'Regálame una sonrisita' … vivir violencia sexual dentro de penales de CDMX
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pixaby

“Regálame una sonrisita”… vivir violencia sexual dentro de los penales de CDMX

A Ana un radiólogo la violó y luego la amenazó con no denunciar lo que había sucedido, ya que le dijo, con una orden suya podrían matarla.
Pixaby
Por Dalila Sarabia
25 de julio, 2021
Comparte

Ana -a quien así llamaremos- está privada de su libertad en el Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla, en el oriente de la CDMX. Cuando la detuvieron sufrió violencia física, por lo que tiene varias lesiones y el diagnóstico de esguince cervical grado 2 y lumbalgia en tratamiento.

El miércoles 16 de mayo de 2018 -para darle seguimiento médico- fue referida al servicio de radiología del Hospital General Torre Médica Tepepan, al sur de la ciudad. En este lugar la Secretaría de Salud local (Sedesa) ofrece atención médica a toda la población privada de su libertad en la CDMX por lo que permanentemente recibe traslados.

Lee: Vives bajo el terror: penales en la CDMX usan la tortura como forma de castigo y control

Hacia las 08:15 horas Ana ya se encontraba en el área de confinamiento en Tepepan a la espera de ser atendida. Aproximadamente a las 09:00 horas fue llevada al área de rayos X para proceder a su estudio, sin embargo, en ese momento tembló y tuvo que suspenderse su cita. Minutos después, personal de custodia y seguridad la llevaron de nueva cuenta a las afueras del consultorio para retomar el procedimiento. Cuando escuchó su nombre ingresó sola al cubículo de rayos X.

Una vez ahí, el radiólogo le pidió que se dirigiera a un cuarto contiguo para que se despojara de su ropa, dejándose solamente sus pantaletas, y que se pusiera una bata que ahí estaba dispuesta para ella. Apenas salió fue agredida sexualmente.

El radiólogo -que se ubicó detrás de ella- la rodeó con un brazo y colocó la cara de Ana en el tablero de control de la máquina de rayos X. Mientras era sujetada de la nuca, la mujer escuchó el resorte del pantalón del radiólogo y sintió cómo le bajaba las pantaletas. La penetró mientras le decía que no gritara porque “en ese lugar habían ocurrido muchos accidentes y podía matarla”.

Al eyacular, el radiólogo dejó semen en las piernas y en las pantaletas de Ana por lo que le aventó unos pañuelos desechables para que se limpiara. Mientras lo hacía, el hombre la amenazó con no denunciar lo que había sucedido pues él tenía muchos contactos y con una orden suya podrían matarla. Además, que si decía algo nadie le creería porque solo es “una interna”.

Ana volvió al cuartito contiguo, donde estaba su ropa, y se vistió rápidamente. Al salir fue arrinconada una vez más por el hombre quien le acercó un cuaderno y una pluma y le pidió que anotara que había tenido una buena atención, pusiera su nombre, firma y huella digital.

Cuando salió del consultorio el radiólogo le dijo: “Regálame una sonrisita bonita”, y se acercó para pasar su lengua por sus labios.

Elementos de custodia y seguridad llevaron a Ana al área de confinamiento en donde se durmió hasta que fue trasladada de nueva cuenta a Santa Martha Acatitla.

Este relato es parte del expediente CDHDF/II/121/IZTP/18/P4042 que la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad (CDHCM) abrió para investigar la omisión de garantizar una vida libre de violencia a mujeres privadas de libertad por parte de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario y de la Secretaría de Salud capitalina, lo que dio paso a que se emitiera la Recomendación 01/2021.

Te puede interesar: María fue detenida sin pruebas, la torturaron y lleva 5 años presa sin sentencia

Abren expedientes

En la CDMX hay dos centros penitenciarios para mujeres: Santa Martha Acatitla y Tepepan, en donde mil 590 mujeres -hasta el 28 de mayo de 2021- estaban privadas de su libertad.

De estos dos centros penitenciarios, la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad (CDHCM) ha recibido 341 quejas en las que se menciona a la Secretaría de Salud local como responsable de posibles violaciones a derechos humanos.

“De estos 341 expedientes de queja solamente 2 son los que se han abierto por posibles violaciones al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia -expedientes que se concluyen con esta recomendación- y 2 por posibles violaciones al derecho a la integridad personal, uno de los cuales también se concluye”, se lee en la Recomendación 01/2021.

“En ese mismo lapso de tiempo se han abierto 31 expedientes de queja por posibles violaciones al derecho a una vida libre de violencia en sus diferentes manifestaciones en los que se menciona a las autoridades de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario como presuntamente responsables. La mayor parte de estos expedientes se concluyeron por solución de la problemática originaria o por desistimiento de la parte quejosa”.

