Condominio en Santa Fe prohíbe a trabajadoras del hogar pasear en áreas comunes
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Condominio en Santa Fe prohíbe a trabajadoras del hogar pasear por instalaciones; Copred acusa discriminación

El Copred determinó que el reglamento del condominio Cumbres de Santa Fe viola el derecho a la libertad de desplazamiento, así como los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar.
Por Marcela Nochebuena
29 de abril, 2022
Comparte

En el condominio Cumbres de Santa Fe, las trabajadoras del hogar no pueden caminar ni pasear en las áreas comunes, incluso en su tiempo de descanso. Así lo dicta el reglamento del lugar.

En sus lineamientos de convivencia y sanciones, la administración condominal prohíbe al personal doméstico “deambular ni hacer uso de ninguna instalación, ni pasear por caminos, parques, plazas o cualquier área de uso exclusivo de residentes y sus invitados. Por lo tanto, durante sus horas de trabajo, el personal doméstico deberá permanecer dentro de las residencias”.

Ante esto, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) determinó que dicho reglamento viola el derecho a la libertad de desplazamiento, así como los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, de acuerdo con su opinión jurídica 01-2022.

El Copred abrió una queja de oficio luego de tener conocimiento del caso gracias a las comunicaciones de algunos de los habitantes del condominio, quienes consideran inaceptable la medida. 

“La Asamblea General de la propiedad en el condominio Cumbres de Santa Fe vulneró los derechos humanos a la igualdad y no discriminación, al trabajo, a la libertad de desplazamiento y libre desarrollo de la personalidad, en agravio de las personas que prestan sus servicios como trabajadoras del hogar en dicho condominio”, se lee en el documento.

Además, el Consejo exhortó al Congreso de la Ciudad de México para que, de acuerdo con los estándares de derechos humanos, y en particular del derecho a la igualdad y no discriminación, reforme la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles del Distrito Federal para garantizar que todos los reglamentos internos de condominios en la capital estén apegados a principios constitucionales.

La petición también se dirige a la Procuraduría Social de la Ciudad de México para que verifique que esos reglamentos cumplan con estándares de derechos humanos y en caso de encontrar medidas como esa, avise de inmediato al Consejo. 

En el expediente consta que al solicitarle un informe de los hechos, el condominio justificó que sus medidas no son discriminatorias bajo el argumento de que su operación está regulada por la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles en la Ciudad de México,  el cual establece que hay un derecho de propiedad absoluto y exclusivo, de copropiedad respecto de las áreas y bienes de uso común y “que es facultad de la asamblea de condóminos adoptar las medidas conducentes sobre los asuntos de interés común”.

La opinión jurídica añade que “la vulneración a la dignidad de las personas se agrava con los argumentos vertidos por la administradora residente del Condominio Cumbres de Santa Fe, en el sentido de que las restricciones a la libertad de desplazamiento obedecen a medidas de seguridad al interior de la propiedad en condominio, debido a la existencia de bandas de delincuentes que ingresan a los condominios a robar…”. 

De acuerdo con el Consejo, la distinción de las personas trabajadoras del hogar en los lineamientos es arbitraria, y los particulares también están obligados a respetar, en el establecimiento de reglas propias, las disposiciones constitucionales sobre derechos humanos. 

“La opinión jurídica nos evidencia una realidad, una conducta discriminatoria y tiene distintos fines: cuando hay una persona afectada directamente, puede servir para la reparación del daño o establece algunas medidas de no repetición, pero su peso fundamental es que es una prueba para distintos procedimientos penales, civiles, laborales”, explica en entrevista para Animal Político Alfonso García, coordinador de Atención del Copred.  

Para Marcela Azuela, coordinadora del colectivo Hogar Justo Hogar, se trata de una medida absolutamente discriminatoria, clasista y racista, que se toma en muchos espacios desde una visión privilegiada.

