Policías de Chiapas encierran a familias haitianas y las entregan al INM
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Policías locales de Chiapas encierran a familias haitianas y las entregan al INM, que las expulsa a Guatemala

Animal Político accedió al video de un arresto en el que se observan varias personas y niños dentro de una celda. El INM los expulsa a Guatemala.
Cuartoscuro
7 de septiembre, 2021
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Policías municipales de Motozintla, Chiapas, encerraron a varias familias haitianas en una celda y luego las entregaron al Instituto Nacional de Migración (INM), que posteriormente los expulsó a Guatemala. Los hechos ocurrieron el pasado 15 de agosto, según relató una de las víctimas, que viajaba con su esposa y su hija de 20 meses. El hombre, que no quiso identificarse porque teme sufrir represalias, grabó un video en el que se observan a las familias, entre las que hay niños de corta edad, hacinados en una pequeña estancia con barrotes. “Nos detuvo la policía de la municipalidad de Motozintla y nos tuvieron encerrados toda la noche. Éramos 18 adultos y 4 niños. Esto es un abuso”, dijo.

Fuentes de la alcaldía de Motozintla, que hablaron bajo condición de anonimato, reconocieron que estas detenciones son una práctica habitual. Según su versión, en agosto hubo una reunión de los municipios de la frontera sur con el gobierno federal, que dio el mandato de capturar a los migrantes y entregarlos al INM. “No hay nada que esconder, es una indicación a nivel federal”, dijo la fuente. 

Lee: INM y Guardia Nacional disuelven cuarta caravana; migrantes se dispersan por caminos

La detención documentada por Animal Político ocurrió a las 13:00 horas del pasado 15 de agosto. Dos familias haitianas (en total, cinco adultos y tres menores) transitaban en el interior de un taxi con destino a Tuxtla Gutiérrez, aunque su objetivo era llegar a la Ciudad de México. A la altura de Motozintla fueron interceptados por policías municipales, que les ordenaron bajar del vehículo. 

“La policía nos dijo que los haitianos no pueden cruzar, que lo dice la ley”, explica el hombre. 

Los policías los llevaron a la comisaría de Motozintla, donde los encerrron en una de las celdas. Ahí llegaron a estar hacinados 18 adultos y cuatro niños, entre ellos una bebé de tres meses. “La policía municipal no tiene ese poder. Yo no estaba robando, no estaba haciendo nada malo. Me bajan de un taxi y me tienen una noche, con la niña llorando, sin cama, sin agua, sin nada. 22 personas en un cuarto de dos metros. ¿Qué es eso?”, protesta. 

Cuenta el haitiano que los que lograron conciliar el sueño durmieron en el suelo. Que la estancia estaba sucia y que no disponían de agua para limpiar el baño cuando alguien hacía sus necesidades, por lo que había muy mal olor. 

“Yo les gritaba: esto es un abuso, no tienen corazón”, aseguró. 

Entérate: Detenciones, enfrentamientos y redadas: la caza de migrantes que ocurre en Chiapas

Estuvieron encerrados durante más de 24 horas, según este testimonio. Posteriormente, a las 16 horas del día 16, llegaron agentes del INM y los trasladaron hasta la frontera con Guatemala, concretamente al paso de La Mesía. No era la primera vez que el hombre era expulsado al país centroamericano. Días atrás fue capturado también en Tapachula, donde reside con su esposa y su hija. “Me atraparon con pañales, leche para bebé y toallas húmedas. Me enviaron a Guatemala. ¡Pero yo no soy de Guatemala!”, se queja. 

Tras pasar la noche en la frontera, los haitianos tomaron un autobús para regresar a Tapachula. El mandato es impedir que viajen hacia el norte, pero sí se les permite retroceder. 

“Un policía municipal me dijo que no era culpa suya, sino del gobierno, que da las órdenes. ¡Esto no ocurre en ningún país del mundo! ¿Encerrar niños? ¡No sé qué está pasando con los mexicanos!”, dijo.

