína S) es la más antigénica de ellas, por lo que generalmente se producen vacunas dirigidas a esta estructura para enseñar al sistema de defensa del cuerpo a identificarla para combatir el coronavirus en su conjunto.

Aquí es donde entra en juego la mutación como una forma de obstaculizar la lucha contra el coronavirus.

Los cambios (deleciones y sustituciones) en la estructura de la variante delta en un área antigénica (DTN) dificultan la actuación del sistema de defensa del organismo.

“¿Por qué rayos comienza a eliminar partes de su genoma? Tiene que tener una razón poderosa para eso. ¿Cuál? La respuesta inmune humana, ya sea natural por infección o inducida por vacunas”, explica Levi.

“En general, la deleción es perjudicial, o sea, hace que el virus sea ineficaz y acabe siendo eliminado. Pero en el caso de las variantes del coronavirus, estas deleciones están siendo ventajosas porque eliminan regiones que provocan una respuesta inmune muy fuerte en el huésped y así logran escapar (del sistema de defensa humano) “, agrega.

Hasta ahora, hay evidencia de que la variante delta puede escapar de los anticuerpos de personas que ya han sido infectadas con la variante beta (descubierta en Sudáfrica).

Pero aún no hay evidencia de que sea capaz de escapar a la respuesta inmune generada por las vacunas.

Vale la pena recordar que ninguna de estas mutaciones es exclusiva de una u otra variante. Lo que las vuelve preocupantes es su conjunto.

Es decir, que al mismo tiempo tengan nuevas características que las hacen invadir mejor las células, ser más eficiente para activarse y escapar del sistema de defensa.

Según Levi, el contexto de varias variantes que tienen mutaciones aleatorias que son relativamente similares se llama convergencia evolutiva.

Esto se debe, entre otras razones, a que la presión evolutiva de la selección natural contra las formas más diversas de coronavirus en el mundo es prácticamente la misma: las personas están adquiriendo inmunidad, ya sea por la vacuna o porque se infectaron con el virus.


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