'Ser desplazado es perder todo': el rarámuri al que el narco expulsó de su hogar
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

“Ser desplazado es perder todo por lo que has luchado”: el rarámuri al que el narco expulsó de su hogar

El gobierno no le he restaurado ninguno de los derechos que el crimen organizado le robó ni se ha esclarecido el asesinato de dos de sus hijos.
Cuartoscuro
12 de diciembre, 2021
Comparte

Hace casi siete años, Cruz Sánchez tuvo que salir huyendo de su comunidad en la Sierra Tarahumara, junto con los integrantes que le quedaban de su familia. Por negarse a sembrar amapola, el crimen organizado ya había asesinado a uno de sus hijos. Después le mataron a otro. En la huida para salvarse y salvar a los suyos perdió su casa, su tierra, su modo de vida, a sus vecinos, su bosque y el arraigo y seguridad que todo eso genera.

El gobierno no le ha restaurado ninguno de los derechos que el crimen organizado le robó ni se ha esclarecido el asesinato de sus dos hijos. En lugar de eso ha tenido que enfrentar el encarcelamiento de su tercer hijo varón, cuenta Cruz en entrevista con Animal Político.

Lee: “El gobierno no escucha a las víctimas de desplazamiento forzado; creen que con una despensa ya nos atendieron”

El rarámuri pide una ley que reconozca el desplazamiento forzado y la reparación integral para las víctimas. Pero la iniciativa para aprobarla está atorada en el Senado de la República.

Fue en 2015 cuando empezó el desplazamiento de los habitantes de la comunidad donde vivía Cruz, El Manzano, una de las 10 localidades del ejido Rocoyvo, en el municipio de Uriachi, en la Sierra Tarahumara. El poblado estaba integrado por unas 400 personas, dedicadas a la actividad forestal, agrícola y ganadera de autoconsumo.

Integrantes de uno de los carteles del narcotráfico que operan en la zona pretendieron reclutar para sus filas a jóvenes de la comunidad, entre ellos, Carlos Benjamín, de 18 años, uno de los hijos de Cruz Sánchez, y obligarlos a sembrar amapola en sus tierras.

El muchacho se negó y huyó a otro lugar de Chihuahua, donde consiguió trabajo como albañil. Pero extrañaba su casa, su comunidad, así que se regresó. En el camino de retorno a su hogar, un grupo de sicarios rafagueó la camioneta en la que viajaba. Su familia tuvo que ir a reclamar su cuerpo a Cuauhtémoc.

Cruz Sánchez interpuso una denuncia por los hechos y pidió su esclarecimiento. El crimen organizado no le perdonaría el atrevimiento. Más de 50 hombres armados llegaron a la comunidad, el 29 de marzo de 2015, y les tiraron balazos por más de siete horas, cuenta el rarámuri. Mientras las balas pasaban cerca de las ventanas, ellos se quedaron escondidos, agazapados dentro de las casas.

Lee: Desplazamiento forzado en la Tarahumara: obligados a dejar su comunidad y su bosque

Joel, otro hijo de Cruz, resultó herido en ese ataque, con tres impactos de bala. La familia tuvo que esperar hasta que cesaron las balazos, entre las 7 y 8 de la noche, para sacarlo con ayuda de la policía ministerial.

No volvieron a su comunidad, ni ellos ni muchos otros de sus vecinos. Unas 30 familias, alrededor de 170 personas, dice Cruz Sánchez, fueron desplazadas de El Manzano.

De acuerdo con el informe 2020 de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) solo el año pasado, 9 mil 741, en México, tuvieron que abandonar su lugar de residencia por diferentes motivos, entre los principales está la presencia y amenazas del crimen organizado. En Chihuahua fueron 933 las personas desplazadas, en tres municipios.

Solo este año, la CMDPDH ya lleva contabilizadas más de 36 mil personas obligadas a dejar su casa. Es la cifra más alta desde que esta organización realiza sus estimaciones y casi cuadriplica la del año pasado.