Autoridades confirman arrestos

Fuentes del ayuntamiento de Motozintla confirmaron a Animal Político que se están registrando estas detenciones. Según esta versión, el gobierno federal habría pedido apoyo a municipios de la zona como Comitán, Frontera Comalapa, Huixtla y el mismo Motozintla para colaborar en la estrategia de detención de migrantes. 

“Cuando son arrestados es porque cometen algún delito, como por ejemplo escandalizar”, dijo esta fuente. Sin embargo, luego reconoció que había una instrucción para arrestar a los migrantes que tratan de cruzar por el municipio, impedirles el paso y entregarlos al INM. “No hay nada que ocultar, es una ley de colaboración”, dijo. 

Lee más: Gobierno dice que migrantes en situación ‘irregular’; se han triplicado, respecto a 2020

Animal Político consultó sobre estas prácticas al INM, que al cierre de la edición no había emitido una respuesta. 

La Ley de Migración, que fue modificada en enero de este año, prohíbe expresamente la detención de niños, niñas y adolescentes. De hecho, el INM insiste en que desde el 11 de enero ya no hay ningún menor alojado en sus instalaciones. 

La víctima de la detención explicó que llegó a Tapachula procedente de Haití hace dos meses. Desde entonces ha tratado de regularizar su situación, sin éxito. La única alternativa que recibió fue pedir asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar), pero como está colapsado no tiene cita hasta dentro de una semana. Casi 20 mil haitianos solicitaron asilo en México solo en 2021, según datos de Comar. Es la segunda nacionalidad que más peticiones de protección realizó este año, solo superada por Honduras. 

 

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Código de las Familias: el referendo para legalizar el matrimonio igualitario en Cuba

En lo que es solo el tercer referendo en la historia del país desde la Revolución del 59, los cubanos decidirán si aprueban o no el matrimonio igualitario, en un país que hace décadas mandó a los homosexuales a campos de trabajos forzados.
25 de septiembre, 2022
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Los cubanos no votan para elegir a su presidente pero sí podrán hacerlo este domingo para aprobar, o rechazar, el marco legal que regirá sus relaciones familiares.

“¿Está usted de acuerdo con el Código de las Familias?” es la pregunta única que se formulará a los electores, con “sí” y “no” como opciones de respuesta en este inusual referendo, el tercero en la historia reciente del país tras los que ratificaron las constituciones de 1976 y 2019.

El matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de hijos por parte de éstas o la gestación subrogada son algunas de las propuestas más destacadas y polémicas del documento de 104 páginas que busca reemplazar una normativa de 1975.

El plebiscito llega en un momento de profunda crisis económica en Cuba, donde la principal preocupación entre sus más de 11 millones de habitantes es capear la escasez de todo tipo de productos, desde alimentos y medicinas hasta artículos de aseo o ropa, y los cada vez más frecuentes apagones.

Hombre en Cuba junto a un cartel favorable al código de las familias.

Getty Images
La cada vez más difícil lucha diaria por la supervivencia en Cuba ha hecho que, para gran parte de la población, el referendo sobre las familias sea un asunto secundario.

Los principales cambios

El nuevo Código de las Familias se sometió a una consulta popular entre febrero y abril de este año en la que participaron 6,5 millones de cubanos, según el gobierno..

Además del llamado “matrimonio igualitario”, la posibilidad de que parejas del mismo sexo adopten niños o la “gestación solidaria” -subrogada sin fines de lucro-, el código contempla otros cambios en las interacciones familiares.

Por ejemplo, abre vías para penalizar a los agresores domésticos en aspectos como la custodia de sus niños, reparto de bienes o herencia; protege la comunicación entre los menores y sus abuelos en caso de divorcio, e incorpora legalmente a madrastras y padrastros como tutores.

También permite que los padres puedan elegir el orden de los apellidos de sus hijos y amplía -al menos sobre el papel, ya que esto requiere de recursos materiales- la protección de adultos mayores o discapacitados.

Otro punto destacado es la posibilidad de que los abuelos adquieran responsabilidad parental, algo importante teniendo en cuenta que en los últimos meses decenas de miles de cubanos de mediana edad han emigrado, en muchos casos dejando a sus progenitores al cuidado de los menores de la casa.

