Sedena reconoce 47 casos de daños colaterales por abuso de militares
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Sedena reconoce al menos 47 personas y familias víctimas de daños colaterales por abuso de militares

Los casos ocurrieron en lo que va del sexenio de López Obrador. La Sedena argumenta que no les corresponde imponer sanciones a sus efectivos involucrados.
Cuartoscuro
13 de septiembre, 2021
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En lo que va del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador por lo menos 47 personas y familias han sido víctimas colaterales de casos de uso inadecuado de la fuerza, abuso de autoridad o negligencias por parte de efectivos del Ejército Mexicano. El saldo de estos casos ha sido de al menos diez personas muertas y diez lesionadas, además de afectaciones materiales.

Aunque se trata de hechos que constituyen posibles delitos federales – algunos de ellos graves – la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció que no ha sancionado internamente a sus elementos ni ha presentado denuncias en contra de los implicados ante la Fiscalía General de la República (FGR).  Ello bajo el argumento de que no le toca. En cambio, ha pagado a las víctimas indemnizaciones millonarias a través de la firma de convenios secretos.

La información oficial de la Sedena obtenida por Animal Político a través de solicitudes de transparencia arroja que tan solo en el primer semestre de 2021 se registraron ocho casos de victimas colaterales por actuaciones de elementos de las fuerzas armadas, entre los que figuran la muerte de al menos dos personas en Tamaulipas y Chiapas.

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Cabe señalar que la Defensa no precisa el número exacto de víctimas en ningún caso por lo que un asunto que clasifica como “deceso”, podría tener incluso una o más personas implicadas.

Los otros casos registrados este año corresponden al de una persona lesionada en Tamaulipas, cuatro casos de malos tratos y abuso de autoridad en Guerrero, Zacatecas, San Luis Potosí y Ciudad de México, y dos casos más de daños materiales causados por sus elementos en Chiapas y San Luis Potosí. De ninguno proporcionó mayores detalles.

Estos ocho casos de afectaciones colaterales se suman a otros 39 que la Defensa Nacional reconoce en los dos primeros años de la actual administración federal, de los cuales 28 son de 2019 y 11 más a 2020.

De los 47 casos acumulados hasta la fecha hay diez que corresponden a gente que perdió la vida tras ser heridos por efectivos del Ejército Mexicano. Hay otra decena de casos con al menos igual número de víctimas donde las personas resultaron lesionadas pero no murieron. A ellos se suman seis casos de negligencias médicas por parte de los servicios de salud militares, cinco casos de malos tratos y abusos de autoridad, entre otros.

Estas afectaciones colaterales se han presentado en 17 estados del país. Tamaulipas es el estado que concentra más casos con siete, seguido de Sonora y Ciudad de México con cuatro casos respectivamente. Después se ubican Jalisco, Baja California, Nuevo León, Michoacán, Zacatecas, Tabasco, y San Luis Potosí, cada una con dos incidentes con elementos de las fuerzas armadas respectivamente.

Finalmente, se registró un incidente en las siguientes entidades: Hidalgo, Chihuahua, Guerrero, Guanajuato Sinaloa, Chiapas y Guerrero.

Una década de abusos

Los abusos de la fuerza y hechos de negligencia en que elementos del Ejército Mexicano han incurrido al participar en acciones de seguridad pública y combate a la delincuencia no son exclusivos de este sexenio. Desde hace poco más de una década se han registrado decenas de casos de este tipo, muchos de los cuales no se han conocido públicamente.

En respuesta a otra solicitud de transparencia, la Defensa Nacional informó que son 195 los casos de afectaciones colaterales registrados desde 2010 hasta la fecha, entre los que figuran 54 casos de homicidio con – al menos – igual número de víctimas.

Los casos reconocidos por la Defensa Nacional se distribuyen de la siguiente manera: diez casos ocurrieron en 2010; 13 casos ocurrieron en 2011; ocho casos en 2012; 14 casos en 2013; 22 casos en 2014; 15 en 2015; 16 en 2016; 22 en 2017; 28 en 2018; 28 más en 2019; 11 casos en 2020; y los ocho registrados en el primer semestre de 2021.

