México: cómo mascar chicle orgánico ayuda a conservar la selva maya
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La extracción de látex del árbol de chicozapote es una de las actividades que ha permitido la conservación de la selva maya.

México: cómo mascar chicle orgánico ayuda a conservar la selva maya

La extracción del látex del chicozapote es una importante fuente de ingresos para habitantes de Quintana Roo y Campeche; también es el corazón de una estrategia de manejo sostenible del territorio forestal.
La extracción de látex del árbol de chicozapote es una de las actividades que ha permitido la conservación de la selva maya.
Por Juan Mayorga / Mongabay Latinoamérica
17 de abril, 2022
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Cuando conoció la goma del chicozapote (Manilkara zapota), Thomas Adams no pensó en una golosina para entretener la dentadura, sino en un sustituto para el caucho extraído del Hevea brasiliensis, con el cual poder fabricar llantas o botas. Pero el látex del chicozapote, que crece en el sureste de México, no tiene la resistencia y elasticidad que su pariente sudamericano, así que el inventor y empresario estadounidense se vio obligado a buscar otras alternativas.

La visión de Adams se amplió en Nueva York, cuando conoció al entonces exiliado expresidente de México, Antonio López de Santa Anna. El caudillo era fiel a la costumbre —practicada tanto por mexicas como mayas, según registros históricos que incluso le atribuyen al náhuatl el origen de la palabra: tzictli— de mascar goma de chicle para calmar los nervios o por sus efectos para tener una dentadura sana. Adams decidió explorar la idea de comercializar la goma de mascar, ajustando la consistencia y agregando sabores.

Un chiclero recolecta el látex del chicozapote. Foto: Juan Mayorga.

Un chiclero recolecta el látex del chicozapote. Foto: Juan Mayorga.

Lo que no necesariamente se conoce de esta historia es que la extracción del látex del chicozapote es una actividad que ayuda a conservar los bosques tropicales del sureste de México, pues obliga a los productores a cuidar el hábitat de estos árboles.

“Desde el siglo XIX, los chicleros se acostumbraron a cuidar no sólo los árboles de chicozapote como especie guía de la ecología del bosque, sino también todo su entorno, porque vieron que afectar a otras especie dañaba al chicozapote y la producción de chicle”, explica el ingeniero forestal Gerardo Ramírez, gerente de producción del Consorcio Corporativo de Productores y Exportadores en Forestería S.C. de R.L, mejor conocido como Consorcio Chiclero, agrupación de cooperativas que procesa y comercializa la goma de chicle que se extrae de los ejidos de Quintana Roo y Campeche.

“La extracción de chicle es totalmente sustentable y compatible con la conservación del monte”, afirma Hugo Galletti, director técnico forestal de la Asociación de Productores Ejidales de Quintana Roo. “Esta actividad ayuda a mantener el aprovechamiento del monte y los controles para que no haya clandestinaje y no destinen más áreas al uso agrícola o ganadero”.

Ingeniero Gerardo Ramírez del Consorcio Chiclero. Foto: Juan Mayorga

Ingeniero Gerardo Ramírez del Consorcio Chiclero. Foto: Juan Mayorga

La  extracción de chicle ofrece a las comunidades forestales ingresos mayores al promedio de otros trabajos (como la agricultura, la albañilería o venta de comida), con los cuales pueden financiar sus actividades de conservación del bosque, que incluyen la recolección de semillas, la producción de plantas en invernadero y la reforestación. Esto lo sabe bien Rubén Ayuso, chiclero de 53 años que alterna la pica del chicozapote con su oficio de albañil en el ejido Tres Garantías, en Quintana Roo. “Acá el jornal está a 200 pesos (unos 10 dólares), pero en el chicle puedes ganar tres veces más”, explica.

