Conacyt negó 11 años a Gertz ingresar al SNI; gestión de Bullya se lo concede
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Por incumplir requisitos, Conacyt negó 11 años a Gertz Manero ingresar al SNI; gestión de Buylla lo concede

Bajo la dirección de Elena Álvarez-Buylla en el Conacyt, Alejandro Gertz Manero logró el nombramiento de investigador nivel III; antes había sido rechazado por “insuficiente producción científica”.
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10 de junio, 2021
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En 2010, el actual fiscal general, Alejandro Gertz Manero, solicitó ingresar al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), pero fue rechazado al considerar que tenía una “insuficiente producción científica” y “no demostró una productividad para la generación y transmisión de nuevos conocimientos”, como lo establecía el reglamento. Aunque emprendió un litigio en tribunales federales en los años siguientes, el Consejo confirmó la negativa en cuatro ocasiones más. Finalmente logró el nombramiento de investigador nivel III en abril pasado, bajo la dirección del Conacyt de Elena Álvarez-Buylla.

El SNI, al tratarse del sistema de reconocimiento para los científicos más prolíficos del país, tiene un reglamento de ingreso basado en un riguroso proceso de análisis colegiado realizado entre “pares”, es decir, a través de una comisión de 15 destacados investigadores en cada materia. Sin embargo, el nombramiento de Gertz como miembro del Sistema fue gracias a una interpretación jurídica “ex profeso” de una comisión con tres miembros creada únicamente para su caso.

Lee: Científicos critican que anteproyecto de Ley de Ciencia imponga temas de investigación y le dé ‘gran poder’ a Conacyt

La clave estuvo en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), que depende de la Secretaría de Gobernación, pues después de agotar los tribunales, Gertz interpuso una queja en dicho organismo en abril de 2015 alegando discriminación, pero obtuvo una respuesta a su favor hasta esta administración, en agosto de 2020, según la resolución del director de quejas, César Flores Mancilla, quien tenía un año cuatro meses en el puesto.

El Conapred concluyó que hubo “un trato diferenciado” hacia Gertz, por lo que ordenó una “reparación del daño”, que consistió en que el Conacyt evaluara por quinta vez los méritos del fiscal para su ingreso al sistema de investigadores, según se asienta en la resolución 01/2020, obtenida por Animal Político.

Aunque la resolución no es vinculante, es decir, el organismo o institución a la que va dirigida puede aceptarla total o parcialmente o ser rechazada, en este caso la decisión de acatarla y ejecutarla recayó en la directora del Conacyt, Elena Álvarez-Buylla.

Gracias a ello se conformó una “Comisión Especial Dictaminadora”, que aunque no está prevista en el reglamento del SNI, se encargaría de evaluar exclusivamente el caso del fiscal.

Dicha comisión determinó en abril de 2021 que Gertz Manero no sólo ingresaría al SNI, sino que debía ser ubicado en el nivel III, el de más alto de reconocimiento, pues el caso se analizó con base al criterio “pro persona”, es decir, elegir lo que más beneficie a un quejoso según la reforma a Derechos Humanos de 2011, y porque la obra de investigación del fiscal “ha tenido impacto en la creación de leyes”, explicó el presidente de la comisión, Ernesto Villanueva, a Animal Político.

Esto se trata de un procedimiento “totalmente irregular”, consideró Roberto Rodríguez, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, miembro del SNI nivel III y de la comisión dictaminadora para Ciencias Sociales. La explicación, dijo en entrevista, podría obedecer más bien a “razones políticas”.

Esto porque la evaluación entre pares ha sido un mecanismo que ha funcionado durante 37 años, con base en parámetros internacionales, y que ha blindado a la comunidad científica de influyentismo, apegándose a la evaluación de los méritos académicos, afirmó Juan Enrique Morett, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM y autor del mayor estudio de genoma completo de poblaciones originarias de México.

