Los incidentes que marcaron la gestión de Florencia Serranía en el Metro
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Los incidentes que marcaron la gestión de Florencia Serranía en el Metro

A partir de 2019, se registraron una serie de tragedias que significan un antes y un después en la historia del Metro de la CDMX.
Cuartoscuro
Por Dalila Sarabia
29 de junio, 2021
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A lo largo de casi 52 años de servicio, el Metro de la Ciudad de México ha enfrentado distintos problemas, pero su historia está marcada por seis tragedias de importante magnitud, cuatro de ellas ocurrieron del 2019 a la fecha, durante la administración de Florencia Serranía como directora del Sistema de Transporte Colectivo (STC).

El 20 de octubre de 1975 dos trenes colisionaron en la estación Viaducto, de la línea 2, lo que cobró la vida de 31 personas y dejó a más de 70 heridos.

Tuvieron que pasar 40 años para que en el Metro hubiera otro alcance de trenes. Se trató del choque ocurrido el 4 de mayo de 2015 cuando dos trenes en la línea 5 colisionaron.

Aquel día en la Ciudad de México se registró una fuerte lluvia por lo que los trenes debían operar con marcha de seguridad, pero un convoy que había salido de la estación Terminal Aérea se deslizó en una pendiente de la ruta y alcanzó a otro que estaba estacionado en Oceanía.

Resultado del accidente no hubo víctimas mortales y se reportó a 12 usuarios lesionados, sin embargo, días después, cuando se llevaban a cabo las maniobras para retirar los trenes siniestrados, un trabajador del STC murió.

Aunque después se presentaron cortocircuitos en algunas vías, fallas en el frenado o en el sistema de puertas de los trenes, algunas filtraciones y problemáticas con las escaleras fijas y electromecánicas, a partir de 2019 se registraron una serie de tragedias que significan un antes y un después en la historia del Metro de la Ciudad de México.

Este lunes, en un mensaje a medios, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, anunció la salida de Serranía de la dirección del Metro. Le agradeció su trabajo y comunicó que Guillermo Calderón -el único funcionario que ha trabajado con los últimos tres jefes de gobierno- sería el encargado de dirigir el Metro.

Serranía volvió a ser vista después de 55 días. La última vez que apareció públicamente fue el 4 de mayo, un día después del colapso de un tramo del viaducto elevado de la línea 12. A un costado de Sheinbaum escuchó el primer discurso de Calderón. Ella no dijo palabra alguna.

Cadena de negligencias cuesta la vida a Ma. Guadalupe

La administración de Florencia Serranía estuvo en el ojo del huracán a los cuatro meses de tomar posesión del cargo por segunda ocasión, pues ya había sido la titular del STC Metro durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador.

El 23 de abril de 2019, se dio a conocer el caso de la señora María Guadalupe quien, el 16 de febrero sufrió un infarto cerebral en la estación Tacubaya de la línea 1. En lugar de brindarle atención oportuna, la mujer de 56 años fue desalojada de las instalaciones del Metro. Por alrededor de 28 horas estuvo tirada en las escaleras de entrada de la estación sin recibir ayuda alguna. Fue hasta después del mediodía del 17 de febrero que una ambulancia llegó para brindarle los primeros auxilios.

A pesar de los esfuerzos hechos, María Guadalupe murió un par de días después en un hospital público.

Luego de darse a conocer los hechos y un video en el que se observaba el momento en el que policías desalojaron a la mujer, Serranía en compañía del entonces secretario de seguridad ciudadana, Jesús Orta -hoy prófugo de la justicia- y la fiscal capitalina, Ernestina Godoy, ofrecieron una conferencia de prensa en la que aceptaron la deficiente actuación de todos los funcionarios involucrados y ofrecieron una disculpa pública por lo sucedió.

