Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, hospitalizado por obstrucción intestinal
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Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, es hospitalizado por obstrucción intestinal

El mandatario brasileño fue hospitalizado la madrugada de este lunes en Sao Paulo para realizarse exámenes.
AFP
3 de enero, 2022
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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue hospitalizado la madrugada de este lunes en Sao Paulo para realizarse exámenes tras sufrir una nueva obstrucción intestinal, informaron la Presidencia y el hospital.

Bolsonaro, de 66 años, que recibió una puñalada en el abdomen durante la campaña presidencial de 2018, “ingresó al Hospital Vila Nova Star, en Sao Paulo, para realizarse exámenes” y “se encuentra bien”, informó el servicio de prensa del Palacio de Planalto.

El hospital añadió en un boletín que el presidente padece “un cuadro de suboclusión intestinal” y que se encuentra “estable, en tratamiento”.

Bolsonaro “será evaluado a lo largo de esta mañana” y de momento “no tiene previsión de alta”, precisó el equipo médico en el boletín.

Imágenes de TV Globo mostraron al mandatario desembarcando de madrugada en el avión presidencial a pie, junto a su comitiva, en el aeropuerto de Congonhas de Sao Paulo, procedente de Santa Catarina (sur), donde pasó las vacaciones de fin de año.

Todavía no está claro si el cuadro requiere una intervención quirúrgica, dijo al portal de noticias UOL el médico Antônio Luiz Macedo, responsable del equipo que trata a Bolsonaro y que lo ha operado en otras ocasiones.

La Presidencia dijo que divulgará nuevas informaciones “después de la actualización del boletín médico”.

Lee: 8 frases con las que Bolsonaro minimizó el coronavirus antes de contagiarse

Bolsonaro, en el poder desde 2019, ya fue ingresado a mediados de julio para ser tratado por una obstrucción intestinal. En esa ocasión, permaneció cuatro días en el hospital.

Debido a la puñalada que recibió en 2018, el dirigente ultraderechista pasó por al menos cuatro cirugías, entre ellas la colocación y posterior retirada de una bolsa de colostomía, que le volvieron más proclive a sufrir trastornos intestinales.

En julio de 2020, el presidente contrajo covid, pero no requirió internación y se recuperó tras varios días de reposo. Bolsonaro asegura además que no se ha vacunado contra la enfermedad.

El dirigente estaba de vacaciones desde el 27 de diciembre en el estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, donde se lo vio disfrutando de paseos en la playa y en un parque de diversiones junto a su familia.

Durante su estancia en el litoral de Santa Catarina, Bolsonaro fue blanco de duras críticas por disfrutar de sus vacaciones mientras el estado de Bahia (nordeste) era escenario de intensas lluvias que provocaron 25 muertes y grandes destrozos en decenas de municipios y carreteras regionales.

Cuestionado además por su manejo de la pandemia, que dejó casi 620.000 muertos en Brasil, y por la crisis económica, Bolsonaro registra su nivel de popularidad más bajo, con un 53% de reprobación, según el Instituto Datafolha.

Según las encuestas, el mandatario perdería las elecciones presidenciales del próximo octubre frente al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, quien todavía no confirmó su candidatura.

AMLO desea a Bolsonaro pronta recuperación

El presidente Andrés Manuel López Obrador deseó a su homólogo en Brasil una pronta recuperación.

“Deseo que salga bien en su intervención, al presidente Bolsonaro de Brasil. Deseo que le vaya bien y se recupere”, dijo en su conferencia matutina.

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Por qué cada vez más indios cruzan la frontera entre México y EU; así es su largo viaje

En el último año se ha disparado el número de personas de la India que buscan asilo en EU, muchos de ellos perseguidos por su religión, sus ideas políticas o su orientación sexual.
27 de octubre, 2022
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Abiertamente gay en una región especialmente conservadora del Punjab en la India, Jashan Preet Singh tuvo una vida muy dura por mucho tiempo.

Singh, de 24 años, estaba acostumbrado a la discriminación diaria en su ciudad natal, Jalandharm, donde sufría el acoso y las palizas de sus vecinos y su familia, que en gran medida le había dado la espalda.

Pero lo que sucedió a finales del año pasado fue aún más grave.

“Unas 15 o 20 personas intentaron matarme”, declaró a BBC desde Fresno, California. “Me escapé de allí y salvé mi vida. Pero cortaron varias partes de mi cuerpo”.

El ataque le dejó un brazo mutilado y un pulgar cercenado.

La fuga de Singh le llevó en un viaje por Turquía y Francia para alcanzar finalmente la frontera entre México y Estados Unidos, a casi 12.800 km de distancia, donde cruzó a California para comenzar una nueva vida en el país norteamericano.

Durante años la llegada de inmigrantes indios a EU venía siendo lenta pero constante, con decenas e incluso cientos cada mes.

En 2022, sin embargo, las cifras se han disparado.

Desde el inicio del año fiscal (el pasado octubre) las autoridades estadounidenses han detenido a una cifra récord de 16.290 ciudadanos indios en la frontera con México.

El máximo anterior era de poco más de la mitad, 8.997, en el año 2018.

Los expertos enumeran una serie de razones para este aumento: el clima de discriminación en India, el fin de las restricciones por la pandemia, la percepción de que la actual administración de EU recibe a los solicitantes de asilo y el crecimiento de las redes de contrabando.

