Militares designados por morenistas dejan deuda en seguridad
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Militares designados por morenistas dejan deuda en seguridad en estados y arrastran escándalos

Los índices de inseguridad en estados morenistas respecto de delitos considerados de alto impacto no han variado sustancialmente, o, incluso, han repuntado.
Cuartoscuro
28 de noviembre, 2021
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La estrategia de los gobiernos morenistas de designar a militares al frente de la seguridad de sus estados no ha servido para reducir los índices delictivos, además de que algunos mandos castrenses arrastran escándalos e incluso enfrentan procesos judiciales por crímenes graves.

Por recomendación expresa del presidente Andrés Manuel López Obrador, 9 de los 18 estados gobernados actualmente por Morena y sus aliados políticos encargaron sus secretarías de Seguridad Pública a militares del Ejército y la Marina.

Lee: ‘Cuando los militares se meten la democracia peligra’: Human Rights tras respaldo del Ejército a AMLO

Con el argumento de que son “incorruptibles”, los estados morenistas donde mandos castrenses asumieron las tareas de seguridad ciudadana son Baja California Sur, Colima, Guerrero, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas. Se trata de un tercio de las entidades federativas del país.

La mayoría de esas administraciones estatales van iniciando funciones tras su triunfo en los comicios de junio de este año, pero en un estado –Sinaloa–fue ratificado un jefe militar que ya había estado al frente de la corporación de seguridad pública en el gobierno anterior, mientras que, en otra entidad –Morelos—, la Comisión Estatal de Seguridad lleva tres años en manos de un mando castrense.

Una revisión de cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestra que los índices de inseguridad en esos estados respecto de delitos considerados de alto impacto no han variado sustancialmente, o, incluso, han repuntado.

Sinaloa: inseguridad estancada

El septiembre, el recién llegado gobernador morenista, Rubén Rocha Moya, ratificó al teniente coronel Cristóbal Castañeda Camarillo como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa a petición expresa del presidente López Obrador.

“En el caso de Sinaloa, es una recomendación que se le hizo al gobernador (Rocha Moya), porque este secretario de Seguridad Pública ha venido trabajando bien y está respaldado tanto por la Secretaría de Marina como por la Secretaría de la Defensa Nacional, así de claro”, dijo el mandatario federal en la conferencia matutina del 19 de octubre.

Desde 2017, Castañeda Camarillo desempeñaba el cargo de subsecretario de Seguridad Pública del estado, donde atestiguó el relevo de dos titulares, también militares, hasta que le tocó a él asumir el mando: fue designado como titular de la SSP en diciembre de 2018 por el entonces gobernador priista Quirino Ordaz.

Es decir, el teniente coronel lleva cinco años en puestos de mando de la dependencia de seguridad, durante los cuales, los índices delictivos y violencia en el estado se han mantenido altos.

Por ejemplo, el delito de homicidio doloso y culposo tuvo un aumento entre 2016 y 2017 –el primer año de Castañeda Camarillo como subsecretario de seguridad–, al pasar de 1 mil 516 carpetas de investigación a 1 mil 839 (21% más), según datos del SESNSP. En 2018 hubo 1 mil 608 carpetas, aún por encima de la cifra de dos años atrás. Entre 2019 y 2020 hubo una ligera disminución, al pasar de 1 mil 407 carpetas a 1 mil 313.

Los delitos de feminicidio, robo y narcomenudeo se comportaron de manera semejante: repuntaron drásticamente en 2017 y, a partir de entonces, comenzaron a disminuir a niveles de 2016, el año previo a la llegada del teniente coronel como mando de la SSP.

En cuanto al feminicidio, la cifra de carpetas de investigación pasó de 39 a 82 entre 2016 y 2017 (110% más), a partir de lo cual comenzó a bajar anualmente: a 48 en 2018, 37 en 2019, 26 en 2020, y luego volvió a repuntar a 37 con corte a octubre de 2021.

Por narcomenudeo, la cifra de carpetas de investigación creció de 386 a 857 de 2016 a 2017 (122% más). En 2018 y 2019 aún se mantuvo alta (793 y 614 respectivamente), y fue hasta 2020 que disminuyó a 269.

Por el delito de robo, el número de carpetas de investigación pasó de 8 mil 628 en 2016 a 9 mil 885 en 2017 (14% más). A partir de 2018 comenzó a registrarse una ligera disminución, llegando a las 6 mil 660 en 2020.

