Masacre en Reynosa: OSC acusa que policías tardaron más de 1 hora
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Masacre en Reynosa: OSC acusa que policías tardaron más de 60 minutos; Fiscalía dice que 13

Según testimonios recabados por el Comité de DH de Nuevo Laredo, los primeros ataques en Reynosa comenzaron alrededor de las 12:30 horas, y las autoridades intervinieron hasta 90 minutos después.
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23 de junio, 2021
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La organización civil Comité de los Derechos Humanos de Nuevo Laredo denunció que las autoridades estatales y federales de policía tardaron entre 60 y 90 minutos en atender los llamados de auxilio que pobladores realizaron al 911 el pasado sábado 19, cuando integrantes del crimen organizado asesinaron a 15 personas indefensas en Reynosa, Tamaulipas.

“De acuerdo con testimonios recabados, durante más de una hora se generaron angustiosos llamados de auxilio a las autoridades al 911, y otros más fueron compartidos por mensajes de Whatsapp o redes sociales para denunciar los ataques armados. Pero ninguna autoridad federal o estatal respondió a estos llamados”, denunció Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo.

En entrevista con Animal Político, el activista apuntó que “hubo una evidente descoordinación entre las autoridades federales (Guardia Nacional) y las estatales para ver cuál iba a ser el primer respondiente ante los llamados de auxilio, lo cual generó mucha incertidumbre entre la población civil”.

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Según Ramos, los testimonios recabados por el Comité de los Derechos Humanos de Nuevo Laredo apuntan que los primeros ataques de los grupos del crimen organizado empezaron alrededor de las 12.30 de la tarde del sábado, y que las autoridades estatales no intervinieron hasta, al menos, las 14 horas, 90 minutos después.

Por ello, la organización civil informó que desde el pasado lunes solicitó  a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que abra un expediente de queja “por el vacío de autoridades” que se registró en Reynosa entre las 12 y las 13 horas del pasado sábado, mientras presuntos integrantes del crimen organizado iban recorriendo hasta cinco colonias de la ciudad fronteriza atacando a balazos a ciudadanos indefensos.

También le solicitaron a la CNDH que pida a cada autoridad policiaca un informe de su participación detallada el día de los hechos. Y también solicitaron a la Fiscalía General de la República (FGR) que esclarezca cuál fue la participación de cada corporación.

Raymundo Ramos expuso que, de acuerdo con testimonios de familiares de víctimas que documentaron, hubo casos en los que los cuerpos de las víctimas civiles permanecieron más de tres horas tirados en la calle, sin que ninguna autoridad se apersonara en el lugar del homicidio para acordonar el lugar o para atender a los familiares de las víctimas.

“Nunca hubo un operativo conjunto entre Policía Estatal y la Guardia Nacional”, subrayó el activista. “Y según las familias, lo que pasó fue que se tuvo que agrupar la Fiscalía del Estado, el grupo de operaciones especiales, y la policía estatal, para empezar a salir a levantar los cuerpos. Por eso se demoró mucho tiempo la atención”.

El paso a paso, según la Fiscalía

Por su parte, el fiscal tamaulipeco, Irving Barrios, aseguró que la policía estatal tardó solo 13 minutos en llegar al primer reporte de emergencia al 911.

Sin embargo, precisó que los ataques a la población civil se extendieron al menos durante cinco horas en nueve diferentes eventos que se desarrollaron hasta en cinco colonias de Reynosa. Por lo que dijo que aún están investigando cuál fue la actuación de la policía estatal en todo ese periodo de tiempo, para determinar si hubo alguna responsabilidad o retraso en el suceso del pasado sábado, en el que, en total, hubo 19 personas muertas: 15 civiles y 4 presuntos integrantes del crimen organizado.

De acuerdo con la versión ofrecida ayer martes por la Fiscalía de Tamaulipas, todo empezó a las 12.38 de la tarde del sábado 19 de junio.

A esa hora, sujetos armados que se desplazaban en al menos tres vehículos -un Ford Fusion blanco, una Ford Ranger, y una Frontier color guinda- salieron de la brecha ‘El Berrendo’ y se detuvieron en un negocio en la colonia Bienestar, a escasos kilómetros del Aeropuerto General Lucio Blanco.

Ahí, las personas armadas llevaron a cabo un robo en el negocio. Y de inmediato, se produjeron las primeras llamadas de auxilio al 911.

Dos minutos más tarde, a las 12.40 pm, el agente que monitorea los números de emergencia habló a las diferentes autoridades que tienen que ver con el delito o incidente reportado.

