Tribunal en EU da 3 años de prisión a Emma Coronel, esposa de 'El Chapo'
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Tribunal en EU da 3 años de prisión a Emma Coronel, esposa de 'El Chapo'

Emma Coronel fue arrestada el 22 de febrero en el Aeropuerto de Dulles, EU, por presunta "complicidad" en el negocio de tráfico de drogas de su marido.
AFP
Por AFP
30 de noviembre, 2021
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Emma Coronel, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, fue condenada este martes por la justicia de Estados Unidos a tres años de prisión por su participación en el cártel de Sinaloa que lideraba su marido.

El juez Rudolph Contreras, de la corte federal de Washington, impuso a la exreina de belleza de 32 años una sentencia menor a los cuatro años que solicitaba la fiscalía, reconociendo que la acusada era una adolescente cuando se casó con Guzmán, y que además admitió su culpabilidad luego de su arresto en febrero de 2021.

Vestida de chaqueta y pantalón de traje oscuro, y con el rostro parcialmente cubierto por una mascarilla negra, Coronel no hizo comentarios luego del pronunciamiento de la sentencia.

Antes, la joven expresó en español su “más sincero arrepentimiento por cualquier daño que pueda haber causado”, afirmando sentirse “avergonzada”.

“Hoy me duele mucho el sufrimiento que he causado a mi familia”, aseguró, y rogó al juez que las gemelas de nueve años que tuvo con el Chapo no crezcan también sin su madre tras la cadena perpetua que el exjefe narco, sentenciado en 2019, cumple en una prisión de alta seguridad en Colorado.

Además de los 36 meses de detención, Contreras dispuso que Coronel cumpla cuatro años de libertad supervisada, un año menos que lo que habían requerido los fiscales, así como el pago de 1,5 millones de dólares.

Los nueve meses que lleva en prisión cerca de la capital estadounidense se descontarán de su pena.

Coronel, de doble ciudadanía estadounidense y mexicana, fue arrestada el 22 de febrero en el Aeropuerto Internacional de Dulles, en las afueras de Washington, por presunta “complicidad” en el negocio de tráfico de drogas de su marido, y desde entonces permanece detenida cerca de la capital estadounidense.

El 10 de junio se declaró culpable de los tres cargos presentados en su contra: conspiración para distribuir drogas ilegales en Estados Unidos, conspiración para lavar dinero de narcóticos, y participación en transacciones financieras con una organización narcotraficante.

Lee: EU pide 4 años de prisión para Emma Coronel por narcotráfico y lavado

“A sabiendas”

Coronel, sobrina de Ignacio Coronel, uno de los líderes del cártel de Sinaloa, nació el 2 de julio de 1989 en California, pero pasó casi toda su vida en México. Se casó con “El Chapo”, 32 años mayor que ella, en 2007, cuando aún era una adolescente y con él tuvo dos hijas gemelas, Emali Guadalupe y María Joaquina.

Entre su boda y su arresto en febrero, Coronel se benefició “de múltiples maneras” y “a sabiendas” de las ganancias del tráfico de su esposo, según documentos judiciales estadounidenses.

Los fiscales dijeron que admitió tener conocimiento de la importación a Estados Unidos de al menos 450 kg de cocaína, 90 kg de heroína, 45 kg de metanfetaminas y 90 toneladas de marihuana.

Además, Coronel se lucró alquilando propiedades compradas con dinero de la droga y ofició de “intermediaria” entre integrantes del cártel y su marido cuando éste estaba preso en México.

También ayudó a “planificar y coordinar” la espectacular fuga de prisión del jefe narco en México a través de un túnel en 2015, señalaron los investigadores.

Lee: Emma Coronel se declara culpable de tráfico de drogas y lavado de dinero

Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, actualmente de 64 años, era considerado el narcotraficante más poderoso del mundo hasta su arresto en 2016 y su extradición a Estados Unidos en 2017. Sentenciado a cadena perpetua en julio de 2019 en Nueva York, cumple su condena en la prisión de máxima seguridad ADX en Florence, Colorado.

“Un papel importante”

La abogada de Coronel, Mariel Colón, negó que su cliente hubiera cooperado con los fiscales para ver reducida su sentencia ni que fuera a acogerse al programa de testigos protegidos.