Por su parte, el delito de violación ha tenido un aumento sostenido año con año. En 2017 hubo 159 carpetas de investigación, que crecieron a 197 en 2018, 240 en 2019, 229 en 2020, y 255 (la mayor cifra en el periodo) con corte a octubre de este año.

Respecto de los delitos del fuero federal también ha habido incrementos. Por ejemplo, las averiguaciones por violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos pasaron de 460 en 2016 a 681 en 2017 (48% más). Luego, entre 2018 y 2020 la cifra bajó a 289.

Los delitos contra la salud –producción, transporte, tráfico, suministro y posesión de drogas— se comportaron de la misma manera: repuntaron de 281 averiguaciones previas en 2016 a 418 en 2017 (48% más), a partir de lo cual hubo una pequeña disminución, hasta situarse en 409 en 2020, aún por encima de la cifra de años atrás.

La gestión del teniente coronel Castañeda Camarillo se vio envuelta en polémica debido a que durante el fallido operativo del “culiacanazo”, con el que fuerzas federales intentaron aprehender a Ovidio Guzmán, el 17 de octubre de 2019, el titular de la SSP se encontraba fuera de la capital (estaba en un evento protocolario en Manzanillo).

“Ese día se le fugaron 49 reos del penal de Aguaruto y le hirieron a por lo menos dos policías estatales. Por lo menos 200 hombres armados con pistolas y rifles capturaron la ciudad capital de Sinaloa, el Estado que juró proteger”, publicó la revisa Espejo.

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Morelos: todos los delitos al alza

En agosto de 2018, el gobernador morelense Cuauhtémoc Blanco, quien llegó a ese cargo postulado por el extinto Partido Encuentro Social (PES) –antiguo aliado político de Morena–, designó al almirante en retiro José Antonio Ortiz Guarneros como titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública.

Desde que el marino está a cargo de la seguridad ciudadana de la entidad, prácticamente todos los delitos de alto impacto del fuero común han registrado un repunte, según cifras oficiales del SESNSP.

Por el delito de homicidio doloso y culposo, en 2018 –el primer año de la gestión del mando castrense— se iniciaron 1 mil carpetas de investigación, cifra mayor que el año previo, cuando se abrieron 828.

Este delito se mantuvo constante: en 2019 hubo 1 mil 162 carpetas; 1 mil 033 en 2020, y 1 mil 088 hasta octubre de este año.

El delito de secuestro también aumentó. De 2017 a 2018 se pasó de 42 a 46 carpetas de investigación; en 2019 ese ilícito se recrudeció, al llegar a 72 carpetas, mientras que en 2020 hubo 57.

El narcomenudeo registró en 2018 una ligera baja respecto del año anterior –pasó de 776 carpetas de investigación a 734–, pero en 2019 tuvo un repunte, al llegar a 894, y a 884 en 2020.

En cuanto a la extorsión, se iniciaron 24 carpetas de investigación en 2018, cifra que se disparó a 184 en 2019 (666% más), mientras que en 2020 se redujo ligeramente a 135.

La violencia contra las mujeres también repuntó. Por el delito de violación se abrieron 429 carpetas de investigación en 2018, 40 más que el año previo; en 2019, la cifra llegó a 414, para volver a subir en 2020 a 432.

El feminicidio también se agravó. En 2018 hubo 28 carpetas de investigación por ese delito; en 2019 hubo 39, y en 2020, 35.

Sólo el delito de robo ha tenido una ligera pero sostenida reducción en el estado: de 17 mil 313 carpetas de investigación iniciadas en 2018 se pasó a 16 mil 301 en 2019 (5.8% menos) y a 15 mil 100 en 2020.

Respecto de los delitos federales, hubo un repunte en las violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, que pasó de 224 carpetas de investigación iniciadas en 2018 a 269 en 2019; en 2020 hubo una reducción a 185 carpetas.

Debido al recrudecimiento de la inseguridad en el estado, organizaciones civiles y ciudadanos han exigido la renuncia del almirante Ortiz Guarneros como comisionado estatal de seguridad. El gobernador Blanco respondió que los demandantes son personas que quieren que “le vaya mal a su gobierno”.

El capitán de la Marina prófugo

En Tlaxcala, nada más tomar posesión del cargo, la morenista Lorena Cuéllar entregó la Secretaría de Seguridad Ciudadana al capitán de fragata retirado de la Marina Alfredo Álvarez Valenzuela, quien actualmente es considerado prófugo de la justicia por evadirse de una orden de aprehensión en su contra por el presunto delito de desaparición forzada, en un caso que habría ocurrido cuando el marino fue jefe de la Policía de Acapulco, Guerrero.

