De superpolicía a presunto torturador: cargos contra Cárdenas Palomino
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De superpolicía a presunto torturador: los cargos y casos en contra de Luis Cárdenas Palomino

Solo en 2020 se abrieron tres indagatorias nuevas en su contra además del caso de tortura por el que fue detenido. La UIF identificó 45 cuentas bancarias relacionadas con presuntas operaciones de lavado de dinero.
Cuartoscuro
6 de julio, 2021
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Durante 20 años, Luis Cárdenas Palomino fue considerado por distintos gobiernos como uno de los mejores policías en México. Condecorado a nivel nacional y en el extranjero, experto en el combate al secuestro, impulsor de nuevas tecnologías de investigación, y responsable de la desarticulación de más de una centena de bandas criminales. Era una parte de los logros con los que se le describía.

Pero en los últimos años esa imagen de “superpolicía” (como lo llegaron a nombrar en círculos policiales y de expertos en seguridad) se ha desquebrajado frente a diversas investigaciones oficiales en México y Estados Unidos que lo señalan de ser probable responsable de actos de tortura, lavado de dinero, corrupción y narcotráfico.

Una de esas indagatorias fue la que provocó en la madrugada del 5 de julio su detención formal en la zona conurbada del Valle de México. Su rostro con una barba prominente y el cabello largo y desaliñado contradice aquella imagen pulcra que mostraba en las múltiples conferencias donde presumía golpes espectaculares a fuerzas criminales. Un contraste tan notorio como el de su perfil criminal frente a su trayectoria policial.

Autoridades federales confirmaron a Animal Político que tan solo en 2020 se abrieron en contra de Cárdenas Palomino tres carpetas de investigación en las subprocuradurías de Delitos Federales y Delincuencia Organizada por potenciales operaciones con dinero ilícito ligado a corrupción y narcotráfico. 

Esto sumado al proceso abierto en su contra en una corte de los Estados Unidos por probables nexos con el Cártel de Sinaloa, a las múltiples denuncias por violaciones a derechos humanos, y al congelamiento de decenas de cuentas bancarias personales y de su entorno cercano.

A continuación, se detallan algunos de los puntos clave de la trayectoria y de las principales indagatorias en contra de Luis Cárdenas Palomino.

El “superpolicía”: una carrera exitosa… y millonaria

En las poco más de dos décadas en que se desempeñó en las esferas públicas de seguridad, Cárdenas Palomino logró escalar desde un cargo al que ingresó sin cumplir con todos los requisitos, hasta convertirse en la mano derecha del jefe máximo de la policía en México. Tras retirarse, fundó su propia empresa privada de seguridad donde logró contratos por cientos de millones de pesos.

Animal Político describió la trayectoria siempre ascendente, del exmando federal. Su primer trabajo fue directamente en un área de inteligencia, el CISEN, a donde ingresó en 1989 con un permiso especial luego de no cubrir la totalidad de los requisitos. Fue ahí donde conoció al que a la postre sería su jefe, Genaro García Luna.

En la década de los 90 fue transferido a la desaparecida Policía Judicial Federal donde paulatinamente fue escalando posiciones. Se desempeñó primero en las áreas antinarcóticos y luego en el grupo especial antisecuestro que llegó a encabezar varios años.

En el arranque del nuevo siglo, Cárdenas Palomino fue nombrado Director General Adjunto de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), una nueva corporación creada en sustitución de la Judicial Federal y bajo el mando de García Luna, quien lo escogió para ese puesto.

En 2006, Cárdenas asumió la jefatura provisional de la AFI mientras García Luna encabezó la constitución de una nueva Secretaría de Seguridad Pública Federal y la modernización de la vieja Policía Federal Preventiva.

Ya con el sexenio de Felipe Calderón en marcha el proyecto de la AFI fue abandonado por decisión de política pública y eso significó el cambio (otra vez promovido por el propia García Luna) de Cárdenas Palomino a la renovada Policía Federal, primero como coordinador de inteligencia, y a la postre como jefe de la División de Seguridad Regional.