Los pormenores de estos casos y las fechas y localidades precisas no se conocen dado que la Sedena no los reporta en sus informes de actividades anuales, ni tampoco se mencionan en los informes de labores que los presidentes Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador envían anualmente al Congreso.

Pero lo que investigadores independientes han identificado a lo largo de la última década es que el Ejército Mexicano ha incurrido en reiteradas ocasiones en un uso excesivo de la fuerza al momento de realizar distintas operaciones relacionadas con temas de seguridad pública, que en muchos casos derivan en enfrentamientos.

Por ejemplo, los investigadores Javier Treviño, Laura Atuesta, Raúl Bejarano y Sara Velázquez construyeron a partir de los datos oficiales disponibles un índice de letalidad con el que obtuvieron indicadores que les permiten presumir que, en efecto, hay un uso excesivo de la fuerza.

“Pongamos esto en perspectiva. En la Guerra de Vietnam hubo cuatro personas heridas por cada persona muerta.  En los operativos del Ejército mexicano ocurre lo contrario: hay muchas más personas muertas que heridas o detenidas”, concluyen los investigadores.

Los arreglos secretos

En junio de 2010 la Sedena creó su denominada Unidad de Vinculación Ciudadana (UNIVIC) con el objetivo, entre otras cosas, de “atender de manera oportuna y eficaz a personas civiles que resulten afectadas por la participación de personal militar en operaciones contra el narcotráfico y la delincuencia organizada”.

Y se facultó a dicha unidad para que proponga acciones para ser adoptadas en la solución de conflictos. Entre dichas acciones se encuentra la firma de convenios específicos con las víctimas en las que el Ejército acepta brindar diversos tipos de asistencia, además de una compensación económica (indemnización).

De acuerdo con la información proporcionada por la Sedena, la UNIVIC se ha hecho cargo de la atención de los 47 casos registrados en el actual sexenio y en 43 de ellos ya firmó con las víctimas los convenios correspondientes. Sin embargo, el monto de los apoyos que se han otorgado se mantiene como información reservada.

“La información se encuentra reservada por un periodo de cinco años en virtud de que su divulgación pone en riesgo la vida y la integridad física de las personas que recibieron la indemnización con motivo de los hechos a los que se hace referencia”, indicó la respuesta proporcionada por la dependencia castrense.

Autoridades castrenses que conocieron de este tipo de procedimientos – y que piden reserva con su identidad – señalaron que las indemnizaciones que se otorgan en los casos más graves llegan a ascender a varios millones de pesos y que los referidos convenios incluyen clausulas de secrecía o confidencialidad para que la información no sea divulgada por parte de las víctimas.

Expertos consultados por Animal Político para esta nota ya habían adelantado que este tipo de mecanismos paralelos resultan violatorios de las disposiciones establecidas en la Ley General de Víctimas. La abogada Reyna Velasco dijo, por ejemplo, que el pago de una indemnización no representa por si sola una reparación integral del daño, sino que se requieren de otro tipo de coberturas y servicios.

De acuerdo con la referida ley es la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) la institución facultada para brindar la atención integral que requieren las víctimas de violaciones a derechos humanos o delitos a nivel federal. Pero segñun la propia Sedena, menos de la mitad de todos los casos (solo 94 de los 195) fueron reportados ante la referida comisión.

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¿Y las sanciones?

Finalmente se solicitó a la Defensa Nacional conocer cuáles han sido las acciones que se han implementado en contra de los elementos involucrados en todos estos casos de abusos y negligencia. Pero la respuesta de la Sedena es que no le corresponde a ella emprender acciones legales ni presentar las denuncias.

A la pregunta específica de cuántos elementos han sido sancionados por la institución por estos hechos la Sedena dijo que “no cuenta con la información solicitada pues las investigaciones que involucran personal civil se remiten al agente del Ministerio Público de la Federación, por lo que no se tiene seguimiento de las mismas”.