El “sí” contra el “no” al código

El gobierno ha emprendido una amplia campaña en favor del “sí” en la televisión, la radio y los diarios (en Cuba los medios son propiedad del Estado), en las redes sociales con los hashtags #YoVotoSi y #CodigoSi, en la calle con abundantes carteles e incluso en los centros educativos mediante sesiones especiales sobre el nuevo Código.

Todas las instituciones cubanas, desde el Consejo Electoral Nacional hasta el Tribunal Supremo, han secundado la campaña del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), dirigido por la influyente Mariela Castro, hija del exgobernante Raúl Castro.

Mariela Castro

Getty Images
Mariela Castro es desde hace años la adalid de la causa de la comunidad LGBT en el Estado cubano.

“El Código de las Familias aporta, amplía y contribuye a garantizar ampliamente los derechos de todas las personas y todas las familias. Contribuye a democratizar aún más las relaciones intergenéricas, intergeneracionales”, declaró Mariela Castro esta semana a la agencia Efe.

Gran parte de la comunidad LGBT en Cuba también apoya el “sí” en la votación del domingo.

“Que por fin en Cuba se reconozca legalmente la legitimidad del amor, las uniones y las vidas de miles de personas homosexuales es un motivo de celebración, y reivindica toda mi existencia y la de las personas de mi comunidad”, explicó a BBC Mundo el actor y prominente activista cubano Daniel Triana, de 25 años.

El activista Daniel Triana (izquierda) con otros miembros de la comunidad LGBT.

Daniel Triana
Daniel Triana (izquierda) con otros activistas y miembros de la comunidad LGBT.

Como en Cuba el Estado acapara la esfera pública, no existe una campaña articulada por el “no” en los medios de comunicación ni en la calle.

Quienes se oponen a la aprobación del nuevo Código de las Familias lo hacen sobre todo con mensajes en las redes y esgrimen diversos motivos, por lo general religiosos o políticos.

“No beneficia a la familia cubana la introducción en nuestra legislación de los contenidos de la llamada ‘ideología de género’, que sustenta muchas de las propuestas”, expuso la Conferencia Episcopal de Cuba en un comunicado en su página web.

Los obispos critican especialmente el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción por parte de estas y la gestación subrogada, que consideran contrarios a los valores y la fe católicos.

En el comunicado expresan, sin embargo, su apoyo a otros puntos de la propuesta relacionados con la violencia doméstica y la protección de los derechos de ancianos y menores.

Mientras, en Twitter quienes se oponen al Código de las Familias han expresado su rechazo con los hashtag #YoVotoNo y #CodigoNO.

https://twitter.com/ArquiSpaces/status/1572802545457795073

“Nuestras familias también necesitan alimentos, ropa, zapatos, medicamentos, viviendas, mejor calidad de vida, mejores hospitales y escuelas, y no veo por ningún lado una campaña para eso. Por eso #YoVotoNo”, publicó otro internauta.

Muchos opositores también han planteado dudas sobre la limpieza del referendo, que según las autoridades está garantizada, aunque no habrá supervisión de organismos internacionales.

Confrontación política

Como casi todo tema de actualidad en Cuba, el plebiscito ha adquirido fuertes connotaciones políticas.

Las autoridades cubanas han vinculado la campaña del “sí” con la defensa del modelo político vigente desde 1959 y cada vez más cuestionado dentro del país a medida que aumenta el descontento social por la nefasta situación económica.

Cartel favorable al Código de las Familias en el diario oficialista Invasor, de la provincia central de Ciego de Ávila

Invasor
Cartel favorable al Código de las Familias en el diario oficialista Invasor, de la provincia central de Ciego de Ávila.

“Apoyar el Código de las Familias es apoyar el proyecto de país”, titulaba un artículo con una entrevista a Mariela Castro el pasado mayo en el diario estatal Granma.

Para el activista Daniel Triana “esto es asqueante, ya que el gobierno podría haber aprobado el matrimonio igualitario de un plumazo en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), donde todo se vota por unanimidad”.

