Jóvenes no son invencibles; se contagian de COVID con cuadros graves
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Jóvenes no son invencibles; se contagian de COVID con cuadros graves

Aunque la mayoría de las personas de menor edad afectadas por el coronavirus se recupera, personal de salud refiere que están ingresando jóvenes con un nivel considerable de daño pulmonar y algunos con trombos y accidentes cerebrovasculares.
Cuartoscuro
22 de julio, 2021
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Efrén, un integrante del personal de salud del Hospital General de Zona 47 del IMSS, estaba cubriendo su turno de la noche, el sábado pasado, cuando llegó un joven de 20 años, sin comorbilidades, con un cuadro grave de COVID. Unas horas después, el joven falleció. 

El HGZ 47 ya no está recibiendo en hospitalización a pacientes afectados por el coronavirus. Con la baja de casos de los meses pasados, este centro de salud volvió a su operación casi normal: cuando llega un paciente con COVID, entra a urgencias, se le estabiliza y se le traslada a otra institución. El joven de 20 años no aguantó ni la espera para el traslado. 

“Lo estábamos estabilizando y en las gestiones para pasarlo a otro hospital y en cuestión de horas, a mitad del turno, murió”, dice Efrén. 

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Desde marzo pasado, Tedros Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mandó a los jóvenes la advertencia de que no están exentos de contraer COVID y padecer una forma grave de la enfermedad.  

En una conferencia de prensa desde la sede de la OMS en Ginebra, Ghebreyesus dijo: “Tengo un mensaje para los jóvenes, no son invencibles… este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”. 

Durante la tercera ola de COVID en México, la población de menos edad, de la que una buena parte sigue sin vacuna, es la que está resultando más afectada por los contagios.  

El 20 de julio, durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, explicó que la epidemia se ha desplazado ahora a los jóvenes. “La mayoría de las personas que están hospitalizadas por COVID en este momento son menores a 52 años, el 97% son personas que no fueron vacunadas. No quiere decir que ha aumentado el riesgo absoluto en personas jóvenes, pero sí que ahora son los más afectados”. 

Un enfermero del Hospital General Regional N 1 del IMSS, Dr Carlos Mac Gregor, cuenta que este hospital no ha dejado de ser híbrido, atiende tanto pacientes con COVID como metabólicos. “Pero hasta hace tres semanas, más o menos, recibíamos uno o dos pacientes con el virus, en el turno de la noche. Anoche (martes para amanecer miércoles) tuvimos diez ingresos”. 

El área destinada para coronavirus en el hospital está llena, dice. “La edad de los pacientes oscila entre 20 y 40 años, y los más jóvenes, casi todos con comorbilidades, son los más delicados. La mayoría se recupera, los fallecimientos en el hospital son pocos a comparación de la ola pasada (la de diciembre-enero) pero sí llegan delicados, incluso hay que intubarlos”. 

Una médica residente del Hospital General de México, de la Secretaría de Salud, dice que la sala de hospitalización de urgencias, dedicada a COVID, está llena igual, lo que muestra el incremento en los pacientes afectados por esta enfermedad. También está llena la torre de cardioneumo y la de cirugía se está saturando.  

Los pacientes, confirma la médica, son menores de 50 años y aunque son más jóvenes, varios llegan con procesos pulmonares graves. “Antes a nivel pulmonar no se veían tantas afectaciones en gente de menor edad, como ahora”, señala. 

Lo que también tiene preocupado al personal de salud de las instituciones hospitalarias es que se están presentando casos de trombos (coágulos sanguíneos que se forman en un vaso), en pacientes jóvenes afectados por COVID. 

Los trombos en pacientes con coronavirus no son algo nuevo. De hecho es algo que sorprendió a los médicos e investigadores en las primeras semanas de la epidemia, pero la incidencia de casos hizo que se incorporaran anticoagulantes en el tratamiento de la enfermedad. 

“Ahora lo que está pasando es que los contagios se están dando entre población más joven sin vacuna y lo que parece es que la incidencia de trombos es algo mayor en gente de menor edad”, dice la médica del Hospital General.

También están llegando a los hospitales personas de entre 35 a 55 años con AVC (Accidente vascularcerebral, que sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene y tiene como una de sus causas principales justo la presencia de trombos). 

Estas afecciones no son comunes a esas edades, son consecuencia del COVID, “y muchos pacientes ni siquiera saben que lo tienen, porque no presentan ningún otro síntoma, llegan, podríamos decir, asintomáticos, pero se les hace la prueba y salen positivos”, dice Efrén, el integrante del personal de salud del Hospital 47 del IMSS. 

