Gobierno vacunará a menores que tengan estos 44 padecimientos
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Gobierno publica guía de vacunación COVID para menores; contempla 44 padecimientos

Los menores recibirán la vacuna de Pfizer/BioNTech; deberán de hacer su prerregistro en la plataforma mivacuna.salud.gob.mx.
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29 de septiembre, 2021
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El gobierno federal publicó la guía estratégica de vacunación contra Covid-19 en adolescentes de 12 a 17 años que viven con alguna comorbilidad, que pueda incrementar el riesgo de enfermedad grave y muerte.

La guía incluye 44 enfermedades que son consideradas como factor de riesgo para los menores de edad; incluye el embarazo adolescente.

Los padecimientos que contiene la guía se dividen en nueve grupos:

  • Afecciones cardíacas crónicas
  • Enfermedad pulmonar crónica
  • Afecciones crónicas del riñón, hígado o sistema digestivo
  • Enfermedad neurológica crónica
  • Enfermedades endócrinas
  • Inmunosupresión moderada a grave
  • Asplenia o disfunción del bazo y enfermedades hematológicas
  • Anomalías genéticas graves que afectan a varios sistemas
  • Embarazo adolescente

“Con base en las recomendaciones del Grupo Técnico Asesor en Vacunación COVID-19 (GTAV), se ha modificado la Política Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV-2 para la prevención de la COVID-19 en México para incluir a personas adolescentes de 12 a 17 años que viven con alguna comorbilidad”, señala el documento.

En octubre inicia registro y vacunación COVID de menores con enfermedades crónicas

Los menores recibirán la vacuna de Pfizer/BioNTech que, hasta la fecha, es la única que ha demostrado seguridad e inmunogenicidad en personas de 12 años en adelante, y que tiene autorización de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Registro y aplicación de la vacunación COVID para menores

De acuerdo con la guía, los adolescentes candidatos a ser inmunizado tendrán que hacer un prerregistro en la plataforma mivacuna.salud.gob.mx, en donde deberá ingresar su CURP, datos de contacto y seleccionar el grupo de comorbilidad para la vacunación, que deberá ser concordante con su diagnóstico clínico.

Además, deberán de señalar la institución y unidad de atención.

En tanto, cada institución federal de salud (IMSS, ISSSTE, Pemex, Sedena, Semar, Ccinshae) y estatal estimarán la candidata de vacunas necesarias y la factibilidad por unidad de atención, que será enviado a los Coordinadores de las Brigadas Especiales.

Con ambas fuentes de información, tanto las necesidades institucionales por entidad federativa y el prerregistro, se seleccionará las unidades hospitalarias para la activación de puestos de vacunación.

“Se sugiere que en la medida de lo posible sean seleccionadas como sitios de vacunación las mismas unidades de atención clínicas (por lo general unidades de tercer nivel especializadas en pediatría) donde se atienden las personas candidatas a recibir la vacuna”, señala.

Lee: Los niños que olvidaron leer y escribir durante la pandemia de COVID-19

La guía detalla que, aunque se buscará la posibilidad de que cada institución vacune a sus usuarios, se deberán optimizar los sitios de vacunación permitiendo vacunar a los adolescentes de otras instituciones o los que se atienden en servicios privados.

Aunque la guía no especifica la fecha exacta en que comenzará la aplicación de las dosis, pide a los adolescentes que el día que les corresponda vacunarse acudan con su carné y la constancia que certifique el diagnóstico, expedida por personal médico tratante.

“En cada sitio de vacunación, se deberá contar con personal médico para verificar las indicaciones de vacunación para adolescentes que no están en los censos institucionales”.

La semana pasada, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, estimó que se aplicará la vacuna a entre 750 mil y un millón 500 mil menores de edad en riesgo en el país.

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Coronavirus: 4 factores que incrementan el riesgo de contraer COVID después de vacunarse

Varios expertos exponen los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de que una persona que ha recibido la vacuna contra el coronavirus sufre una infección.
20 de septiembre, 2021
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Dos semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19, los efectos protectores de la misma estarán en su punto más alto.

Ahí es cuando una persona puede decir que está completamente vacunada. Si después de eso contrae COVID-19, entonces ha sufrido una llamada “breakthrough infection” o infección en vacunados.

En términos generales, son infecciones similares a las de personas no vacunadas, pero existen algunas diferencias.

Esto es lo que debe tener en cuenta si una persona ya está completamente vacunada (una o dos dosis, según la fórmula recibida).

Los síntomas son diferentes

Según el Estudio de Síntomas de COVID-19, las cinco dolencias más comunes de una infección en vacunados son dolor de cabeza, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta y pérdida del olfato.

Algunos de estos son los mismos síntomas que experimentan las personas contagiadas que no se han vacunado. Tres síntomas en particular: dolor de cabeza, dolor de garganta y secreción nasal.

Sin embargo, los otros dos síntomas más comunes en los no vacunados son fiebre y tos persistente.

Estos dos síntomas son “típicos” de la COVID-19, pero se vuelven mucho menos comunes una vez que se ha recibido la vacuna.

Mujer enferma

Getty Images
Las personas vacunadas tienen síntomas más leves que los no vacunados si se contagian de coronavirus.