Durante casi todo un año, después de la salida de Cruz y su familia de su comunidad, quienes les ayudaron con alimentos y el pago de rentas de casas fueron las organizaciones de la sociedad civil, Consultoría Técnica Comunitaria (Contec) y el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm).

El gobierno les dio para pago de vivienda, agua, luz y despensa, solo después de ese año, gracias a que los desplazados solicitaron medidas cautelares, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que solicitó al Estado mexicano adoptar las medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal de Cruz Sánchez y de los demás miembros identificados de la comunidad indígena El Manzano.

El trabajo se lo tuvieron que buscar por su cuenta. De trabajar la tierra y hacer manejo forestal, tuvieron que emplearse en la construcción.

Entérate: ‘Esa chamaca va a ser mía’: La violencia de género detona desplazamiento forzado

Muerte, encarcelamiento y destierro

En 2016 asesinaron a otro de los hijos de Cruz, a Guillermo, quien estaba por cumplir 18 años. Fue a visitar a unos conocidos a la comunidad de San Juanito. Lo levantaron. Apareció muerto. También por ese homicidio el padre puso una denuncia. Hay dos carpetas de investigación abiertas por los homicidios de los hijos de Cruz, pero no hay avances ni nadie detenido por esos hechos.

Al que sí encarcelaron fue a su tercer hijo varón, a Joel. Cruz cuenta que desde que llegó al hospital lo trataron como sospechoso de pertenecer a un grupo del crimen organizado. Ahora ya lleva casi tres años en prisión y con una sentencia de 50 años. Lo acusan de secuestro y extorsión.

“Siempre el fiscal de zona occidente dijo que somos de un grupo contrario al que nos desplazó y que por eso nos atacaron”, explica Cruz.

Para él, el embate del crimen organizado sobre su comunidad representa eso: dos hijos asesinados, uno en la cárcel y toda una vida perdida. “Como desplazado lo pierdes todo, te sacan a la fuerza de tu casa, de tu lugar, sin haber hecho nada. Todo lo que tienes en mente y por lo que luchaste lo pierdes en un momento”, se escucha decir a Cruz en el documental que lleva su nombre y su historia, realizado por la cineasta Teresa Camou Guerrero.

El representante asistente del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados, Joseph Herrero, ha asegurado que en el caso de los pueblos originarios, el efecto social que tiene el desplazamiento por su relación ancestral con el territorio, sus sistemas económicos, sociales y culturales asociados a la tierra, hace que el desplazamiento se convierta en una grave amenaza para las comunidades porque destruye modelos de vida ancestrales, estructuras sociales e identidad y pone en riesgo la desaparición de grupos enteros.

Lo que Cruz, pide, dice en entrevista con este portal, es justicia para sus hijos y reubicación para él, su familia y los que tuvieron que dejar El Manzano.

“Buscamos un re asentamiento en otro lado, donde podamos rehacer nuestra vida, formar otra comunidad, tener una parcelita, sembrar maíz y frijol, como hacíamos allá. Hay partes de la Sierra donde venden y venden barato, pero el gobierno nos quiere dar nada más un solarcito, de 120 metros cuadrados, un cuartito, cuando lo que perdimos es más, mucho más”.

Tal como Animal Político lo reportó en nota del 6 de diciembre, la Ley General en Materia de Desplazamiento Forzado lleva más de un año paralizada en el Senado sin que se fije una fecha para su debate y aprobación. Desde el 19 de septiembre de 2020, cuando la norma recibió el visto bueno de la Cámara de Diputados por unanimidad, el texto no se ha movido.

La iniciativa prevé que la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) se haga cargo de las personas que se ven obligadas a abandonar su lugar de residencia a causa de acciones violentas. Hasta que los senadores no la impulsen, no existe una respuesta integral para un problema que apenas se reconoce desde 2019.