Aquel día, a Serranía -quien vestía de negro- se le quebró la voz mientras informaba que ella tuvo conocimiento de los hechos hasta el domingo 17 de febrero, es decir, más de 24 horas después de que María Guadalupe había sido desalojada de las instalaciones del Metro.

Truenan escaleras eléctricas

En marzo 5 de 2019, con la falla de las escaleras eléctricas en la estación Mixcoac de la línea 7, que dejó a ocho usuarios lesionados, comenzó una serie de fallas que llevó a que la totalidad de las estructuras en esta línea fueran apagadas y sometidas a un proceso de revisión integral a fin de evitar otros accidentes.

Al ser la línea 7 la más profunda de la red, los problemas se acentuaron, a tal grado que el Metro comisionó a parte de sus trabajadores para que cargaran a los usuarios que no podían subir las escaleras. Una acción que no solo originó molestia entre los pasajeros, sino que fue duramente criticada.

A las fallas de las escaleras electromecánicas de la línea 7 vinieron otras más en las líneas 9, 3 y B, por lo que se anunció una revisión integral de las 467 escaleras eléctricas con las que cuenta todo el sistema.

Según informó el Metro, para finales de 2021, 55 escaleras de las líneas 7, 9, 8, 3 y 4 serían sustituidas con una inversión de 270 millones de pesos. Sin embargo, a causa de la pandemia de COVID-19 los trabajos registran diversos retrasos.

Otra vez en Tacubaya

Eran las 23:37 horas del 10 de marzo de 2020, faltaban apenas 23 minutos para que el Metro de la ciudad concluyera su servicio y de repente, un tren que estaba detenido en la estación Observatorio se deslizó y chocó con otro que se encontraba estacionado en Tacubaya.

Los trenes quedaron uno encima del otro. Oficialmente se informó la muerte de un hombre y 41 lesionados.

Durante días el servicio de la también conocida línea rosa estuvo suspendido de Observatorio a Chapultepec. El gobierno de la ciudad dispuso autobuses y hasta patrullas para movilizar a los miles de usuarios quienes se fueron a dormir y se despertaron con la noticia de que el Metro había chocado.

Tres semanas después del accidente, la Fiscalía General de Justicia capitalina informó que luego de hacer las investigaciones pertinentes concluyó que el accidente se debió a un error humano cometido tanto por el conductor y la reguladora.

“La reguladora de la línea no instruyó al conductor a realizar esa medida que implicaba mantener el convoy detenido de forma segura, sino por el contrario, le instruyó a que avanzara (…) el conductor cambió de pilotaje automático a manual limitado con la autorización de la reguladora del puesto central de control”, informó Ulises Lara, vocero de la FGJ y quien se encargó de dar cuenta de los resultados de la investigación.

Arde el Puesto Central de Control

El confinamiento por la crisis sanitaria por COVID-19 llevó a que el Metro dejara de recibir al 70% de los usuarios que regularmente transportaba en una jornada, pero la mañana del 5 de enero de 2021 la ciudad se despertó con una noticia difícil de creer: las instalaciones centrales del Metro estaban en llamas.

En la pantalla del televisor se veía en llamas el emblemático edificio ubicado en Delicias #67, en la colonia Centro, el cual había comenzado a arder a las 5:48 horas. Entre el humo se alcanzaba a ver el emblema naranja del Metro el cual fue creado por Lance Wyman.

El Puesto Central de Control (PCC) desde donde se operaba la mitad de la red del Metro quedó reducido a cenizas. Los trabajadores que en ese momento estaban en las instalaciones, al verse imposibilitados de desalojar el inmueble, corrieron al techo para mantenerse a salvo.

Una mujer policía murió al caer del edificio y 31 personas resultaron lesionadas.

A prácticamente seis meses del incendio, no se conoce a cuánto ascienden las pérdidas y si estas ya fueron saldadas por el seguro con el que cuenta el Metro.