“Como decir: ‘las áreas verdes o comunes que se vean libres de personas que trabajan ahí’. Por supuesto es marginar, es hablar de personas de primera y de segunda; y las trabajadoras del hogar no tendrían por qué amenazar a nadie, no hace ningún daño su presencia, podrían pasar su rato de descanso caminando por ahí, no tienen por qué esconderse ni vivirse como personas no merecedoras; las áreas comunes son para todos”, dijo Azulea.

El Consejo reiteró que a través de los exhortos buscan generar un cambio cultural  y que practicas como ésa, que ya están normalizadas, cesen.

“Tenemos identificada una situación que, incluso, vemos que es aceptada o normalizada, no sólo en ese espacio, sino en muchos. Lo que buscamos es que esas prácticas cesen, que sirva para otros como un ejemplo de lo que no se debe hacer”, dice Alfonso García, del Copred.  

Una medida racista 

Aunque no de manera explícita, los lineamientos condominales de Cumbres de Santa Fe dejan ver una “sospecha” basada en la apariencia, la tonalidad de piel y la pertenencia étnico-racial del personal doméstico, establece la opinión del Copred.

“En suma, la medida descansa sobre un proceso de racialización de las personas contratadas como personal doméstico. Asociar el control de las personas con aspecto sospechoso a una supuesta seguridad de otras pasa precisamente por una práctica que reafirma las castas asociadas a la racialización, ¿por qué se considera que el uso de instalaciones o áreas de uso común por parte del personal doméstico pone en peligro el orden y la seguridad dentro del condominio?”, cuestiona el expediente.

El documento establece que se trata de una medida sostenida en un prejuicio y que constituye perfilamiento racial, que se refiere al hecho de considerar sospechosas a las personas desde un cargo de autoridad, a partir de su apariencia, tono de piel u origen étnico, en lugar de evaluar su comportamiento. 

“El condominio argumenta que se trata de medidas de seguridad; sin embargo, vemos que las medidas, en realidad, no son proporcionales y no ubicamos esta relación lógica entre garantizar la seguridad y privar la circulación. Lo que estamos viendo, comparado con otros estudios que ha hecho Copred, es que existe lo que llamamos ‘perfilamiento’, donde se asume que ciertas tonalidades, ciertas corporalidades y ciertas condiciones socioeconómicas son sospechosas”, detalla García. 

Marcela Azuela añade que es muy grave que esos lineamientos se sigan aprobando, pues normalizan el clasismo y el racismo:

“No hay ninguna razón que nos haga comprender por qué es mejor que las personas permanezcan dentro de los hogares. Es absolutamente denigrante, es hacerles saber que valen menos, que su presencia puede incomodar y que no son merecedoras de lo mínimo”, dijo la activista.

La última edición de la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (2021) revela que en la capital, los grupos más discriminados, con base en la percepción de los encuestados, son las personas de piel morena y las indígenas. 

Discriminación histórica a trabajadoras del hogar

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2021, que realiza el Inegi, estima que 2.2 millones de personas en el país se dedican al trabajo del hogar remunerado, 4% de las 53 millones ocupadas en el país, y se trata de una labor predominantemente realizada por mujeres (88%).

“Históricamente, el trabajo doméstico remunerado es una de las ocupaciones con mayor proporción de empleo informal”, detalla la encuesta.

La ENOE estima que 96% de las personas que se dedican a él pertenecen al sector informal. De ellas, nueve de cada 10 son asalariadas informales; 3% son trabajadoras informales por cuenta propia y 0.7% de ellas son trabajadoras informales con percepciones no salariales.

En promedio, estas personas perciben ingresos mensuales de 3 mil 300 pesos –los hombres obtienen mil pesos más– y trabajan 30 horas a la semana. La mayoría, el 70%, no tiene prestaciones laborales; 25% no tiene acceso a instituciones de salud pero sí otras prestaciones, 4% tiene servicios de salud y otras prestaciones, y 1% tiene solo servicios de salud.