Un estudio concluyó que las personas con infecciones en vacunados tienen un 58% menos de probabilidades de tener fiebre, en comparación con las personas no vacunadas. Para muchos, la COVID-19 se siente como un resfriado después de la vacunación.

Esas personas también tienen menos probabilidades de ser hospitalizadas si desarrollan la enfermedad. También es probable que tengan menos síntomas durante las etapas iniciales del contagio y es menos probable que padezcan la enfermedad a largo plazo.

Las razones por las que la enfermedad es más leve en las personas vacunadas podría deberse a que las vacunas, si bien no bloquean la infección completamente, pueden hacer que la persona infectada tenga menos partículas de virus en su cuerpo.

Sin embargo, esto aún no se ha confirmado.

¿Qué aumenta el riesgo?

En Reino Unido, la investigación concluyó que el 0,2% de la población, o una persona de cada 500, experimenta una infección una vez que está completamente vacunada.

Vacunas

BBC

Pero no todos corren el mismo riesgo.

Cuatro factores parecen contribuir a cuán protegido está alguien tras ser vacunado:

1. Tipo de vacuna

El primero es el tipo específico de vacuna que alguien recibe y la reducción relativa del riesgo que ofrece.

La reducción del riesgo relativo es una medida de cuánto disminuye el riesgo de que alguien desarrolle COVID-19 en comparación con alguien que no se vacunó.

Los ensayos clínicos mostraron que la vacuna Moderna redujo el riesgo sintomático en un 94%, mientras que la vacuna Pfizer en un 95%.

Las vacunas Johnson & Johnson y AstraZeneca tienen porcentajes más bajos, reduciendo este riesgo en aproximadamente un 66% y 70%, respectivamente, (la protección ofrecida por AstraZeneca pareció aumentar al 81% si se dejaba un intervalo más largo entre dosis).

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

2. Tiempo transcurrido desde la vacunación

Las cifras de riesgo relativo no son el único factor.

Es cada vez más evidente que el tiempo transcurrido desde la vacunación también es importante. Y es una de las razones por las que el debate sobre una dosis extra, de refuerzo, está aumentando en el mundo.

Las primeras investigaciones, que aún deben ser revisadas por otros científicos, sugieren que la protección de la vacuna Pfizer disminuye durante los seis meses posteriores a la vacunación.

Es demasiado pronto para saber qué sucede con la eficacia de la vacuna más allá de los seis meses, pero es probable que se reduzca aún más.

3. Variantes

Otro factor importante es la variante del virus a la que se está expuesto.

Las reducciones de riesgo mencionadas anteriormente se calcularon en gran medida probando vacunas contra el primer tipo del virus SARS-CoV-2.

Gráfico de cómo aparecen las variantes

BBC

Pero cuando se enfrenta a la variante alfa, los datos del Instituto de Salud Pública de Inglaterra sugieren que dos dosis de la vacuna Pfizer ven reducida su efectividad al 93%. Y contra la delta cae al 88%.

La vacuna AstraZeneca también se ve afectada de forma similar.

El Estudio de Síntomas de COVID-19 respalda todo lo anterior.

Sus datos sugieren que de dos a cuatro semanas después de que alguien reciba una segunda dosis de Pfizer, tiene alrededor de 87% menos probabilidades de tener síntomas de COVID-19 al exponerse a la variante delta.

Después de cuatro a cinco meses, esa cifra cae al 77%.

4. Tu sistema inmunitario

Es importante recordar que las cifras anteriores se refieren a la reducción promedio del riesgo en una población.

El riesgo individual de una persona dependerá de sus propios niveles de inmunidad y de otros factores específicos (como su grado de exposición al virus, lo que podría estar determinado por cosas como dónde trabaja).

El buen estado inmunitario generalmente se reduce con la edad.

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
A mayor edad, la respuesta inmunitaria natural tiende a ser menor.

Las condiciones médicas a largo plazo también pueden afectar nuestra respuesta a la vacunación. Por lo tanto, las personas mayores o las personas con sistemas inmunitarios comprometidos pueden tener niveles más bajos de protección inducida por la vacuna, o pueden ver que su protección disminuye más rápidamente.

También vale la pena recordar que los más vulnerables desde el punto de vista clínico recibieron sus vacunas primero, posiblemente hace más de seis meses, lo que puede aumentar su riesgo de experimentar una infección debido a la disminución de la protección.

¿Hay por qué preocuparse?

Aun considerando lo anterior, las vacunas reducen enormemente las posibilidades de contraer COVID-19. También protegen en un grado mayor contra la hospitalización y la muerte.

Sin embargo, es preocupante ver infecciones en vacunados, y la inquietud es que podrían aumentar si la protección de la vacuna, como se sospecha, cae con el tiempo.

Por lo tanto, los gobiernos están considerando ofrecer una dosis de refuerzo a los más vulnerables y también están considerando si deberían extenderse a otros.

Francia y Alemania ya están planeando ofrecer dosis adicionales a grupos que se considera que tienen un mayor riesgo.

Pero incluso si no se ofrecen, esto no debe interpretarse como que las vacunas no funcionan.

Y, mientras tanto, es esencial promover la vacunación entre todas las personas que aún no han recibido sus dosis.


*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Common:. puedes leer la versión original (en inglés) haciendo clic aquí.


*Los autores son académicos de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.


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