Una médica residente del Hospital Juárez de México, también de la Secretaría de Salud, quien igual confirma el aumento de hospitalizaciones, el perfil de los internados como personas de entre 35 y 55 años, sin vacuna, dice que no se atrevería a dar un porcentaje de los pacientes afectados con trombos. 

“Pero sí hemos visto casos y en personas de esa edad no eran comunes y, en efecto, llegan al hospital casi asintomáticos. De hecho, tuvimos el caso de una compañera de 34 años. Empezó con dolor de cabeza intenso, que no se quitaba, y luego perdió fuerza en una pierna. Se le hicieron estudios y tenía un trombo y COVID. Ella afortunadamente se recuperó, eso fue en marzo, y ya está de vuelta, pero tiene secuelas: se le nubla la vista, se marea”. 

La residente dice que también su tío, de 50 años, padeció COVID y también desarrolló trombos y ya lleva dos AVCs. 

Grupos de científicos en todo el mundo están estudiando esto. En septiembre del año pasado se difundió un estudio realizado por la Universidad de Western, en Canadá, liderado por el neurólogo Luciano Sposato y publicado en la revista científica Neurology, en el que se detalla que dos de cada 100 pacientes ingresados en un hospital con COVID-19 sufrirán un derrame cerebral y 35% morirá como resultado de ambas afecciones.

El estudio indicó que alrededor de 50% de los pacientes más jóvenes con COVID-19 no presentaron otro síntoma del virus SARS-CoV-2. El equipo de especialistas que realizó esta investigación analizó 160 casos, con una revisión sistémica de pacientes con covid-19 y pacientes que padecieron de accidentes cerebrovasculares.

No se sabe aún con certeza porque hay estas afectaciones que parecen mayores en población de menor edad, los estudios están en curso, pero ante lo que señalan quienes están en hospitales atendiendo a los afectados por COVID, el mensaje a los jóvenes del director de la OMS parece más que pertinente: “no son invencibles. Este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”. 

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El estudiante de medicina que se encontró el cadáver de su amigo en una clase de anatomía

La periodista y novelista nigeriana Adaobi Tricia Nwaubani escribe en este reporte especial para la BBC sobre la inquietante realidad detrás de algunos de los cuerpos "no reclamados" enviados a las escuelas de medicina del país.
4 de agosto, 2021
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La periodista y novelista nigeriana Adaobi Tricia Nwaubani escribe en este reporte especial para la BBC sobre la inquietante realidad detrás de algunos de los cuerpos “no reclamados” enviados a las escuelas de medicina de su país.

El estudiante de medicina Enya Egbe salió corriendo de su clase de anatomía llorando después de ver el cadáver con el que debía trabajar ese día.

No fue la reacción aprensiva de un joven ingenuo.

El estudiante de 26 años aún recuerda vívidamente la tarde de aquel jueves hace siete años en la Universidad de Calabar, en Nigeria, cuando estaba con sus compañeros de estudios alrededor de tres mesas de disección, con un cadáver en cada una.

Minutos después, gritó y corrió.

El cuerpo que su grupo estaba a punto de diseccionar era el de Divine, su amigo durante más de siete años.

“Solíamos ir a bailar juntos”, me dijo. “Había dos agujeros de bala en el lado derecho de su pecho”.

Oyifo Ana fue uno de los muchos estudiantes que salieron corriendo detrás de Egbe y lo encontraron llorando afuera.

“La mayoría de los cadáveres que usamos en la escuela tenían balas. Me sentí muy mal cuando me di cuenta de que algunas de las personas pueden no ser verdaderos criminales”, dice Ana.

Explicó que una mañana temprano había visto una camioneta de la policía cargada con cuerpos ensangrentados en su escuela de medicina, que tenía un depósito de cadáveres adjunto.

Egbe envió un mensaje a la familia de Divine, que resultó que había estado yendo a diferentes comisarías de policía en busca de su pariente después de que el joven y tres amigos fueran arrestados por agentes de seguridad cuando regresaban de una noche de fiesta.

La familia finalmente logró recuperar su cuerpo.

El impactante descubrimiento de Egbe puso de relieve tanto la falta de cadáveres disponibles en Nigeria para los estudiantes de medicina como lo que les puede pasar a las víctimas de la violencia policial.

Trauma

Entre los siglos XVI y XIX, por diferentes leyes en Reino Unido, se entregaban los cuerpos de los criminales ejecutados a las escuelas de medicina, un castigo que también promovió la causa de la ciencia.

En Nigeria, una ley actual entrega “cuerpos no reclamados” en depósitos de cadáveres del gobierno a las escuelas de medicina.

El estado también puede apropiarse de los cuerpos de los criminales ejecutados, aunque la última ejecución tuvo lugar en 2007.