Lee: México: esto sucede cuando se tumba selva en el territorio maya

Además, el desarrollo de la actividad chiclera ha impulsado la elaboración de planes de manejo forestal, certificaciones internacionales y otras prácticas de conservación del bosque tropical. Y recientemente, ha llevado a distintos ejidos —Tres Garantías entre ellos— a trabajar en el manejo de sus acahuales o huamiles como se le llama al bosque secundario: fragmentos de la selva que fueron deforestados para ganadería o agricultura y que, una vez abandonada esa actividad, recuperan su cubierta vegetal de manera natural.

De esta forma, la industria chiclera conserva y abona a la recuperación de la selva maya.

Árboles de chicozapote. Foto: Juan Mayorga

Árboles de chicozapote. Foto: Juan Mayorga

La “ordeña” de un árbol

La familia de las sapotáceas es la más abundante en el sur de la Península de Yucatán, y a ella pertenece el árbol de chicozapote. En una sola hectárea de estos bosques tropicales puede haber hasta 30 árboles de Manilkara zapota, pero en la misma superficie sólo se halla una caoba.

Quizá muchos ubiquen al Manilkara zapota por su fruto redondo y carnoso, pero en general se desconoce el árbol en su estado selvático, donde alcanza hasta 45 metros de altura y su tronco llega a tener más de un metro de diámetro.

Para poder extraer su savia, un árbol de chicozapote debe tener un mínimo de 25 centímetros de diámetro en su tronco, esa medida la alcanza cuando tiene los 25 años de edad; ese tiempo también depende de las condiciones del clima y del suelo, explica el ingeniero Galletti. Una vez maduro, el proceso de extracción es totalmente artesanal y corre a cargo de los chicleros, gremio que mantiene su oficio casi intacto desde hace casi dos siglos.

Para “chiclear”, como llaman a su trabajo, los chicleros son exhaustivos en el cuidado de sus únicas herramientas: botas de hule, puyas de fierro con estribos para las botas, sogas y, lo más importante, un machete largo y afilado.

Los chicleros deben tener destreza y técnica para no caer del árbol. Foto: Juan Mayorga.

Los chicleros deben tener destreza y técnica para no caer del árbol. Foto: Juan Mayorga.

El arte del chiclero es hacer tajos en zigzag en la corteza del chicozapote para que sirvan de canales por donde escurra el látex lechoso que enseguida brota del interior del árbol y se concentra abajo en un solo punto, que regularmente es un bolso o bote colocado al nivel del suelo. Esto es fácil durante el primer metro y medio de altura, pero la “pica” debe continuar por los casi 20 metros de fuste que tiene un tronco de chicozapote. Para ello, el chiclero se amarra con la soga al árbol y asciende clavando las puyas de sus botas en el tronco, mientras con las manos maneja el machete.

“Dicen que los primeros subían descalzos, pero incluso ahora no es fácil”, afirma Rubén Ayuso. “Hay algunos que se llegan a caer de más de cinco metros y hay serpientes, entonces es un trabajo duro”.

Un chicozapote puede dar más de un litro de látex. A veces hasta tres. Pero la productividad no se mide por árbol, sino por el conjunto de árboles chicleados. “En un buen día, puedes sacar unos 60 kilos”, explica Ayuso.

Rubén Ayuso, uno de los chicleros del ejido Tres Garantías. Foto: Juan Mayorga

Rubén Ayuso, uno de los chicleros del ejido Tres Garantías. Foto: Juan Mayorga

Los chicleros y sus familias cocinan al fuego esta savia para extraer una goma base, que es lo que entregan a la planta de procesamiento en bloques sólidos que llaman “marquetas”. El resultado es un producto vegetal. “Nosotros insistimos en que se haga la diferencia entre el chicle, que se elabora completamente con goma de chicozapote, y la goma de mascar, que en estos tiempos es prácticamente puro petróleo”, explica el ingeniero Ramírez.

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En cuanto al árbol de chicozapote, después de haberlo “chicleado” se deja a su proceso natural de sanación, lo cual puede llevar entre 5 y 10 años, todo depende del tipo de suelo, humedad y asociación vegetativa. Eso sí, conservará las cicatrices zigzagueantes que lo delatan como un árbol productivo. Los manuales técnicos establecen un criterio de 8 años para que un chicozapote pueda soportar otra pica. Esto implica que cada árbol puede ser chicleado al menos unas tres veces durante su vida.