Álvarez Valenzuela se licenció en la Heroica Escuela Naval Militar y fue cobijado por el gobierno federal obradorista en la Secretaría de Gobernación y luego en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, donde desempeñó el cargo de director general adjunto de la Subsecretaría de Seguridad Pública.

Luego de que el capitán se dio a la fuga, la gobernadora Cuéllar devolvió la SSC a un mando con perfil civil, Maximino Hernández Pulido.

Otros morenistas siguen el ejemplo

La directriz de fichar a elementos del Ejército o la Marina en las secretarías de Seguridad Pública estatales proviene del mismo presidente López Obrador, en un contexto en el que, a nivel federal, la institución militar ha adquirido cada vez más influencia en asuntos públicos más allá de las tareas de combate al crimen.

En la conferencia matutina del 19 de octubre, López Obrador reconoció que ha hecho “recomendaciones” de perfiles castrenses a los gobernadores y que en la designación de los cargos pesa la opinión de los titulares de las Secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar), Luis Sandoval y Rafael Ojeda, respectivamente.

“Yo hago una recomendación: cuando se trata de los secretarios de Seguridad Pública, siempre les recomiendo respetuosamente a quienes van a gobernar que cuiden ese cargo, que cuiden a la persona que va a ocupar ese cargo. Y también les recomiendo que consulten tanto al almirante Ojeda, secretario de Marina, como al general Sandoval, para que se tengan personas honestas, íntegras, incorruptibles, y que se evite lo que era muy común antes, que la delincuencia tenía el control de las policías en los estados y en los municipios”, dijo el presidente.

La militarización de los cargos civiles de seguridad se ha profundizado en algunos estados, como en Nayarit, donde el gobernador, el morenista Miguel Ángel Navarro, ha influido en los alcaldes para que, a su vez, designen a soldados en las direcciones de seguridad pública municipales.

Guerrero es otro ejemplo. Allí, al acto de presentación del gabinete de la gobernadora Evelyn Salgado, el almirante Ojeda asistió como representante del Ejecutivo federal. Ese día, el capitán de fragata Evelio Méndez Gómez tomó las riendas de la seguridad pública del estado. Además, el presidente López Obrador anunció que en el municipio de Acapulco, donde también gobierna Morena, de igual modo se designaría a un marino como titular de la SSP.

Baja California es otro estado donde se ha desplegado la liturgia militarista. El 1 de noviembre, la mandataria Marina del Pilar encabezó un “pase de lista” a los elementos de seguridad que operan en el estado, incluidos los de la Guardia Nacional.

El nombramiento más reciente de un mando militar al frente de la seguridad ciudadana de un estado morenista fue en Zacatecas.

El gobernador David Monreal designó al general brigadier Diplomado de Estado Mayor en retiro Adolfo Marín Marín como secretario de Seguridad Pública, tras haber servido 45 años ininterrumpidos en las Fuerzas Armadas.

El general Marín fue nombrado en ese cargo tras el hallazgo de 10 cuerpos en Ciudad Cuauhtémoc, en el marco de una ola de violencia generada por enfrentamientos entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, así como con las fuerzas de seguridad.

El mando castrense fue jefe de Estado Mayor de la 20va. Zona Militar, en Colima; jefe de Estado Mayor de Agrupamiento de Combate en Chiapas, y jefe de operaciones en el combate permanente contra el narcotráfico en Chihuahua, Durango y Sinaloa.

En noviembre, el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, designó como titular de la SSP al capitán de navío Diplomado en Estado Mayor Javier López García, quien cuenta con una trayectoria de 34 años en la Semar.

En Colima, la gobernadora Índira Vizcaíno entregó la SSP al capitán de navío Manuel Llerandi Ruiz, quien estuvo 32 años en servicio activo en la Marina, periodo en el que sirvió en la Unidad de Fuerzas Especiales.

El morenista Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, designó secretario de Seguridad Pública del estado al general José Alfredo Ortega Reyes, que fue comisiario jefe y titular de la Unidad de Órganos Especializados por Competencia de la Guardia Nacional.

Tras ganar la elección de gubernatura de San Luis Potosí postulado por el PVEM y el PT –aliados políticos de Morena–, Ricardo Gallardo Cardona nombró como titular de la SSP al general de brigada Diplomado de Estado Mayor Guzmar Ángel González Castillo.

El mando del Ejército fue director de la Academia Superior de Seguridad Pública de la Guardia Nacional en SLP, y comandante de la 12va. Zona Militar con sede en ese estado.