“En este caso particular, (el agente) habló a la Policía Estatal y a la Guardia Nacional”, aseguró el fiscal Irving Barrios en entrevista ayer martes con Gabriela Warkentin y Javier Risco, en W Radio.

Tres minutos más tarde, a las 12.43 pm, tuvo lugar el segundo ataque, también en la colonia Bienestar, donde los presuntos integrantes del crimen organizado asesinaron a tres civiles e hirieron a otro, que falleció después en un hospital.

A las 12.51 pm, es decir, 13 minutos después del primer reporte de emergencia al 911, la Fiscalía tamaulipeca asegura que se produjo el arribo de elementos de la Policía Estatal a la colonia Bienestar de Reynosa para atender el primer reporte de ataques y para iniciar la persecución de los sujetos involucrados.

De acuerdo con el mapa del posible recorrido de vehículos involucrados en los homicidios, que presentó ayer la Fiscalía, tras el segundo ataque los criminales asesinaron en su recorrido a otras dos personas en la colonia Bienestar.

Luego, mataron a otras dos personas en la colonia Almaguer, a otras cuatro en la colonia Fidel Velázquez, a otra en la colonia Lampacitos, y a otras dos en la colonia Unidad Obrera. No obstante, la Fiscalía no detalló en su mapa los horarios en los cuales se produjeron estos asesinatos, por lo que no hay claridad acerca de si los ataques se produjeron en sitios diferentes de manera simultánea, o si se fueron produciendo a medida que los criminales se movían de una colonia a otra, versión que, de acuerdo con testimonios recabados por el Comité de los Derechos Humanos de Nuevo Laredo, fue lo que sucedió ese día.

A las 13.15 horas, se produjo un primer enfrentamiento entre autoridades y los presuntos agresores en la Avenida Puente Pharr, en la colonia 21, que dejó como saldo la muerte de un agresor, un herido -que fue detenido-, y la liberación de tres personas privadas de su libertad.

También se aseguró la Ford Ranger de los presuntos homicidas y una Nissan Murano que éstos robaron durante los ataques luego de asesinar a una familia integrada por dos mujeres y un hombre que viajaban en el vehículo.

De ahí, la Fiscalía da un salto en su cronología de los hechos hasta las 19.30 horas de la tarde; es decir, más de seis horas después del reporte del primer enfrentamiento entre criminales y autoridades.

A esa hora, en el Bulevard Colosio de Reynosa, se produjo el segundo enfrentamiento: ahí fueron abatidos otros tres agresores. La policía aseguró armas AR-15 y el vehículo Ford Fusion.

El medio digital tamaulipeco Elefante Blanco publicó que la búsqueda del resto de responsables se extendió hasta el Río Bravo, ubicado a 23 kilómetros de Reynosa, por la noche del mismo sábado.

Soldados y policías estatales recorrieron varios sectores y encontraron una granada sin detonar en la esquina de las avenidas Madero y Acapulco. Ya en la madrugada del domingo hubo persecuciones, pero sin ningún detenido reportado por las autoridades.

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“Desestabilización social”

El fiscal tamaulipeco dijo que entre las líneas de investigación está la hipótesis de la “desestabilización social del municipio de Reynosa” por parte de las distintas fracciones del ‘Cártel del Golfo’, los llamados ‘Ciclones’ y ‘Escorpiones’.

Estos dos grupos están asentados en Matamoros y el Río Bravo, donde disputan el control del Puente Internacional Pharr con otra fracción criminal antagónica del mismo cártel, denominada ‘Metros’.

El lunes 21, el Gobierno de Tamaulipas informó que la Fiscalía General de la República (FGR) participará en la investigación del multihomicidio del pasado 19 de junio en Reynosa, en el que murieron 15 civiles.

Entre las personas asesinadas hay adultos mayores, obreros de la construcción y de la maquila, taxistas, un joven recolector de basura, comerciantes, familias, y un enfermero de apenas 19 años.

Una de las primeras víctimas fue, precisamente, Fernando Ruiz Flores, el técnico de enfermería. El joven originario de Río Bravo trabajaba en una cuadrilla de obreros de la construcción de la empresa Tracotamsa, cuando el grupo armado le disparó y le quitó la vida a él y a otros dos compañeros.

Fernando había acordado con su padrastro, Jesús Martínez, laborar de albañil para pagar los estudios en medicina. Su tutor estuvo en el lugar del asesinato y, al escuchar los disparos, ordenó a la cuadrilla protegerse, pero tres de ellos no lo lograron, entre ellos hu hijastro.