Tal vez por su rutinaria productividad o porque da un tipo de leche blanca, pero la extracción del látex del chicozapote es referida en la literatura como “la ordeña del chicozapote”.

Látex que se extrae del chicozapote. Foto: Juan Mayorga.

Látex que se extrae del chicozapote. Foto: Juan Mayorga.

“El chicle de chicozapote ha servido como guía para la conservación de los bosques, porque como era la actividad económica principal, lo que llamaban ‘el oro blanco’, los chicleros respetaban al árbol y a su entorno”, explica Ramírez. “Entonces no es casualidad que donde haya chicleros, haya arbolado en buen estado y haya chicozapotes”.

Si bien hasta ahora la mayoría de la goma de chicozapote ha sido destinada a la producción de chicle, también se ha usado en jarabes medicinales o como recubrimiento en tablas de surf, según información del Consorcio Chiclero.

No son pocos los estudios científicos que auguran nuevas posibilidades para esta goma. Algunos describen su potencial para elaborar polímeros complejos, susceptibles a ser usados como pegamentos o aislantes en cables eléctricos. Otros, como investigadores en Egipto e India han confirmado que las hojas de Manilkara zapota tienen propiedades antidiabéticas, antioxidantes y contra el colesterol.

Cocina de látex para obtener goma base: Foto: Cortesía Consorcio Chiclero.

Cocina de látex para obtener goma base: Foto: Cortesía Consorcio Chiclero.

Caída y reconstrucción del trabajo chiclero

El chicle mexicano alcanzó su máxima producción en 1943, cuando se exportaron 8,165 toneladas de goma. Pero en la década de 1950, este “oro blanco” se estrelló contra la invención de la goma de mascar sintética, fabricada a partir de derivados del petróleo y con un costo hasta ocho veces más bajo.

“Allá por los ochentas, el precio para nosotros los productores estaba muy bajo. Lo pagaban como en 12 pesos”, recuerda Ayuso, quien aprendió a chiclear bajo la instrucción de su padre.

La caída en la producción masiva llevó a los chicleros a organizarse y buscar otras formas de capitalizar su trabajo. Eso se tradujo en el Plan Piloto Chiclero, esfuerzo impulsado por el gobierno estatal a inicios de los noventas en el que participaron inicialmente nueve cooperativas chicleras. El plan llevó a la creación en 2005 del Consorcio Chiclero, empresa comunitaria que nació con la integración de 40 cooperativas que agrupaban a unos 2,250 chicleros, y que actualmente elabora y comercializa su chicle bajo la marca Chicza. Con este esfuerzo, los chicleros han logrado obtener un mejor precio por su mercancía —desde 1993 por encima de los 24 pesos el kilo, equivalente a 1.2 dólares—,  además de innovar y trabajar paralelamente en proyectos de sustentabilidad.

La sede del Consorcio Chiclero se ubica en Chetumal, capital de Quintana Roo. Foto: Juan Mayorga.

La sede del Consorcio Chiclero se ubica en Chetumal, capital de Quintana Roo. Foto: Juan Mayorga.

En la sede del Consorcio Chiclero en Chetumal, capital de Quintana Roo, el ingeniero Gerardo Ramírez explica las claves del trabajo que ha logrado que el chicle Chicza sea exportado como “la única goma de mascar en el mundo 100% natural, orgánica y biodegradable, producida bajo un esquema de comercio justo”.

El meollo del proyecto fue unir a las cooperativas productoras de chicle —unas 23 de Quintana Roo y 17 de Campeche— bajo el objetivo del trabajo común para beneficios comunes. “Al principio algunas no querían, pero poco a poco se fueron uniendo cuando vieron que nosotros obteníamos un mejor precio por nuestro chicle”.