Y en seguimiento de dicha respuesta se le cuestionó, entonces, cuantos de sus elementos han sido denunciados ante el Ministerio Público por su probable responsabilidad en estos hechos; la Sedena respondió simple y llanamente que “no cuenta con esa información”, y recomendó preguntarla a la Fiscalía General de la República (FGR).

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Pruebas COVID: qué explica que haya tantos resultados negativos entre contagiados

La llegada de nuevas variantes, como las relacionadas a ómicron, parecen haber anticipado la aparición de los síntomas de infección antes de que la carga viral llegue a su pico.
5 de julio, 2022
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En los últimos meses, se ha vuelto común ver que algunas personas que empiezan a mostrar síntomas típicos de covid (tos, congestión nasal, fiebre…), se hacen una prueba rápida de antígenos y el resultado es negativo.

La persona continúa con el malestar y, uno o dos días después, se hace una prueba nueva que confirma la infección del coronavirus.

El peligro es que, en ese lapso en el que no se tuvo un diagnóstico acertado, no se tomaron las medidas necesarias, como el aislamiento y el uso de las máscaras, para evitar contagiar a otros con el virus.

Esto a su vez crea nuevas cadenas de transmisión e incrementa el número de casos de la enfermedad.

Pero ¿cómo se explica este fenómeno de “positividad retrasada”?

Aunque no hay respuestas claras, algunos expertos le plantearon varias hipótesis a la BBC, que ayudan a entender la situación. También recuerdan lo que hay que hacer para que te protejas a ti y a todas las personas a tú alrededor.

En resumidas cuentas, aunque aún existan muchas interrogantes sobre el tema, la recomendación es simple: si tienes los síntomas típicos de covid, mantente aislado y evita el contacto con la gente así la prueba rápida de antígenos que te hayas hecho el primer o segundo día te haya dado negativo.

Y en lo posible, intenta repetir la prueba entre el tercer y el quinto día para tener mayor certeza sobre el diagnóstico.

¿Se aceleró el virus?

El primer factor que explica esta situación es la llegada de nuevas variantes del coronavirus, especialmente aquellas que emergieron de ómicron como la BA.2 y la BA.5.

Luego de haberse esparcido por el mundo, vino un cambio importante en el periodo de incubación, que es el tiempo entre que el virus comienza a invadir las células de nuestro cuerpo y la llegada de los síntomas.

“El virus infiltra las células y adentro hace entre 100 y 1.000 copias nuevas de sí mismo, las cuales van e infectan otras células, y así continúa el proceso hasta la reacción del sistema inmune, la cual causa síntomas como congestión nasal, estornudos, fiebre…”, explica el experto en virus José Eduardo Levi, investigador y coordinador de desarrollo en DASA (Diagnósticos de América, una firma experta en diagnósticos en Brasil).

En comparación, según un reporte de la agencia de seguridad sanitaria del Reino Unido, el periodo de incubación de la variante alpha era en promedio de cinco a seis días.

Ese período disminuyó a cuatro días durante la ola de la variante delta.

Con ómicron, el periodo entre la invasión viral y la llegada de los síntomas se redujo aún más y es de tan solo tres días.

Coronavirus SARS-CoV-2

Getty Images
Las variantes de ómicron tienen unos de los periodos más cortos de incubacion que se han visto con el coronavirus hasta el momento

En otras palabras: si antes tomaba casi una semana para que una persona comenzara a desarrollar síntomas típicos de covid luego de haber entrado en contacto con alguien infectado, hoy ese proceso es mucho más rápido y puede ocurrir casi que de la noche a la mañana.

“Lo que más vemos en nuestras oficinas son pacientes diciendo que salieron en una caminata el domingo y que ya el martes o el miércoles estaban experimentando síntomas”, dice la especialista en enfermedades infecciosas y virus Nancy Bellei, quien también es profesora de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp).

Pero, ¿por qué pasa?

