Tipificación de feminicidio no inició con AMLO, está desde 2012
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AMLO dice que clasificación de feminicidio inició en su gobierno, pero desde 2012 está en Código Penal

El presidente dijo que antes se negaban los asesinatos contra mujeres, pero ahora se investiga como feminicidio y castiga a los responsables.
Cuartoscuro
5 de julio, 2021
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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insistió este lunes 5 de julio en mencionar que los asesinatos de mujeres comenzaron a tipificarse como feminicidio cuando inició su gobierno, aunque desde 2007 en la  Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia ya se consideraba la “violencia Feminicida” y el delito de feminicidio se incorporó en el Código Penal Federal desde el 14 de junio de 2012.

“¿Sabes cuándo empezó a tipificarse como feminicidio los homicidios de mujeres? Cuando iniciamos nosotros el gobierno…  Estamos reconociendo que hubo incremento pero debe tomarse en cuenta que no se consideraban feminicidios los asesinatos de mujeres en los gobiernos anteriores”, mencionó López Obrador al periodista Jorge Ramos. 

El incremento que dice reconocer el gobierno de López Obrador es el de un alza de 14% en los feminicidios, según dio a conocer en el informe a los 3 años de su triunfo electoral.

En marzo pasado López Obrador también dijo que “esa clasificación comienza prácticamente con nosotros, por eso el aumento de feminicidios”.

“Antes ni siquiera se consideraban como feminicidios los asesinatos de las mujeres. Ahora, aun con resistencias, cada vez que hay un asesinato de una mujer tiene que considerarse feminicidio”.

Lee: ‘SOS Nos están matando’, la leyenda que se proyectó en Palacio Nacional contra los feminicidios

México es uno de los países más afectados por la violencia de género. Solo en 2020 se registraron 967 feminicidios, una cifra ligeramente inferior a los 969 de 2019, según datos oficiales.

Durante su conferencia de prensa, el mandatario sostuvo que antes se negaban los asesinatos contra mujeres, pero ahora se investiga y castiga a los responsables.

“Estamos trabajando todos los días para que no haya violencia y no quede impune ningún crimen. La diferencia es que antes había crímenes y antes había impunidad, ahora no, además no se ocultan las cosas. Antes se negaban los hechos, se protegía a los responsables, y ahora no (…) No somos lo mismo”.

Desde 2007 la Ley habla de “Violencia Feminicida”

Desde 2007 en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, ya se hablaba de la “Violencia Feminicida”, como una forma extrema de violencia de género contra las mujeres que “puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres”. 

Mientras se tramitaba esta iniciativa la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la ONU revisó la situación de México y “sus Observaciones Finales se convirtieron en el primer pronunciamiento de un organismo internacional en que expresamente se apoyaba la tipificación de esta nueva figura”, según relata Patsilí Toledo en un ensayo sobre recomendaciones internacionales a México en materia de derechos humanos.

Otro precedente fue la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el 16 de noviembre de 2009, por el caso conocido como “Campo algodonero”.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el caso del Campo algodonero “representa un antes y un después para el Estado mexicano cuando hablamos del tema de violencia de género”.

En dicha sentencia la Corte IDH “estableció directrices para identificar cuándo estamos frente a casos cuyo móvil es la violencia de género”, reconoce la CNDH, y realizó un marco jurídico para estos delitos.

En diciembre de 2010 Guerrero  se convirtió en la primera entidad federativa en tipificar el delito de feminicidio, que se incorporó en el Código Penal Federal desde el 14 de junio de 2012, como se indica en el Diario Oficial de la Federación (DOF). 

Al ser tipificado como un delito, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) diferenció en su reporte el número de homicidios y el número de feminicidios. 

En 2015, los delitos -incluyendo el feminicidio-  se comenzaron a clasificar con una nueva metodología que aquí puedes consultar. 

Luego, en marzo de 2018—antes de las elecciones en las que AMLO ganó— la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia aprobó los “Lineamientos para el registro y clasificación de los presuntos delitos de feminicidio para fines estadísticos”, a efecto de facilitar y transparentar la integración de la estadística de las instituciones de procuración de justicia del país relativas a esta conducta delictiva. 