Para esto fue clave que el Consorcio Chiclero haya sido fundado como una cooperativa de cooperativas de la que cada productor de chicle es socio y dueño, garantizando la repartición justa de los beneficios, explica Gerardo Ramírez. “Nuestros jefes en esta empresa son los chicleros de cada una de las cooperativas asociadas”, agrega.

El chicle orgánico Chicza se exporta a 30 países. Foto: Juan Mayorga.

El chicle orgánico Chicza se exporta a 30 países. Foto: Juan Mayorga.

En paralelo, el Consorcio logró en 2009 elaborar el chicle Chicza como producto terminado, un hito en una región históricamente atada a una economía primaria. Con esto, las cooperativas empezaron a vender un producto con valor agregado, en lugar de materia prima en forma de goma base. Su precio de venta mejoró y con ello los ingresos.

Para cotizarse aún mejor, el Consorcio tramitó las certificaciones de Chicza como producto orgánico (de Estados Unidos y la Unión Europea), libre de gluten y kosher. Actualmente el chicle Chicza es vendido como “el chicle de la selva maya” en Norteamérica, Europa, Medio Oriente y Asia. La exportación se realiza a 30 países, entre ellos Japón, Singapur, Corea, Alemania e Italia.

Lee: Cuánto puede tardar en regenerarse la selva consumida por los incendios en la Amazonia

Todo esto repercute en los ingresos de los chicleros, quienes en tres meses de chiclear pueden ganar hasta 18 mil pesos (casi 900 USD), equivalente a 9 meses de trabajo como peones de campo, campesinos o albañiles. “Chiclear es lo que más nos deja acá, donde el trabajo está escaso”, explica Ayuso, quien lamenta que esta actividad sólo sea posible durante los meses de lluvias, ya que la savia del chicozapote debe tener suficiente humedad para escurrir cuando se pica el tronco.

Árboles para enriquecer acahuales. Foto: Juan Mayorga

Árboles para enriquecer acahuales. Foto: Juan Mayorga

Del chicle a la regeneración de la selva

El ejido Tres Garantías tiene 44,520 hectáreas de territorio en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo. Pese a esta gran extensión, equivalente a más de 60 veces el bosque de Chapultepec, el ejido tiene sólo 761 habitantes.

En las tierras de labranza, apenas a 15 minutos del pueblo, Victoria Gómez descansa junto a su esposo y un equipo de cinco peones, al final de una semana de trabajo para “limpiar”, a puro machete, un terreno de siete hectáreas. El terreno fue desmontado hace casi tres décadas, pero se plagó con un helecho espeso que lo hacía improductivo para agricultura, ganadería y para regenerar un arbolado con potencial de aprovechamiento.

Victoria Gómez y su esposo, ambos en sus setentas, son originarios de Veracruz y forman parte de la primera generación de colonos de Tres Garantías que, al igual que ocurrió con tantos otros ejidos de la región, llegó durante los setentas y ochentas como parte de una política del gobierno mexicano para poblar Quintana Roo y hacerlo productivo.

Victoria Gómez con esposo y nieta. Foto: Juan Mayorga.

Victoria Gómez con esposo y nieta. Foto: Juan Mayorga.

En casi medio siglo han llegado a conocer su selva como la palma de su mano y saben que su parcela difícilmente se regenerará sola. Por eso han aceptado ser incluidos en un proyecto de Naciones Unidas para el Desarrollo, financiado por el Banco Mundial y gestionado por el Consorcio Chiclero. El objetivo del proyecto, que abarca once comunidades de la región, es manejar y enriquecer al menos 650 hectáreas de acahuales, beneficiando a 202 familias.

En terrenos como el de Victoria Gómez, el manejo incluye actividades como limpieza y aclareos para permitir el paso de la luz solar hasta el suelo, donde crecen las plantas jóvenes. En tanto, el enriquecimiento consiste en plantar especies arbóreas con potencial productivo, como el chicozapote (Manilkara zapota), la pimienta (Pimienta dioica) y el ramón (Brosimum alicastrum).