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COVID de larga duración: 'Tengo que elegir entre caminar y hablar'

Todavía hay muchas interrogantes en torno al llamado COVID de larga duración, pero son varias las personas que reportan que padecerlo ha tenido consecuencias devastadoras en sus vidas.
29 de diciembre, 2021
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Son miles los afectados, pero no hay certeza de por qué algunas personas desarrollan el llamado Covid de larga duración y otras no.

Tampoco se comprenden en su totalidad los mecanismos por los cuales una infección del coronavirus conducen al covid prolongado.

Ese contexto hace difícil calcular cuántos casos existen en todo el mundo.

“Las estimaciones varían sobre cuán frecuente es el Covid prolongado, pero aproximadamente una cuarta parte de las personas con Covid-19 tienen síntomas persistentes 4 a 5 semanas después de dar positivo en la prueba, con alrededor 1 de cada 10 experimentando síntomas después de 12 semanas“, señala un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud.

La periodista de la BBC Charlie Jones obtuvo algunos testimonios desgarradores en Reino Unido, donde se estima que más de un millón de personas lo padecen.

Y es que muchos pacientes dicen que solo tuvieron una infección inicial leve, pero que terminó arruinando su salud, su vida social y sus finanzas.


Jasmine Hayer, de 32 años, vivía en Londres y se estaba preparando para ser profesora de yoga cuando contrajo el coronavirus en marzo pasado.

A veces se siente como si fuera una persona diferente, dice, hablando lenta y cuidadosamente desde la casa de sus padres en Bedfordshire, en el este de Inglaterra.

Se mudó allí el verano pasado cuando se dio cuenta de que ni siquiera podía hacer la cama sin perder el aliento.

“Esta enfermedad es tan desconcertante y nadie sabe realmente cómo tratarla. Honestamente, no sé si alguna vez recuperaré por completo mi salud, pero nunca dejaré de intentarlo”, indica.

Actualmente se encuentra de licencia pagada por enfermedad, pero está desesperada por volver a trabajar.

Siente como si le hubiesen arrebatado su vida, lo mismo que experimentan “tantos otros con covid de larga duración”, dice. “Hemos tenido una gran crisis de identidad“.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine se estaba preparando para ser profesora de yoga antes de que contrajera el virus.

“Necesito reinventarme. Ni siquiera puedo levantar el brazo izquierdo, mucho menos ser profesora de yoga, lo cual es desgarrador”.

Durante nueve meses, los médicos dijeron que la ansiedad era la causa de sus síntomas, que incluían presión en el pecho, dolor en el corazón, dificultad para respirar, fatiga y palpitaciones.

Pero sabía que estaban equivocados y desarrolló su propio rastreador de síntomas que la ayudó a darse cuenta de que sus desencadenantes eran: inclinarse, caminar y hablar, con un impacto retardado en sus pulmones.

Su salud sólo comenzó a mejorar cuando comenzó un tratamiento en una clínica para 130 pacientes con covid prolongado severo, en el Hospital Royal Brompton, en Londres.

Los médicos encontraron múltiples problemas de salud. Una prueba de transferencia de gas mostró que los niveles de oxígeno en sus pulmones eran del 53%, lo mismo que un paciente con una enfermedad pulmonar, y le diagnosticaron inflamación cardíaca que le dijeron que no habían visto antes.

También encontraron pequeños coágulos de sangre en sus pulmones, que solo aparecieron en un examen especializado llamado gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión.

Desde que comenzó a tomar medicamentos anticoagulantes, los coágulos han desaparecido, pero todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine se sintió desesperadamente sola después de que los doctores le dijeran que lo que estaba experimentando era ansiedad.

“Un medicamento antiinflamatorio llamado colchicina cambió significativamente mi recuperación, pero desgraciadamente volví a recaer. Ahora puedo caminar lentamente por cinco minutos una vez a la semana si tengo suerte, pero después me duele el pecho. Tengo que elegir entre usar mi voz y mover mi cuerpo. No puedo hacer ambas cosas en un día”.

“Los médicos no saben por qué si tengo buenos niveles de oxígeno en mi cuerpo, no llega a mis pulmones, lo que podría ser un problema con mis vasos sanguíneos. Pero mis escáneres muestran que son normales, nunca antes habían visto esto”.

Desde que comenzó un blog en el que cuenta su caso, ha sido contactada por cientos de personas con covid de larga duración que están desesperadas por ayuda.