Es decir, los lineamientos de feminicidio y su clasificación ya existían antes de la administración de AMLO.

Datos sobre feminicidio no reflejan realidad

Sin embargo, el reporte de feminicidios en el país continúa siendo un reto, de acuerdo con expertas consultadas por Animal Político.

Los datos oficiales sobre la violencia feminicida en contra de las mujeres se reportan cada 25 de mes por el Secretariado Ejecutivo, que a su vez recoge los datos que le proporcionan las fiscalías locales. 

En dichos reportes, las autoridades de seguridad diferencian entre los casos que sí son tipificados como feminicidios y los “homicidios dolosos” en contra de las mujeres. 

Ambas cifras han ido a la alza desde enero de 2015, de acuerdo con los mismos reportes del Secretariado; es decir, antes de la administración de López Obrador como presidente.

“No se puede adjudicar el aumento de los casos de feminicidio reportados a una administración”, aseguró Adina Barrera, experta en temas de violencia de género de la UNAM.

Fátima López, directora de Abogadas Violeta, también insiste en que los reportes que se entregan sobre feminicidios pueden no reflejar la verdadera magnitud del problema que se vive en el país, toda vez que las legislaciones locales de los estados varían y “se puede tipificar el feminicidio según como cada entidad lo entienda”.

“Uno de los grandes problemas que ha señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es que en América Latina hay una falla en el reporte de casos de feminicidio”, señala Adina Barrera.

Por lo tanto, señalan las especialistas, aunque desde 2012 en México el término feminicidio ha sido tipificado como crimen contra la mujer en el Código Penal Federal, aún existen retos para que “en la práctica las fiscalías cumplan con lo que se dice en el papel”. 

La corrupción, causa de la violencia

Reiteró que la corrupción es la causa principal de la desigualdad, y una de las razones de que se esté padeciendo de la violencia.

“Quienes fueron los causantes de esta decadencia de la crisis de México ahora además de querernos culpar se han convertido en feministas, ambientalistas, defensores de los derechos humanos porque están muy inconformes de que nos hemos dedicado a combatir el principal problema”, afirmó.

 

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El polémico caso de Melissa Lucio, la primera latina que podría ser ejecutada en Texas por la muerte de su hija de dos años

Una nueva revisión de la evidencia podría evitar la ejecución, programada para el 27 de abril.
2 de abril, 2022
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Este 27 de abril, Melissa Lucio podría convertirse en la primera mujer latina en ser ejecutada en el estado de Texas.

En 2008, fue encontrada culpable por un jurado del condado de Cameron del asesinato de su hija de dos años, Mariah Elizabeth Álvarez.

En su momento, el jurado determinó que Melissa había “golpeado y torturado” a su hija hasta la muerte.

Sin embargo, ahora, después de que la mexicana-estadounidense haya pasado 14 años en la cárcel, sus abogados sostienen que una nueva revisión del material probatorio del caso demuestra que Melissa es inocente y que fue presionada para entregar una confesión bajo presión.

Para lograr que la ejecución se suspenda o, por lo menos, se aplace por 120 días más, la defensa de Melissa presentó una solicitud de clemencia ante la junta de perdones y fianzas de Texas.

La solicitud, que cuenta con el apoyo de más de 80 legisladores estatales tanto demócratas como republicanos y de cuatro de los miembros del jurado que sentenció a la mujer en su momento, deberá ser aprobada por la junta de perdones y por el gobernador Greg Abbott.

Los miembros del jurado que firmaron la solicitud de clemencia argumentaron que tenían “serias preocupaciones” de que se les hubiera ocultado información durante el juicio inicial, y aseguraron apoyar una reducción de los cargos.

Una vida “en la pobreza extrema”

Melissa Lucio con dos de sus hijos

Familia Lucio

“Éramos una gran familia y estábamos muy unidos”, le contó a BBC Mundo John Lucio, el hijo mayor de Melissa.

“Desde que ocurrió este accidente ha habido una gran división entre todos nosotros. Simplemente no ha sido lo mismo en estos últimos 15 años”.