Virus distintos, defensas actualizadas

Dentro de las teorías que podrían explicar por qué ómicron fue menos agresivo que las anteriores cepas, algunos expertos aseguran que las mutaciones genéticas mismas de la variante fueron las que acortaron el tiempo de incubación.

Otros subrayan el papel del sistema inmune en este proceso.

En una serie de publicaciones en Twitter, el inmunólogo y epidemiólogo Michael Mina, quien trabajó en la Universidad de Harvard y es actualmente el director científico de una compañía de pruebas, asegura que la vacunación “ha cambiado fundamentalmente la relación entre el covid y la carga viral”.

Anteriormente, los síntomas del covid comenzaban a aparecer justo cuando las cantidades del virus en el cuerpo estaban alcanzando su pico.

“¿Por qué la gente está reportando síntomas pero arrojando resultados negativos?”, preguntó.

“Los síntomas que experimentamos son usualmente el resultado de la respuesta inmune. Las vacunas pueden hacer que nuestro cuerpo detecte el virus más rápidamente, antes de que el número de copias llegue a su punto máximo. Ese es literalmente el propósito de la vacunación”, escribió en la red social.

Mujer se limpia la nariz

Getty Images
Con el avance de la pandemia y la vacunación, los síntomas se han vuelto más moderados

Más adelante en su explicación, Mina señala que la respuesta inmune rápida ayuda a suprimir el virus por un tiempo, hasta que el patógeno se elimine del cuerpo o que eventualmente gane la batalla y comience a replicarse con mayor ferocidad.

“Entendiendo esto, una prueba creada para detectar una cierta cantidad de virus dará resultados negativos en los primeros días, antes de que incremente la carga viral”, aseguró el científico.

En otras palabras, una de las teorías dice que con el ómicron, el corto periodo de incubación y la aparición más temprana de síntomas significa que la carga viral (la cantidad de coronavirus en acción) durante los primeros días de una infección no es lo suficientemente alta como para ser detectada por las pruebas de antígenos.

Vale la pena decir que esta es apenas una de las posibles explicaciones para este fenómeno, y que la idea está lejos de ser comprobada o de ser adoptada por algún tipo de consenso entre los expertos.

“El sistema inmune también depende de que se active cierta cantidad de partículas virales para que se inicie una respuesta. Así que me parece que la inmunidad que se crea a través de la vacunación o de casos anteriores de covid contribuye más a acabar con la infección rápidamente que interferir con sus inicios”, dice Levi, quien también hace investigaciones en el Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de Sao Paulo (USP).

De cualquier manera, hay evidencia de que la cantidad de proteínas virales en esos primeros días de infección podrían estar más bien bajos en las olas de ómicron.

“Con esto, hay un riesgo de que las pruebas de antígenos fallen a la hora de detectar estos casos, ya que no hay partículas suficientes como para obtener un resultado positivo”, resume el virólogo Anderson F. Brito, investigador científico del Instituto Todos por la Salud.

“Así que tenemos que ser cuidadosos a la hora de interpretar estos resultados iniciales, de tal manera que no generemos un falso sentido de seguridad”, advierte.

Errores humanos e interpretación de las pruebas

Igual, dentro de esta discusión es imposible ignorar el impacto del factor humano en el número de errores que se ve en los resultados.

La prueba de antígenos, la cual puede hacer cualquier persona desde su casa, requiere ejecutar una serie de procedimientos muy específicos – separar materiales, lavarse las manos, restregar la parte trasera de la nariz con un hisopo por un periodo mínimo de tiempo, mezclar con la solución salina, esperar unos minutos…

Si cualquiera de estos pasos no se hace de manera correcta, el resultado puede arrojar un falso negativo.

“No puedes confiar en la conclusión de una prueba mal hecha”, dice Bellei, también miembro de la Sociedad Brasilera de Enfermedades Infecciosas (SBI).

El doctor resalta la variación que existe entre la calidad de las pruebas que hay disponibles en las farmacias.

Hay mucha diferencia entre la sensitividad y especificidad de las distintas pruebas rápidas. Algunas pueden detectar el 80% de los casos, mientras que en otras esta tasa cae al 70 o incluso al 50%”, advierte.