“Muchos pacientes están siendo despachados porque sus médicos de cabecera y especialistas no han recibido suficiente orientación. No saben que los pacientes pueden tener microcoágulos de sangre, aunque los resultados de sus escáneres y análisis de sangre sean normales, como me pasa a mí”.

Jasmine está siguiendo de cerca un estudio puesto en marcha en Alemania que encontró coágulos de sangre microscópicos en pacientes con covid de larga duración, lo que estaría privando de oxígeno a los tejidos.

Una técnica que limpia la sangre al eliminar las proteínas que forma la enfermedad ha ayudado a algunos pacientes allí.

jasmine Hayer

Jasmine Hayer
Jasmine todavía tiene un flujo anormal de sangre y oxígeno hacia sus pulmones.

También es asesora de pacientes en el estudio de covid de larga duración más extenso del mundo hasta la fecha, cuyo objetivo es mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Amitava Banerjee, profesor de Ciencia de Datos Clínicos de la University College London, está dirigiendo STIMULATE-ICP, un estudio de dos años en el que participarán 4.500 pacientes de seis clínicas de covid de larga duración.

Se probarán medicamentos existentes para determinar su eficacia, incluidos los antihistamínicos, como el tratamiento para la fiebre del heno, la loratadina. También se podrán a prueba fármacos anticoagulantes como rivaroxaban y el fármaco antiinflamatorio colchicina.

A Banerjee le preocupa que el número actual de infecciones provoque que más personas sufran de covid prolongado.

Muchos pacientes lo desarrollaron después de una infección leve, explica, por lo que no está seguro de que la variante ómicron pueda producir una enfermedad inicial menos grave.

“Sabemos que las personas que no fueron hospitalizadas con covid grave han seguido con sus vidas y se han visto más deterioradas y eso debería preocuparnos”, dice.

Jasmine Hayer

Jasmine Hayer
A menudo le cuesta concentrarse porque su dolor en el pecho y en el corazón desencadena su trastorno de estrés postraumático.

Sin lugar a dudas, las vacunas ayudan a prevenir la muerte y la manifestación severa de la enfermedad, pero los científicos aún no saben si protegen contra el covid prolongado, indica.

Muchos jóvenes con covid prolongado no han podido regresar al trabajo, agrega, y esto ha tenido un impacto importante en su salud, bienestar y economía.

El cardiólogo considera que la mejor manera de prevenirlo es “en primer lugar, evitar infectarse y mantener baja la tasa de infección”, lo que no se logrará con un enfoque exclusivo de vacunas, explica.

“Me encantaría ver más consideración, debate y reconocimiento del covid de larga duración por parte de quienes hacen nuestras políticas públicas”, dice.

“Si solo se hacen mediciones de las muertes, se deja por fuera el impacto en las vidas de las personas. Deberíamos saberlo”.

Se solicitó al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido una respuesta a los comentarios del profesor Banerjee.

“Al final de mis clases, me siento borracha”

Para Emily Miller, el covid de larga duración sigue siendo una experiencia aterradora y solitaria, sin el aporte de especialistas médicos que la apoyen.

Emily Miller

Emily Miller
Emily Miller contrajo covid-19 dn octubre.

La joven de 21 años había regresado a la ciudad de Oxford cuando, en octubre, contrajo el coronavirus.

Había estado estudiando Industria de la Música en la ciudad de Brighton.

Miller creció en Oxford y se acostumbró a caminar a todas partes y disfrutar de los paseos al teatro.

Ahora sólo sale de casa para citas médicas y sus estudios.

“Al final de mis clases, me siento borracha y no puedo recordar lo que se ha dicho“.

“No veo a mis amigos ni tengo una vida social. Mi vida ha cambiado por completo y también mi trayectoria profesional”.

Después de una infección leve inicial, comenzó a experimentar migrañas, tinnitus, entumecimiento, dificultad para respirar, mareos, hemorragias nasales, dolor de pecho y náuseas.

Un análisis de sangre mostró que tenía un recuento bajo de glóbulos blancos y fue remitida a una clínica de covid de larga duración, que la ayudó con el manejo de la fatiga. Luego fue enviada a un neurólogo.

Emily cuenta que un médico de cabecera le dijo que los síntomas se debían a la ansiedad y que debía “ir a casa y ponerme en orden”.

“Se me estaban acabando las opciones”

Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales. Su médico de cabecera sugirió recientemente que se trataba de un síndrome del intestino irritable relacionado con la ansiedad.