Vecinos de la colonia Bienestar aseguraron que dos de las víctimas ultimadas dentro de una tienda de abarrotes, eran el dueño y un cliente, hombres de 55 y 24 años, respectivamente.

Otra víctima de la masacre fue Eduardo, un trabajador de maquilas de Reynosa.

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COVID de larga duración: 'Tengo que elegir entre caminar y hablar'

Todavía hay muchas interrogantes en torno al llamado COVID de larga duración, pero son varias las personas que reportan que padecerlo ha tenido consecuencias devastadoras en sus vidas.
29 de diciembre, 2021
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Son miles los afectados, pero no hay certeza de por qué algunas personas desarrollan el llamado Covid de larga duración y otras no.

Tampoco se comprenden en su totalidad los mecanismos por los cuales una infección del coronavirus conducen al covid prolongado.

Ese contexto hace difícil calcular cuántos casos existen en todo el mundo.

“Las estimaciones varían sobre cuán frecuente es el Covid prolongado, pero aproximadamente una cuarta parte de las personas con Covid-19 tienen síntomas persistentes 4 a 5 semanas después de dar positivo en la prueba, con alrededor 1 de cada 10 experimentando síntomas después de 12 semanas“, señala un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud.

La periodista de la BBC Charlie Jones obtuvo algunos testimonios desgarradores en Reino Unido, donde se estima que más de un millón de personas lo padecen.

Y es que muchos pacientes dicen que solo tuvieron una infección inicial leve, pero que terminó arruinando su salud, su vida social y sus finanzas.


Jasmine Hayer, de 32 años, vivía en Londres y se estaba preparando para ser profesora de yoga cuando contrajo el coronavirus en marzo pasado.

A veces se siente como si fuera una persona diferente, dice, hablando lenta y cuidadosamente desde la casa de sus padres en Bedfordshire, en el este de Inglaterra.

Se mudó allí el verano pasado cuando se dio cuenta de que ni siquiera podía hacer la cama sin perder el aliento.

“Esta enfermedad es tan desconcertante y nadie sabe realmente cómo tratarla. Honestamente, no sé si alguna vez recuperaré por completo mi salud, pero nunca dejaré de intentarlo”, indica.

Actualmente se encuentra de licencia pagada por enfermedad, pero está desesperada por volver a trabajar.

Siente como si le hubiesen arrebatado su vida, lo mismo que experimentan “tantos otros con covid de larga duración”, dice. “Hemos tenido una gran crisis de identidad“.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine se estaba preparando para ser profesora de yoga antes de que contrajera el virus.

“Necesito reinventarme. Ni siquiera puedo levantar el brazo izquierdo, mucho menos ser profesora de yoga, lo cual es desgarrador”.

Durante nueve meses, los médicos dijeron que la ansiedad era la causa de sus síntomas, que incluían presión en el pecho, dolor en el corazón, dificultad para respirar, fatiga y palpitaciones.

Pero sabía que estaban equivocados y desarrolló su propio rastreador de síntomas que la ayudó a darse cuenta de que sus desencadenantes eran: inclinarse, caminar y hablar, con un impacto retardado en sus pulmones.

Su salud sólo comenzó a mejorar cuando comenzó un tratamiento en una clínica para 130 pacientes con covid prolongado severo, en el Hospital Royal Brompton, en Londres.

Los médicos encontraron múltiples problemas de salud. Una prueba de transferencia de gas mostró que los niveles de oxígeno en sus pulmones eran del 53%, lo mismo que un paciente con una enfermedad pulmonar, y le diagnosticaron inflamación cardíaca que le dijeron que no habían visto antes.

También encontraron pequeños coágulos de sangre en sus pulmones, que solo aparecieron en un examen especializado llamado gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión.

Desde que comenzó a tomar medicamentos anticoagulantes, los coágulos han desaparecido, pero todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine se sintió desesperadamente sola después de que los doctores le dijeran que lo que estaba experimentando era ansiedad.

“Un medicamento antiinflamatorio llamado colchicina cambió significativamente mi recuperación, pero desgraciadamente volví a recaer. Ahora puedo caminar lentamente por cinco minutos una vez a la semana si tengo suerte, pero después me duele el pecho. Tengo que elegir entre usar mi voz y mover mi cuerpo. No puedo hacer ambas cosas en un día”.