Enya Egbe

Enya Egbe
Enya Egbe quedó impactado al descubrir en su clase el cadáver de su amigo

Más del 90% de los cadáveres utilizados en las escuelas de medicina de Nigeria son “criminales asesinados por disparos”, según una investigación de 2011 publicada en la revista médica Clinical Anatomy.

En realidad, esto significa que eran sospechosos matados a tiros por las fuerzas de seguridad.

Sus edades estimadas se encuentran entre los 20 y los 40 años, el 95% son hombres y tres de cada cuatro pertenecen a la clase socioeconómica más baja. No hay donaciones de cuerpos.

“Nada ha cambiado diez años después”, dice Emeka Anyanwu, profesor de anatomía en la Universidad de Nigeria y coautor del estudio.

‘Servicio de ambulancia’

El año pasado, el gobierno de Nigeria estableció paneles de investigación judiciales en diferentes estados para investigar las denuncias de brutalidad policial.

Esto fue en respuesta a las protestas provocadas por el video viral de otro joven presuntamente que murió por disparos del Escuadrón Especial Antirrobo (Sars) de la policía en el estado sureño de Delta.

Muchos de los que testificaron ante los paneles han hablado de familiares arrestados por agentes de seguridad y que desaparecieron.

En la mayoría de los casos, la policía se ha defendido diciendo que los desaparecidos eran ladrones armados que murieron en un tiroteo.

Sin embargo, el portavoz de la policía Frank Mba me dijo que no tenía conocimiento de ningún caso en el que la policía hubiera enviado cadáveres a laboratorios de anatomía o depósitos.

Nigeria

Getty Images
Las fuerzas de seguridad de Nigeria son acusadas de frecuentes abusos.

En un testimonio escrito presentado al panel judicial en el estado de Enugu, el comerciante Cheta Nnamani, de 36 años, dijo que había ayudado a los agentes de seguridad a deshacerse de los cuerpos de las personas a las que habían torturado o ejecutado durante los cuatro meses que estuvo bajo la custodia de Sars en 2009.

Dijo que una noche le pidieron que cargara tres cadáveres en una camioneta, una tarea conocida en el lenguaje de la detención como ‘servicio de ambulancia’.

Luego condujo al cercano Hospital Universitario de la Universidad de Nigeria (UNTH), donde Nnamani descargó los cuerpos. Fueron llevados por un asistente de la morgue.

Nnamani me dijo que luego lo amenazaron con la misma suerte.

En el depósito

En la ciudad sudoriental de Owerri, el depósito de cadáveres del Hospital Aladinma, de propiedad privada, dejó de aceptar cadáveres de presuntos delincuentes porque la policía rara vez proporcionaba identificación o notificaba a los familiares de los fallecidos.

Esto solía dejar al depósito de cadáveres atascado con los costos de mantenimiento de los cuerpos no reclamados hasta que cada pocos años el gobierno finalmente concedía permiso para entierros masivos.

“A veces, la policía intenta obligarnos a aceptar cadáveres, pero insistimos en que los lleven a un hospital del gobierno”, dice Ugonna Amamasi, administradora del depósito de cadáveres.

“Los depósitos de cadáveres privados no están autorizados a donar cuerpos a las escuelas de medicina, pero los depósitos de cadáveres del gobierno sí pueden”, agregó.

Familiares olvidados

Un abogado de alto nivel, Fred Onuobia, asegura que los familiares tienen derecho a recoger los cuerpos de los criminales ejecutados legalmente.

“Si nadie se presenta después de cierto tiempo, los cuerpos se envían a hospitales universitarios”, dice el defensor.

Pero la situación es peor con las ejecuciones extrajudiciales, ya que los familiares nunca se enteran de las muertes o no pueden localizar los cuerpos, afirma.

carro policia

AFP

Después de todo, fue solo por casualidad que la familia del amigo de Egbe, Divine, pudo darle un entierro adecuado.

La asociación de anatomistas de Nigeria ahora está presionando por un cambio en la ley que garantice que las morgues obtengan registros históricos completos de los cuerpos donados a las escuelas, y también el consentimiento de la familia.

También establecerá formas de alentar a las personas a donar sus cuerpos a la ciencia médica.

“Habrá mucha educación y mucha promoción para que la gente pueda ver que si donan su cuerpo, será por el bien de la sociedad”, cuenta el director de la asociación, Olugbenga Ayannuga.

En cuanto a Egbe, estaba tan traumatizado al ver el cuerpo de su amigo que abandonó sus estudios durante semanas.

Dice que imaginaba a Divine de pie junto a la puerta cada vez que intentaba entrar a la sala de anatomía.


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