“Espero que en este caso, la comisión también hubiera hecho un trabajo adecuado y si cumple con los méritos, que se le otorgue el reconocimiento. Lo que sería una pena es que por interpretaciones legales se vaya a otorgar un reconocimiento a quien no tiene los méritos”, porque, explicó Morett, “si caemos en un juego jurídico de la interpretación de los reglamentos, eventualmente vamos a caeremos en cuestiones que no son para la calidad que estamos buscando en el SNI”.

El litigio por el SNI

Alejandro Gertz Manero solicitó entrar al Sistema Nacional de Investigadores cuando era rector de la Universidad de las Américas A. C. en febrero de 2011, “con objeto de apoyar las actividades académicas y de investigación” de la institución. Seis meses después, el Conacyt le negó el nombramiento porque determinó que tenía “insuficiente producción de investigación científica en el periodo”.

Además, “el solicitante no demostró una productividad integral dentro de las actividades que definen el quehacer científico y tecnológico, orientado a la generación, aplicación y transmisión de nuevos conocimientos, tal como lo exigen los criterios específicos de evaluación de cada área”.

Sin embargo, Gertz alegó que “no era cierto”, pues había presentado 8 libros, 2 artículos en revistas, 45 productos de docencia, 419 artículos en periódicos y 9 proyectos, así como la obra de los últimos tres años consistentes en los libros “Seguridad y Justicia, sí se puede” editado por la Universidad de las Américas, donde era rector, y “Democracia real y poder ciudadano”, editado por Porrúa. Por lo tanto, dijo, “dicha negativa no estaba fundada ni motivada”.

El 5 de octubre presentó un recurso de “reconsideración”, que fue analizada por una comisión revisora, prevista para los casos de inconformidad, pero dos meses después el Conacyt confirmó la negativa bajo los mismos argumentos.

A partir de entonces, Gertz Manero emprendió el litigio en instancias fuera del Conacyt, primero con una demanda de “nulidad” de la resolución ante el Tribunal Federal de Justicia Federal Fiscal y Administrativa, en marzo de 2011. En octubre del siguiente año le dio la razón, otorgándole un amparo y en consecuencia, en noviembre la Décima Primera Sala Regional Metropolitana del Tribunal declaró la nulidad.

Por lo tanto el Conacyt evaluó nuevamente el caso y resolvió el 4 de diciembre de 2013 negarle el nombramiento por tercera ocasión. Inconforme, Gertz interpuso una queja por “incumplimiento de la sentencia”. En julio de 2014 el Consejo repitió la negativa por cuarta vez.

El fiscal volvió a interponer un juicio de amparo indirecto que conoció el Juez Décimo Quinto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México que le fue concedido el 3 de febrero de 2015 para que se dejara sin efecto la decisión del Conacyt. Todo lo anterior contenido en el análisis de la ruta legal del expediente del Conapred.

¿Por qué no lo consideraron investigador?

El 7 de mayo de 2015, el Consejo de Aprobación del Sistema Nacional de Investigadores, instancia competente para emitir una “decisión final”, cumplió con la  “reconsideración” del caso tras la última resolución de los tribunales. Por “votación unánime”, ratificó en todos sus términos “la negativa de ingreso al Sistema Nacional de Investigadores”, de acuerdo con el expediente interno 50122 obtenido por Animal Político.

En dicho expediente se exponen todos los documentos presentados por Gertz y el correspondiente análisis con base en los requerimientos que deben cumplir los aspirantes de acuerdo al reglamento del SNI y que incluye “haber realizado investigación científica y de calidad, haber participado en la dirección de tesis de licenciatura o posgrado” sólo para obtener el nivel I. Para obtener el nivel II, además de ello, debió “haber realizado investigación original donde se demuestre liderazgo en una línea de investigación”.

Mientras que para el nivel III, además de todo lo anterior, “haber realizado una investigación que represente una contribución científica trascendente para la generación o aplicación de conocimientos, contar con reconocimiento nacional e internacional por su actividad científica, haber realizado destacada labor en la formación de recursos humanos para el país”.

