Récord mundial de casos de COVID por ómicron, un riesgo ‘muy elevado’: OMS
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Récord mundial de casos de COVID por ómicron, un riesgo 'muy elevado', dice la OMS

El "tsunami" que crea la circulación simultánea de las variantes delta y ómicron está llevando a "los sistemas de salud al borde del colapso", según el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
AFP
Por AFP
29 de diciembre, 2021
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La pandemia de COVID-19 se ha disparado con un récord de casos en el mundo en los últimos siete días debido a ómicron, una variante altamente contagiosa que representa un riesgo “muy elevado”, alertó el miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con 935 mil 863 nuevos casos al día de media en la última semana, según un recuento de la AFP elaborado a partir de balances oficiales, el virus circula actualmente a una velocidad sin precedentes.

Esta cifra es significativamente superior al récord anterior, alcanzado entre el 23 y el 29 de abril, con 817 mil casos diarios, y representa un incremento del 37% en comparación con la semana anterior.

“El riesgo global relacionado con la nueva variante ómicron permanece muy elevado”, alertó la OMS en su informe epidemiológico semanal, señalando que su crecimiento requiere “un periodo de dos a tres días para duplicarse”.

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Según su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el “tsunami” que crea la circulación simultánea de las variantes delta y ómicron está llevando a “los sistemas de salud al borde del colapso”.

La mayoría de nuevas infecciones se han contabilizado en Europa, donde varios países registraron nuevos máximos históricos el martes y el miércoles.

Más récords de infecciones

En Francia, en las últimas 24 horas se registraron 208 mil casos nuevos de covid-19, no muy por detrás de Estados Unidos, donde el martes contabilizaron una media semanal récord de 265 mil 427 casos diarios, según la Universidad Johns Hopkins.

Dinamarca es actualmente el país del mundo con más nuevos casos respecto a su población: el miércoles pulverizó su récord absoluto al registrar 23.228 nuevas infecciones en 24 horas. La incidencia danesa significa que más de uno de cada 60 habitantes dio positivo la semana pasada.

En Reino Unido, se contabilizaron unos 130 mil casos adicionales el martes en Inglaterra y Gales; y el país ha lanzado una campaña masiva de vacunación de refuerzo que ya ha permitido administrar dosis suplementarias al 57% de los mayores de 12 años.

Según el primer ministro británico, Boris Johnson, el 90% de los enfermos de covid-19 admitidos en cuidados intensivos no contaban con esa tercera dosis.

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En España, donde se alcanzaron los cerca de 100.000 casos diarios, el gobierno anunció que reducirá la cuarentena de diez a siete días para las personas contagiadas por la necesidad de encontrar un equilibrio entre “salud pública” y “crecimiento económico”, señaló el presidente Pedro Sánchez.

El repunte de infecciones alcanzó a América Latina y el Caribe, donde la epidemia parecía estar en retroceso hasta hace poco tiempo. Ahora los contagios crecen en la región, que acumula más de 47 millones de infecciones y cerca de 1,6 millones de muertes.

Este incremento coincide con reportes de aumento de la variante ómicron en Panamá, Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Cuba y Ecuador.

Por ejemplo, en Argentina, los casos se multiplicaron por seis desde inicios de mes.

Nuevas restricciones

La variante ómicron parece causar menos hospitalizaciones que la delta, dominante hasta ahora, según los primeros estudios, pero algunos expertos destacan que un mayor contagio puede anular la ventaja de que sea menos peligrosa.

Ante una pandemia nuevamente en aceleración, los diferentes gobiernos tratan de encontrar un equilibrio entre el control de la propagación y la contención de los daños económicos.

Finlandia prohibió la entrada a los viajeros extranjeros no vacunados; Suecia, Dinamarca y Austria exigen a los no residentes una prueba negativa y la vacunación, y Francia limitará la validez del “pasaporte sanitario” a las personas vacunadas.

Además, ese país anunció el recurso “obligatorio” al teletrabajo “siempre que sea posible”, la prohibición de conciertos de pie y el cierre de discotecas tres semanas suplementarias.

Alemania, por su parte, aplicará nuevas restricciones como limitar las reuniones a diez personas entre vacunados y a dos para no vacunados, el cierre de clubes nocturnos y la celebración de eventos deportivos a puerta cerrada.

China, que sufre un importante brote epidémico a 40 días de los Juegos de Invierno de Pekín, confinó a decenas de miles de personas más el martes. Después de que la ciudad de Xi’an (norte) fuera sometida durante una semana a una estricta cuarentena, varias decenas de miles de habitantes de un distrito de la ciudad de Yan’an, a 300 kilómetros de Xi’an, quedaron confinadas el martes.