En cinco años, Victoria Gómez y su esposo serán capaces de cosechar los beneficios de estos y otros árboles. “Están pegando mejor otras plantas que ya teníamos, como chacá, tzalam y caoba”, explica. Horas más tarde, el Consorcio Chiclero le entregará un cargamento de 700 arbolitos, que serán plantados en las próximas semanas: siete hectáreas más que se recuperan de la selva gracias al trabajo organizado de los chicleros.

Vivero del Consorcio Chiclero. Foto: Juan Mayorga.

Vivero del Consorcio Chiclero. Foto: Juan Mayorga.

Los árboles entregados por el Consorcio Chiclero son producidos en un vivero propio ubicado en Huay Pix, a 15 minutos de Chetumal, en donde se da trabajo hasta a 30 personas y se producen un millón de árboles anuales. De ahí salen los chicozapotes que asegurarán la producción de chicle en el futuro, pero también las pimientas, ramones, caobas y achiotes que enriquecerán los acahuales en las comunidades aliadas.

La pandemia por Covid19 significó un nuevo revés para el Consorcio Chiclero, ya que el mercado internacional del chicle cayó en un 50%. Mientras se reponen las ventas, los proyectos de conservación y generación forestal dan al gremio chiclero la oportunidad de seguir invirtiendo en su comunidad y diversificar su economía con otros ingresos, como los derivados del aprovechamiento del ramón, la pimienta y el achiote que en estos días plantan en acahuales.

“El objetivo es generar empleo para los chicleros”, explica Gerardo Ramírez. “Y estas parcelas por el tipo de suelo por sí tienen vocación forestal, por eso estamos promoviendo lo no maderable como una alternativa integral del manejo de la selva. Es difícil, pero esa es la visión: que en el futuro siga habiendo bosques de los cuales poder vivir”.

Lee el artículo original publicado por Mongabay Latam aquí.

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Rusia y Ucrania: qué es el "Russkiy Mir" al que Putin quiere unificar

¿Cómo se define exactamente el "Ruskkiy Mir", qué señales ha dado Putin de que quiera unificarlo y cómo la invasión a Ucrania puede ser clave para lograr este objetivo?
5 de marzo, 2022
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El dramático conflicto bélico que está ocurriendo en este momento en Ucrania amenaza con ser el evento más transformador y peligroso en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

En los últimos días, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha intensificado el ataque sobre ciudades claves ucranianas, como Jersón, Járkiv y la capital, Kiev.

Y no ha mostrado ninguna señal de que esto vaya a parar, a pesar de las duras sanciones impuestas a su país por parte de Occidente.

Muchos analistas se preguntan por estos días qué está pasando realmente por la cabeza del presidente ruso.

Una de las respuestas más familiarizadas en Occidente, especialmente en Estados Unidos, es que Rusia es y siempre ha sido un Estado expansionista y que Putin es la encarnación de esa ambición: construir un nuevo imperio ruso.

Y aquí es donde aparece el concepto “Russkiy Mir” o “Mundo Ruso”.

Varias ciudades ucranianas han sido atacadas por Rusia en los últimos días.

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Varias ciudades ucranianas han sido atacadas por Rusia en los últimos días.

Como dijo Fiona Hill —una de las principales expertas en Rusia de Estados Unidos— en una entrevista con el sitio Politico, Putin ha estado articulando la idea de que existe un espacio en donde los ucranianos y rusos son un “mismo pueblo”, y que su misión es volver a reunir a todos los rusohablantes de diferentes lugares que pertenecieron en algún momento al zarismo.

Pero ¿cómo se define exactamente el Ruskkiy Mir, qué señales ha dado Putin de que quiera unificarlo y cómo la invasión a Ucrania puede ser clave para lograr este objetivo? Aquí te lo explicamos.

¿Qué es el “Russky Mir”?

Aunque no existe una definición académica clara sobre qué significa específicamente el Ruskkiy Mir, distintos analistas han intentado explicarlo.