Sin embargo, la Comisión Revisora detalló en su análisis que todo lo presentado por Gertz Manero no cumplía con los requisitos, entre otras cosas porque sus publicaciones no habían sido sometidas al “arbitraje” de comités de reconocido prestigio académico. Los argumentos expuestos en el documento son reproducidos textualmente:

  • No existe una línea de investigación definida, pues los temas tratados en la obra presentada por el aspirante son de naturaleza diversa. Pasan de la seguridad y justicia a la construcción de un (así llamado) “cuarto poder ciudadano”, o la situación de la educación superior en México, estudios biográficos de personajes, temas culturales, estudios comparativos, etc.
  • Por lo que hace a “haber publicado un libro original o un mínimo de cinco artículos en revistas científicas o académicas, capítulos de libros, mapas de investigación” se cumple de manera parcial, pues solamente un capítulo de uno de los libros presentados podría acreditarse como original y aún este “Democracia real y poder ciudadano” fue escrito en coautoría con Luis Maldonado Venegas. Mientras que “Seguridad y Justicia. Sí se puede” no es un libro original de investigación científica sino un opúsculo destinado a promover las propuestas de reforma impulsadas en su momento por el doctor Gertz.

El único artículo presentado es, en realidad, la versión estenográfica de una conferencia impartida por el autor, sin relación alguna con la investigación que dice acreditar.

Y en cuanto a los artículos publicados en el periódico El Universal, ninguno de ellos corresponde con la investigación que busca incentivar el SNI, sino que corresponden a la opinión personal de su autor.

  • La producción presentada por el doctor Alejandro Gertz Manero es de limitada calidad en la investigación de práctica científica. Entre otras razones, cabe resaltar que es escaso el aparato crítico de sus productos, además presenta deficiencias elementales en el manejo de la técnica de investigación documental. Consecuentemente sus fuentes de investigación son limitadas y generalmente incompletas, lo cual demerita mucho los productos. Sería un error considerarlos como trabajo de investigación científica, toda vez que los productos reportados por el recurrente adolecen de la incorporación de las citas a pie de página como elementos mínimos de calidad en la investigación científica.
  • El solicitante no realiza habitual y sistemáticamente actividades de investigación. Su obra no puede considerarse de investigación pues no corresponde a la creación de conocimiento nuevo, no tiene metodología ni aparato crítico, sino que solamente constituye la opinión del autor.
  • No demostró participar en la formación de recursos humanos a través de la dirección de tesis, por lo que no cumple con los criterios establecidos.

Además, tampoco podía ser candidato a investigador nacional porque el artículo 55 del reglamento señala que “no deberán haber transcurrido más de 15 años después de que el solicitante hubiera concluido la licenciatura, y él obtuvo el grado en 1962, “habiendo transcurrido en exceso dicha temporalidad”.

Gertz, investigador Nivel III

Los tres integrantes de la “Comisión Especial Dictaminadora” creada para este caso determinó “por unanimidad” que “el doctor Gertz Manero cumple con los requisitos necesarios para ingresar al SIN y estima que le debe ser otorgado el nivel III por su obra y su trascendencia nacional e internacional”.

Dicha comisión fue derivada de la recomendación del Conapred para revisar por quinta vez la petición del fiscal de ingresar al SIN, y se fundamenta en “el principio pro persona, del artículo 1, párrafo segundo constitucional, que implica que debe aplicarse la norma que mejor beneficie al gobernado”.

Expone que “expresiones como comités editoriales de reconocido prestigio académico alientan una excesiva discrecionalidad que se traduce en arbitrariedad”, que Gertz cuenta con 5 libros como autor único, 2 capítulos de libros y 6 artículos científicos contenidos en el acervo de la Biblioteca del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Respecto al requisito de “dirección de tesis y/o formación de investigadores y/o impartición de cursos en licenciatura y posgrado”, la Comisión explicó en su dictamen que “el ‘y/o’ puede ser una u otra, si acaso el ‘y’ puede interpretarse como deseablemente las tres, pero basta y sobra con una de ellas por el ‘o’”.