Emily Miller

Emily Miller
Emily todavía toma analgésicos y sufre de fatiga, espasmos musculares y problemas gastrointestinales.

“Me encantaría tener más exámenes e investigaciones para ver qué está causando esto, pero sigo chocando contra una pared de ladrillos”, dice.

Además de su salud, sus mayores preocupaciones son financieras; tener con qué pagar la renta cada mes es una de ellas.

“Solicité un subsidio para estudiantes discapacitados, pero no reconocen el covid de larga duración como una discapacidad. Realmente espero que algún día se cuente”, señala.

Siente que sus perspectivas laborales cuando se gradúe el próximo año son sombrías, y su sueño de trabajar para un sello discográfico está en suspenso.

Decidió crear una página de recaudación de fondos para mantenerse y costear sus intentos por conseguir una cura a través de tratamientos experimentales como la oxigenoterapia.

“No me gusta pedirle a otras personas que me apoyen (económicamente), pero sentí que se me estaban acabando las opciones”.

Pérdida de peso, diabetes e hipertensión

En una situación similar se encuentra Antony Loveless, quien recientemente tuvo que pedirle a su madre que le prestara unos US$1.300 para pagar su hipoteca.

Antony y Claire

Antony Loveless
Antony y su compañera Claire perdieron sus trabajos y pasaron la mayor parte de este año en la cama.

Tiene 54 años y se infectó con SARS Cov-2 en enero mientras trabajaba como investigador principal en el puerto de London Gateway.

Su compañera, Claire Hooper, de 52 años, que trabajaba como enfermera, también lo contrajo y, como él, sufre de covid prolongado.

Han pasado la mayor parte de este año en cama con dolor y fatiga incapacitantes, y ambos han sido despedidos de sus empleos.

Antony ha perdido 25 kilos, camina con un bastón y conduce un automóvil con placa de discapacidad.

Le han diagnosticado pérdida de glóbulos blancos y un trastorno autonómico llamado síndrome de taquicardia ortostática postural, que afecta su capacidad para regular la presión arterial.

Claire ha perdido 38 kilos y ahora tiene diabetes e hipertensión.

Ambos han sido dados de alta de una clínica de covid de larga duración, ya que les dijeron que estaban demasiado enfermos para comenzar la rehabilitación.

Usaron más de US$13.000 de sus ahorros solo para pagar su hipoteca y facturas. Recientemente, calificaron para ser cobijados por los beneficios del Estado.

“Teníamos un estilo de vida bueno, de clase media”, dice Antony. “Pasamos de ganar alrededor de US$6.000 al mes a vivir con lo mínimo”.

“¿Y nosotros?”

El exfotógrafo de guerra y autor tiene que configurar recordatorios en su teléfono para ir a la cocina a comer, pero luego no puede recordar por qué está allí.

Antony Loveless

Antony Loveless
Antony Loveless trabajó como fotógrafo de guerra y autor.

“No había fumado en 37 años y olvidé que no fumaba y compré un paquete de cigarrillos el otro día”, dice.

Se siente frustrado porque se recopilan estadísticas sobre personas con covid-19 que viven y mueren, pero “no de las personas en el medio“.

“El gobierno nunca habla de covid de larga duración. O mueres o te recuperas, pero ¿y nosotros?”

Dice que las cosas se pusieron tan mal hace unos meses que junto a Claire consideraron terminar con sus vidas.

“Llegamos a un punto en el que no podíamos seguir con el dolor y la falta de calidad de vida. Nos habíamos quedado sin dinero y sin opciones y estábamos acostados en la cama, sin ni siquiera poder seguir una trama en la televisión”.

Antony dice que se sienten como si los hubieran dejado flotando en el aire.

Seguiremos viviendo y esperando mejorar, eso es todo lo que podemos hacer”, asegura.


¿Qué es el covid de larga duración?

  • El covid prolongado cubre una amplia gama de síntomas que incluyen fatiga, tos, dolores de cabeza y musculares.
  • La mayoría de las personas que contraen el coronavirus se sienten mejor en unos pocos días o semanas, pero los síntomas pueden durar más, incluso después de una infección leve.
  • “Existe una creciente evidencia de que el virus puede causar daño directo a los órganos, pero también desencadenar una respuesta anormal, aumentando la coagulación de la sangre y la liberación de sustancias inflamatorias”, señala el informe de la OMS y del Observatorio Europeo: *”In the wake of the pandemic. Preparing for Long COVID” (Como consecuencia de la pandemia: prepararse para un COVID prolongado).

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