En 2007, Melissa llevaba una vida difícil en el condado de Cameron, en Texas, con su esposo de entonces, Robert Antonio Álvarez, y sus 12 hijos.

En conversación con BBC Mundo, Sandra Babcock, una de las abogadas defensoras de Melissa, describió la situación de la familia como de “pobreza extrema”.

“Les cortaban la electricidad, se mudaron unas 26 veces en un periodo de cinco años. Incluso, durante un tiempo, el único acceso que tenían al agua era a través de la manguera de sus vecinos o la de la iglesia,” cuenta Babcock.

“Vivían en un tipo de pobreza que normalmente no se relaciona con personas viviendo en EU”.

“Un accidente”

Melissa Lucio

Familia Lucio

Según las declaraciones de Melissa a la policía, durante una de esas mudanzas, el 15 de febrero de 2007, la niña Mariah se quedó sin supervisión adulta mientras sus padres estaban ocupados.

En ese entonces, la familia vivía en un pequeño apartamento de dos habitaciones en el segundo piso de un edificio localizado en la ciudad de Harlingen.

Melissa explicó durante el interrogatorio que, cuando se dio cuenta que Mariah no estaba en el apartamento, salió a buscarla y la encontró llorando al pie de las escaleras, con algo de sangre en los dientes de abajo.

Sin embargo, al no encontrar otras heridas, Melissa continuó con las tareas del día.

Dos días después, el 17 de febrero, hacia las 7 de la tarde, el papá de la niña llamó al servicio de emergencias 911 porque Mariah no estaba respirando.

La pequeña de dos años se había quedado dormida en la cama de sus papás y nunca volvería a despertar.

El juicio contra Melissa

John Lucio en una manifestación a favor de la liberación de su madre.

John Lucio
John, el hijo mayor de Melissa, está actualmente dedicado a la defensa de su madre.

“Lo que vimos en el momento de su juicio es que hubo un afán de juzgar. Los fiscales y la policía asumieron que Melissa era culpable basándose en su presunción de cómo se ve una madre en duelo”, explicó la profesora Babcock.

“No se reconoció que Melissa estaba experimentando síntomas de su desorden traumático debido a que toda su vida fue víctima de abuso sexual infantil y violencia por parte de sus parejas”.

Momentos después de enterarse de la muerte de su hija, Melissa fue interrogada por cinco agentes de policía durante más de cinco horas, sin permitirle comer, beber o dormir: “La fastidiaron y la regañaron y le gritaron hasta que finalmente accedió a sus demandas y a la insistencia de que era culpable de hacerle daño a su hija”.

“Debió haber una investigación libre, exhaustiva, y eso no fue lo que pasó”, dijo la abogada.

A pesar de la presión de los agentes, durante el interrogatorio Melissa negó en más de 80 ocasiones distintas haber asesinado a su hija. El caso de los fiscales se basó en la confesión de la mujer tras el duro interrogatorio, en el testimonio de uno de los agentes, quien dijo que estaba “seguro” de que era culpable, y en las heridas que tenía el cuerpo de Mariah a la hora de su defunción.

Lo que es distinto hoy, cuenta la abogada, es que por primera vez desde que Melissa fue sentenciada, hubo una revisión científica de la evidencia: “Lo que hemos encontrado es que no hay fundamentos científicos para su condena”.

La revisión de la evidencia

Volante a favor de la liberación de Melissa Lucio.

freemelissalucio.org
El caso de Melissa Lucio fue objeto del documental de 2020 ‘El estado de Texas vs. Melissa’.

Lo que ha hecho la defensa de Melissa durante el proceso de apelación ha sido someter la evidencia del caso, que según argumenta Babcock no fue tenida en cuenta durante el juicio inicial, a una nueva revisión por parte de un grupo interdisciplinario de reconocidos expertos.

Y durante ese análisis, los expertos llegaron a conclusiones que dan una nueva lectura a los hechos.

Por ejemplo, para el reconocido patólogo forense Thomas Young, las heridas que presentaba el cuerpo de Mariah eran consistentes con una caída como la que Melissa le describió a los agentes de policía en su momento, debido a que la niña padecía de un raro trastorno de coagulación.

