FGR investiga posible corrupción y negligencia en inundación de Tula
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FGR abre investigación por posible corrupción y negligencia en inundación de Tula

Tras confirmarse que la tragedia fue provocada por una inundación premeditada y posibles fallas en la atención, la Fiscalía anticorrupción indagará un posible ejercicio ilícito del servicio público y lo que resulte. Esto sumado a una indagatoria previa por homicidio.
Cuartoscuro
22 de noviembre, 2021
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La Fiscalía General de la República (FGR) inició una indagatoria para determinar si existieron actos de corrupción o negligencia de parte de funcionarios o exfuncionarios federales, estatales o municipales, que propiciaron la inundación del pasado 6 de septiembre en el municipio de Tula, Hidalgo, hechos que ocasionaron la muerte de 14 personas en un hospital del IMSS ubicado en esa localidad.

La indagatoria está a cargo de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la FGR y se inició luego de que Animal Político publicó que la tragedia no es atribuible a la lluvia que cayó o a situaciones imprevistas, sino resultado de a una serie de decisiones y respuestas que premeditadamente se tomaron. A partir de dicha publicación la senadora, Xóchitl Gálvez, presentó una denuncia de hechos ante el Ministerio Público Federal.

Anteriormente la FGR ya había iniciado una investigación por el delito de homicidio culposo en agravio de las 14 personas que fallecieron en el hospital federal, pero el nuevo expediente se centrará en las posibles responsabilidades por acción u omisión de los servidores públicos.

El escrito de la denuncia a partir del cual se ha iniciado la indagatoria, y que serán los hechos que la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC) investigará, centra el análisis en dos situaciones: la lentitud de la atención ante la emergencia y las decisiones tomadas que generaron el desbordamiento del Río Tula.

En cuanto a la atención, y como este medio pudo documentar, pese a que existían canales para alertar ante una situación de emergencia ni las autoridades federales, ni las estatales o locales dieron aviso previo al personal del hospital del riesgo de desbordamiento. Dicha omisión trajo consigo que no se pudieran tomar medidas de preparación o mitigación para salvaguardar la integridad de las personas en el nosocomio.

Al Centro Virtual de Operaciones y Emergencias en Desastres (CVOED) del IMSS, que tiene a su cargo la infraestructura hospitalaria y la seguridad de los pacientes ante situaciones de crisis, tampoco llegaron alertas del Comité Nacional de Emergencias. El titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, declaró que recibió una llamada de autoridades de Hidalgo con la petición de evacuar pacientes hasta las 6 de la mañana del 7 de septiembre, cuando los 14 pacientes ya habían fallecido tras quedarse sin aire por el daño que propició la inundación a los equipos.

Contrario al argumento inicial sobre que la lluvia torrencial fue la causa principal del desastre, la denuncia sostiene que lo ocurrido fue resultado de decisiones previas tomadas por las autoridades. Literalmente, la noche del 6 de septiembre, la CONAGUA en conjunto con el Sistema de aguas de la Ciudad de México y la Comisión de Agua del estado de México, decidieron activar un mecanismo de drenaje metropolitano que conduce las aguas residuales del Valle de México hacia el río Tula. “Premeditadamente se decidió inundar Tula”, indica la denuncia presentada.

Esta situación se vio agravada por la entrada en funcionamiento en 2019 del Túnel Emisor Oriente que potencializó la capacidad de desagüe de la Ciudad de México, pero sin que la actual administración pusiera en marcha las obras necesarias de mitigación y reforzamiento sobre el río Tula para prevenir su desbordamiento. 

Todo ello sumado a la decisión del gobierno federal de no desfogar con suficiente anticipación el nivel de agua de diversas presas en Hidalgo, se combinaron para elevar el riesgo de que ocurriera una crisis como finalmente aconteció, según la denuncia asentada en la carpeta de investigación.

La semana pasada el gobierno federal a través de la Conagua emitió un informe oficial en el que reconoció que la inundación en Tula fue propiciada, principalmente, por el desfogue de aguas negras enviadas desde la Ciudad de México. No obstante, sostiene que la combinación de diversos factores generó una situación fortuita que derivó en el grave incidente.

¿Hubo delitos?

De acuerdo con la denuncia que dio paso a la apertura de la carpeta de investigación, las autoridades que por acción u omisión propiciaron las situaciones descritas con anterioridad podrían ser probables responsables del delito de ejercicio ilícito del servicio público. Concretamente en la fracción V del artículo 214 del Código Penal Federal que establece:

“Comete este delito el servidor público que, teniendo obligación por razones de empleo, cargo o comisión, de custodiar, vigilar, proteger o dar seguridad a las personas, lugares. Instalaciones u objetos, incumpliendo su deber, en cualquier forma propicie daño a las personas, o a los lugares o instalaciones, o pérdida o sustracción de objetos bajo su cuidado”.