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La pandemia de covid-19 ha dejado más de 5,4 millones de muertos en el mundo desde diciembre de 2019, según un conteo de este miércoles de la AFP a partir de fuentes oficiales, pero la OMS considera que el balance podría ser entre dos y tres veces superior.

Igualmente, desde el inicio de la pandemia se han registrado oficialmente más de 282 millones de casos.

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En qué se diferencia la central nuclear de Zaporiyia de la de Chernóbil (y cuáles son los riesgos de los combates entre Ucrania y Rusia)

La OIEA alertó de daños en algunos edificios, sistemas y equipos de la planta nuclear de Zaporiyia ocupada por Rusia y advirtió que se trata de "un juego peligroso".
22 de noviembre, 2022
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En los últimos días más de una docena de explosiones sacudieron las instalaciones de Zaporiyia, la mayor planta nuclear de Europa, ubicada en el sureste de Ucrania y bajo control ruso desde inicios de la invasión

Tanto Rusia como Ucrania se han acusado mutuamente del bombardeo.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha expresado repetidamente su preocupación por los ataques a la planta y propuesto el establecimiento de una zona de protección de seguridad nuclear alrededor de ella.

El bombardeo de la central nuclear es jugar a la “ruleta rusa”, afirmó a la BBC Olli Heinonen, ex director general adjunto del OIEA.

“Un solo proyectil en el lugar equivocado y en el momento equivocado tendrá consecuencias de gran alcance”, alertó el antiguo funcionario del organismo de vigilancia nuclear de la ONU.

Sin embargo, aclaró que es improbable que un solo proyectil cause daños al reactor en sí, que está resguardado con metros de hormigón y metal.

El riesgo, dice, es que el bombardeo interrumpa el suministro de electricidad al sistema de refrigeración, lo que significaría que el reactor o el combustible gastado se calentarían demasiado, provocando la fusión del combustible y una liberación de radiactividad.

A ello se suma el hecho de que el personal “puede cometer errores” debido a la presión a la que está sometido, si es que es capaz de operar. “Es un juego peligroso y hay que ponerle fin”, agregó Heinonen.

Mapa de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

“Las noticias de nuestro equipo son extremadamente preocupantes”, dijo Rafael Grossi, jefe del OIEA, cuyo personal sobre el terreno dijo que había habido daños en algunos edificios, sistemas y equipos de la planta.

“Se han producido explosiones en el emplazamiento de esta importante central nuclear, lo que es completamente inaceptable. Quienquiera que esté detrás de esto, debe parar inmediatamente. Como ya he dicho muchas veces, están jugando con fuego”, agregó.

Pero, ¿cómo es la central y cuáles son los riesgos?

Imagen de la central nuclear de Zaporiyia

Getty Images

La más grande de Europa

La central nuclear de Zaporiyia, construida entre 1984 y 1995, es la mayor central nuclear de Europa y la novena del mundo.

Tiene 6 reactores, cada uno de los cuales genera 950MW, y una producción total de 5.700MW, energía suficiente para unos 4 millones de hogares.

Según la OIEA, en tiempos normales la planta produce alrededor del 20% de la electricidad de Ucrania y casi la mitad de la energía generada por las instalaciones nucleares del país.

La central está situada en el sureste de Ucrania, en Enerhodar, a orillas del embalse de Kakhovka, en el río Dniéper. Está a unos 200 km de la disputada región de Donbás y a 550 km al sureste de Kyiv.

Datos de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

La importancia de la central llevó a Rusia a apoderarse de ella en marzo, al principio de la guerra. Desde entonces, ambas partes se han acusado mutuamente de bombardearla en repetidas ocasiones. Moscú retuvo a los técnicos ucranianos para que operaran la instalación.

En agosto, la central quedó temporalmente aislada de la red eléctrica ucraniana por primera vez en su historia, cuando un incendio derribó en dos ocasiones la última línea eléctrica de 750 kilovoltios que le quedaba.

Los expertos nucleares de la ONU realizaron su primera inspección de la planta en septiembre, acompañados por soldados rusos, y descubrieron que la integridad de la planta había sido “violada varias veces”

La diferencia con Chernóbil

Algunos analistas señalan que la central de Zaporiyia es diferente y más segura que la de Chernóbil, que fue el lugar donde se produjo el peor desastre nuclear del mundo en 1986.

Los seis reactores de Zaporiyia, a diferencia de Chernóbil, son reactores de agua a presión (PWR, por sus siglas en inglés) y tienen estructuras de contención alrededor para detener cualquier liberación de radiación.