Fue este último cargo el que le ganó la mayor notoriedad pública a Cárdenas como mano derecha de García Luna. Su aparición en distintos medios de comunicación se volvió recurrente debido a la constante presentación pública de personas detenidas en diversos operativos.

Se trata de presentaciones que a la postre fueron restringidas luego de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) considerara que violaban la presunción de inocencia y documentara que muchos presentados no eran en realidad delincuentes.

A finales de 2012, poco antes de concluir su cargo en la Policía Federal, Cárdenas Palomino presumió un balance en el que destacó que en su gestión se había conseguido desarticular más de 100 grupos criminales relacionados con distintos ilícitos locales y federales.

Durante sus más de dos décadas de trayectoria en el servicio público, el exmando policial recibió diversas condecoraciones por su desempeño, entre ellas la Medalla al Valor concedida en 2009 por el entonces presidente Felipe Calderón. A nivel internacional también recibió reconocimientos en España, Estados Unidos, entre otros.

Ya retirado de los cargos públicos, en 2013 el exmando policial fundó su propia empresa de seguridad privada denominada Adamantium. A través de ella, según un reportaje del semanario Proceso, obtuvo contratos en años posteriores con diversos entes públicos por un monto superior a los 510 millones de pesos.

Los delitos y sus consecuencias

Los delitos que se imputan en México y Estados Unidos a Cárdenas Palomino son, en su mayoría, considerados como graves. Además de que no alcanzan beneficios de libertad bajo fianza conllevan penas que le significarían al exmando policíal –de ser encontrado culpable– pasar el resto de su vida en prisión. 

Datos proporcionados por autoridades consultadas indican que tan solo en las subprocuradurías de Delitos Federales y Delincuencia Organizada de la FGR existen tres carpetas de investigación en curso donde figura como imputado; se trata de los expedientes FED/SEIDF/UEIDFF-CDMX/0000502/2020, FED/SEIDO/UEIORPIFAM-CDMX/0000757/2020 y FED/SEIDO/ UEIORPIFAM-CDMX/0000579/2020.

Las indagatorias anteriores se iniciaron en 2020 por la presunta responsabilidad de Cárdenas Palomino en operaciones con recursos de procedencia ilícita, posibles delitos de corrupción y contra la salud, y delincuencia organizada.

Previo a la apertura de estas indagatorias la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda procedió con el congelamiento de 45 cuentas bancarias relacionadas directamente con Cárdenas Palomino y con terceros vinculados con él. La solicitud de bloqueo se hizo el 17 de diciembre de 2019.

En estos casos se responsabiliza a exfuncionario federal de haber utilizado un entramado de empresas fachada y de prestanombres para triangular y lavar recursos de posibles hechos de corrupción e incluso del narcotráfico.

Por otro lado, la misma FGR a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos inició una carpeta de investigación en contra de Cárdenas Palomino por su probable responsabilidad en el delito de tortura, en agravio de Mario Vallarta Cisneros, Sergio Cortez Vallarta, y los hermanos Eduardo y Ricardo Estrada Granados.

Los hechos ocurrieron en abril de 2012 cuando estas personas fueron detenidas por una célula de policías federales al mando de Cárdenas Palomino quien entonces se desempeñaba como Jefe de la División de Seguridad Regional de la PF. 

El operativo fue totalmente irregular ya que las personas detenidas se encontraban en un predio al que los agentes federales ingresaron sin ninguna orden judicial. Los dictámenes periciales practicados a los detenidos bajo el denominado Protocolo de Estambul confirmaron que habrían sufrido golpes físicos e intimidaciones compatibles con tortura.

En septiembre de 2020, la FGR presentó formalmente ante un juzgado la acusación en contra de Cárdenas Palomino y 12 policías más que participaron en los hechos. El juez Guillermo Urbina giró las órdenes de aprehensión en contra de todos ellos y en el caso del exmando en una doble vertiente: autoría intelectual y material de delito de tortura.