En tanto, la mitad del sistema -las líneas 1, 2, 3, 4, 5 y 6- continúan operando en instalaciones provisionales y con menor número de trenes a fin de evitar cualquier accidente porque a pesar de que las autoridades pusieron en marcha una tecnología denominada Telemetría para ubicar en tiempo real la ubicación de los trenes, reguladores consultados por Animal Político aseguraron que la telemetría falla de forma constante y no es posible tener certeza de la ubicación de cada convoy.

Sobre las causas del incendio tampoco se tienen mayores respuestas, salvo el dictamen presentado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en el que afirmaron que el incendio se originó a causa de un cortocircuito, siendo un accidente fortuito y no predecible.

A la fecha también se desconoce cuál es el plan para rehabilitar el Puesto Central de Control, cuánto costará, de dónde saldrán los recursos y cuánto tiempo tomará.

Lo inimaginable: colapsa L12

Parecía la escena de una película, no era posible que fuera cierto, ¿cómo que se cayó el Metro?

Era lunes 3 de mayo y de nueva cuenta faltaba poco para que el Metro concluyera su servicio. El reloj marcaba las 22:35 horas.

A unos metros de llegar a la estación Olivos, un tramo del viaducto elevado colapsó justo cuando un tren pasaba por ahí.

Jamás en la historia del Metro se había registrado un hecho similar, los viaductos elevados de las líneas 4, 9 y B, aunque han registrado hundimientos diferenciados, no han protagonizado una tragedia como la vivida en la línea 12 y que cobró la vida de 26 personas, entre ellas un menor de edad y un hombre que no venía en el tren al momento del colapso, pero que circulaba bajo el viaducto elevado y al momento del colapso una parte de la losa cayó sobre su vehículo.

Como era de esperarse el servicio de toda la línea fue suspendido y otra vez el caos reinó. Miles de personas ya estaban dormidas cuando el accidente ocurrió y a la mañana siguiente, al llegar al Metro para abordarlo y dirigirse a sus empleos se dieron cuenta de lo que había pasado.

Si se toma en cuenta el número de personas que perdieron la vida, esta es la segunda tragedia más grande que ha tenido el Metro de la Ciudad de México, solo detrás del choque entre dos trenes en 1975.

En comparación con el incendio de la sede central del STC, en esta ocasión se contrató de forma inmediata a una firma extranjera a la cual se le comisionó hacer un peritaje técnico a fin de hallar las causas del terrible accidente.

A la exdirectora del Metro, Florencia Serranía, se le vio en una conferencia de prensa el 4 de mayo en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Ahí contestó algunas de las preguntas que le hizo la prensa y afirmó que los peritajes serían públicos.

Desde ese día, hasta este 28 de junio, se le volvió a ver públicamente. Vestida de rojo, a un costado de la jefa de Gobierno, permaneció inmóvil e inexpresiva mientras Sheinbaum le agradecía todo su empeño y trabajo puesto en el Metro.

Asume el reto

A la dirección del Metro CDMX llega Guillermo Calderón, funcionario que ha estado en la administración pública local desde que Andrés Manuel López Obrador era jefe de gobierno del entonces Distrito Federal y Claudia Sheinbaum se desempeñaba como secretaria de medio ambiente.

Durante 13 años y medio fue el director del Metrobús de la ciudad, y desde diciembre de 2018, cuando Claudia Sheinbaum asumió la jefatura de gobierno, a él lo nombró director del Servicio de Transportes Eléctricos, instancia que ahora también tendrá a su cargo el Cablebús próximo a iniciar operación.

“Los proyectos prioritarios a los que nos enfocaremos son los siguientes: llevar a cabo la renovación y modernización de la Subestación de Alta Tensión de Buen Tono, centro neurálgico de suministro de energía eléctrica de las Líneas 1, 2, 3, 4, 5 y 6, que fue severamente afectada durante el incendio de enero pasado”, subrayó Calderón en su primer mensaje como director del Metro.