Aunque no existe una manera fácil y accesible para saber qué productos son los de mejor calidad, Bellei recomienda que las personas den preferencia, si es posible, a las marcas más conocidas, compañías que lleven trabajando en diagnósticos por décadas.

Una segunda recomendación importante es leer cuidadosamente las instrucciones que vienen con la prueba y seguir cada paso al pie de la letra para reducir las probabilidades de errores y resultados equivocados.

En este sentido, también hubo muchas dudas sobre si las pruebas de antígenos iban a ser capaces de detectar las variantes ómicron, debido a las mutaciones tan distintas que tienen a las de otras variantes.

Una mujer con una prueba de covid

Getty Images
Seguir las instrucciones de las pruebas al pie de la letra es el primer paso para prevenir resultados equivocados

Esta hipótesis, sin embargo, resultó siendo falsa. “La prueba de antígeno principalmente detecta la proteína N del coronavirus”, explica Levi.

“Y sabemos que ómicron tiene más mutaciones en la proteína S, la cual no es usualmente el objetivo principal de estas pruebas”, agregó.

En otras palabras, las pruebas rápidas continúan siendo relativamente efectivas a la hora de encontrar nuevas variantes.

A lo mejor el meollo del asunto está en intentar entender cuál es el momento adecuado para hacerse la prueba, y de ahí, aprender a cómo interpretar los resultados y a tomar las acciones necesarias.

¿Qué cambia con el diagnóstico?

Dados todos estos cambios observados en el comportamiento del virus y en nuestro sistema inmune, el mensaje principal es relativamente simple: si tienes los síntomas típicos de covid, como dolor de garganta, tos, estornudos y fiebre, evita el contacto con otras personas para no transmitirles el agente infeccioso.

Esta regla aplica incluso para las personas que se hicieron una prueba en los primeros días y obtuvieron un resultado negativo. Como se explicó, aún no es posible estar 100% seguro y puede ser que la carga viral no esté lo suficientemente alta como para ser detectada por la prueba.

Los periodos de cuarentena dependen de una variedad de condiciones, pero un periodo de entre 5 y 7 días es normalmente suficiente para la mayoría de las personas.

Si te hiciste la prueba el primer o segundo día de síntomas y el resultado fue negativo, vale la pena repetirlo nuevamente entre el tercer y el quinto día si es posible.

Un estudio no publicado del London School of Hygiene and Tropical Medicine, del Reino Unido, reveló que el pico de la carga viral ocurre usualmente al tercer día de la aparición de síntomas.

Con esto, si realmente tienes covid, será más factible detectarlo si te haces una prueba en el punto en el que la carga esté en su pico.

“Y es importante notificar los resultados a la unidad de salud más cercana a tu hogar, para eventualmente confirmar el diagnóstico a través de métodos más exactos como la prueba PCR, y que el caso pueda ser tenido en cuenta en las estadísticas oficiales”, aseguró Brit.

Por supuesto, también es importante limitar el contacto con otras personas, especialmente aquellos más vulnerables al covid como las personas mayores o inmunosuprimidas, durante el periodo de incertidumbre entre una prueba y otra.

Otro punto clave es mantener la vacunación al día.

“Todos aquellos que tienen sus dosis al día transmiten menos coronavirus que los que no tienen su esquema de vacunación completo”, dice la profesora e inmunóloga de la Universidad Federal de las Ciencias de la Salud de Porto Alegre.

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Seúl, en Corea del Sur, mostró justo eso. Los individuos vacunados que se contagian con covid transmiten el virus durante cuatro días en promedio. El periodo cambia dramáticamente incluso en los parcialmente vacunados, quienes pueden transmitir el virus hasta por 8 días.

“Esto adicional al hecho de que es la vacuna la que permite que la infección no se complique en la mayoría de las veces”, afirma el especialista.

Este artículo apareció publicado en su portugués original en: https://www.bbc.com/portuguese/internacional-61986889


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