Fue esta orden judicial la que provocó la detención de Cárdenas Palomino la madrugada de este lunes en un inmueble del municipio de Naucalpan, Estado de México. Tras su captura fue trasladado al penal federal del Altiplano donde permanecerá encarcelado al menos mientras se desarrolla el proceso penal en su contra.

Este caso guarda estrecha relación con otro por el que también se ha investigado a Cárdenas Palomino: el del montaje y presunta fabricación de delitos contra la ciudadana francesa Florence Cassez –quien fue liberada por fallo de la Suprema corte– e Israel Vallarta, quien hasta la fecha sigue preso y sin condena.

Israel Vallarta, hermano de Mario Vallarta, fue acusado de pertenecer a una banda de secuestradores denominada Los Zodiaco, como parte de una indagatoria a cargo de la entonces AFI y en la participó Cárdenas Palomino. En 2006 fue detenido junto con Cassez en un operativo que, a la postre, se confirmó que se trataba de un montaje.

Cassez señaló en varias ocasiones, entre ellas en una entrevista con el periodista Enrique Hernández en W Radio, que había sido Cárdenas Palomino quien directamente la golpeó para que declarara que era culpable de secuestro. 

De acuerdo con las leyes y códigos penales actuales, de ser encontrado culpable del delito de tortura la pena en contra e Cárdenas Palomino podría ser hasta de 20 años de prisión. Mientras que los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada, por los cuales también se le indaga, conllevan una pena que puede alcanzar hasta los 40 años de cárcel.

A todo lo anterior se suman las investigaciones que por su cuenta llevan a cabo las autoridades de Estados Unidos en contra de Cárdenas Palomino. La más avanzada de ellas ya fue presentada por los fiscales ante la Corte del Distrito Oriente de Nueva York en julio del año pasado.

En el expediente de la acusación, los fiscales señalan a Cárdenas de haber aprovechado su posición en diversos cargos de seguridad para brindar apoyo al Cártel del Sinaloa, ya sea filtrando información sobre indagatorias en su contra, privilegiando acciones en contra de grupos rivales, o permitir deliberadamente el trasiego de droga en sus rutas.

Por este mismo caso, el Departamento de Justicia estadounidense procedió en contra del exsecretario de Seguridad Genaro García Luna, quien ya se encuentra detenido y procesado en aquel país, y en contra de Ramón Pequeño García, exjefe de la División de inteligencia de la desaparecida Policía Federal.

Se espera que el gobierno de los Estados Unidos solicite la extradición de Cárdenas Palomino para procesarlo en aquel país por cargos de conspiración para introducir y distribuir cocaína y otras drogas en su territorio.

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Iquitos, ciudad escondida en la selva que se convirtió en 'isla bonita' de la población LGTB de Perú

En un país que no reconoce la unión entre personas del mismo sexo ni el cambio de identidad, el colectivo LGTB ha encontrado un colorido refugio en la selva amazónica.
29 de junio, 2022
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Ser una persona LGTB no es fácil en Perú.

Según muestran varios informes internacionales y el testimonio de personas homosexuales, la situación de este colectivo puede mejorar mucho.

Las leyes peruanas impiden el matrimonio y cualquier unión civil entre personas del mismo sexo y no se permite el cambio de identidad legal a las personas trans.

Un estudio de la ONG Promsex realizado en 2016 encontró que ocho de cada 10 estudiantes LGTB dijo sufrir acoso verbal por su condición sexual en la escuela, mientras uno de cada cinco refirió agresiones.

Y Perú ocupaba el puesto 71 en el índice global de igualdad que publica Equaldex, una red estadounidense que comparte datos de asociaciones LGTB en todo el mundo. Solo Bolivia y Paraguay mostraron una opinión pública más hostil a los no heterosexuales en Sudamérica.

Pero hay un lugar en el que las cosas son un tanto diferentes, según cuentan sus propios habitantes.

Es Iquitos, una ciudad de cerca de 150.000 habitantes, capital del Departamento de Loreto, en mitad de la Amazonía peruana y a la que solo se puede llegar en avión desde Lima.

“Aquí uno puede ser quién realmente es”, cuenta en conversación con BBC Mundo Carlos Vela, homosexual residente en Iquitos.