En la petición de clemencia, la defensa de Melissa también criticó fuertemente la metodología utilizada por la especialista forense Norma Jean Farley, quien durante el juicio testificó que la única causa posible del fallecimiento de Mariah era el abuso.

“La doctora Farley falló al no considerar la historia médica previa de Mariah, la cual incluía dificultad para caminar y caídas documentadas (causadas por un trastorno), al igual que una herida traumática cerebral anterior; información sobre el comportamiento de Mariah días antes de morir, incluyendo exceso de sueño y una pérdida de apetito, los cuales eran consistentes con trauma a la cabeza luego de una caída accidental”, argumentó la defensa en la solicitud.

Según el documento, la doctora Farley también falló al no tener en cuenta el trastorno de coagulación de Mariah durante sus testimonios.

BBC Mundo intentó comunicarse con la oficina de la doctora Farley sin éxito.

Según la defensa de Melissa, durante el juicio tampoco se llamó a testificar al psicólogo clínico John Pinkerman, quien revisó los videos de más de cinco horas del interrogatorio de la mujer y concluyó en ese momento que las características psicológicas de Melissa la hacían proclive a aceptar la culpa debido al estrés de la situación.

Y para Pinkerman, cuando Melissa admitió a los investigadores “ser responsable” a escasas horas de la muerte de su hija, parecía estar asumiendo responsabilidad por “la configuración entera del abuso y la negligencia médica por parte de la familia”, mas no por haber golpeado a su hija hasta la muerte.

Lo que salió mal

John Lucio

John Lucio

Babcock le dijo a BBC Mundo que el juicio de Melissa había tenido una infinidad de errores que se pudieron evitar.

“Melissa tenía un abogado nombrado por la corte porque ella no podía pagar su propia defensa y su abogado no estaba preparado”, aseguró la abogada.

“El jurado nunca vio la evidencia exculpatoria, en parte porque el abogado nunca sometió el caso de la fiscalía a una examinación profunda, y porque los fiscales mismos fueron perezosos y corruptos”.

La acusación de corrupción, argumentó la abogada, se refiere al hecho de que el fiscal encargado de la investigación fue sentenciado a 13 años de prisión por su responsabilidad en un esquema de sobornos en el sistema judicial de Texas. Sin embargo, esa condena no estuvo relacionada con el caso de Melissa.

“Yo creo que una de las razones por las cuales tantas personas están ofendidas es porque empiezas a pelar las capas y te das cuenta que es un caso de incompetencia de la defensa, es un caso de fiscales corruptos, es un caso de injusticias”, aseguró Babcock.

La desintegración de su familia

Melissa Lucio con su hijo John

John Lucio

En el momento del arresto de su madre, John tenía 17 años.

“Cuando todo esto ocurrió nuestra familia se dividió. Una prima de mi madre recibió la custodia de mis hermanos pequeños, algo que fue bueno porque cuando se graduaron del colegio, les fue muy bien en San Antonio, Texas”, cuenta John.

“Los grandes, que estábamos cerca a la mayoría de edad, fuimos los que perdimos. Ser el hijo mayor fue muy difícil, no solo por la responsabilidad sino porque quisiera volver a ver a nuestra familia junta”.

A sus 32 años de edad, John cuenta que lleva algo más de un año fuera de prisión, y que durante un tiempo, intentó organizar su vida: regresó a la escuela, empezó a correr maratones y triatlones.

“Pero cuando el 16 de enero recibí la fecha de la ejecución de mi madre, todo empezó a salir mal para mí. Todo se convirtió en ‘¿qué puedo hacer por mi madre?'”.

“Fue muy duro. No me podía concentrar. No he estado corriendo, no he estado entrenando, no he estado cumpliendo ninguno de los objetivos que tenía para este año. Y para volver a la escuela, voy a tener que ver cómo terminan las cosas con mi madre”.

John ha organizado varios plantones buscando que su madre sea liberada y dice que continuará luchando hasta el último momento.

“Yo no estoy aquí para estar gritando. Yo solo estoy aquí para hacer lo que pueda por mi madre. No quisiera tener que hacerlo, enfrentarme a esto, pero esto no solo me ha afectado a mí, sino a mis hermanos también”.


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