Actualmente hay tres minutas pendientes de debate: una, la que ya fue aprobada por la Cámara Baja y otras dos presentadas por dos senadores: Emilio Álvarez Icaza, del Grupo Plural, y Nestora Salgado, de Morena, quien es secretaria de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República.

La diputada organizó la semana pasada una mesa debate donde se presentó el documental Cruz y se abordó el problema de la falta de una ley que regule y avale la atención a los desplazados.

“Desde este espacio queremos hacer un exhorto a las comisiones de Gobernación y de Derechos Humanos del senado para que se pueda dictaminar esto a la brevedad posible y contemos con una ley que atienda la problemática y permita la creación de políticas públicas que den una atención integral a los desplazados”, exigió León Pérez, integrante de organización de la sociedad civil, Serapaz.

Por su parte la senadora Salgado se comprometió a que insistirá para que se retome la minuta y se dictamen la ley. “Legislar en materia de desplazamiento forzado es una responsabilidad que debemos tomar desde el poder legislativo de forma imperativa”, subrayó.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Mi esposa me lo pidió": hombres recurren a las vasectomías en EU tras eliminación del derecho constitucional al aborto

A raíz de la decisión de la Corte Suprema de EU de revocar el fallo Roe vs Wade, muchos hombres han tomado la decisión de responsabilizarse de su salud sexual y reproductiva, pero ¿será un cambio sostenible?
27 de octubre, 2022
Comparte

El próximo enero, Lyon Lenk visitará la oficina de su urólogo en la ciudad de Kansas, en el estado de Misuri, para hacerse una vasectomía.

Es una operación simple y ambulatoria, que se reduce a que un cirujano corta el conducto deferente, el lugar por donde se transporta el semen, para evitar que este sea expulsado.

Lenk tiene 35 años, vive con su pareja y ambos habían ya tomado la decisión de no tener más hijos. Sin embargo, después de que la Corte Suprema de EE.UU. revirtiera en junio el fallo conocido como Roe versus Wade que garantizaba el derecho constitucional al aborto desde 1973 en el país, él decidió hacerse la vasectomía.

“Creo que, como mucha gente en mi situación, esto es algo sobre lo que probablemente estábamos indecisos antes de que Roe vs. Wade fuera anulado”, explica Lenk.

“Pero es la única opción para mantener a salvo a mi pareja en este momento, porque vivo en Misuri. Y Misuri tenía una de las ‘leyes de activación’ que entró en vigor justo cuando el fallo fue anulado. Se volvió aterrador y muy real a la vez”, agrega.

Cada vez más hombres jóvenes están buscando la forma de acceder a una vasectomía. Aunque es una tendencia que ha sido observada de modo informal en muchos países, ha tenido un particular aumento en EE.UU. después de la decisión de la Corte Suprema sobre Roe vs. Wade, el 24 de junio de 2022.

Por ejemplo, desde entonces las palabras más buscadas en Estados Unidos a través de Google han sido “Roe”, “aborto” y “vasectomía”. Y ha sido así especialmente en los estados que tenían lo que se conoce como “leyes de activación”, que establecían que una vez se anulara Roe vs. Wade la penalización del aborto se activaría de manera casi inmediata.

Pergamino con las palabras Roe vs Wade

Getty Images
En junio de este año, la Corte Suprema de EE.UU. anuló la protección constitucional que tenía el aborto.

Un reporte del Centro de Investigación Innerbody mostró que las búsquedas sobre “cómo puedo hacerme una vasectomía” aumentaron cerca de un 850% los días que siguieron a la decisión, especialmente en estados de tinte conservador como Florida y Texas.

Un consultorio médico en Florida le dijo a la cadena CBS que el número de hombres sin hijos que se someten a una vasectomía se ha duplicado.

Estos números van en sentido contrario a las tendencias habituales. La responsabilidad del control de los métodos anticonceptivos ha recaído, de forma desproporcionada, en las mujeres.