Se trató, dijo Ernesto Villanueva, presidente de esta comisión, de la interpretación del reglamento del SNI “con el principio pro persona”. “Esta fue una interpretación ex profeso para este caso” para determinar, por ejemplo, si es requisito la dirección de tesis “o uno más de los requisitos”.

Villanueva reconoció que “no hay caso idéntico y por eso hicimos una nueva interpretación, por las características específicas de este caso”. Además no se limitó a los criterios establecidos en la resolución de 2015, sino que revisaron la trayectoria del solicitante en los años posteriores.

Aunque “no se agregó nueva producción (científica)”, la comisión tomó en cuenta “los efectos” de su investigación. En el caso de Gertz “hay una relación entre lo que escribió con lo que se reformó en estos años (…) fueron insumos para nuestro sistema jurídico penal, al código penal. Eso es un elemento que no se había considerado y que nosotros consideramos que era importante tomarse en cuenta”, dijo Villanueva.

Así evalúan a los investigadores

Cada año, el  Conacyt lanza convocatoria para los postulantes de ingreso y promoción al Sistema Nacional de Investigadores. Cada expediente es evaluado por 9 Comisiones Dictaminadoras, una por cada área de conocimiento (Físico-Matemáticas y Ciencias de la Tierra; Biología y Química; Medicina y Ciencias de la Salud; Humanidades y Ciencias de la Conducta; Ciencias Sociales; Biotecnología y Ciencias Agropecuarias; Ingenierías; Transversal Inter/Multi/Trans-Disciplina y Transversal de Tecnología).

Cada una de ellas está integrada por 13 a 15 investigadores nivel III del SNI en su respectiva área y son elegidos también por sus pares para asumir la tarea de evaluación de forma honorífica, en un proceso que lleva alrededor de tres meses por cada convocatoria.

En el caso de la Comisión Dictaminadora de Ciencias Sociales, cada año postulan alrededor de mil personas y cada expediente se asigna a dos investigadores. Una vez concluido el ciclo de evaluaciones individuales, se realizan las “reuniones de pleno”, donde se comunica la evaluación de cada postulante.

“Si los dictámenes de los dos evaluadores coinciden, la plenaria acepta el criterio de ambos. Si no la hay, cada evaluador argumenta y la plenaria puede aceptar el criterio más confiable. En casos extremos se entrega el expediente en disputa a otro de los evaluadores para que lo revise”, explicó Roberto Rodríguez, investigador que formó parte de dicha comisión.

En caso de que un postulante se inconforme con la decisión pueden apelar y se forman Comisiones Revisoras que revisan nuevamente el expediente y emiten una resolución. Aproximadamente 20% de las inconformidades logran que se modifique el sentido de la dictaminación, calculó Rodríguez.

Juan Enrique Morett, investigador nivel III y quien renunció a la Comisión de Honor del programa Cátedras Conacyt en protesta por “el desprecio” de la titular a los órganos colegiados, aseguró en entrevista con Animal Político que la evaluación para el ingreso al SNI considera el “prestigio académico y personal con base a los reglamentos vigentes” desde 1984.

“Una labor importantísima que tenemos los investigadores es la formación de recursos humanos. Si queremos aspirar a un nivel alto en el SNI no solamente debemos tener doctores formados, sino que estos tengan una trayectoria. No formamos doctores patito”, dijo Morett.

De ahí la existencia de las comisiones dictaminadoras integradas por investigadores del más alto nivel, y si bien reconoció que los criterios podrían considerarse como “discrecionales, es imposible no hacerlo de este modo”, porque no sólo se trata de evaluar cuantitativamente, sino cualitativamente.

“En la evaluación en Ciencias Sociales es más difícil ponerse de acuerdo en qué cosas son valiosas. Por ejemplo, hay quien dice ‘publiqué cuatro libros’, pero resulta que esos cuatro libros los pagó con su dinero, o quienes van a congresos, pero no para presentar investigación, sino por turismo científico”.