“Zaporiyia se construyó en la década de 1980, por lo que es relativamente moderna”, afirma Mark Wenman, director del Centro de Formación Doctoral en el Futuro de la Energía Nuclear. “Tiene un edificio de contención sólido. Tiene un grosor de 1,75 m, de hormigón fuertemente reforzado sobre un lecho sísmico … y hace falta mucho para romperlo“.

Rechaza las comparaciones con Chernóbil en 1986 o Fukushima en 2011. Chernóbil tuvo graves fallos de diseño, explica, mientras que en Fukushima los generadores diésel se inundaron, lo que cree que no ocurriría en Ucrania, ya que los generadores están dentro del edificio de contención.

La planta de Zaporiyia tampoco contiene grafito en su reactor. En Chernóbil, el grafito provocó un incendio significativo y fue la fuente de la columna de radiación que viajó por Europa. Además, los reactores PWR también tienen sistemas de protección contra incendios incorporados.

Después del 11 de septiembre, las centrales nucleares fueron sometidas a pruebas para detectar posibles ataques con aviones de gran tamaño y resultaron ser en gran medida seguras, por lo que los daños en el edificio de contención de un reactor pueden no ser el mayor peligro.

Mapa de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

El riesgo del suministro eléctrico

Más preocupante es la pérdida de suministro eléctrico a los reactores nucleares. Si eso ocurre y los generadores diesel de reserva fallan, se produciría una pérdida de refrigerante. Sin electricidad para alimentar las bombas alrededor del núcleo caliente del reactor, el combustible empezaría a fundirse.

La central se desconectó temporalmente de la red ucraniana el 25 de agosto, cuando un incendio derribó en dos ocasiones la última línea eléctrica de 750 kilovoltios que le quedaba. Las otras tres quedaron fuera de servicio durante la guerra.

En ese caso, la electricidad se suministró a una línea menos potente desde una central térmica de carbón cercana y, según las autoridades, también se utilizaron los generadores diésel.

Sin embargo, la agencia nuclear ucraniana afirma que los generadores no son una solución a largo plazo y que si la última línea de alimentación de la red nacional se rompe, el combustible nuclear podría empezar a fundirse, “lo que provocaría una liberación de sustancias radiactivas al medio ambiente”.

Un fallo en la bomba y el generador podría provocar el sobrecalentamiento del núcleo del reactor y la destrucción de las instalaciones de la central.

“Eso no sería tan grave como lo de Chernóbil, pero aun así podría provocar una liberación de radiactividad y eso depende de hacia dónde sople el viento“, dice Claire Corkhill, profesora de degradación de material nuclear en la Universidad de Sheffield.

Para ella, el riesgo de que algo salga mal es real, y Rusia estaría tan expuesta como Europa Central.

Sin embargo, el profesor Iztok Tiselj, catedrático de ingeniería nuclear de la Universidad de Liubliana (Eslovenia), cree que el riesgo de un incidente radiactivo importante es mínimo, ya que sólo dos de los seis reactores están en funcionamiento.

“Desde el punto de vista de los ciudadanos europeos no hay motivos para preocuparse”, afirma. Los otros cuatro reactores están en estado de parada fría, por lo que la cantidad de energía necesaria para enfriar los reactores es menor.

El factor humano

Otro riesgo importante para la seguridad podría provenir del combustible gastado en Zaporiyia. Una vez terminado el combustible, los residuos se enfrían en piscinas de combustible gastado y luego se trasladan al almacenamiento en seco.

Central nuclear de Zaporiyia

Getty Images

“Si se dañaran, se produciría una liberación de radiactividad, pero no sería ni de lejos tan grave como la pérdida de refrigerante“, afirma el profesor Corkhill.

Iztok Tiselj cree que cualquier liberación sería tan pequeña que sería insignificante.

En el centro de esta crisis se encuentra el personal de la planta, que trabaja bajo la ocupación rusa y bajo mucho estrés. Dos trabajadores han contado a la BBC el riesgo diario de ser secuestrados.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha pedido a Rusia que retire sus tropas y desmilitarice la zona con un “perímetro seguro”. Rusia se ha negado, argumentando que eso haría la planta más vulnerable.

Los empleados han advertido del desastre que supondría que Rusia intentara cerrar toda la planta para desconectar el suministro de Ucrania y reconectarlo en su lugar a la ocupada península de Crimea .

Mark Wenman cree que es el factor humano el que representa el mayor riesgo de un accidente nuclear, ya sea por la fatiga crónica o el estrés: “Y eso viola todos los principios de seguridad”.

Si algo fuera mal, tendrían que estar en plena forma, y es de imaginar que no lo están, dice Claire Corkhill.

En una carta firmada por decenas de empleados hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que se reflexione: “Podemos controlar profesionalmente la fisión nuclear”, dice, “pero estamos indefensos ante la irresponsabilidad y la locura de la gente”.


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