Migrantes de India detenidos en la frontera de EE.UU. y México. . El número de inmigrantes indios detenidos en la frontera ha aumentado constantemente desde 2014. .

Aunque algunos migrantes indios van a EU por razones económicas, muchos huyen de la persecución, asegura Deepak Ahluwalia, un abogado de inmigración que ha representado a ciudadanos de este país en Texas y California.

Estos abarcan desde musulmanes, cristianos o hindúes de “casta baja” hasta miembros de la comunidad LGBT que temen la violencia de nacionalistas hindúes extremos, así como partidarios de movimientos secesionistas y agricultores de la región de Punjab, sacudida por protestas desde 2020.

Las condiciones de vida de muchas de estas personas se han deteriorado en los últimos años, según los observadores internacionales.

Decisiones difíciles

Tomar la decisión de dejar su país no fue fácil para Singh.

Primero consideró mudarse a otra ciudad india, pero temía que lo trataran igual de mal.

“No hay una cultura de mente abierta hacia las personas homosexuales”, asegura. “Ser gay allí es un gran problema”.

India solo despenalizó el sexo entre personas del mismo género en 2018, y el matrimonio sigue siendo ilegal.

El hermano de Singh lo puso en contacto con una “agencia de viajes” india, en realidad una sucursal de una sofisticada y costosa red de contrabando.

Ciudadanos indios procesados por funcionarios de inmigración de EE. UU. después de cruzar la frontera

Getty Images
Ciudadanos indios procesados por funcionarios de inmigración de EU después de cruzar la frontera el 26 de septiembre.

Esta lo llevó primero a Turquía, donde “la vida era muy dura”, y luego a Francia, donde consideró quedarse, pero no pudo encontrar trabajo. Fueron más de seis meses de viaje.

Al final su “agente de viajes” hizo los arreglos para que se uniera a un pequeño grupo de indios que se dirigían a EU, donde muchos, también él, tenían familiares.

“Nos cobró mucho dinero”, dijo Singh. “De Francia me llevó a Cancún, y de ahí a Ciudad de México y al norte“.

Un viaje aún más complicado

Los migrantes como Singh suelen ver Estados Unidos como “la puerta de entrada definitiva” a una vida mejor, afirma Ahluwalia, el abogado.

Sin embargo, la enorme distancia hace que el viaje a los EU sea extremadamente complicado.

Tradicionalmente los inmigrantes indios que llegan a la frontera entre Estados Unidos y México han usado servicios de contrabando “de puerta a puerta”, con viajes organizados desde India hasta América del Sur.

A menudo les guían por todo el camino y viajan en pequeños grupos con sus compatriotas que hablan el mismo idioma, en lugar de hacerlo individualmente o solo con miembros de la familia.

Estas redes a menudo comienzan con “agentes de viajes” en India que subcontratan partes del trayecto a grupos criminales asociados en América Latina.

Jessica Bolter, analista del Instituto de Políticas Migratorias con sede en Washington DC, explicó que la afluencia de migrantes indios también está aumentando como resultado del “efecto llamada” que se produce cuando quienes han usado estos servicios los recomiendan a amigos o familia en la India.

“Naturalmente crecen y atraen a más migrantes”, dijo, aunque matizó que “por supuesto, eso no sucede sin que primero los migrantes quieran irse“.

La experiencia de Manpreet, un joven de 20 años de Punjab que pidió ser identificado solo por su nombre de pila, es la típica de quienes usan la ruta del sur.

Vocal crítico del partido gobernante BJP (Partido Bharatiya Jannata) de India, huyó del país tras ser perseguido por sus ideas políticas.

De Ecuador tomé un bus a Colombia y de Colombia otro a Panamá“, recordó Manpreet en una entrevista con BBC desde California.

“Desde allí, en un barco, (fui a) Nicaragua y Guatemala, luego a México, y entré a EU”.

Migrantes indios en un campamento humanitario en Panamá en 2019

Getty Images
Migrantes indios en un campamento humanitario en Panamá en 2019.

Un comienzo nuevo e incierto

Una vez en Estados Unidos, los inmigrantes como Singh inician un largo proceso legal para solicitar asilo.

La mayoría de las veces comienza con lo que los funcionarios estadounidenses denominan una “entrevista de miedo creíble”, en la que deben convencer a las autoridades de que se enfrentarán a una persecución si regresan a casa.

“Este primer paso es el más importante”, explica Ahluwalia.

Si el agente “considera que no hay un miedo creíble, su caso nunca avanzará. Eso es desastroso”.

Si, de lo contrario, cree que los temores son fundados, es probable que el aspirante a solicitante de asilo reciba un aviso para comparecer ante un juez de inmigración que considerará su petición.

El proceso es largo, con tiempos de espera de varios años -algo que últimamente se ha convertido en norma en EU- sin la garantía de un resultado positivo.

Singh, mientras, vive en Estados Unidos desde finales de junio y está ahorrando dinero para contratar a un abogado.

Aunque su viaje fue largo y nadie le garantiza un futuro estable en el país norteamericano, es mejor que la otra alternativa que tenía, asegura.

“Siempre iba a temer por mi vida”, afirma. “Desde que estoy aquí, nunca he sentido algo así”.


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