La falta de acceso a la salud se acentúa en el caso de las mujeres: solo el 3% de ellas lo tiene, mientras que asciende a 16% en el caso de los hombres. Además, la ausencia de un contrato escrito es una condición frecuente para personas trabajadoras del hogar: solo dos de cada 100 cuentan con éste, en el caso de las mujeres solo el 1% y los hombres entre el 13 y el 16%, dependiendo la ocupación.

A esto se suma que en tiempos de la pandemia por COVID-19, las trabajadoras del hogar fueron uno de los primeros grupos de población en ser despedidas, enviadas a su casa o “descansadas” sin goce de sueldo, mientras el IMSS solo tiene 22 mil 300 afiliaciones de personas que se dedican a esta labor, según el informe Impactos diferenciados por covid-19 del Copred.  

Marcela Azuela, de la organización Hogar Justo Hogar, subraya que reglamentos como el de Cumbres de Santa Fe son posibles por la falta de conocimiento que tenemos en el país respecto a los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, “y porque es muy fácil seguir privilegiando a los privilegiados”.

La activista recordó que las leyes señalan obligaciones para las personas empleadoras:

“Tenemos ya la Ley Federal del Trabajo, el Convenio 189 ratificado por México, que son instrumentos importantísimos que nos señalan que las trabajadoras del hogar son eso, trabajadoras y que merecen ser tratadas como tal. No es una persona que me ayuda, que me hace un favor o yo le hago el favor; es una trabajadora a la que le debemos garantizar todos sus derechos”.

Azuela enfatizó que es fundamental un contrato donde se deje claro cómo y cuándo se paga, las vacaciones y las jornadas. Puede servir, incluso, como una herramienta pedagógica para revisar la relación con las trabajadoras del hogar y cómo puede ser más justa. 

“No es menor tener una relación en la que los derechos de la persona que trabaja en nuestra casa son garantizados, como ejemplo de lo que podemos hacer en el microcosmos. Eso no nos vuelve mejores seres humanos, son nuestras obligaciones; tener a las trabajadoras del hogar en estas situaciones es como regresarlas al siglo XIX, es como tener esclavitud en pleno siglo XXI”, concluyó Azuela. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La carrera por los 'minerales del futuro' que pueden influir en la seguridad nacional de los países

Si el petróleo marcó la historia del siglo XX, expertos anticipan que los minerales utilizados para producir energías más limpias marcarán el siglo XXI y sus precios subirán a niveles récord. La guerra en Ucrania está acelerando el proceso por motivos geopolíticos.
21 de abril, 2022
Comparte

Fueron 18 minutos de caos.

A las 5:42 de la mañana del 8 de marzo el precio del níquel comenzó a subir tan rápido que causó pánico en la Bolsa de Metales de Londres.

En solo 18 minutos escaló hasta superar los US$100.000 la tonelada en un salto sin precedentes que provocó la suspensión de las operaciones del metal.

Antes de romper ese récord, el valor del metal ya venía experimentando un aumento del 250% en las últimas 24 horas.

El episodio marcó la primera gran crisis de los metales desde que la invasión rusa a Ucrania sacudió los mercados globales.

La impactante subida, vinculada a las sanciones impuestas por Occidente a Rusia y los movimientos especulativos en los contratos a futuro, dejó claro que metales como el níquel, esenciales en la transición hacia una economía menos contaminante, se han vuelto esenciales en un mundo que ya no confía en la dependencia de los combustibles fósiles.

Rusia, unos de los grandes exportadores de gas y petróleo, demostró que por la dependencia que tienen muchos países de sus exportaciones, especialmente los europeos, los combustibles son un arma de guerra en medio de las duras presiones económicas que EE.UU. y sus aliados le han impuesto al Kremlin para que ponga fin a la invasión de Ucrania.

Empleada con láminas de níquel en Kola Mining and Metallurgical Company, en la región de Murmansk, Rusia.