“Ella tiene unas niñas en México y es muy bien sabido lo que les pasa a los cooperadores, a las familias de los cooperadores. Entonces ¿por qué exponer, arriesgar la vida de sus niñas, la vida de su familia?”, declaró Colón en una entrevista el 18 de noviembre con la cadena Univisión.

Pero expertos en narcotráfico dan por sentado que Coronel cooperó con la justicia estadounidense.

“Está muy claro que ella colaboró, lo cual tampoco es de extrañar”, dijo a la AFP Michael Lettieri, que lidera el Proyecto de Recursos contra la Violencia en México, afiliado a la Universidad de California en San Diego.

El juicio contra “El Chapo” duró más de tres meses, entre noviembre de 2018 y febrero de 2019, y Coronel asistió casi a diario, una alta visibilidad que según algunos observadores puede haber incidido en su posterior arresto.

Lee: Emma Coronel y el creciente papel de las mujeres en el narcotráfico de México

Lettieri aseguró que aunque el liderazgo de las mujeres es generalmente subestimado en el mundo del narcotráfico, Coronel “era una parte importante en las operaciones” del cártel de Sinaloa.

Pero según la experta, la condena de Coronel, como la de tantas personas vinculadas al narcotráfico, no supondrá cambios en el flujo de drogas dada la enorme demanda en Estados Unidos y el “déficit de estado de derecho en México”.

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Las secuelas de COVID pueden causar muerte prematura incluso después de haber tenido la enfermedad

El conocimiento que se tiene de las secuelas de otras pandemias permite prever que COVID puede causar enfermedad cardiovascular que se manifiesta años después de la infección.
20 de octubre, 2022
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En el hemisferio norte nos acercamos a los meses de invierno y sufrir catarros y enfermedades respiratorias será algo habitual. De hecho, los datos en Oceanía indican que la ola de gripe puede ser especialmente agresiva en 2022-2023.

A ello hay que sumarle que lo más probable es que venga unida a otra ola de COVID-19 con las variantes actuales más eficientes. Por eso la OMS pidió que se tomen medidas en Europa y se refuerce la atención primaria. Lo vamos a necesitar.

Más allá de los habituales síntomas respiratorios (que pueden ir desde un catarro hasta una neumonía mortal), conviene prestar atención a otro hecho preocupante: el SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios puede desencadenar síntomas cardiovasculares.

De hecho, el conocimiento que tenemos de las secuelas de otras pandemias indica que estos síntomas pueden afectar a la esperanza de vida provocando muertes prematuras desde meses a años después.

Tras la gripe de 1918, la literatura científica de la época describió casos extraños de niebla mental y fatiga crónica, dos de los síntomas asociados hoy en día con la covid-19. Pero además de los síntomas habituales de la gripe, la de 1918 dejó una secuela muy preocupante y con efectos retardados: una ola de infartos que sacudió el mundo entre 1940 y 1959.

Esa ola era extraña, aparentemente inexplicable, pero hoy en día ya sabemos que estaba asociada a la previa pandemia de gripe. El virus había dejado una bomba de efecto retardado en algunos supervivientes.

Enfermeras con mascarillas durante la pandemia de la gripe en 1918

Getty Images
Una ola de infartos entre 1940 y 1959 se puede rastrear a las secuelas de la pandemia de la gripe en 1918.

Esta ola de enfermedades cardiovasculares afectó especialmente a hombres, igual que la propia pandemia de gripe y ahora la de covid-19. Como posible explicación se ha propuesto que la respuesta inmunitaria inusual en hombres entre 20 y 40 años en 1918 podría haber condicionado a los supervivientes a sufrir una mayor mortalidad a edad adulta.

Pero es más, la exposición prenatal al virus de la gripe de 1918 se ha asociado a una mayor posibilidad de sufrir enfermedad cardiovascular a partir de los 60 años.

Estudios posteriores han demostrado que la infección por el virus de la gripe aumenta el desarrollo de las placas ateroscleróticas y, por tanto, la posibilidad de sufrir infartos. El daño en el endotelio vascular acelera la formación de placas y, por tanto, el riesgo de sufrir infartos.

Infección con SARS-CoV-2 y enfermedad cardiovascular

Pasados los primeros meses de pandemia ya se comenzaron a recoger datos que indicaban un aumento de daño cardiovascular tras la infección con SARS-CoV-2. Las complicaciones más frecuentes eran fallo cardiaco, daño en el miocardio, arritmias y síndrome coronario agudo.