“En general, la aceptación es muy buena. Muchos visitantes europeos dicen cuando vienen que hay tanta tolerancia como en Europa”, corrobora Silvia Barbarán, activista que lleva años trabajando con personas LGTB en la ciudad.

Qué hace diferente a Iquitos

No es casualidad que la marcha del Orgullo Gay de Iquitos haya ganado fama como una de las más concurridas y coloridas de Perú.

“Aquí celebramos el Orgullo con mucho calor”, comenta Carlos. El calor húmedo de la Amazonía anima a los participantes a mostrar un desparpajo difícil de imaginar en otros lugares de Perú en los que el clima social no es tan abierto.

Valery La Mas es una mujer transexual que se mudó a Iquitos hace cinco años desde Leticia, la ciudad colombiana en la que nació. “En Colombia estamos mejor que en Perú, pero en Iquitos se ha avanzado mucho en los últimos años”.

“Aquí las mujeres trans tenemos alternativas a trabajar en la prostitución”, indica.

En esta ciudad rodeada de vegetación y flanqueada por dos afluentes del Amazonas, no es difícil encontrar negocios de peluquería y estética regidos por personas LGTB y la hostelería local emplea a mujeres trans en sus cocinas.

Map

Es un ambiente muy distinto al que reflejan los informes de Promsex o el que retrató la película “Retablo” en 2017.

En ella, el cineasta Álvaro Delgado Aparicio contaba a través de la historia de un artesano la crueldad que a veces pueden alcanzar los comportamientos homofóbicos en las pequeñas comunidades montañosas de los Andes.

El ambiente cálido y exuberante de la selva contrasta con el frío y la austeridad del paisaje andino, una diferencia que a menudo se refleja también en el carácter de la gente.

La riqueza de la selva amazónica y la sensualidad de sus culturas ancestrales, así como los contactos frecuentes con poblaciones de Brasil, han sido algunos de los factores a los que se ha aludido para explicar la mayor tolerancia de Iquitos.

“Siempre fue más fácil ser LGTB en la selva, quizá porque allí hay una cultura prehispánica que tolera mejor la idea de los tres géneros”, comenta Jorge Chávez, del Movimiento Homosexual de Lima.

No en vano, Iquitos y otros lugares de la selva se convirtieron en el refugio de las personas LGTB que en la década de 1980 huyeron de las campañas de “limpieza social” lanzadas contra ellas por los grupos armados de extrema izquierda MRTA y Sendero Luminoso, que dejaron decenas de muertos en matanzas aún recordadas como la de Tarapoto en mayo de 1989.

Campesinos con sus mulas, en la época de Sendero Luminoso.

MARIE HIPPENMEYER
La violencia de Sendero Luminoso y el MRTA contra los no heterosexuales desplazó a muchos de sus hogares.

Norma Muller, antropóloga de la Pontífica Universidad Católica del Perú, apunta que “la población de la selva es más abierta al amor y a la diversidad sexual, porque no lo asocian con el pecado, como ocurre en la tradición cristiana”.

Quizá el menor peso de la religión en estos territorios sea una de las razones por las que este lugar se convirtió en refugio para los perseguidos por la homofobia y hoy sea en palabras de Valery La Mas, la “isla bonita para los LGTB peruanos”.

Pero a sus 64 años, Silvia Barbarán recuerda que las cosas no siempre fueron fáciles. “Incluso en los medios locales era frecuente escuchar alusiones despectivas a los no heterosexuales”.

“Todo empezó a cambiar a partir de 2002, cuando comenzó a desarrollarse un movimiento con muchas asociaciones y un gran trabajo de educación y concienciación”.

Barbarán cuenta como la unión hizo la fuerza. “Una de las claves fue que todas las asociaciones íbamos juntas a protestar cada vez que se producía un episodio de discriminación. Cuando a una mujer trans le negaban la atención en el centro médico, salíamos todas las asociaciones con protestas en las calles y denuncias en los medios”.

“Así se fue ganando espacio, y ahora gais y trans tienen mucha visibilidad”.