Getty Images
Rusia es el tercer productor mundial de níquel.

“Construir un futuro de energía limpia producida en EE.UU. ayudará a salvaguardar nuestra seguridad nacional”, dijo el presidente Joe Biden el 31 de marzo.

“Necesitamos poner fin a nuestra dependencia a largo plazo de China y otros países para obtener insumos que impulsen el futuro”, apuntó el mandatario tras anunciar que invocaría la Ley de Producción para la Defensa para apoyar la producción y el procesamiento local de minerales utilizados en la fabricación de baterías eléctricas y almacenamiento de energías renovables.

Entre ellos, apuntó la Casa Blanca, están el litio, níquel, grafito, manganeso y cobalto.

Las armas energéticas de Rusia

Pero hay muchos más. De acuerdo a sus propias necesidades, cada país tiene distintos minerales en la mira para competir mejor por una cuota de mercado en la transición energética hacia una economía más electrificada.

Los expertos advierten que aquellas naciones que se queden ancladas en la exportación de petróleo, gas y carbón, corren el riesgo de volverse cada vez menos competitivos.

Vladimir Putin

Getty Images
El 40% del gas que compra Europa viene de Rusia.

Basta con mirar el caso de Rusia, cuyo poder económico reside en gran medida en los combustibles fósiles: es el segundo mayor productor de gas del mundo y el tercero de petróleo.

Sin embargo, en la carrera por los metales que tendrán un papel crucial en el desarrollo económico futuro, Rusia tiene sus ventajas: es el segundo mayor exportador de cobalto a nivel mundial, el segundo de platino y el tercero de níquel.

Pese a que Rusia tiene cartas para jugar en este nuevo escenario, lo cierto, dicen los expertos, es que la extracción de los superminerales está altamente concentrada en otros países.

La inmensa mayoría del cobalto que existe en el mundo viene de la República Democrática del Congo, el níquel de Indonesia, el litio de Australia, el cobre de Chile y las tierras raras de China.

Los expertos consideran al menos 17 minerales críticos para la transición energética del mundo y, por lo tanto, aquellos países con la capacidad para extraerlos o procesarlos tienen una mayor ventaja.

De los 17, la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés) estima que los más cruciales son el litio, el níquel, el cobalto, el cobre, el grafito y el conjunto de tierras raras.

¿Quiénes dominan la producción de estos minerales?

Para el año 2040, la demanda por esos minerales escalará velozmente, dice Tae-Yoon Kim, analista de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) y autor principal del informe “El rol de los minerales críticos en la transición hacia energías limpias”.

Para estimar qué naciones podrían ser las más beneficiadas con la transición energética, el experto distingue entre aquellos países líderes en la extracción de los minerales y los que son líderes en su procesamiento.

Productores metales

BBC

Si bien la extracción está dividida entre varias naciones, hay un solo país que domina el procesamiento de todos esos minerales: China.

“Es difícil saber qué países serán los más beneficiados en la transición energética porque dependerá de dónde se ubiquen en la cadena de producción”, dice el experto en diálogo con BBC Mundo.

Lo que sí está claro es que estamos en un momento crucial. Mientras el petróleo marcó la historia del siglo XX, los minerales de la transición energética podrían marcar la historia del siglo XXI.

En ese sentido, agrega el experto, “son los minerales del futuro”.

Trabajador carga bolsa con cobalto en Kolwezi, Congo.

Getty Images
Más de dos tercios de la extracción de cobalto se hace en Congo.

No es nada raro entonces que en medio de la guerra, y con el hambre de minerales previsto para las próximas dos décadas, Estados Unidos y Europa encendieran los motores de la transición energética para disminuir su dependencia actual y futura de países como China y Rusia.

El peor dolor de cabeza lo tienen los países europeos que ahora están contra la espada y la pared porque el 40% del gas que consumen viene de Rusia.