“Los médicos no saben por qué si tengo buenos niveles de oxígeno en mi cuerpo, no llega a mis pulmones, lo que podría ser un problema con mis vasos sanguíneos. Pero mis escáneres muestran que son normales, nunca antes habían visto esto”.

Desde que comenzó un blog en el que cuenta su caso, ha sido contactada por cientos de personas con covid de larga duración que están desesperadas por ayuda.

“Muchos pacientes están siendo despachados porque sus médicos de cabecera y especialistas no han recibido suficiente orientación. No saben que los pacientes pueden tener microcoágulos de sangre, aunque los resultados de sus escáneres y análisis de sangre sean normales, como me pasa a mí”.

Jasmine está siguiendo de cerca un estudio puesto en marcha en Alemania que encontró coágulos de sangre microscópicos en pacientes con covid de larga duración, lo que estaría privando de oxígeno a los tejidos.

Una técnica que limpia la sangre al eliminar las proteínas que forma la enfermedad ha ayudado a algunos pacientes allí.

jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

También es asesora de pacientes en el estudio de covid de larga duración más extenso del mundo hasta la fecha, cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Amitava Banerjee, profesor de Ciencia de Datos Clínicos de la University College London, está dirigiendo STIMULATE-ICP, un estudio de dos años en el que participarán 4.500 pacientes de seis clínicas de covid de larga duración.

Se probarán medicamentos existentes para determinar su eficacia, incluidos los antihistamínicos, como el tratamiento para la fiebre del heno, la loratadina. También se podrán a prueba fármacos anticoagulantes como rivaroxaban y el fármaco antiinflamatorio colchicina.

A Banerjee le preocupa que el número actual de infecciones provoque que más personas sufran de covid prolongado.

Muchos pacientes lo desarrollaron después de una infección leve, explica, por lo que no está seguro de que la variante ómicron pueda producir una enfermedad inicial menos grave.

“Sabemos que las personas que no fueron hospitalizadas con covid grave han seguido con sus vidas y se han visto más deterioradas y eso debería preocuparnos”, dice.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
A menudo le cuesta concentrarse porque su dolor en el pecho y en el corazón desencadena su trastorno de estrés postraumático.

Sin lugar a dudas, las vacunas ayudan a prevenir la muerte y la manifestación severa de la enfermedad, pero los científicos aún no saben si protegen contra el covid prolongado, indica.

Muchos jóvenes con covid prolongado no han podido regresar al trabajo, agrega, y esto ha tenido un impacto importante en su salud, bienestar y economía.

El cardiólogo considera que la mejor manera de prevenirlo es “en primer lugar, evitar infectarse y mantener baja la tasa de infección”, lo que no se logrará con un enfoque exclusivo de vacunas, explica.

“Me encantaría ver más consideración, debate y reconocimiento del covid de larga duración por parte de quienes hacen nuestras políticas públicas”, dice.

“Si solo se hacen mediciones de las muertes, se deja por fuera el impacto en las vidas de las personas. Deberíamos saberlo”.

Se solicitó al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido una respuesta a los comentarios del profesor Banerjee.

“Al final de mis clases, me siento borracha”

Para Emily Miller, el covid de larga duración sigue siendo una experiencia aterradora y solitaria, sin el aporte de especialistas médicos que la apoyen.

Emily Miller

Emily Miller
Emily Miller contrajo covid-19 dn octubre.

La joven de 21 años había regresado a la ciudad de Oxford cuando, en octubre, contrajo el coronavirus.

Había estado estudiando Industria de la Música en la ciudad de Brighton.

Miller creció en Oxford y se acostumbró a caminar a todas partes y disfrutar de los paseos al teatro.

Ahora sólo sale de casa para citas médicas y sus estudios.

“Al final de mis clases, me siento borracha y no puedo recordar lo que se ha dicho“.

“No veo a mis amigos ni tengo una vida social. Mi vida ha cambiado por completo y también mi trayectoria profesional”.

Después de una infección leve inicial, comenzó a experimentar migrañas, tinnitus, entumecimiento, dificultad para respirar, mareos, hemorragias nasales, dolor de pecho y náuseas.

Un análisis de sangre mostró que tenía un recuento bajo de glóbulos blancos y fue remitida a una clínica de covid de larga duración, que la ayudó con el manejo de la fatiga. Luego fue enviada a un neurólogo.

Emily cuenta que un médico de cabecera le dijo que los síntomas se debían a la ansiedad y que debía “ir a casa y ponerme en orden”.

“Se me estaban acabando las opciones”

Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales. Su médico de cabecera sugirió recientemente que se trataba de un síndrome del intestino irritable relacionado con la ansiedad.