Pero aún con la subjetividad, las comisiones dictaminadoras se basan en los reglamentos y tienden más “al rigor que a ser laxas”, por eso “es muy poco probable que se otorgue un nivel alto en el SNI a un investigador si no tiene realmente una trayectoria clara y demostrada contundentemente de solidez académica en México e internacional”.

De ahí que el Conacyt respalda las decisiones de las comisiones dictaminadoras. Con ello se garantiza que la decisión recaiga en la misma comunidad científica cuyo trabajo sobrepasa los sexenios y no en funcionario públicos del Consejo.

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¿Puede Japón evitar que Juegos Olímpicos se conviertan en un evento de supercontagio?

Una medallista olímpica y experta en salud pública explica cómo es competir en los Juegos y cómo Tokio será diferente para combatir la propagación de covid-19.
23 de julio, 2021
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La covid-19, pese a las muchas precauciones tomadas, es el gran temor de estos Juegos Olímpicos.

En los últimos días, las noticias del número de contagios de covid-19 entre atletas y personas que hacen parte de la organización van en aumento.

Y las estadísticas acrecientan los temores de que las justas terminen siendo afectadas de manera definitiva con una alta concentración de infecciones en un grupo o, lo que es peor, que los Juegos terminen siendo un evento “supercontagiador”.

Si hay alguien que entiende el riesgo de recibir los Juegos Olímpicos durante una pandemia es la doctora Tara Kirk Sell.

Su carrera como nadadora de elite llegó a su cúspide cuando ganó la medalla de plata para EE.UU. en Atenas 2004. Después se dedicó a la investigación médica.

Ahora hace parte del equipo de seguridad en salud pública del Instituto Johns Hopkins.

Y le cuenta a la BBC, desde su experiencia como atleta y como experta en salud, lo que las autoridades de Japón están planeando para mantener seguros a los atletas.

Tara Kirk Sell saludando en un extremo de una piscina

Getty Images
Tara Kirk Sell ganó una medalla de plata como parte del equipo de relevos combinados de 4×100 metros femenino del equipo de EE.UU. en Atenas 2004.

Potencial de contagio

A los Juegos viajan más de 11.000 deportistas de 205 países, de todos los rincones del planeta. Eso lleva a los científicos a pensar que Tokyo 2020 podría permitir el contagio de las distintas variantes de covid-19 de manera muy efectiva.

“Cuando los atletas llegan al país, están siendo examinados”, anota la científica.

Este examen se suma al que tienen que hacerse todos los participantes por obligación antes incluso de subirse al avión que los lleva a Japón.

La mala noticia es que varios de los atletas que llegaron a la Japón ya han dado positivo en los exámenes de control del virus.

Creo que los procedimientos de testeo prácticamente garantizan que continuaremos viendo casos positivos a medida que lleguen más atletas”, anticipa Sell.

Una vez alojados en la villa olímpica, los aspirantes a medallas necesitan transportarse hacia sus lugares de entrenamiento y competencia, una labor logística que ha sido ambiciosa y caótica en el pasado.

Sell recuerda que una vez le tocó ir sentada en un bus repleto de atletas cuando estaba compitiendo en Atenas para poder llegar a tiempo a una de sus competencias.

Ahora, los desplazamientos por Tokio serán muy distintos a los de otras justas, como parte de las medidas de protección.

El transporte tendrá “más camionetas privadas pequeñas que grandes buses donde la gente vaya mezclada”, explica la académica.

Vida en la Villa Olímpica

Cercas y cola de gente fuera de la Villa Olímpica

Reuters
Hay estrictas medidas de seguridad en la Villa Olímpica.

Otra gran diferencia será la experiencia dentro de la villa olímpica.

“Estar en la villa olímpica es bastante impresionante. Tienes la oportunidad de ver a personas de todo el mundo y conocer a personas que no son como tú”, señala la nadadora.

“Estar cerca de otros atletas que viven en el mismo lugar, comer juntos, es una experiencia en la que aprendes sobre otras personas”.

Esto es totalmente lo opuesto de lo que las autoridades quieren que pase durante una pandemia.