“Europa le está financiando los caprichos a Putin”, le dijo a BBC Mundo en marzo Ángel Saz-Carranza, director del Centro de Economía Global y Geopolítica de Esade (EsadeGeo), en España.

Los cuatro más codiciados

Aunque los metales son necesarios para las baterías eléctricas, también son clave para el almacenamiento de distintos tipos de energía, para la actividad industrial y, en definitiva, para una economía más electrificada donde nuevos jugadores -estatales y privados- verán emerger grandes riquezas.

“Si la oferta no logra abastecer un aumento de la demanda por estos metales los precios se van a disparar”, le dice a BBC Mundo Lukas Boer, investigador del Instituto Alemán de Investigación Económica.

Proyecciones precio metales

BBC

Un factor esencial es que los proyectos mineros para extraer estos metales pueden tomar más de una década (en promedio 16 años) en estar operativos y, por lo tanto, es probable que en la década que viene la escasez sea aún mayor, explica Boer, quien junto a Andrea Pescatori y Martin Stuermer publicaron a fines del año pasado la investigación “Los metales de la transición energética”.

Además de las tierras raras, señala el estudio, los cuatro metales más codiciados serán el níquel, el cobalto, el litio y el cobre, cuyos precios podrían alcanzar récord históricos por largos períodos de tiempo, una tendencia que rompe con los habituales ciclos de alza y caída del valor en los mercados internacionales.

El valor total de la producción de estos metales puede aumentar más de cuatro veces entre el 2021 y el 2040, en un escenario de cero emisiones netas hacia la mitad de este siglo.

Cobalto

Getty Images
Al cobalto le llaman el “oro azul”.

Tanto así, que los productores de estos cuatro metales por sí solos podrían generar ingresos similares a los del sector petrolero durante los próximos 20 años, argumenta Boer, dependiendo de cómo evolucione un contexto internacional que actualmente está lleno de incertidumbre.

“Estos metales pueden ser el nuevo petróleo”, apunta Boer. Y “China se ha convertido en el mayor jugador invirtiendo en otros países como, por ejemplo, en la producción de cobalto en Congo”.

China lleva la delantera

En el nuevo escenario bélico y la necesidad de Occidente de disminuir su dependencia energética, hay países que pueden suministrar suplir parte de la demanda que se necesita para acelerar la transición.

Kwasi Ampofo, jefe de Metales y Minería en el centro de investigación BloombergNEF, sostiene que China está en una muy buena posición para beneficiarse del cambio.

China podría ser el mayor ganador si decide encaminar la producción de metales de Rusia a través de sus refinerías y luego venderla a otros países”, le dice a BBC Mundo.

Extracción de minerales raros en China

Getty Images
En China tiene lugar la mayor parte de la extracción y procesamiento de minerales raros del mundo.

Otros países han estado moviendo las piezas del tablero. En el caso del níquel, Indonesia ha estado ampliando su capacidad de producción en los últimos dos años, agrega, y puede seguir aumentándola para cubrir el déficit de Rusia.

De hecho, el níquel es el metal más expuesto a cualquier suspensión del suministro en Rusia, país que genera alrededor del 9% de la producción global.

“Cualquier interrupción a través de sanciones o reducción de la producción tendrá un impacto significativo en el precio”, argumenta Ampofo, especialmente porque la demanda de níquel para baterías eléctricas aumentará significativamente este año.

Por otro lado, si se producen interrupciones en la producción de los metales del grupo del Platino (PGM, por sus siglas en inglés), los productores de Sudáfrica pueden llenar el vacío con suministro adicional, apunta.

En la batalla por controlar la producción de los metales del futuro hay espacios donde China ha puesto el acelerador: aunque más de dos tercios de toda la producción mundial está en Congo, las empresas chinas poseen o financian la mayoría de las minas más grandes del país.

Es este escenario, si Occidente no avanza más rápido, se expone a perder la carrera.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=IMfPjrdMnf4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.