Esto sumado a posible comisión del delito de homicidio y lesiones agravadas aun cuando no hayan sido intencionales.

En ese contexto la FGR a través de la Fiscalía anticorrupción verificará la actuación de las autoridades para deslindar responsabilidades y determinar si la actuación de los servidores públicos implicados pudiera encuadrarse en alguna hipótesis de las señaladas o, en su efecto, en otros posibles ilícitos.

De acuerdo con autoridades federales consultadas, en la investigación de estos hechos se revisará un informe de la Semarnat que ya forma parte de la carpeta de investigación, fechado en 2017 bajo el oficio SGPA/DGIRA/DG/00188, y en el que se advertía la necesidad de implementar medidas de mitigación tras la entrada del Túnel Emisor Oriente, que a la postre no se llevaron a cabo.

También se solicitará a la Auditoría Superior de la Federación el informe de resultados y dictámenes técnicos de la auditoría 441-DE sobre la rectificación y ampliación de diversos tramos del río Tula. En dicha revisión, correspondiente a la cuenta pública 2017, se advertía que fallas en la gestión de los proyectos de parte de la CONAGUA habían afectado diversas obras de desazolve y mitigación que luego ya no se consumaron.

Sobre la posibilidad de citar a declarar a funcionarios implicados, en la FGR indicaron que dependiendo del avance de la indagatoria se valorará si es necesario, y de serlo si se hace directamente ante un juez.

Otras tragedias y dudas

Con la apertura de la indagatoria por la inundación del hospital del IMSS en Tula, ya suman tres los casos iniciadas en la FGR de 2020 a la fecha, en donde presuntos hechos de negligencia o corrupción de parte de autoridades y privados han provocado el deceso de personas en instalaciones. Esto sumado a decenas de denuncias más por casos de corrupción que han dejado daños patrimoniales.

En marzo de 2020, la FGR abrió una indagatoria por la muerte de ocho pacientes en un hospital regional de Pemex en Tabasco, luego de que resultaron intoxicados por la administración de un medicamento de hemodiálisis que se encontraba en mal estado. Por este caso se ha procedido en contra del particular que vendió el medicamento pero no –por lo menos que se sepa– en contra de funcionarios responsables. 

La FGR también inició una indagatoria relacionada con el accidente de la Línea 12 del Metro que dejó 12 personas muertas. Esto para deslindar responsabilidades en dicha obra que involucró recursos federales además de los locales. Hasta ahora el caso sigue en curso sin ninguna determinación.

La senadora Xóchitl Gálvez, quien ha presentado ante la FGR denuncias penales por estos hechos y por otros casos de posible corrupción, dijo a Animal Político que aunque no confía en que haya resultados pronto es importante que se inicien las carpetas de investigación correspondientes.

“Estos y otros casos como el de los ventiladores de oxígeno comprados a uno de los hijos de Manuel Bartlett siguen en su mayoría impunes. Pero creo que nuestra obligación es presentar las denuncias y esperar a que exista o llegue alguien con la voluntad de que todas estas situaciones se investiguen”, dijo.

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Escasez de autos y precios altos, así afecta la industria automotriz a las economías del mundo

Los problemas de la industria automotriz generan un "efector multiplicador" que afecta el empleo y el crecimiento económico.
11 de noviembre, 2021
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Cuando la cadena de fabricación y suministro de autos funcionaba como un engranaje perfectamente engrasado, antes de la pandemia de covid-19, los consumidores podían elegir la marca y el modelo que querían.

Ahora, que hay una inédita escasez de autos a nivel mundial, los compradores se están anotando en listas de espera y pueden pasar meses antes de que puedan conseguirlos.

Esa escasez ha provocado un aumento de precios en algunos modelos de carros nuevos y ha disparado los precios de los autos usados.

Las grandes compañías están fabricando menos automóviles porque no hay suficientes semiconductores en el mercado, una pieza esencial en su producción.

A eso se suma el hambre de chips que tienen las empresas tecnológicas que fabrican desde electrodomésticos, computadores y celulares hasta consolas de videojuegos.

“La industria de los semiconductores está tratando de ponerse al día con la demanda, pero simplemente no puede”, dice Susan Golicic, profesora de la Facultad de Negocios de la Universidad Estatal de Colorado, en Estados Unidos.