La CDHCM encabezada por Nashieli Ramírez subraya que si bien no cuentan con elementos para señalar que los hechos y violaciones a derechos humanos documentados en la Recomendación 01/2021 son una situación recurrente que se repita de manera constante, la gravedad de estos hace necesario señalar la responsabilidad institucional para que éstos no se repitan.

Golpes y acoso

Cuando Ana volvió a Santa Martha Acatitla contó lo sucedido a su hermana a quien identificaremos como Gabriela y quién también está privada de su libertad. De inmediato comunicó a las autoridades del centro penitenciario y a su abogado particular lo que había sucedido. A las 16:57 horas del mismo miércoles 16 de mayo de 2018 Ana fue valorada médicamente.

Más tarde su abogado, en compañía de un agente del ministerio público, se apersonó en Santa Martha para que se recabara la denuncia y se abriera la carpeta de investigación correspondiente. Al día siguiente Ana fue referida a la Clínica Condesa para la aplicación del kit profiláctico postviolación.

“En los días posteriores a los hechos, la víctima directa 1 (Ana) comenzó a aislarse de sus compañeras pues su situación se conoció en el centro de reclusión y comenzó a recibir burlas, amenazas y agresiones verbales de parte de otras personas privadas de su libertad y de personal de seguridad y custodia quienes se referían a la víctima directa 1 como ‘la violada’”, relata la CDHCM.

Sobre los hechos, la directora de Santa Martha manifestó que nunca se había suscitado algo similar y que le era difícil creerlo porque el doctor señalado tenía muchos años trabajando y nadie se había quejado de él. De hecho, cuestionó a los familiares de Ana -quienes acudieron en búsqueda de apoyo- sobre por qué no había denunciado los hechos desde Tepepan.

Además, el 20 de junio de 2018, cuando personal de la Comisión de Derechos Humanos acudiría a Santa Martha para entrevistar a las hermanas, como parte de la investigación, Ana fue agredida por otra mujer -también privada de su libertad- quien le propinó un golpe con el puño en el pómulo izquierdo y le dio patadas en una de sus piernas.

De acuerdo con los testimonios recabados por la CDHCM los insultos y los golpes a las hermanas, pero específicamente a Ana, no cesaron y en ningún momento personal de seguridad y custodia intervino, aunque se percataron de lo sucedido.

Para agosto de 2019, un año después de los hechos, las agresiones continuaban.

“Mientras caminaban por el kilómetro, la víctima directa 1 y víctima directa 3 (Ana y Gabriela) fueron agredidas por alrededor de 8 personas privadas de su libertad. A la víctima 1 le jalaron el cabello y le propinaron golpes diciéndole que eran un mensaje ‘del señor César’. Después comenzó a recibir mensajes y ofrecimiento de dinero, tanto de mujeres privadas de su libertad como de personal de seguridad y custodia para que ‘negociara’ retirar la denuncia en contra del radiólogo. Inclusive, el 29 de octubre de 2019 la víctima 1 informó que un día antes una compañera se acercó para decirle que debía negociar, que recibiría 30 mil pesos como regalo y que, si no lo hacía, de cualquier manera, los abogados de ‘César’ lo sacarían en algunos meses”, se lee en el documento.

Al menos hasta el 21 de agosto de 2020 -dos años después de haber sido agredida sexualmente- Ana siguió recibiendo golpes e insultos por parte de internas y personal de seguridad y custodia.

El 6 de noviembre de 2020 se dictó sentencia condenatoria al servidor público en funciones de radiólogo en la Torre Médica de Tepepan quien la violó.

Había antecedentes

Debido a su condición de salud, Guadalupe -a quien así identificaremos y quien está privada de su libertad en Santa Martha Acatitla- fue referida a la Torre Médica de Tepepan para que le realizaran una tomografía abdominal. Su cita fue el 13 de noviembre de 2017.

Cuando el radiólogo la hizo pasar le pidió que se desvistiera, quedando Guadalupe en pantaletas.

“El radiólogo le dijo a la víctima directa 2 (Guadalupe) que para realizar el estudio debía estar totalmente desnuda. Cuando (Guadalupe) solicitó una bata, le dijo que no había, que sólo había una sábana sobre la plancha del aparato, al mismo tiempo que le expresó ‘que no se preocupara, que él veía a la paciente, no a la mujer”, se lee en la Recomendación 01/2021 la cual incluye este caso correspondiente al expediente CDHDF/11/121/XOCH/PB207.

Guadalupe siguió las instrucciones del doctor y se acostó sobre la plancha, cerró los ojos y se dio vuelta cuando así se lo pidió el radiólogo. En un momento sintió cómo la tocaba y movía su cadera para acomodarla. Al terminar se vistió y se retiró.

