Así fue el regreso a clases presenciales con medidas sanitarias (fotos)
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Zedryk Raziel

Así fue el regreso a clases presenciales con cubrebocas y otras medidas sanitarias (fotos)

Tras un año y cinco meses sin acudir de manera presencial a clases, estudiantes regresaron a las escuelas.
Zedryk Raziel
30 de agosto, 2021
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Desde antes de la 7:00 de la mañana, estudiantes llegaron a las escuelas de educación básica para hacer fila, pasar los filtros sanitarios e ingresar a las aulas tras un año y cinco meses sin acudir de manera presencial a clases.

Para este ciclo escolar 2021-2022, la Secretaría de Educación Pública (SEP) implementa un Protocolo Sanitario para el regreso a clases presenciales y con ello tener un ingreso seguro a las aulas. Este consiste en que maestros y directivos den gel antibacterial a los alumnos y hagan preguntas sobre posibles síntomas de COVID-19.

También lee: Regreso a clases presenciales al 50%; padres de familia reclaman falta de opciones

A continuación te dejamos algunas de las imágenes recolectadas por el equipo de Animal Político sobre este regreso a clases:

 

Los alumnos acudieron, como pide el Protocolo Sanitario, con cubrebocas, aunque algunos padres de familia optaron por incluir también caretas.

Fuera de los planteles los padres de familia pedían a los estudiantes cuidarse dentro de las instalaciones, no quitarse el cubrebocas y les deseaban suerte.

 

El retorno a las aulas se da con el descontento de algunos padres de familia que señalan que en las escuelas ya no les están dando opción a clases virtuales, y externan su preocupación por la aplicación correcta del Protocolo Sanitario de la SEP.

 

México registró este domingo 6 mil 837 nuevos casos de COVID, por lo que ya suman 3 millones 335 mil 700 contagios desde el inicio de la pandemia y se han notificado 258 mil 165 muertes por la enfermedad.

En México las clases presenciales se suspendieron el 20 de marzo de 2020, como medida de aislamiento preventivo ante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, y se implementó el programa de televisión “Aprende en casa”, a través del cual los estudiantes concluyeron el ciclo escolar 2019-2020 y cursaron el ciclo 2020-2021.

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El país donde las mujeres deben pedir permiso a los hombres para tomar pastilla para abortar

Históricamente Japón ha sido extremadamente lento en autorizar drogas y tratamientos para la salud reproductiva de las mujeres.
31 de agosto, 2022
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El aborto vuelve a estar en el centro del debate público. Pero mientras en Estados Unidos parece estar en retroceso, debido a la sentencia de la Corte Suprema de ese país que dejó de considerarlo como un “derecho constitucional”, en Japón avanza, aunque de una manera peculiar.

En mayo, desde el Ministerio de Salud dijeron al Parlamento que estaban listos para aprobar una píldora para abortar fabricada por la compañía farmacéutica británica Linepharma International.

Sin embargo, aclararon que las mujeres aún necesitarán “obtener el consentimiento de su pareja” antes de que se puedan administrar las píldoras, un requisito que los activistas a favor de la interrupción del embarazo han calificado de patriarcal y obsoleto.

Los abortos médicos, utilizando píldoras en lugar de cirugía, se legalizaron en Francia hace 34 años. En Reino Unido en 1991 y Estados Unidos en 2000.

En muchos países europeos, esta es ahora la forma más común de interrumpir un embarazo. Las píldoras representan más del 90% de los abortos en Suecia y alrededor del 70% en Escocia.

Un récord contradictorio

Japón, por su parte, no solo tiene un historial pobre en materia igualdad de género, sino que ha sido extremadamente lento a la hora de aprobar medicamentos relacionados con la salud reproductiva de las mujeres.

Una protesta a favor del aborto en EEUU

EPA
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos de dejar de considerar al aborto como un “derecho constitucional” ha colocado el tema de la interrupción del embarazo en el debate público.

Los activistas nipones bromean diciendo que el país tardó 30 años en aprobar la píldora anticonceptiva, pero solo seis meses en aprobar el Viagra para la impotencia masculina. Ambos estuvieron disponibles en 1999, pero el último llegó primero.

Y si como la demora no fuera suficiente, la píldora anticonceptiva viene con restricciones, lo que la hace costosa y difícil de usar.

Todo se remonta a la forma en que se legalizó el aborto en Japón.