Indígenas junto a una choza en la selva amazónica.

Getty Images
La diferente actitud ante la vida de los pueblos de la selva ha sido citada como una de las razones de la mayor tolerancia en Iquitos.

La bandera del VIH

Silvia Barbarán es una de las heterosexuales que se ha convertido en uña y carne con las personas LGTB.

En 2001 contrajo el virus del VIH y decidió lanzarse a concienciar a sus vecinos de los riesgos de una enfermedad que todavía hoy muestra una alta prevalencia en la región de Loreto.

Así montó Lazos de Vida, la asociación en la que atiende a niños portadores del virus, lo que la puso en contacto con muchos activistas LGTB comprometidos en la misma causa.

“El movimiento gay fue muy activo en educar a la población en que había que protegerse del virus. Eso ayudó mucho, porque la gente empezó a ver que no eran personas dedicadas solo a la fiesta, sino vecinos implicados en su comunidad”.

Su labor presionó además al gobierno en Lima para extender los tratamientos antirretrovirales contra el VIH, que entonces eran muy difíciles de encontrar en Iquitos.

Años de activismo y movilización desembocaron en la aprobación en 2010 de una ordenanza regional que reconocía una protección especial y una participación reforzada del colectivo LGTB. Más tarde se acompañó de una estrategia para la prevención del acoso escolar por motivos de género en las escuelas.

Barbarán concluye satisfecha que “hoy hay un movimiento LGTB muy fuerte”.

Un movimiento que en los años de la pandemia, cuando Perú era uno de los países que más sufría el golpe de la covid, recurrió a la imaginación para celebrar la fiesta del Orgullo sin violar las restricciones de las reuniones públicas y organizó una marcha que, en lugar de discurrir en carrozas por el centro de la ciudad, lo hizo en pequeñas embarcaciones por el río Itaya, uno de los que rodean Iquitos.

En 2022, tras una larga espera, el Orgullo volvió a tierra firme. “Vienen muchas familias, como antes de la pandemia”, celebra Barbarán.

Retos pendientes

Pero incluso desde dentro de la comunidad LGTB iquiteña hay voces que advierten de que no se deben lanzar las campanas al vuelo.

El panorama general en el país no invita al optimismo.

Pedro Castillo y Keiko Fujimori, en un debate electoral.

Getty Images
Pedro Castillo y Keiko Fujimori coinciden en su rechazo a las uniones no heterosexuales.

Tras una larga batalla judicial, el Tribunal Constitucional volvió a rechazar recientemente el recurso presentado por Susel Paredes, una congresista que reclama que se reconozca su matrimonio con otra mujer celebrado en Estados Unidos.

Y el Congreso aprobó en mayo un proyecto de ley que según sus detractores impedirá el enfoque de género y la educación sobre la igualdad y la diversidad sexual en las escuelas peruanas.

El rechazo a la unión entre personas del mismo sexo es uno de los aspectos en los que coinciden el presidente Pedro Castillo y la que fue su rival en las últimas elecciones, Keiko Fujimori, una coincidencia en la que muchos aprecian el peso que tienen en Perú visiones conservadoras de la sociedad y la familia defendidas por las iglesias católica y evangélicas.

BBC Mundo trató de recabar la visión del Gobierno, pero el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables no respondió inmediatamente a una dolicitud de comentarios.

En la región de Loreto la prevención del VIH sigue siendo asignatura pendiente.

Es la segunda región con más casos del país solo superada por Lima Metropolitana.

Carol Carobi, funcionaria del Gobierno Regional y una de las pocas mujeres trans que ocupa un cargo público en el país, destaca que “los trans todavía estamos peor que los gais y seguimos conviviendo con el estigma también en muchos lugares de Iquitos”.

“Hemos empezado a ganar espacios, pero aún estamos en un proceso”.

Silvia Barbarán señala cuáles deben ser los próximos desafíos: “En los últimos años en Iquitos hemos avanzado muchísimo, pero el reto es ahora ocupar otros espacios en la sociedad, también los cargos políticos. Y para eso hay que estudiar”.


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