Dos semanas después, el 29 de noviembre de 2017 Guadalupe fue referida al Hospital Rubén Leñero, también de la Secretaría de Salud capitalina, para que le hicieran de nueva cuenta la tomografía, pues en su cita en Tepepan no se la habían realizado.

En esta ocasión entró al espacio de rayos X en compañía de una custodia.

“Le dieron la indicación de que entrara al vestidor, que se quitara cadenas y aretes, se desnudara dejándose las pantaletas y que utilizara una bata. Luego pasó con la custodia al cuarto donde estaba la máquina y se acostó en la plancha, recibiendo indicaciones de cómo acomodarse, tocando el médico únicamente su cabeza, momento en el que la víctima directa 2 (Guadalupe) se percató que para el estudio no era necesario que estuviera totalmente desnuda y menos voltearse como se lo había solicitado en radiólogo en Tepepan”.

Por estos hechos Guadalupe levantó una denuncia ante la fiscalía general de Justicia de la CDMX.

Reparación

Según determinó la CDHCM, tanto la Secretaría de Salud y la Subsecretaría del Sistema Penitenciario deberán impulsar la inscripción de Ana, Gabriela y Guadalupe al Registro de Víctimas de la ciudad y la aprobación de planes de reparación integral por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención de Víctimas de la CDMX.

Además, contarán con un plazo de 180 días naturales -después de que acepten la recomendación- para disculparse con las víctimas como parte de la redignificación de las víctimas en su comunidad.

Por su parte, la Secretaría de Salud deberá, también, diseñar material informativo dirigido a las mujeres privadas de su libertad con el objetivo de apoyarlas en la identificación de situaciones que pudieran ser de riesgo durante el desarrollo de servicios médicos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Sinovac: la emergencia por la que expertos en Indonesia piden una tercera dosis de esta vacuna china

Desde febrero han muerto al menos 30 médicos y enfermeras que ya habían recibido dos inyecciones de la vacuna china en un país que registra más de 20 mil nuevos contagios al día.
Getty Images
5 de julio, 2021
Comparte

Al menos 20 médicos y 10 enfermeras en Indonesia murieron entre febrero y junio de este año, a pesar de estar vacunados con dos dosis contra la COVID-19, según la asociación de los trabajadores de la salud del país.

Los expertos están haciendo ahora un llamado para que estos reciban una tercera dosis de Sinovac (la vacuna china que también se administra en Chile, Uruguay y varios otros países de América Latina), mientras Indonesia lucha contra un aumento en las infecciones impulsado por nuevas variantes.


En la entrada de un centro de vacunación en las afueras de Yakarta, cientos de personas empujan para entrar. Un guardia les dice que tengan paciencia, que adentro no hay espacio.

Menos del 8% de la población(250 millones) de Indonesia ha sido vacunada y con un aumento dramático de casos, impulsado por nuevas variantes como la delta, la gente está desesperada por obtener protección.

Dentro, el alcalde local, Arief Wismamsyah, explica que ha habido un malentendido: deben registrarse antes de acercarse, dice.

Afuera, por un altavoz, los guardias le dicen a la gente que se vaya a la casa… pero nadie se mueve.

“Ningún efecto”

Actualmente Indonesia registra más de 20,000 nuevos casos de COVID-19 por día, aunque los expertos dicen que la cifra es con toda probabilidad mucho mayor, dado que no se hacen suficientes pruebas fuera de la capital, Yakarta.

Multitud frente a un centro de vacunación en Denpasar, Bali, Indonesia, 26 de junio de 2021

Antara/Reuters
Las filas frente a los centros de vacunación son inmensas.

Pero incluso entre los inmunizados hay una creciente preocupación sobre cuánta protección les brindará la vacuna fabricada en China.

De los 949 trabajadores de la salud que murieron por COVID-19 en Indonesia entre febrero y junio, 20 médicos y 10 enfermeras habían recibido ambas dosis de Sinovac.

Los médicos se muestran reacios a hablar públicamente, pero admiten que se sienten muy vulnerables.

Una especialista en pulmones, que prefiere permanecer en el anonimato, es una de las que recibió sus dos dosis.

Después de un mes, dice que se hizo una prueba para verificar el nivel de anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad en su cuerpo.

“No tuvo ningún efecto. Esta vacuna no me generó anticuerpos“, le dijo al servicio indonesio de la BBC. “La hice de nuevo un mes después y obtuve los mismos resultados”.

Reconoce que algunos de sus colegas obtuvieron mejores resultados, pero en ella, la vacuna Sinovac tuvo poco o ningún efecto, remarca.