Ilustración de los efectos del coronavirus sobre el corazón

Getty Images
La inflamación vascular por infección de covid se acelera en pacientes predispuestos a esa condición.

Para explicar estos síntomas se barajan dos posibilidades y ambas se basan en evidencias consistentes:

  1. Una respuesta inmunitaria desequilibrada frente a la infección vírica causa un proceso inflamatorio que provoca daños vasculares. La inflamación, cuyo máximo exponente es la tormenta de citoquinas, provocaría vasculitis, o inflamación vascular. Así, en personas que ya presentan inicio de enfermedad cardiovascular, esta inflamación aceleraría el proceso.
  2. El SARS-CoV-2 se introduce en las células utilizando la proteína ACE2, muy presente en las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos. Esta proteína es esencial para el funcionamiento del sistema cardiovascular, regulando la presión sanguínea, el control de electrolitos, la reparación de los vasos y la inflamación.

Aumento de abortos en mujeres que sufren COVID-19

Una mujer en una cama de hospital reacciona con tristeza a la evaluación de un médico que mira una ecografía

Getty Images
Además de causar abortos espontáneos, la infección de covid puede causar daños a los órganos del feto.

Como el SARS-Cov-2 afecta al endotelio, es muy posible que provoque daños irreparables en tejidos altamente vascularizados, entre ellos la placenta.

Esto explica el aumento de abortos producidos en mujeres que han sufrido covid-19. De hecho, los perfiles de daño vascular en mujeres embarazadas con covid-19 son similares a los encontrados en casos de preeclampsia, un desequilibrio de la presión arterial que causa daño vascular y abortos.

Además, otros estudios han demostrado que en embarazos tempranos el virus puede causar daños en los órganos del feto asociados con un proceso inflamatorio generalizado.

¿Vacunas y miocarditis? No hay evidencias

Una mujer con una camiseta que lee: "No vacuna tóxica" durante una protesta en Barcelona, España

Getty Images
Aunque hay movimientos en muchos países contra las vacunas de covid, no hay evidencia de que generen daño cardiovascular.

El efecto de la proteína S sobre el endotelio se ha relacionado con un posible daño vascular causado por las vacunas basadas en mRNA. En estas vacunas, el mRNA que contienen genera esta proteína en los tejidos para que el sistema inmunitario la reconozca y se active contra ella. Pero este daño no ha podido ser demostrado.

Aunque se intenta alarmar sobre las miocarditis asociadas con las vacunas, los datos científicos no avalan ese miedo. Una reciente publicación en JAMA ha demostrado que de unos 192,5 millones de vacunados en EE.UU, tan solo 8,4 personas por millón presentaron síntomas de miocarditis, de ellas tan solo 92 personas necesitaron tratamientos más específicos que los antiinflamatorios habituales y ninguna de ellas murió.

No hay motivo para tanto alarmismo. Los síntomas de miocarditis informados unos días posteriores a la vacunación son leves y probablemente indican una respuesta inflamatoria algo más agresiva en estas personas, pero no un daño directo de la proteína S.

De hecho los niveles de proteína S en la sangre tras la vacunación son muy bajos y su efecto sobre el endotelio es transitorio desapareciendo en pocos días.

Prevención del daño vascular, una razón más para vacunarse

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
La vacuna sigue siendo una prevención efectiva contra futuros problemas.

Con todos los datos acumulados hasta el momento y los precedentes de anteriores pandemias, podemos concluir que la covid-19, al igual que otras infecciones respiratorias agudas, puede empeorar enfermedades cardiovasculares y reducir la esperanza de vida bien por acelerar el daño vascular o bien por generar nuevos daños. Estos daños pueden acabar provocando muerte incluso meses o años después de la infección.

Afortunadamente, la vacunación ha demostrado ser efectiva contra estos efectos al igual que contra la covid-19. El fundamento es simple: si el virus no puede llegar a la sangre, no puede afectar al sistema cardiovascular.

Una razón más para no dejar que el coronavirus nos infecte sin estar preparados. La vacunación salva vidas, incluso años después.

*Guillermo López Lluch es catedrático e investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo e investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunológicos y antioxidantes de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla. Su artículo fue publicado en The Conversation cuya versión original puedes leer aquí.


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