La ligadura de trompas, las pastillas anticonceptivas, los dispositivos intrauterinos y otras opciones para las mujeres siguen siendo los métodos de control más comunes en EE.UU., pero el reciente interés en las vasectomías a raíz de la decisión de la Corte Suprema puede ser un factor de cambio en sentido de que los hombres tomen mayor responsabilidad en los temas reproductivos.

El miedo es un factor real

En muchos países, la vasectomía ha sido una práctica limitada en ciertos sectores de la sociedad. Las tasas son especialmente bajas en países en desarrollo, donde los índices apenas llegan al 2%.

Pero en países como Canadá y Reino Unido, esa prevalencia llega casi al 21%. En EE.UU., el porcentaje de hombres que se la practica es de 10,8%.

Si bien las vasectomías en EE.UU. se redujeron considerablemente en hombres de entre 18 y 45 años entre 2002 y 2017, estudios sugieren que hubo algunas subidas, especialmente durante la recesión económica que sacudió al país entre 2007 y 2009.

“En esos dos años se notó un aumento del 34% en las solicitudes de vasectomías. Muchos de esos casos tenían alguna relación con el alto nivel de desempleo que se vivía por entonces”, se puede leer en una investigación hecha por la Universidad de Stanford.

Vasectomìa explicada

Getty Images
El procedimiento de la vasectomía es bastante sencillo.

Pero las condiciones económicas no son el único factor.

Otras razones están asociadas con el temor: a la sobrepoblación y a la crisis climática.

En Australia, donde los índices de vasectomía son altos comparados con los de otros países en desarrollo, los médicos también han reportado un aumento en hombres menores de 30 años que buscan someterse al procedimiento.

Entre 2020 y 2021, “se ha notado un incremento del 20% en el número de hombres menores de 30 años, sin hijos”, le explicó un médico a la cadena SBS News de Australia.

También se han conocido historias incluso en países como China, donde la esterilización todavía es un tema tabú.

En Estados Unidos, señala el profesor Alexander Pastuszak, de la Universidad de Utah, la razón más frecuente que expresan quienes solicitan una vasectomía es “mi esposa me lo pidió”.

Sin embargo, la decisión tomada por la Corte Suprema, añade Pastuszak, indica que los hombres están tomando un rol más activo en las opciones reproductivas ahora que las de las mujeres se han visto limitadas.

“Particularmente en los estados donde las leyes contra el aborto realmente se han restablecido, mis colegas han visto un aumento en la cantidad de hombres que acuden a solicitar una vasectomía”, aclara el profesor.

El profesor de medicina sexual y reproductiva de la Universidad de Yale Stanton Honig también cree que el clima político es un factor en el incremento de las vasectomías.

“Vimos un aumento inicial en las peticiones con la revocación de Roe vs. Wade”, señala.

“Muchos urólogos ahora tienen una lista de espera de meses para hacerlas”, agrega.

Y la mayoría de estas solicitudes se concentran en los llamados “estados rojos” como Wisconsin o Kansas.

“Tengo un amigo en Kansas que me dijo que esto ha seguido aumentando. Lo mismo ocurre en Wisconsin. Creo que todavía hay miedo, ese es un factor real. No creo que sea algo en lo que la gente no estaba pensando antes, pero al hablar con los pacientes queda claro que la decisión de la Corte Suprema los llevó al límite”, declara.

Por ejemplo, Keith Laue, que vive en Austin, Texas, y tiene 23 años, señala que él se sometió a una vasectomía porque cree firmemente que las mujeres no deben llevar todo el peso de los métodos anticonceptivos en una pareja.

“Texas ha sido menos que amable con los derechos reproductivos de las mujeres, por decirlo de alguna manera”, subraya.

"Vimos un aumento inicial en las cotizaciones de la vasectomía con la anulación de Roe v Wade. Muchos urólogos están reservados por meses para hacer vasectomías"", Source: Stanton Honig, Source description: Profesor Universidad de Yale, Image:

Laue y su pareja tienen una niña de 3 años y están seguros de que no quieren más hijos. Después de una conversación en la que ella le relató su amarga experiencia con las pastillas anticonceptivas, Laue pensó que él era quien debía tomar la responsabilidad por la prevención del embarazo dentro de la pareja.