Emily Miller

Emily Miller
Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales.

“Me encantaría tener más exámenes e investigaciones para ver qué está causando esto, pero sigo chocando contra una pared de ladrillos”, dice.

Además de su salud, sus mayores preocupaciones son financieras; tener con qué pagar la renta cada mes es una de ellas.

“Solicité un subsidio para estudiantes discapacitados, pero no reconocen el covid de larga duración como una discapacidad. Realmente espero que algún día se cuente”, señala.

Siente que sus perspectivas laborales cuando se gradúe el próximo año son sombrías, y su sueño de trabajar para un sello discográfico está en suspenso.

Decidió crear una página de recaudación de fondos para mantenerse y costear sus intentos por conseguir una cura a través de tratamientos experimentales como la oxigenoterapia.

“No me gusta pedirle a otras personas que me apoyen (económicamente), pero sentí que se me estaban acabando las opciones”.

Pérdida de peso, diabetes e hipertensión

En una situación similar se encuentra Antony Loveless, quien recientemente tuvo que pedirle a su madre que le prestara unos US$1.300 para pagar su hipoteca.

Antony y Claire

Antony Loveless
Antony y su compañera Claire perdieron sus trabajos y pasaron la mayor parte de este año en la cama.

Tiene 54 años y se infectó con SARS Cov-2 en enero mientras trabajaba como investigador principal en el puerto de London Gateway.

Su compañera, Claire Hooper, de 52 años, que trabajaba como enfermera, también lo contrajo y, como él, sufre de covid prolongado.

Han pasado la mayor parte de este año en cama con dolor y fatiga incapacitantes, y ambos han sido despedidos de sus empleos.

Antony ha perdido 25 kilos, camina con un bastón y conduce un automóvil con placa de discapacidad.

Le han diagnosticado pérdida de glóbulos blancos y un trastorno autonómico llamado síndrome de taquicardia ortostática postural, que afecta su capacidad para regular la presión arterial.

Claire ha perdido 38 kilos y ahora tiene diabetes e hipertensión.

Ambos han sido dados de alta de una clínica de covid de larga duración, ya que les dijeron que estaban demasiado enfermos para comenzar la rehabilitación.

Usaron más de US$13.000 de sus ahorros solo para pagar su hipoteca y facturas. Recientemente, calificaron para ser cobijados por los beneficios del Estado.

“Teníamos un estilo de vida bueno, de clase media”, dice Antony. “Pasamos de ganar alrededor de US$6.000 al mes a vivir con lo mínimo”.

“¿Y nosotros?”

El exfotógrafo de guerra y autor tiene que configurar recordatorios en su teléfono para ir a la cocina a comer, pero luego no puede recordar por qué está allí.

Antony Loveless

Antony Loveless
Antony Loveless trabajó como fotógrafo de guerra y autor.

“No había fumado en 37 años y olvidé que no fumaba y compré un paquete de cigarrillos el otro día”, dice.

Se siente frustrado porque se recopilan estadísticas sobre personas con covid-19 que viven y mueren, pero “no de las personas en el medio“.

“El gobierno nunca habla de covid de larga duración. O mueres o te recuperas, pero ¿y nosotros?”

Dice que las cosas se pusieron tan mal hace unos meses que junto a Claire consideraron terminar con sus vidas.

“Llegamos a un punto en el que no podíamos seguir con el dolor y la falta de calidad de vida. Nos habíamos quedado sin dinero y sin opciones y estábamos acostados en la cama, sin ni siquiera poder seguir una trama en la televisión”.

Antony dice que se sienten como si los hubieran dejado flotando en el aire.

Seguiremos viviendo y esperando mejorar, eso es todo lo que podemos hacer”, asegura.


¿Qué es el covid de larga duración?

  • El covid prolongado cubre una amplia gama de síntomas que incluyen fatiga, tos, dolores de cabeza y musculares.
  • La mayoría de las personas que contraen el coronavirus se sienten mejor en unos pocos días o semanas, pero los síntomas pueden durar más, incluso después de una infección leve.
  • “Existe una creciente evidencia de que el virus puede causar daño directo a los órganos, pero también desencadenar una respuesta anormal, aumentando la coagulación de la sangre y la liberación de sustancias inflamatorias”, señala el informe de la OMS y del Observatorio Europeo: *”In the wake of the pandemic. Preparing for Long COVID” (Como consecuencia de la pandemia: prepararse para un COVID prolongado).

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