“La mayoría de esas oportunidades para conocer a otros, para aprender de las culturas de los demás, se reducirá. Se supone que la mayoría de los atletas debe comer en sus dormitorios”, anota.

Aquellos que se aventuren al comedor encontrarán pantallas de plástico entre los asientos y toallitas con alcohol para limpiar la mesa después de que hayan terminado de comer.

Las restricciones de Covid son estrictas en todos los sitios olímpicos

BBC
Covid restrictions are tight across all the Olympic sites

Tampoco se venderá alcohol y las medidas de distanciamiento social afectarán sin duda cualquier posible romance entre los atletas.

Estarán allí para competir y representar a su país, eso es algo que no debemos olvidar”, señala la investigadora.

“Porque para mí, como atleta, esa fue sin duda la principal razón por la que estaba en los Juegos Olímpicos: no era para festejar, era para competir y hacer que el entrenamiento de los últimos cuatro años valiera la pena”, añade.

Y una vez que los atletas ingresen a la villa olímpica, competir será la única razón por la que se les permitirá salir hasta que vuelvan a casa.

“Los lugares de interés son parte del atractivo de los Juegos Olímpicos para la ciudad anfitriona: que la gente venga y puedas demostrar lo gran anfitrión que eres”, concluye Sell.

“Así que es una pena que Tokio no pueda hacer eso este año”.

Competencias

Tara Kirk Sell nadando haciendo braza

Getty Images
Además de ser medallista de los Juegos Olímpicos, Sell también rompió el récord mundial de carrera corta de 100 metros en 2004.

“Otro gran momento es cuando llegas al estadio y te reciben decenas de hinchas gritando tu nombre o el de tu país”, recuerda Sell.

Ese es tal vez el gran momento para cada deportista. Poder competir por tu país en unas olimpiadas es un gran honor y creo que nunca lo voy a olvidar”, anota.

Y una ciudad que aloja los Juegos Olímpicos y Paralímpicos normalmente recibe miles de turistas durante las competencias.

Estos Juegos serán diferentes porque no se permiten fanáticos. Los atletas estarán allí, el personal estará allí, habrá algo de prensa”, señala la médica. Pero no habrá aficionados.

Las autoridades organizadoras primero prohibieron la llegada de espectadores del extranjero y después la asistencia del público local a los escenarios, en un intento por evitar la propagación del virus.

Y la ciudad además fue declarada en estado de emergencia debido a que las tasas de infección habían aumentado.

El único apoyo va a venir de tus compañeros de equipo. Se va a sentir la ausencia de público”, señala Sell.

“Creo que podría estar bien para algunos atletas que ya están acostumbrados a lidiar con eso, pero otros que generalmente se alimentan de la multitud pueden no ser capaces de lograr los mismos resultados”, señaló.

¿Un evento supercontagiador?

Conos dispuestos para las líneas de prueba en un sitio olímpico

EPA
Habrá una gran cantidad de pruebas de Covid en los Juegos.

A pesar de todos los riesgos que traerá a Japón la celebración de un evento masivo como los Juegos Olímpicos, la doctora Sell sigue siendo optimista de que puede evitarse un escenario de supercontagio.

Tenemos que ver qué tan bien se implementa sobre el terreno, para ver qué tan exitoso es“, alerta.

“Ciertamente, si están examinando a todos, todos los días, hay una alta población de atletas vacunados y están poniendo a las personas en cuarentena rápidamente si presentan un caso positivo, creo que las recetas están allí para que sean capaces de controlar los casos cuando se los identifica”, agrega.

Aunque varios atletas hayan dado positivo, señala la analista, esto no significa que el sistema no esté funcionando.

“Es una buena cosa, el sistema está diseñado para detectar casos y eso es lo que está haciendo. Pero por otro lado, cada caso es una oportunidad para que las cosas salgan mal y se genere una transmisión adicional”, dice.

“La clave es: ¿se van a controlar estos casos? Yo creo que los japoneses tienen un buen plan para eso y tenemos que ver ahora si la implementación de sus medidas va a funcionar”.


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