Laue tomó la decisión el año pasado, después de que Texas aprobara el “proyecto de ley de latidos del corazón” que prohíbe el aborto después de seis semanas.

“Cambié varias veces la fecha de la cita, pero cuando se filtró la decisión de Roe, pensé: ‘tengo que hacer esto ahora’. Fue entonces cuando programé mi intervención”, relata.

Honig sugiere que el temor de que otras formas de control de la natalidad puedan estar en jaque por nuevas decisiones en torno a la legislación de derechos reproductivos podría estar alimentando la demanda de vasectomías en EE.UU.

“Ya sabes, es como una bola de nieve”, dice Honig.

“Especialmente en estados como Ohio, Indiana, Misuri -donde una vez que se anuló Roe vs. Wade volvieron a considerar que el aborto no era legal- muchas personas tienen temor de que tal vez pronto no puedan tener acceso a ningún método de planificación familiar”.

“Esa eventualidad se me pasó por la cabeza de inmediato”, anota Lenk.

Explica que fue, en parte, lo que lo motivó a programar una vasectomía mientras aún podía.

Y evitar a su compañera la incomodidad de estas opciones fue otro factor motivador, señala el joven.

“A ella le hacen mucho daño las pastillas anticonceptivas. Le provocan muchos efectos secundarios, pero aun así las toma. Además, los dispositivos intrauterinos (DIU) tampoco le resultan ideales”.

¿Cambio significativo o fenómeno a corto plazo?

A pesar de las aparentes ventajas del procedimiento, la cantidad de hombres que se someten a vasectomías ha sido tradicionalmente baja en EE.UU., en gran parte debido a la idea tácitamente aceptada de que la anticoncepción es responsabilidad de las mujeres, dice Krystale Littlejohn, profesora de Sociología en la Universidad de Oregón.

Ella advierte que incluso este aumento reciente debe ponerse en contexto.

“La carga ha recaído en gran medida sobre las mujeres y las personas que quedan embarazadas durante décadas”, dice Littlejohn.

“Y, aun así, al menos una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva en EE.UU. se someterá a una ligadura de trompas. Compare ese 25% con la baja tasa de vasectomías. Vemos estas subidas, pero ¿cómo leerlas cuando el número era tan bajo en primer lugar?”, plantea.

Sin embargo, el aumento en las vasectomías tras la anulación de Roe vs. Wade es notable, anota Littlejohn.

Algunos hombres están dando un paso al frente, ya sea por preocupación por sus parejas, por miedo a tener hijos que no quieren, o como una declaración política contra la restricción del aborto… o bien como una combinación de los tres. Pero existe la posibilidad de que sea más una tendencia reactiva a corto plazo que un cambio sostenido en el tiempo.

“Creo que es maravilloso que lo estén haciendo. Creo que contribuirá a que las cosas mejoren un poco para las mujeres y las personas que quedan embarazadas, pero no creo que sea el cambio radical en la responsabilidad que creen ver algunos observadores”, señala la académica.

Y agrega: “A veces, como con muchas otras cosas que suceden en torno a las crisis en nuestra sociedad, puede aumentar el interés tan pronto como sucede algo. Pero tiene que sostenerse para que podamos ver un cambio real”.

Pastuszak, por otro lado, ve el aumento reciente en las vasectomías como algo más que un relámpago pasajero.

“La decisión de la Corte Suprema fue realmente un momento decisivo. Sospecho que va a haber un aumento en los próximos años, mientras se mantenga la legislación tal como está”, dice.

La decisión de la máxima instancia judicial estadounidense ha obligado a algunas personas a examinar las posibles ramificaciones de los embarazos no deseados para las mujeres, especialmente en los estados más conservadores y donde la derecha prima en la política.