Ensayos

La Sinovac fue aprobada para uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indicó que los resultados habían mostrado que previno la enfermedad sintomática en el 51% de las personas vacunadas.

También señaló que la vacuna previno los casos graves de COVID-19 y la hospitalización en el 100% de la población estudiada.

Médicos en Indonesia

EPA
Los trabajadores de la salud comenzarón a ser vacunados con Sinovac en enero.

Sinovac Biotech, que fabrica la vacuna, insiste en que dos dosis son suficientes para ofrecer protección contra los casos graves de la enfermedad.

La farmacéutica informó que está realizando ensayos clínicos sobre la eficacia de una tercera inyección y afirma que los primeros resultados son alentadores.

“Después de dos inyecciones, nuestro cuerpo ya ha producido una memoria inmune. En cuanto a en qué casos se necesitará la tercera inyección, hay que darles a los investigadores más tiempo para estudiarlo”, dijo recientemente Yin Weidong, CEO de Sinovac a la Televisión Central de China.

Yin explicó que cuando los voluntarios que habían sido doblemente vacunados con la vacuna Sinovac recibieron una tercera inyección después de tres y seis meses, la respuesta de anticuerpos llegaba a multiplicarse por 10 en una semana y por 20 en 15 días.

El equipo de mitigación de riesgos de la Asociación Médica de Indonesia dice que cree que, en general, cualquier vacuna aprobada por la OMS y las autoridades indonesias está ayudando a reducir el riesgo de COVID-19 grave.

Pero ahora está evaluando si los trabajadores de la salud deberían recibir una dosis adicional.

Debate sobre la tercera dosis

Dicky Budiman, epidemiólogo de la Universidad Griffith, en Australia, se encuentra entre los que apoyan la medida.

“En este momento en el que nos enfrentamos a una ola impulsada por nuevas variantes, es muy urgente que reciban un refuerzo. Es necesario potenciar la efectividad de la vacuna Sinovac y aumentar los anticuerpos frente a variantes como la delta uno”, opina.

Sinovac

EPA
Indonesia confía en la vacuna Sinovac para frentar el avance de la pandemia.

Tri Yunis Miko, epidemiólogo de la Universidad de Indonesia, dice que la eficacia de la vacuna disminuye con el tiempo, y recuerda que han pasado seis meses desde enero, cuando los trabajadores de la salud recibieron sus vacunas en el país.

Pero Windhu Purnomo, profesor de la Universidad de Airlangga, también en Indonesia, se pregunta si tiene algún sentido recibir una tercera dosis.

“Hemos visto varios casos de trabajadores de la salud que murieron y que estaban completamente vacunados. Eso no debería haber sucedido”, dice.

“Si la vacuna Sinovac de hecho no protege a las personas contra nuevas variantes, entonces la administración de terceras dosis no será de utilidad”.

Siti Nadi Tarmizi, portavoz del gobierno de Indonesia para el lanzamiento de la vacuna, dice que están esperando más información.

“En relación a la sugerencia de una tercera dosis de la vacuna, no ha habido publicaciones científicas ni recomendaciones adicionales de la OMS al respecto. Por lo tanto, debemos esperar”, dijo.

“Tenemos nuestro propio equipo de investigación que se encuentra en la tercera fase de un ensayo clínico que analiza la eficacia de la vacuna Sinovac después de dos dosis. Esto nos proporcionará información sobre si necesitamos agregar una tercera inyección de refuerzo”.

“Al borde de una catástrofe”

Indonesia ha tenido el peor brote de COVID-19 del sudeste asiático, con alrededor de 2.1 millones de casos positivos y 57,000 muertes hasta la fecha.

ICU ward for COVID-19 patients at a government-run hospital in Jakarta, 26/06/2021

Reuters
Las nuevas variantes están propiciando un aumento en el número de casos en el país.

El mes pasado, la Cruz Roja de Indonesia describió la situación del país como “al borde de una catástrofe de COVID-19”, con hospitales llenos y suministro de oxígeno a niveles críticamente bajos.

El número de niños que contraen COVID-19 casi se ha triplicado desde mayo, y las muertes infantiles han aumentado drásticamente a medida que el país sufre la ola de infecciones más grave hasta el momento.

El presidente Joko Widodo anunció recientemente que el gobierno administrará la vacuna a niños mayores de 12 años.

Y las autoridades anunciaron un cierre de dos semanas en la isla principal de Java así como en Bali, con el objetivo de reducir a la mitad el número de casos.

Mientras que otras vacunas pueden estar disponibles en Indonesia, como las de AstraZeneca y Sinopharm, la mayoría de las dosis ha sido suministradas por su aliado cercano, China.

Por ello, la realidad es que el gobierno tiene pocas opciones en este momento, aparte de continuar usando Sinovac.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.