“Aprovecho para asegurarles que, desde el Metro, siempre seremos transparentes, transparentes ante todo con nuestros usuarios; por ello, debo mencionar que las líneas de la 1 a la 6 operan en modo de contingencia, con una menor capacidad operativa a la antes del siniestro, esto continuará por algunos meses, hasta contar nuevamente con la Subestación Buen Tono y el Puesto Central de Control –que también fue destruido durante el incendio–“.

Respecto a la línea 12, Calderón se pronunció por un trabajo coordinado con el gobierno federal y las distintas dependencias capitalinas que garanticen que la línea dorada vuelva a operar con total seguridad para los usuarios.

Además, dijo, se redoblarán las tareas cotidianas de mantenimiento de instalaciones fijas y de material rodante, la renovación total de la línea 1 -la más antigua del sistema-, así como la renovación y compra de trenes para la línea A.

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Jeff Bezos: cómo fue el viaje de 11 minutos al espacio del multimillonario

El fundador de Amazon fue acompañado por su hermano Mark, la pionera de la carrera espacial Wally Funk y el estudiante Oliver Daemen.
20 de julio, 2021
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El multimillonario y fundador de Amazon, Jeff Bezos, voló este martes al espacio en un exitoso vuelo tripulado a bordo de su nave New Shepard.

Bezos estuvo acompañado por su hermano Mark, la pionera de la carrera espacial Wally Funk y el estudiante Oliver Daemen. Funk, con 82 años, y Daemen, con 18, son respectivamente la mayor y el más joven en viajar al espacio.

Viajaron a bordo de una cápsula con las ventanas más amplias jamás enviadas al espacio, lo que les brindó unas espectaculares vistas a la Tierra.

La New Shepard, construida por la empresa de Bezos Blue Origin, está diseñada para servir al naciente mercado del turismo espacial.

La nave despegó a las 13:12 GMT desde un centro privado de lanzamiento cerca de Van Horn, Texas. La cápsula luego descendió con la asistencia de paracaídas en el desierto del occidente de Texas 11 minutos después.

Después de tocar tierra, Bezos declaró: “Astronauta Bezos : ¡el mejor día de mi vida!”

La tripulación del New Shepard (de izq. a der.): Mark Bezos, Jeff Bezos, Oliver Daemen, Wally Funk.

Blue Origin
La tripulación del New Shepard (de izq. a der.): Mark Bezos, Jeff Bezos, Oliver Daemen, Wally Funk.

A dos minutos de partir, la cápsula se separó del cohete y continuó ascendiendo hacia la línea de Kármán, la ampliamente reconocida frontera del espacio, a 100 km de altura.

Los pasajeros experimentaron unos cuatro minutos de ingravidez y pudieron soltarse de sus cinturones de seguridad para flotar y disfrutar del panorama de nuestro planeta a la distancia.

“Quienes han volado —los astronautas— dicen que se puede ver lo frágil que es la Tierra”, había dicho Bezos antes del vuelo.

“¡Caramba, mira el mundo!”, dijo Funk maravillada por la vista.

Antes del vuelo había dicho que anticipaba con mucho entusiasmo dar volteretas en la microgravedad.

Después de que la cápsula alcanzara una altitud máxima de unos 106 km, inició el descenso con un paracaídas para amortiguar el aterrizaje.

Al tocar tierra, Mark Bezos dijo: “Me siento increíblemente bien”.

El cuarto pasajero es el hijo del financista Joes Daemen, que fundó la firma de capital privado neerlandesa Somerset Capital Partners.

Originalmente, su hijo había asegurado un puesto en el segundo vuelo, pero fue reclutado para reemplazar al ganador anónimo de una subasta pública.

Este ganador desconocido, que pagó US$28 millones para unirse al primer vuelo tripulado del New Shepard, tuvo que declinar la oportunidad “debido a conflictos de agenda”.


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