Ante la falta de chips, los fabricantes de vehículos han tenido que seleccionar qué modelos seiguen en la línea de producción y qué modelos no, explica la experta.

chip

Getty Images
Las empresas que fabrican semiconductores no logran abastecer la demanda.

“Muchas de las empresas solo están produciendo los vehículos que les generan mayores ganancias“, como coches utilitarios deportivos (SUV, por sus siglas en inglés), camiones o autos de lujo.

“La situación es bastante seria”.

Willy Shih, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, le dice a BBC Mundo que la escasez afecta a toda la cadena de fabricación en la industria automotriz. Es decir, a todas las empresas que fabrican partes.

“Esto tiene un efecto en el empleo que generan todos los negocios asociados a la fabricación de un automóvil. Entonces, las consecuencias se han extendido rápidamente”.

En Japón, país de marcas como Toyota y Nissan, la escasez de partes hizo que las exportaciones del sector bajaran un 46% en septiembre, en comparación con el año anterior, una clara demostración de la importancia de la industria automotriz para su economía.

Trabajador en fábrica de autos

Getty Images

“Se calcula que la fabricación de automóviles genera cerca del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) global”, señala David Menachof, profesor del Departamento de Gestión de Operaciones y Tecnología de la Información de la Escuela de Negocios de la Florida Atlantic University (FAU).

En el último año, según explica en conversación con BBC Mundo, cerca de 8 millones de vehículos dejaron de ser producidos. Esta situación se traduce en una pérdida de ingresos cercana a los US$200.000 millones para la industria automotriz.

Sube el precio de los autos usados y nuevos

“En Estados Unidos los autos se están vendiendo incluso a valores más altos que el precio de venta porque hay gente dispuesta a ofrecer más que el precio normal”, le dice a BBC Mundo Menachof.

Y como no hay suficientes productos nuevos disponibles en el mercado, ha subido la demanda de vehículos usados, elevando el costo promedio de un auto de segunda mano en EE.UU. a más de US$25.000.

De hecho, apunta Susan Golicic, el valor promedio de un vehículo ha venido subiendo cerca de US$200 cada mes.

Lo mismo está ocurriendo en otras partes del mundo. México, por ejemplo, es el cuarto exportador mundial de autos y el séptimo productor.

Fábrica automotriz en México

Getty Images

Este país, que exporta un 80% de su producción y tiene el liderazgo en la industria automotriz de América Latina, está viviendo los efectos de la escasez mundial en la fabricación de carros.

Guillermo Prieto, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), comenta que el precio de los autos nuevos ha subido un 9%, mientras que el mercado de los seminuevos (con una antigüedad no superior a los cinco años) también ha visto un incremento en su costo.

“Hay más demanda, menos coches y los clientes a veces tienen que esperar cinco o seis meses para comprar lo que están buscando”, le dice a BBC Mundo.

“Es una escasez enorme”, apunta, que ha tenido un fuerte impacto en el mercado laboral, dado que genera dos millones de empleos directos, y muchos otros indirectos al sumar todas las empresas que proveen partes y servicios.

A la escasez de automóviles, se ha sumado un factor adicional: el aumento en la entrada ilegal de los llamados “autos basura” desde EE.UU.: vehículos en mal estado que no encuentran compradores en la mayor economía del mundo, pero sí tienen demanda al otro lado de la frontera.

Efectos laborales y económicos

Aunque los autos se producen en distintas regiones del mundo, gran parte de la fabricación está concentrada en países como EE.UU. y China.

Pero también participan en la cadena otros más pequeños como, por ejemplo, Eslovaquia.

Este último país, que apenas tiene poco más de 5.6 millones de habitantes, alberga grandes fábricas de Volkswagen, Peugeot y Kia, y produce un millón de automóviles al año, lo que lo convierte en la nación con la mayor producción per cápita del mundo.

Fábrica en Eslovaquia

Getty Images

Eso hace que los problemas en la industria automotriz tengan un fuerte efecto en su economía.

En el contexto global, debido al tamaño de la industria automotriz, se produce un “efecto multiplicador”, dice David Menachof.

“Una compañía que emplea a 100 personas, genera efectos en la contratación de hasta 500 trabajadores”, por todas las empresas asociadas que giran en torno a ella.

Y cuando todas las personas que intervienen en la cadena de fabricación de un auto se ven afectadas, se resiente la economía local, especialmente cuando se cierran temporalmente algunas plantas.

“Todas las estimaciones apuntan a que la escasez se extenderá hacia 2022, incluso hasta 2023, antes de volver realmente a una situación de mercado normal”, apunta Menachof.


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