En un país post-Roe vs. Wade, algunos congresistas están pidiendo legislación que impida que las mujeres viajen a otros estados para abortar legalmente.

Eso significa que las mujeres podrían ser acusadas de un delito por tener un aborto legal en otro estado, arriesgarían su salud si lo tienen ilegalmente o se verían obligadas a continuar con un embarazo no deseado.

La amenaza de esas consecuencias es lo que llevó a Laue a someterse al procedimiento, un acto que él ve, al menos en parte, como una declaración política.

“Después de la anulación de Roe vs. Wade, tengo mucha más confianza que nunca en esta decisión. Creo que, como hombres, es hora de que comencemos a apoyar a las mujeres y a aportar nuestra parte al control de la natalidad“, señala Laue.

Si bien el suyo es un mensaje positivo y útil, Littlejohn dice que un cambio social real requerirá una línea de pensamiento diferente.

Keith Laue y su pareja.

Keith Laue
Keith Laue, de 23 años, dice que se hizo el procedimiento porque cree que las mujeres no deberían tener que lidiar solas con la carga del control de la natalidad.

“Mientras veamos esto como algo que los hombres están haciendo para ‘dar una mano a sus parejas’ y ser nobles, se perpetúa la narrativa de que las mujeres son la parte responsable por defecto de la anticoncepción”, anota.

Y señala que, para ver un verdadero cambio sistémico, el pensamiento debe ser, simplemente, “los hombres tienen un papel en la prevención del embarazo”.

“Lo que estamos viendo ahora es que los hombres asumen la responsabilidad porque existe una amenaza para el acceso al aborto y los métodos anticonceptivos para sus parejas. Pero si queremos ver un cambio real, entonces tenemos que centrarnos en promover la idea de que, independientemente de lo que suceda con el control de la natalidad para las mujeres, los hombres tienen una responsabilidad que tomar”.

Pastuszak espera que el aumento en las vasectomías se traduzca en un mayor interés en los métodos anticonceptivos, algo que impulsará la investigación sobre las opciones hormonales y no hormonales para hombres.

“Lo que estamos viendo es una gran demanda, especialmente entre los hombres más jóvenes, de opciones anticonceptivas”, apunta.

“Eso no significa opciones permanentes. Significa que más hombres están interesados en explorar y participar potencialmente en enfoques anticonceptivos. Ese es el tipo de cosas que creo que veremos en los próximos cinco a diez años. Y eso realmente dará la libertad reproductiva que los hombres, los jóvenes especialmente, están buscando”.

Médico y paciente

Getty Images
Antes de hacerte una vasectomía, debes estar seguro de que ya no quieres tener hijos.

Tanto Laue como Lenk dicen que programar el procedimiento fue una experiencia sencilla.

Ambos recibieron información sobre el hecho de que las vasectomías se consideran permanentes. Si bien la reversión es posible, reduce la tasa de embarazos exitosos en el futuro.

“Las únicas preguntas que hizo mi médico fueron sobre la seriedad de la decisión”, dice Laue.

El urólogo le preguntó si tenía hijos.

“Me dijo, ‘¿quieres tener más?’ Cuando dije que no, se acabó todo su interrogatorio sobre ese tema”.

Para Lenk, hacerse la vasectomía es tanto una manera de protegerse a sí mismo y a su pareja como un modo de simplemente asumir la responsabilidad de sus propias conductas sexuales.

“Me tomó mucho más tiempo pensarlo y conversarlo con mi pareja de lo que tal vez esperaba inicialmente, pero todo ha valido la pena. Mi pareja y yo nos hemos acercado más y recibo mucho apoyo de mi familia y amigos“, aclara.

Lenk espera que más hombres empiecen a pensar en su papel en el proceso reproductivo.

“Siento que hace dos décadas estábamos hablando sobre el control masculino de la natalidad, he estado esperando desde entonces y eso nunca sucedió”, aclara.

“Ahora nos quedamos con esta solución quirúrgica imperfecta, pero es lo que necesito hacer”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.