Para algunos, es el mundo que comprende la totalidad de la comunidad asociada a la cultura rusa, que comparte una historia, una lengua y ciertas tradiciones. Por lo mismo, es difícil definir una frontera.

Para otros, hay un conjunto básico territorial que podría ser el núcleo de este mundo y que podría comprender el propio Rusia, además de Bielorrusia, Ucrania y Kazajistán, entre otros.

“Hay dos criterios para definir el Russkiy Mir. El primero, es cultural, que abarca toda la cultura rusa en su conjunto, incluido a quienes se encuentran fuera del territorio”, le explica a BBC Mundo Juan Manuel de Faramiñán Gilbert, catedrático emérito de la Universidad de Jaen.

“El segundo concepto es el geográfico y está basado en lo que fue el viejo imperio zarista creado por Catalina la Grande. Podría extenderse a la zona sur pegada al Mar Negro o, incluso, a Georgia”, agrega.

Pero para Sergey Goryashko, periodista del servicio ruso de la BBC, la definición del mundo ruso en la cabeza de Putin no tiene fronteras.

BBC

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“Hace un par de años, unos alumnos de una escuela le preguntaron a Putin dónde termina la frontera rusa. Y él respondió que no terminan en ningún lado“, recuerda para BBC Mundo.

“Y esa podría ser la definición de lo que realmente significa el Mundo Ruso para Putin. Porque si miramos sus acciones desde 2014 (cuando se anexó Crimea), prueban exactamente que el mundo ruso no termina en ninguna parte. El mundo ruso es el mundo entero”, agrega.

Otro elemento importante a considerar a la hora de definir el Russkiy Mir es el papel de la iglesia ortodoxa rusa, con millones de seguidores alrededor del mundo.

Dentro de esta religión, se promueve la idea de una unidad espiritual y cultural de la comunidad rusa en su totalidad, la cual se consagra a través de este concepto.

Así, la iglesia es un gran aliado de la ideología detrás del mundo ruso.

¿Qué señales ha dado Putin?

Vladimir Putin siempre ha impulsado el resurgimiento de Rusia como potencia mundial.

Y ha criticado fuertemente a algunos ex líderes rusos que, en su opinión, condenaron a la Unión Soviética a su desintegración (lo que finalmente se materializó en 1991).

“Putin ha dicho clarísimo que (Vladimir Illich) Lenin destruyó el mundo ruso y que no configuró una verdadera Rusia. En ese sentido, él admira más a los zares, como Catalina la Grande o Iván el Terrible”, dice Juan Manuel de Faramiñán Gilbert.

Mijaíl Gorbachov, ex jefe de Estado de la Unión Soviética.

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Mijaíl Gorbachov, ex jefe de Estado de la Unión Soviética.

“Luego, ha dicho que Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin son los autores de la desmembración del verdadero corazón de Rusia”, añade el académico.

Para Putin, tras la disolución de la Unión Soviética, las fronteras se “definieron de manera absolutamente arbitraria y no siempre justificada”.

Así lo afirmó en un acto de su movimiento político en 2016.

“Donbass, por ejemplo, fue transferida a Ucrania con el pretexto de aumentar el porcentaje del proletariado en Ucrania para obtener un apoyo social más fuerte allá. Un sinsentido”, indicó Putin.

El 12 de julio de 2021, en un extenso artículo sobre las relaciones con Ucrania publicado en el sitio web del Kremlin, Vladimir Putin entregó otras pistas sobre su interés por reunificar el mundo ruso.

El mandatario se remontó a la época del antiguo pueblo rus, considerado como el antepasado común de rusos, bielorrusos y ucranianos, y destacó los numerosos hitos de la historia común para argumentar su visión de que rusos y ucranianos son “un mismo pueblo”.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha dicho que Putin quiere “construir un imperio”.

Además, en los últimos años, el mandatario ha reforzado su retórica en contra de Occidente lo que para algunos expertos también se enmarca en esta ambición por aumentar el poder de Rusia en el mundo.