“Quienes disentimos del régimen y que apoyamos el código estamos en una posición ética y política bien delicada“, asegura.

Manifestación LGBT Cuba 2019

Getty Images
En Cuba los gays, lesbianas y trans pueden manifestarse, pero solo bajo la tutela y organización del Estado: cuando en 2019 activistas LGBT celebraron una marcha por su cuenta en La Habana, agentes vestidos de civiles agredieron y arrestaron a varios manifestantes. Las autoridades les acusaron de ser “contrarrevolucionarios” al servicio de EE.UU., el señalamiento más frecuente para quienes se desmarcan del sistema establecido.

Fuera de la comunidad LGBT, la mayoría de disidentes en Cuba han expresado en las redes sociales su intención de votar “no” o abstenerse como forma de castigo al gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel.

Otros dentro y fuera del país han aprovechado la ocasión para denunciar la falta de libertades políticas en Cuba, gobernada por el Partido Comunista como órgano único y supremo de poder en el Estado.

“Si no puedes elegir tu presidente, ¿cómo exponer a tus hijos a un Código de Familia que eligió alguien por el cual tú no votaste? Si están llevando a votación el Código de las Familias, ¿por qué no llevar a votación elecciones libres pluripartidistas?”, escribió el artista Yotuel Romero, excantante del grupo Orishas y coautor de la canción Patria y Vida, convertida en himno de la disidencia cubana.

Un pasado oscuro y polémico

De aprobarse el referendo el domingo, Cuba se convertiría en el país número 34 en el que, de manera parcial o total, se legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El respaldo del gobierno a esta iniciativa contrasta con la persecución que sufrieron los homosexuales en las primeras décadas de la revolución de 1959.

El régimen de Fidel Castro consideraba la homosexualidad un vicio propio de la sociedad capitalista y burguesa.

Fidel Castro y el Che Guevara

Getty Images
Fidel Castro y el Che Guevara eran conocidos por su escasa tolerancia hacia la homosexualidad.

“No podemos llegar a creer que un homosexual pudiera reunir las condiciones y los requisitos de conducta que nos permitirían considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero militante comunista”, declaró públicamente el gobernante en 1965.

En aquellos años los homosexuales -junto con sacerdotes y otras personas consideradas contrarrevolucionarias- eran detenidos con frecuencia, expulsados de sus empleos y encarcelados en campos de trabajos forzosos llamados UMAP (Unidades Militares de Apoyo a la Producción) para su “rehabilitación”.

Recorte de periódico de Granma sobre las UMAP.

Granma
Unos 25.000 cubanos, según estimaciones, fueron recluidos en las UMAP entre 1965 y 1968. Eran campos de trabajos forzosos inspirados en los de otros países comunistas de la esfera de la URSS en los que se buscaba “reeducar” a personas con tendencias consideradas contrarias a los valores del socialismo y la Revolución.

Tras dos décadas de dura represión, en 1979 se despenalizaron las relaciones entre personas del mismo sexo y comenzó una liberalización gradual que se aceleró ya en el siglo XXI.

“El Gobierno se vio obligado a reconciliarse con su pasado cercano de intolerancia y discriminación para encajar en el nuevo orden global postsocialista. El país necesitaba abrirse al mundo y ofrecer una imagen de apertura”, explica el historiador cubano Abel Sierra Madero.

Mientras, algunos activistas LGBT en la isla lamentan que el reciente lavado de cara del Estado cubano, culminado en el Código de Familias, tienda un velo sobre este oscuro pasado.

“Cuba fue hasta hace poco un estado homotransfóbico. Fidel Castro y el Ché Guevara eran homotránsfobos confesados. De pronto con este código pretenden obviar todo esto sin una sola mención a ese historial funesto. No han pedido disculpas y simplemente lo han tratado de empujar como una ley natural que se desprende de la coherencia histórica de la revolución cubana. Eso no solo es falso sino que es muy cínico y macabro”, denuncia el activista Daniel Triana.


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