Pese a que Japón en 1948 se convirtió en uno de los primeros países en el mundo en aprobar una ley que despenalizaba la interrupción del embarazo, la normativa era parte de la Ley de Protección de la Eugenesia.

La decisión no tenía nada que ver con dar a las mujeres más control sobre su salud reproductiva. Más bien, se trataba de prevenir el nacimiento de personas “inferiores”.

El artículo 1 de la ley estipula que el objetivo de la misma era “impedir el nacimiento de descendientes inferiores desde el punto de vista eugenésico y proteger también la vida y la salud de la madre”.

El instrumento fue reformado en 1996 y rebautizado como Ley de Protección de la Salud Materna.

Pero muchos aspectos de la antigua ley sobrevivieron. Así, hasta el día de hoy, las mujeres que desean abortar deben obtener un permiso por escrito de su esposo o, en algunos casos, de su novio.

Historias reales

Ota Minami quedó embarazada después de que su novio se negara a usar condón durante las relaciones sexuales. Los condones siguen siendo la principal forma de control de la natalidad en Japón.

Una mujer sosteniendo una píldora en una mano y un vaso de agua en otra

Getty Images
Japón se alista a aprobar una píldora abortiva desarrollada por una empresa británica, pero para usarla las mujeres en ese país deberán solicitarle un permiso por escrito a sus esposos o novios

Sin embargo, luego se negó a firmar el documento que le permitiría abortar.

“Es extraño, tuve que pedirle que usara anticonceptivos”, relató a la BBC. “Y cuando decidió que no quería usar condón, necesité su permiso para abortar“.

Ota prosiguió diciendo: “El embarazo me pasó a mí y a mi cuerpo, pero necesité del permiso de otra persona. Me hizo sentir impotente. No podía tomar una decisión sobre mi propio cuerpo y mi futuro”.

Las opiniones japonesas sobre el aborto suelen estar influenciadas, más que por ideas religiosas, por una larga historia de patriarcado y puntos de vista profundamente tradicionales sobre el papel de la mujer y la maternidad.

“Es muy profundo”, admitió Ota. “Cuando una mujer queda embarazada en Japón, se convierte en madre, ya no es mujer. Una vez que eres madre, se supone que debes dejarlo todo por tu hijo. Se supone que es algo maravilloso. Es tu cuerpo, pero una vez que estás embarazada, ya no es tu cuerpo”.

Por las nubes

Conseguir una píldora abortiva también puede resultar difícil y costoso, se estima que su precio puede llegar hasta los US$700, ya que es probable que implique ser admitido en un hospital o una clínica, bajo el motivo de proteger la salud de las mujeres.

Retrato de Asuka Someya en una calle japonesa

BBC
La activista Asuka Someya considera que mayor educación y permitirle a las mujeres hacerse con anticonceptivos ahorraran muchos problemas y sobre todo sufrimiento a las japonesas.

“En Japón, después de tomar la píldora abortiva, la mujer tiene que permanecer en el hospital para que podamos monitorearla. Tomará más tiempo que un aborto quirúrgico tradicional”, reconoció a la BBC el doctor Tsugio Maeda, subdirector de la Asociación Ginecológica de Japón.

Las activistas de la salud sexual femenina sostienen que esto no tiene base científica y que persigue proteger un lucrativo negocio.

“Creo que muchas decisiones las toman hombres mayores que nunca tendrán un hijo”, dijo la activista Asuka Someya, quien dirigente una organización favorable al aborto.

Asuka sostiene que todavía hay una gran resistencia en la sociedad japonesa para facilitar el aborto.

El argumento es que si facilita a las mujeres abortar, aumentará el número de quienes lo hagan. Entonces, hacen que sea un proceso difícil y costoso.

Una familia japonesa

Getty Images
La sociedad japonesa es muy conservadora y cuando las mujeres se embarazan se espera que su rol de madre se anteponga no solo a sus carreras profesionales, sino incluso a su condición de mujeres.

Pero, como muestra la evidencia de otros países, limitar las opciones de las mujeres solo aumentará su sufrimiento y no impedirá la interrupción de embarazos no deseados.

La activista aboga por una mejor educación sexual y en que las mujeres japonesas tomen el control de la anticoncepción, en lugar de depender de los hombres para usar condones.

En Europa, la píldora anticonceptiva es la forma más común de control de la natalidad. En Japón, solo lo usa el 3% de las mujeres.

“Quiero que se elaboren más políticas escuchando las voces de las niñas y las mujeres“, concluyó.


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