“Lo dice cada vez más en sus discursos, que todo lo malo es por culpa de Occidente, por sus acciones hostiles contra Rusia”, explica Sergey Goryashko.

“Después de 2014, de lo que sucedió en Crimea, todo se volvió hacia la construcción del Mundo Ruso y también hacia la retórica hostil de Occidente”, añade.

En 2007, en tanto, Putin creó una fundación llamada Russkiy Mir destinada a promover el idioma y la cultura rusa en el mundo, como un proyecto global.

¿Por qué Ucrania es importante?

Ucrania no es un país más del mundo para Vladimir Putin.

Uno de los momentos más difíciles de su larga trayectoria como presidente ocurrió en 2004, cuando tras la “revolución naranja” ganó las elecciones ucranianas Víktor Yushchenko, considerado por el Kremlin como un “títere” de Washington.

Esta fue una enorme humillación para Putin pues se percibió como si él hubiese perdido a Ucrania. Analistas aseguran que el mandatario nunca olvidó esa derrota y tampoco la perdonó.

“La visión dominante del nacionalismo ruso es que Ucrania es una nación eslava hermana y, más aún, que es el corazón de la nación de los rus. Se trata de una ideología muy potente que hace de Ucrania un elemento central de la identidad rusa”, explicó a BBC MundoGerald Toal, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Virginia Tech en EE.UU.

“Por eso, hay emociones muy poderosas cuando Ucrania como nación se define a sí misma en oposición a Rusia. Eso causa mucha rabia y frustración en Rusia, que se siente traicionada por un hermano”, agrega.

El acercamiento de Ucrania a Europa no es bien visto por Putin.

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El acercamiento de Ucrania a Europa no es bien visto por Putin.

En este contexto, la capital ucraniana, Kiev, cobra una especial relevancia.

“Kiev ha sido desde el comienzo lo que se llamó la madre de las ciudades rusas. Kiev es más capital de todo este conjunto del Mundo Ruso que Moscú o San Petesburgo”, dice Juan Manuel de Faramiñán Gilbert.

El académico insiste en que “si Putin toma Ucrania, estoy seguro de que él trasladaría la capital a Kiev porque para él el imaginario espiritual de Kiev es mucho más fuerte que el de Moscú”.

Y es que para la iglesia ortodoxa rusa, Kiev es vital. Tanto, que incluso en 2019 el Patriarca de Moscú y Toda Rusia, Kirill, comparó a la capital ucraniana con el significado de Jerusalén para el cristianismo global, según el medio ruso TASS.

Entonces… ¿qué pasará?

De acuerdo con Fiona Hill, lo anterior no significa que Putin quiera anexionarse todos los territorios del “Russkiy Mir”, como lo hizo con Crimea.

Pero, según dijo la experta en Politico, “puede establecer el dominio marginando a los países regionales, asegurándose de que sus líderes sean completamente dependientes de Moscú”, atados a las redes económicas, políticas y de seguridad rusas.

En parte, ya lo ha venido haciendo.

Kazajistán ha sido nombrado como el “aliado número uno de Moscú” y esta cercana relación quedó demostrada en enero de este año cuando Putin decidió enviar tropas de apoyo al gobierno local para contener las violentas protestas que surgieron luego de que el precio del petróleo aumentara considerablemente en ese país.

Aleksander Lukashenko, presidente de Bielorrusia.

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Aleksander Lukashenko, presidente de Bielorrusia.

Bielorrusia, en tanto, está completamente subyugada a Moscú. Y desde la invasión rusa a Ucrania ha jugado un rol clave, sirviendo de terreno para el despliegue militar ruso.

Pero para Sergey Goryashko, del servicio ruso de la BBC, nadie sabe realmente lo que va a pasar.

“Seré honesto. Hace solo dos semanas, yo estaba 100% seguro de que no iba a haber una guerra real en Ucrania. Y ahora creo que Ucrania no es el objetivo principal de Putin. Es solo uno más de sus objetivos”, concluye.


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